COSAS DE OSOS

Atención a esta foto, que no es un montaje de seguros Santa Lucía. Un oso culón posando para el fotógrafo, pensando quizá en comérselo después de la sesión.
En el Pirineo casi no quedan osos. El hijo de la osa abatida a tiros Canelle, un pequeño osezno, sobrevivió el invierno pasado, y otro fotógrafo distinto al que ha hecho esta foto, Juan Carlos Arcos, y un servidor, salimos un día a seguir su rastro por los valles franceses de Aspe y Ossau. Los ganaderos del Pirineo no quieren osos, ni en Francia ni en España. Las gentes de la ciudad (en Aragón, del "llano") queremos osos, pero también queremos comer los filetes de esos ganaderos, que a su vez son ansiados por los osos. Dilema difícil. ¿Seguirá el hijo de Canelle campando a la sombra del Midi d'Ossau? Espero que sí.
El oso Yoggi robaba cestas de merienda, los osos amorosos vivían en unas nubes cursis y empalagosas, y todos tienen un culo gordo y grasiento. Si pincháis aquí, podréis jugar a un videojuego en el que un oso polar de culo tan gordo como el de la foto baja una montaña montado en un trineo. Hay que hacerlo en el menor tiempo posible.
Y hoy regresa a Barcelona el crucero Gay Bear, donde otro tipo de osos, casi tan peludos y de culos tan gordos, y más amorosos incluso que los de los dibujos animados, han recorrido el Mediterráneo pasándoselo la mar de bien con sus cosas de osos.
Hay osos para todos los gustos.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Rana
Besines
Fecha: 20/04/2009 20:30.



