"MAQUIS" FALANGISTAS EN ZONA ROJA

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Una historia curiosa (pese a que haya gente molesta por este blog con el hecho de que se hable de la guerra civil). La publiqué ayer, domingo, en Heraldo de Aragón. El libro Cambriles, de José Giménez Corbatón, está ya en la calle y es una maravilla. La foto pertenece a él.  

Cuando parece que todo está escrito, que nada nuevo puede saberse sobre la Guerra Civil, aparece, cubierta por el polvo en un desván, una hazaña silenciada, un relato sin contar o una historia casi olvidada. Es el caso del episodio de Cambriles, una angosta covacha excavada en un risco entre los pueblos de Ludruñán, Dos Torres de Mercader y Las Cuevas de Cañart, en la montañosa comarca del Maestrazgo turolense. Allí, entre el otoño de 1936 y septiembre de 1937, en un agujero donde sólo se puede subir con un equipo de escalada, un grupo de falangistas y gentes de derechas de los pueblos de la comarca se refugió de la persecución política que sufría en ese lado del frente, controlado por las milicias anarquistas y trotskistas.

Se trataba de una bolsa silenciosa de resistencia franquista en territorio republicano aragonés gracias a la cual muchos ciudadanos de derechas no sólo escaparon de la represión, sino que lograron cruzar las líneas y unirse al bando de los sublevados. La gente de la cueva formó una sociedad secreta llamada La Caverna, con cuota de ingreso, sello, reglamento y libro de actas incluidos, y creó una red de asistencia con apoyos en los pueblos de la zona para conseguir víveres. Una historia sin parangón conocido en la retaguardia republicana.

Terminada la guerra, en septiembre de 1939, fueron recibidos como héroes en Zaragoza, y todo parecía indicar que los resistentes de Cambriles iban a convertirse en un mito de la iconografía del régimen franquista. Sin embargo, la llegada del maquis, pocos años después, sepultó en el olvido esta historia, recordada tan sólo por los más mayores en algunos pueblos del Maestrazgo y del Bajo Aragón.

El escritor aragonés José Giménez Corbatón creció escuchando relatos sobre Cambriles en Ladruñán y Castellote, de donde procede su familia. Intrigado por los retazos de leyenda que habían llegado hasta él, decidió investigar la historia, llegar hasta el fondo y separar el grano de la paja. “Era una deuda conmigo mismo”, afirma el narrador.

Interés compartido
Giménez Corbatón coincidió en su interés con el Grupo de Estudios Masinos (GEMA), de la vecina localidad de Mas de las Matas, institución adscrita al Instituto de Estudios Turolenses que lleva más de 20 años recuperando la historia de la comarca, y se comprometió a editar la investigación. Así nació “Cambriles”, un libro recién publicado por el GEMA con apoyo del programa “Amarga memoria” del Gobierno de Aragón y fotografías de Pedro Pérez Esteban, uno de los mejores paisajistas aragoneses, que ha recorrido con su cámara infinidad de parajes de Teruel.

“Hemos llegado tarde -se lamenta el escritor-. Hace años pude entrevistar a algunos supervivientes, pero hoy ya sólo vive uno, el cura Conesa”. “La historia -prosigue Giménez Corbatón- es muy peliculera. No esperaba encontrarme con tanto material novelesco. Estaba todo perfectamente organizado. Dentro de la cueva, que he visitado un par de veces, todo estaba compartimentado y organizado con inscripciones en la roca. Incluso habían previsto un espacio rotulado como ‘Audiencia’, donde pretendían juzgar a los rojos’que cayeran en sus manos y, junto a él, una oquedad estrecha hacía las veces de calabozo. Ninguno de los dos espacios fue utilizado nunca, porque no apresaron a nadie, claro está, pero ahí lo tenían, por si acaso”.

El lugar, que podía reunir a unas 20 personas al mismo tiempo, llegó a tener ocupantes que permanecieron diez meses seguidos en su interior. “Y es claustrofóbico. Cuando pasas más de una hora dentro, notas que te falta el aire y necesitas salir. La historia recuerda un poco a las de los ‘topos’ de la posguerra”.

Una playa andaluza
El nombre de Cambriles también tiene su historia. La cueva no estaba bautizada antes de la Guerra Civil, sólo era una oquedad ignorada en un peñasco. Pero las actas de La Caverna tenían que fecharse en algún sitio, o al menos eso pensaban sus miembros. “Por eso, a Aniceto Brea, uno de los ‘inquilinos’, se le ocurrió llamar a la cueva Cambriles, que es una playa andaluza. Lo hicieron por despistar, para que, si los libros caían en manos del enemigo, éste creyera que estaban escritos en Andalucía”, explica Giménez Corbatón.

