LAS BATALLITAS DEL ABUELO (2)

20060305010300-duende.jpg

Lo prometido es deuda, pequeñas criaturillas. He aquí el reportaje publicado en Heraldo de Aragón a finales de 2004 sobre la Casa del Duende de la calle Gascón de Gotor de Zaragoza. Para todos aquellos que no conozcan la historia. Espero que lo disfrutéis. 

El expediente X zaragozano

Cuando el año 1934 enfilaba su último tramo, los españoles tenían sobrados temas de conversación y de preocupación. El Ejército acababa de sofocar una revolución en Asturias y Cataluña; las huelgas continuas convertían, casi todos los días, muchas calles en campos de tiro donde obreros y fuerzas del orden practicaban su pericia, y, finalmente, las izquierdas y las derechas afilaban sus respectivos cuchillos, preparándose para la guerra que se avecinaba. Sin embargo, en un pequeño rincón a orillas del Ebro, todos estos líos se olvidaron durante unas cuantas semanas, porque un suceso mucho más fascinante acaparó la atención de todos: en un piso de la calle Gascón de Gotor, en Zaragoza, se escuchaba una misteriosa voz.

Hoy, siete décadas después de aquel revuelo, el duende pervive en la memoria popular zaragozana gracias al nombre que recibió el edificio que hoy ocupa el número 2 de la calle Gascón de Gotor, escenario de los hechos: “Edificio Duende”.

Los fenómenos extraños comenzaron a finales de septiembre de 1934 y se prolongaron hasta enero de 1935, aunque no fueron conocidos por los zaragozanos hasta el mes de noviembre, que es cuando la Policía inició la investigación; una investigación que se zanjó sin explicar satisfactoriamente el misterio.

El 27 de septiembre de 1934, los vecinos del número 2 de Gascón de Gotor se echaron a la calle aterrorizados por unas sonoras carcajadas que retumbaron en toda la escalera. Eran unas risas siniestras que duraron unos cuantos minutos y se fueron apagando poco a poco sin que se pudiera averiguar su origen. Había terminado la paz para los habitantes del inmueble. Desde aquel día, casi todas las noches escucharon extraños ruidos, aunque ninguno de la intensidad de la carcajada. Como sucedían de madrugada y fueron disminuyendo con el paso de las semanas, los vecinos optaron por ignorarlos.

“María, ven”
Pero no pudieron hacerlo por mucho tiempo. El 15 de noviembre, Pascuala Alcober, la joven criada de 16 años que servía en el segundo derecha, corrió espantada para contar a Isabel, la señora de la casa, que había oído lamentos de una voz masculina que parecía provenir del fondo del hornillo. En principio, Isabel no dio crédito al relato, pero al día siguiente fue ella la que escuchó cómo la voz del hornillo decía: “María, ven”.

El 23 de noviembre, el duende se adueñó del titular principal de la primera página de HERALDO: “En una casa de la calle de Gascón de Gotor se produce un hecho extraño, que determina una alarma explicable”. Y el subtítulo decía: “¿Es una broma de mal gusto o es un caso de ventriloquía en una mujer atacada de histerismo?-Unas manifestaciones del doctor Gimeno Riera”.

Ya era ‘vox populi’: espoleados por el interés de la prensa, centenares de zaragozanos empezaron a merodear por el edificio con la esperanza de escuchar la voz. El fenómeno llegó a generar serios problemas de orden público, por lo que la Guardia de Asalto acordonó día y noche los alrededores, dejando pasar sólo a los vecinos.

“No se habló de otra cosa”
Mientras tanto, la voz del duende seguía asomando por el hornillo, poniendo en evidencia a los investigadores, que prácticamente se habían instalado en la casa.

Es difícil imaginar el revuelo que se armó en la capital aragonesa. En las tertulias, chistes y chascarrillos convivían con relatos de terror más o menos fantasiosos. El 24 de noviembre, HERALDO aseguraba en su crónica: “En toda la ciudad -y en este caso no hay hipérbole- no se habló ayer de otra cosa. Era difícil hallar tres personas reunidas que no se refirieran a este asunto de la voz misteriosa y de las probables causas que originan el fenómeno”.

La voz fantasmal, que emitía frases y palabras sueltas, parecía dirigirse a los que estaban presentes en la cocina, llegando incluso a saludarles o a recriminarles cosas. En una ocasión, empezó su intervención matinal diciendo: “Ya estoy aquí”. Otro día, despidió a los policías que abandonaban la guardia con un educado “adiós, adiós”. El día 28, se mostró malhumorado y gritó: “¡Cobardes, cobardes!”. En una ocasión, el inspector al mando envió a la criada a la azotea a por leña, a lo que la voz le respondió: “¿Para qué la quieres, si hay gas?”. En general, parecía un duende bromista y juguetón.

