BUENAS NOCHES

El mundo se divide en dos clases de personas: las que necesitan dormir sus ocho horas y las que no. Luego hay subdivisiones: las que se desvelan con facilidad al mínimo ruido y las que son capaces de darse la vuelta y seguir durmiendo después de que un obús se haya incrustado en la habitación de al lado. Combinando estas cuatro categorías por parejas, salen los cuatro tipos básicos de personas que pueblan el planeta. Ni horóscopos, ni cartas astrales, ni intuiciones. Lo primero que hay que saber para conocer a alguien es cómo duerme.
Una de las cosas malas que tiene hacer reportajes es que, de vez en cuando, te das cuenta de todo lo que no funciona en tu vida. La lista sería interminable. Acabaría antes enumerando lo que funciona, pero tampoco sabría por dónde empezar. A lo que iba, que me disperso (son las tres de la mañana y hace apenas una hora que he salido del curro. En el impasse me he bebido dos rones y un martini; creo que las lentillas se me han fosilizado y que me arrancaré la córnea cuando me las quite. Dadas las circunstancias, es lógico que me disperse, pero no disculpable). Con lo de los reportajes me refería a uno que hice sobre una afamada "unidad del sueño", que yo creía que iba a ser algo así como el "Dormilón" de Woody Allen, pero resultó ser como los camerinos de una peli de Mariano Ozores. Todo muy hispano, vaya, y nada sofisticado ni sutil. Haciendo aquello me di cuenta de que, con mis hábitos de sueño, y siempre que aquella señora tuviera razón -y era una doctora-, me estoy cavando una bonita tumba. A saber, duermo poco (a veces, muy poco) entre semana, pero compenso esa carencia levantándome a las dos de la tarde los días que puedo hacerlo. "¡Horror, horror!", me dijo aquella experta en trastornos del sueño, frotándose las manos para sus adentros, viéndome como candidato a paciente.
Y el caso es que me encanta dormir. Me gusta la cama. Disfruto mucho cuando los rayos del sol se filtran por las rendijas de la persiana y los primeros y tímidos ruidos de la mañana -esos camiones de reparto, esos barrenderos, ese incipiente tráfico que todavía no se atreve a rugir- me despiertan. Sonrío, me tapo hasta la cara y me recreo en mi crapulencia adormilada. ¡Qué placer!
Dime como duermes, y te díré quien eres. Tu personalidad desvelada tras las sábanas. Insomnes, marmotas, madrugadores, trasnochadores, sesteantes, domingueros. Todos tenéis un signo. El mío es irme a dormir ahora mismo. Porque desde hace un par de horas, oficialmente, estoy de vacaciones por unos días. Y nada me ha dado más tranquilidad de espíritu en estos últimos tiempos. Buenas noches, y no hagáis ruido, por favor.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Anakrix
Fecha: 16/03/2006 12:26.
Autor: Jean
Yo antes era de esas. Ahora, me despierto con el vuelo de una mosca. Hace exactamente dos años, ocho meses y quince días...
Fecha: 16/03/2006 18:10.
Autor: Anakrix
Fecha: 16/03/2006 20:00.
Autor: Anakrix
Fecha: 16/03/2006 20:02.
Autor: Javivi
PD: una propuesta zaragozana para el sabado: conferencia en el Centro Cívico de La Almozara, a las 19:30, sobre la represión franquista en posguerra.
Fecha: 17/03/2006 01:17.



