BUENA GENTE

En esta triste profesión mía te toca lidiar con todo tipo de gente: amables señoritas de gabinetes de prensa, señoras que quieren que saques a su hijo en el periódico, artistas en paro en busca de gloria, políticos plastas, profesores de universidad plastas, egomaníacos que no entienden que tu tiempo no es infinito y que tienes otras cosas que hacer aparte de escucharles, jefes, jefes y más jefes, empresarios, lectores furiosos y ofendidos y gente que pasaba por ahí y, ya que te tiene a tiro, te escupe en la cara por ser un despreciable periodista. A veces, nos lo merecemos, vive Dios. Pero, entre este batiburrillo, de vez en cuando, hacer reportajes te da la oportunidad de tratar a gente estupenda. En dos palabras: tipos cojonudos, definiendo por tal aquel con el que te irías de cañas toda una noche tan ricamente hablando de todo y de nada. Hoy he conocido a una de esas joyas: Eugenio Arnao.
Este domingo podréis ver una paginita dedicada a él y a su oficio en el suplemento Heraldo Domingo. Eugenio Arnao es percusionista y "hacedor" de instrumentos musicales, como a él le gusta llamarse. Es un folclorista como la copa de un pino, un erudito de la música aragonesa con el que aprendes sin darte cuenta y una compañía más que grata. Como los buenos sabios, no va de sabio por la vida, y sabe conversar de todo. Amigo de todo el mundo y embarcado en mil proyectos. Tiene una colección de más de 800 instrumentos raros y de todos sabe contar una historia. Ha sido un placer conocerle y espero seguir tratándole, porque me ha invitado este domingo a la inauguración de la Casa del Gaitero, en Aguarón, cerca de Cariñena. Buen vino, buena música, buena compañía y risas todo el día. El plan suena tentador, pero todavía no sé si podré ir. Aprovecho, sin embargo, para aconsejaros que os dejéis caer por el pueblo y os unáis a la jarana si podéis. La cosa promete.
Si tratara con más gente como él más a menudo, me llevaría mejor con este oficio mío. Pero lo bueno no abunda precisamente. Las trufas más jugosas se hacen de rogar y sólo los gorrinos con el olfato más fino saben llegar hasta ellas. Y yo de pituitaria ando fastidiado. Ay, quién fuera gorrino o perro trufero de la vida...
Foto: una gaita de boto, instrumento popular del Alto Aragón.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Rondabandarra
Fecha: 26/05/2006 09:23.
Autor: Sergio del Molino
Fecha: 26/05/2006 20:23.
![]()
Autor: Rondabandarra
Fecha: 29/05/2006 09:44.
Autor: Anónimo
Fecha: 29/05/2006 11:06.
![]()
Autor: Samuel San Miguel
diario y por la caña que le das
a la bitacora...cada vez mas rica y nutrida...!
Salud !
Fecha: 02/06/2006 14:43.