Pascuala
Fontaneros, albañiles y electricistas revisaron todas las instalaciones y todos los resquicios del edificio sin éxito, por lo que las pesquisas se centraron en Pascuala, la criada que había oído la voz por primera vez. Forenses y psiquiatras analizaron a la joven, a quien presumían afectada de histerismo, sin hallar ninguna anomalía en ella ni la forma en la que podría ejecutar la ventriloquía.

El 27 de noviembre, HERALDO publicó una carta del prestigioso doctor Ricardo Royo Villanova en la que relataba que había recibido la visita del duende en su consulta y que le había asegurado “que el fin que se proponía con sus demostraciones de ventrilocucia (sic) era anunciar una de las casas de comercio más acreditadas de Zaragoza”. Ni qué decir tiene que nadie hizo el más mínimo caso al entonces presidente de la sección de Medicina de la Academia de Zaragoza. Por contra, los bromistas florecieron en una exuberante primavera de carcajadas.

Efectivamente, muchos comerciantes aprovecharon que el Pisuerga pasaba por Valladolid para incorporar el fenómeno a sus reclamos publicitarios, como puede verse en esta misma página en la reproducción de un anuncio de alumbrado Petromax que apareció en HERALDO. Asimismo, el duende empezó a recibir una nutrida y jocosa correspondencia, y hasta unos universitarios guasones fueron multados con 50 pesetas por subirse al tejado de la casa cubiertos con sábanas y asustar a los viandantes.

El domingo 25 de noviembre “The Times” publicó una sorprendente crónica cuya entradilla decía así: “Un irónico duende que habla por la campana de una chimenea tiene sobresaltados estos días a los habitantes de Zaragoza, los cuales se afanan en dar con la pista de la misteriosa voz”. El interés de “The Times” condicionó el interés de la Dirección General de Seguridad de Madrid, cuyos responsables telefonearon a los juzgados de Zaragoza pidiendo informes detallados sobre el caso. A esas alturas, la Policía intentaba encauzar un revuelo incómodo que no había sabido evitar.

Cortar el grifo
Como el asunto empezaba a salirse de madre y al gobernador civil le inquietaban las multitudes que colapsaban las calles próximas a Gascón de Gotor, el día 30, el juez cortó el grifo y ordenó a los investigadores que no facilitasen ni un solo dato más a la prensa. Así, el fenómeno desapareció de las páginas de HERALDO, pero no de las conversaciones de los aragoneses y españoles, porque, para entonces, el duende ya era un inquilino de todos los medios de comunicación del país.

A los pocos días, el juez declaró a los periodistas que el suceso obedecía a un extraño fenómeno psicológico: “Escuché la voz tantas veces como me lo propuse”, explicó después de pasar varios días en la vivienda, ya desalojada por sus atemorizados inquilinos, el matrimonio Palazón. “El misterioso suceso ha quedado totalmente explicado”, sentenció el magistrado, dando carpetazo al asunto. Muchos siguieron pensando que era la extraña ventriloquía de Pascuala la que provocaba la voz, pero, al parecer, la joven siguió sirviendo en el nuevo domicilio de los Palazón, sin que se registrara nada paranormal en él.

Los siguientes moradores del piso, la familia Grijalba, volvieron a solicitar los servicios de la Policía ya que, al parecer, su hijo Arturo, de tres años, mantenía conversaciones con el duende. Arturo Grijalba, ya de adulto, siempre ha defendido la veracidad de su ‘amistad’ con la voz.

Los aires prebélicos que se respiraban en España relegaron pronto la historia del duende al desván de la memoria, aunque nunca desapareció del todo de ella. El duende de Gascón de Gotor forma parte de la intrahistoria de Zaragoza, hasta tal punto, que los aficionados al mundo del misterio siguen, todavía hoy, dándole alguna que otra vuelta. Ángel Briongos, coordinador en Aragón de la Sociedad Española de Investigaciones Paranormales, que está preparando un libro sobre la historia, cree que el fenómeno “no fue una farsa; no se debió a la ventriloquía, porque la voz se manifestaba sin que Pascuala estuviera presente. Fue un hecho paranormal en toda regla”. ¿Haberlos, haylos?

Los otros fantasmas

Ningún otro suceso presuntamente paranormal ha despertado tanto interés en Aragón como el de la casa del duende, pero el boca a boca, con mayor o menor difusión, asegura que hay otros lugares ‘encantados’ en Zaragoza.

El más conocido, por ser el que cuenta con mayores testimonios que dicen haber presenciado los sucesos, es el de un establecimiento de la calle Alfonso, ya cerrado, de una conocida cadena de tiendas de moda. Un antiguo empleado de ese comercio, que prefiere preservar el anonimato, dice haber experimentado descensos bruscos de temperatura, haber visto ropa que se desordenaba sola e, incluso, la presencia de una extraña mujer que algunos empleados veían deambular mientras hacían caja, con la tienda ya cerrada. Son muchos los zaragozanos que han escuchado, de segunda, tercera o cuarta mano, alguna de estas historias. Al existir testimonios, como ha podido comprobar este periódico, no se trata de una leyenda urbana, pero constatar su veracidad es -hay que dejarlo claro- imposible.

