CONTRA EL FUNESTO VICIO DE PENSAR
Por motivos que no vienen al caso, estoy documentándome sobre la figura de Francisco Loscos, uno de los mayores botánicos aragoneses y españoles de la historia que, como toda persona sensible, brillante, trabajadora y pertinaz en Aragón, se murió del asco sin que le dieran media palmada en la espalda. Un texto de Vicente Martínez Tejero es muy elocuente y creo que podría aplicarse a mucha gente de muy variados ámbitos. Atención:
"(La Escuela de Loscos estaba) claramente diferenciada de otras escuelas o grupos que se formaron en España, principalmente las de Madrid y Barcelona. Las características propias de la Escuela de Loscos se definen, en primer lugar, por su total carencia de medios materiales, nulo apoyo oficial, ausencia de facultades y centros universitarios dedicados al estudio de la Botánica, falta de libros y herbarios. Lo que casi nunca faltó fueron envidias, incomprensiones y calumnias".
Total, que el pobre hombre se lo guisaba, con su pan se lo comía y, encima, tenía que aguantar que le tocaran las narices gente que no tenía nada mejor que hacer. Lo dicho, que me suena un poco todo esto.
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Autor: Antonio Pérez Morte
Fecha: 07/01/2006 19:39.
Autor: Cide
Es admirable.
Fecha: 08/01/2006 11:54.
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Autor: Antonio Pérez Morte
Quizá como escribía José Antonio Labordeta en el prólogo de uno de mis libros, a los habitantes de esta tierra adentro "el mar les sirve para liberarse, quizás de las cadenas de la piedra, el cierzo, los páramos tan secos y brutales"
Por eso no es extraño que en Odón se despertase la pasión por los mares...
Fecha: 08/01/2006 12:07.
Autor: L. M.
Ahí también aparecía, aunque fuese de rondón, José Pardo Sastrón. Loscos fue un héroe popular con todas las de la ley, incluso en su muerte.
Magnífico blog.
Fecha: 09/01/2006 09:04.



