LOS TURISTAS REVOLUCIONARIOS

Publicado en Heraldo de Aragón el 18 de diciembre de 2005.
Hace unos 20 años, un hombre se acercó a la sede madrileña del Partido Comunista de España (PCE) y pidió entrevistarse con el responsable del archivo, que entonces era Domingo Malagón. Cuando consiguió verle, abrió la voluminosa cartera que llevaba y plantó frente al archivero un lote de negativos de más de 1.200 fotografías. Ante el asombro de Malagón, el extraño sólo dijo que era mejor que esos materiales se custodiaran allí que en su domicilio, y se marchó sin que hasta la fecha se haya podido localizar al enigmático donante.
Cómo y por qué tenía ese valioso fondo documental sigue siendo un misterio. En él hay imágenes de las batallas de Madrid y de Teruel, del Congreso de Escritores de Valencia y de la despedida de las Brigadas Internacionales en Barcelona. La mayoría de las fotos no han sido identificadas, pero dos investigadores franceses, Michel Lefebvre y Rémi Skoutelsky, reconocieron en ellas una serie hecha por el fotógrafo Walter Reuter.
Parte de ese sensacional y misterioso legado de la Guerra Civil, además de otros muchos documentos procedentes de archivos y colecciones particulares de Europa y América, se exhibe hasta el 17 de enero en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, en la exposición “Las Brigadas Internacionales. Imágenes recuperadas”, cuyos comisarios son los mencionados Lefebvre y Skoutelsky. La muestra es un recorrido visual, en parte inédito, por la obra de los mejores fotógrafos del bando republicano, con los combatientes voluntarios extranjeros como eje central. No faltan imágenes de Capa, de Alfonso, de Agustí Centelles, de los hermanos Mayo... Cartas, documentos, salvoconductos, recortes de prensa y portadas de revistas completan la panorámica.
Confuso romanticismo
Entre julio de 1936 y octubre de 1938, unos 35.000 jóvenes de más de 20 nacionalidades combatieron en las trincheras españolas en el bando republicano, encuadrados en las Brigadas Internacionales. Aunque fueron creadas por la Internacional Comunista (Komintern) y bendecidas por Joseph Stalin, en sus filas lucharon jóvenes de izquierda de sensibilidades y condiciones distintas, movidos en muchos casos por un confuso romanticismo. Su actuación contribuyó a proyectar la simpatía por la causa republicana en todo el mundo.
La mayoría, unos 9.000, fueron franceses, como francés fue su comandante, el comunista André Marty, que organizó a los voluntarios en seis brigadas desde su base en Albacete. Las seis actuaron en Aragón en distintos momentos de la guerra, por lo que buena parte de esos 35.000 brigadistas pasó por el frente que partió en dos la región, y muchos dejaron su vida en los Monegros, en Teruel o en Belchite.
La brigada Thaelmann acompañó a la columna Durruti, que salió de Barcelona en el verano de 1936 con el objetivo de conquistar Zaragoza. Varios batallones de tres brigadas combatieron en la batalla de Teruel, en el invierno de 1937-1938: la Thaelmann, la Dombrowski y la Abraham Lincoln. Asimismo, todas participaron en la retirada de Aragón, cuando la ofensiva franquista de la primavera de 1938 rompió el frente y partió en dos la zona republicana, dejando aislada a Cataluña.
De ese paso hay testimonio en la muestra y en el catálogo que la acompaña. Testimonios trágicos, como la foto de Vladimir Copic, representante del Partido Comunista de Yugoslavia en la Komintern y comandante de la famosa brigada Abraham Lincoln, tomada en una plaza de Teruel a finales de 1937. Unos meses después, cuando regresó a la URSS, fue ejecutado por el régimen de Stalin, que amañó pruebas para acusar a muchos brigadistas de ser espías del Tercer Reich en unos procesos judiciales con guión escrito previamente.
Una multitud se agolpó en Barcelona para presenciar el desfile de despedida de los brigadistas, el 28 de octubre de 1938. A muchos, como al escritor George Orwell, España les cambió la vida.
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Autor: Revolucion en la WEB Admin
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Fecha: 17/10/2007 09:17.