Ángel Briongos refiere algún otro espacio que la imaginación popular ha tildado de embrujado o misterioso, pero todos entran ya en el saco de las leyendas urbanas, más o menos interesantes, entretenidas o aterradoras, pero a las que no se puede dar crédito alguno.

Así, se cuenta que un suicidio acaecido hace varias décadas en el ayuntamiento es el origen de misteriosos ruidos que asustan a los vigilantes nocturnos del consistorio. Otra leyenda asegura que, en una habitación de un prestigioso y conocido hotel de la capital aragonesa se dan fenómenos de ‘poltergeist’. El pueblo viejo de Belchite también recibe regulares visitas de cazadores de psicofonías, que llegan grabadora en mano para registrar lo que dicen que son gritos y ruidos de aviones y explosiones.

La imaginación corre tan rápido como las leyendas, pero no conviene hacer mucho caso a estos relatos. ¿O sí?

Foto: los policías posan junto al hornillo de donde salía la voz, en una imagen publicada en El Noticiero de Zaragoza.

05/03/2006 01:03 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Memoria.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: Óscar

Gracias por recuperar la historia del Duende. Te salió un reportaje estupendo(está plagado de curiosas anécdotas).
Sobre los supuestos fenómenos extraños en el hotel que mencionas (sin nombrarlo) ha hablado en alguna ocasión Angel Briongos en Milenio 3 (Cadena Ser).
De los misteriosos ruidos en el Consistorio no había oido nada (sí sabía que había algún fantasma que otro, pero de los que llevan corbata). El listado de edificios públicos de Zaragoza con una cierta antigüedad e historia en los que han sucedido fenómenos paranormales (siempre presuntamente, claro)es interminable: el Paraninfo (donde los vigilantes de seguridad del turno de noche han llegado a ver la espectral figura de una monja -eso se cuenta, al menos-), el Hospital Provincial, la antigua maternidad, el Teatro Principal, la torre del Trovador de la Aljafería... Tiene tajo Ángel Briongos...

Fecha: 05/03/2006 17:17.


gravatar.com
Autor: Antonio

¿El hornillo?
¡El radiador!

Fecha: 06/03/2006 01:11.


gravatar.com
Autor: Severiano Delgado

Gracias por el reportaje, Sergio, es muy curioso.
Ayer noche, zapeando un rato, topé con "Cuarto milenio", en Cuatro, un programa que no había visto nunca ni creo que le vuelva a dedicar cinco minutos. Salieron allí una serie de personas, todas ellas en apariencia mayores de 15 años, que hablaban con toda seriedad de las bobadas estas de las apariciones mágicas, los misteriosos símbolos de las piedras, etc. Que le dediquen dineros a estas bobadas, eso sí que me parece paranormal.

Fecha: 06/03/2006 09:17.



Autor: Sergio del Molino

Hombre, Severiano, no seas tan duro, que hay que entretenerse también, y las historias de fantasmas son muy divertidas. A mí me encantan. Quien se las tome en serio, allá él. Al fin y al cabo, Cuatro es una cadena privada y gasta su dinero en lo que le place. Lo duro es tener cadenas públicas que mantienen con el dinerito de todos nosotros desde Tómbola hasta Lina Morgan. Con la de colegios rurales sin presupuesto que hay repartidos por España y la de comarcas sin un centro de salud en condiciones.

Fecha: 06/03/2006 11:33.



Autor: Cide

muchas gracias por colgar de nuevo este artículo.

Fecha: 07/03/2006 11:34.


gravatar.com
Autor: Carlos

la casa del duende un hecho que yo creo que si pudo ser verdad pero dejar un misterio sin resolver... Hubiese sido mejor seguir hasta el final.
No veo normal echarle la culpa a Pascual la criada.
También cabe la posibilidad de que hubiera sido una broma pero no creo hubiese gente capaz de hacerlo.

Fecha: 30/03/2006 18:40.


gravatar.com
Autor: Tami

He leído recientemente el caso del duende de la hornilla, me ha parecido muy interesante tu relato. Por favor, me podrías decir si en internet está publicado el video completo del programa que le dedicó Cuarto Milenio al caso del duende. Y dónde podría encontrarlo. Muchas Gracias!!

Fecha: 03/08/2006 15:23.



Autor: S. del Molino

Hola, Tami.
Me han dicho que el vídeo se puede descargar sin problemas desde e-mule. Yo no lo he intentado, pero seguro que no es difícil de encontrar. Suerte y un saludo.

Fecha: 06/08/2006 23:17.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.