La cueva, al parecer, la había descubierto en los años 20 un pastor de la zona, Domingo Folch. Según Folch contó a Giménez Corbatón, llegó hasta la covacha trepando por el risco mientras perseguía a un águila imperial que llevaba un conejo en las patas. Folch pretendía arrebatarle la presa al ave para comérsela.

“Tuvieron la suerte de que en el pueblo más cercano, Ladruñán, no se produjeron fusilamientos ni hubo represión -arguye el novelista-. El alcalde y los vecinos templaron mucho los ánimos e impidieron desmanes. Porque el escondite era muy poco discreto, se veía desde todas partes. Muchos sabían que allí había gente, que pasaba algo, pero hicieron la vista gorda”.

De mito de la resistencia franquista en el Maestrazgo pasó a ser una leyenda olvidada. Ahora, 70 años después, Cambriles vuelve a despertar curiosidad.

27/02/2006 13:12 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Memoria.

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Autor: Jessica Acuña

Sergio, me parece la historia muy buena, sólo me sorprende el hecho que provoque molestia el revisar la guerra civil. Aquí, en Chile, todavía seguimos escribiendo, haciendo películas, documentales y otras cosas de lo ocurrido con la dictadura y ojo, muchas por las nuevas generaciones, es parte del duelo. Durante los primeros años de democracia había una paralización respecto a estos temas, los que lo hacían eran vistos como una minoría que sólo quería despertar las viejas heridas. Al fin la sensatez y las grandes y mezquinas historias que hay detrás de tantas familias, de tantas personas, comenzaron a salir con naturalidad y pudimos empezar a ver con menos miedo y dejar de barrer bajo la alfombra todo eso que ha pasado y que sin duda nos marca. De hecho la presidenta electa, Michelle Bachelet, tiene una fuerte historia. Yo también tengo un par de relatos que habla de los personajes que vivieron la dictadura, un día de estos lo publico en mi blog.

Fecha: 28/02/2006 00:40.



Autor: Sergio del Molino

Querida Jessica, imagino que al desierto de Atacama no llegarán las sórdidas disputas en las que nos empeñamos en meternos los españoles. Aunque parezca mentira, 70 años después, la guerra civil es objeto de discusiones violentas y apasionadas aquí. Yo creo (pero esto que digo puede provocar un torrente de opiniones en contra, porque el tema está caliente)que se debe a que la Transición a la democracia en los años 70 dejó sin solucionar, por un montón de razones que en su momento pudieron parecer justificadas, un montón de asuntos pendientes. Entre ellas, el reconocimiento real y sin tapujos de los que sufrieron la represión del franquismo. Esta represión sólo ha salido a relucir recientemente, con investigaciones que han hecho historiadores españoles en los últimos 15 años. Te voy a poner un ejemplo de cómo se está utilizando políticamente este tema. Este domingo se convocó una manifestación en Madrid de una parte de las víctimas de ETA (con la oposición de otra parte) en contra de la política antiterrorista del gobierno socialista. Rodríguez Zapatero, el presidente, es nieto de un oficial del Ejército de la República que fue fusilado por los franquistas durante la guerra. Pues bien, uno de los gritos que se escuchaban en la protesta decía: "Zapatero, vete con tu abuelo".
Un saludo desde España, Jessica.

Fecha: 28/02/2006 01:10.



Autor: Anakrix

Es que eso es lo terrible, Jessica. Que aquí, setenta años después del fin de la guerra, el tema todavía escuece. No hemos superado el duelo.

Fecha: 28/02/2006 01:15.



Autor: Salmantino

Bachellet mira hacia atrás sin ira....¡No como algún politico español de ojos glaucos.....!

Fecha: 28/02/2006 06:10.



Autor: Salmantino

Doble vara de medir "progre": Pancarta "Zapatero, vete con tu abuelo" (mal); Pancarta "Carrero, campeon de salto", "Aznar, vuela como Carrero" (mola mazo)......

Fecha: 28/02/2006 06:14.



Autor: Sergio del Molino

jeje, hacía mucho tiempo que nadie me llamaba "progre". Teneis un lenguaje curiosamente carpetovetónico.

Fecha: 28/02/2006 09:53.



