BUENA GENTE

20060526015056-gaitaboto.jpg

En esta triste profesión mía te toca lidiar con todo tipo de gente: amables señoritas de gabinetes de prensa, señoras que quieren que saques a su hijo en el periódico, artistas en paro en busca de gloria, políticos plastas, profesores de universidad plastas, egomaníacos que no entienden que tu tiempo no es infinito y que tienes otras cosas que hacer aparte de escucharles, jefes, jefes y más jefes, empresarios, lectores furiosos y ofendidos y gente que pasaba por ahí y, ya que te tiene a tiro, te escupe en la cara por ser un despreciable periodista. A veces, nos lo merecemos, vive Dios. Pero, entre este batiburrillo, de vez en cuando, hacer reportajes te da la oportunidad de tratar a gente estupenda. En dos palabras: tipos cojonudos, definiendo por tal aquel con el que te irías de cañas toda una noche tan ricamente hablando de todo y de nada. Hoy he conocido a una de esas joyas: Eugenio Arnao.

Este domingo podréis ver una paginita dedicada a él y a su oficio en el suplemento Heraldo Domingo. Eugenio Arnao es percusionista y "hacedor" de instrumentos musicales, como a él le gusta llamarse. Es un folclorista como la copa de un pino, un erudito de la música aragonesa con el que aprendes sin darte cuenta y una compañía más que grata. Como los buenos sabios, no va de sabio por la vida, y sabe conversar de todo. Amigo de todo el mundo y embarcado en mil proyectos. Tiene una colección de más de 800 instrumentos raros y de todos sabe contar una historia. Ha sido un placer conocerle y espero seguir tratándole, porque me ha invitado este domingo a la inauguración de la Casa del Gaitero, en Aguarón, cerca de Cariñena. Buen vino, buena música, buena compañía y risas todo el día. El plan suena tentador, pero todavía no sé si podré ir. Aprovecho, sin embargo, para aconsejaros que os dejéis caer por el pueblo y os unáis a la jarana si podéis. La cosa promete.

Si tratara con más gente como él más a menudo, me llevaría mejor con este oficio mío. Pero lo bueno no abunda precisamente. Las trufas más jugosas se hacen de rogar y sólo los gorrinos con el olfato más fino saben llegar hasta ellas. Y yo de pituitaria ando fastidiado. Ay, quién fuera gorrino o perro trufero de la vida...

Foto: una gaita de boto, instrumento popular del Alto Aragón.

26/05/2006 01:50 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Música.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: Rondabandarra

Un gran tipo y un gran proyecto, sí señor. El domingo yo no me lo pierdo por nada del mundo. Bueno, por la resaca me perderé lo que haya por la mañana, pero recién comido voy para allá derechito.

Fecha: 26/05/2006 09:23.



Autor: Sergio del Molino

Yo si puedo, me pasaré, y así nos conocemos, si tu estado etílico lo permite...

Fecha: 26/05/2006 20:23.


gravatar.com
Autor: Rondabandarra

Vaya hombre, y yo con la bolsa del pollo toda la tarde por allí. :P

Fecha: 29/05/2006 09:44.



Autor: Anónimo

Ya lo siento, tío. No pude ir al fiestorro. Otra vez será. Espero que Eugenio tocase unos ritmos guineanos con el esqueleto del pollo.

Fecha: 29/05/2006 11:06.


gravatar.com
Autor: Samuel San Miguel

Felicidades por tu labor divulgativa los domingos en este
diario y por la caña que le das
a la bitacora...cada vez mas rica y nutrida...!
Salud !

Fecha: 02/06/2006 14:43.



Autor: S. del Molino

Gracias, Samuel.
¡Salud y república!

Fecha: 02/06/2006 16:38.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.