Autor: Javivi

Ya ves, Sergio... hay aún gente a la que le cuesta horrores, como tragar pan seco con amigdalitis, el entender las reglas del juego democrático. Hay quien estaba más cómodo en libertad-pero-con-orden, con sus mártires, caídos y demás raleas. Si hay cosas que escuecen, pues que lo hagan. El dicho lo deja bien claro: lo que escuece, cura.

Fecha: 02/03/2006 13:33.



Autor: CARLOS

Este tipo de artículos, me parecen interesantes, históricamente hablando... Pero, en los últimos tiempos, los medios de comunicación y determinados sectores culturales, están recurriendo de modo persistente y machacón, a una serie de temas que la mayoría de la gente tiene ya superados.
Creo que es el momento de ser originales y buscar nuevos temas de interés para nuevas generaciones y nuevas mentalidades... Aunque a algunas personas este tipo de historietas les apasionen. a mi, personalmente me proporcionan una preocupante desazón...
Un saludo.

Fecha: 02/03/2006 19:17.



Autor: david

Es verdad que este tipo de cuestiones siguen provocando conflictos.Mis padres pertenecen a Ladruñan, donde esta la cueva, y aun hoy en dia se sigue comentando los hechos que sucedieron. Mi opinion es que es un hecho de nuestra historia y que deberiamos aprender de nuestros errores y no cuestionar si estuvo bien o no; simplemente paso.
Un saludo desde Zaragoza.

Fecha: 03/03/2006 21:29.


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Autor: Manuel Lopez Aguilar

Soy superviviente de los refugiados en la cueva de Cambriles.Tengo 89 años.Ninguno éramos falangistas:yo era estudiante religioso mercedario natural de Dos Torres:iba a cumplir 20 años.Observo en la reseña, varios errores respecto a las circunstancias del lugar y de los alli refugiados con varios de los cuales conviví en la cueva durante casi 9 meses y de quienes conservo datos, nombres y fechas en la memoria. No he tenido ocasion de leer el libro de G.Corbatón pero puedo aportar bastante información mas exacta sobre todo lo referente a aquella circunstancia.

Fecha: 02/04/2006 10:19.


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Autor: Pedro J. Bel Caldú

He leido el libro "Cambriles" y creo que la intencion del autor es honesta y, salvo alguna pequeña inexactitud la información es correcta,sin embargo noto cierta tendenciosidad en las opiniones sobre la necesidad real de los habitantes de la cueva:en algunos pasajes se da a entender que fueron unos niñatos burgueses que se refugiaron allí para evitar su alistamiento en el ejército, y librarse del frente.
Soy sobrino carnal de cuatro de los refugiados en Cambriles, los hermanos Bel Conchello de Fórnoles.Tengo testimonio escrito de Manuel,alias "Quintín" donde explica exhaustivamente los graves motivos que les llevaron a refugiarse en la cueva, las peripecias de su salida de Fórnoles andando en alpargatas, por territorio poco conocido, agreste y recorriendo, en una sola noche, los cerca de 70 kilómetros que hay desde Fornoles,esquivando pueblos y caminos para no ser detenidos por los de "Investigación" que les perseguían.Estuvieron en la cueva desde el 3 de Abril hasta finales de Septiembre,en que unos enlaces les condujeron durante tres noches hasta cruzar el frente cerca de Teruel, incorporándose los cuatro en el ejército nacional, donde lucharon por sus ideas y en autodefensa propia y la de su familia durante año y medio que aún duró la guerra.Durante la posguerra no participaron en ningún acto de represália,y siguieron ejerciendo pacíficamente sus respectivas profesiones, sin utilizar su historial para disfrutar de ningún cargo político.Ahora ya estan todos fallecidos,despues de una vida normal,creando sus propias familias.

Fecha: 05/07/2006 21:27.


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Autor: Pedro J. Bel Caldú

Me encantaría establecer contacto directo con D.Manuel López Aguilar,para saludarle y compartir noticias, que me interesan mucho,por razón familiar y por que estoy estudiando el tema de Cambriles. Yo vivo actualmente en Barcelona y mis teléfonos estan en todas las guías, no obstante, si hay algún medio de conseguir su e-maïl estaría muy agradecido.

Fecha: 05/07/2006 21:46.


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Autor: ACG

Mi bisabuelo estuvo varios meses en esa cueva y me encantaría contactar con Manuel López Aguilar

Fecha: 29/07/2008 16:43.


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Autor: Juanjo

Me gustaria poner en contacto con Manuel Lopez Aguilar

Fecha: 03/09/2008 00:48.


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