UN TIPO ENVIDIABLE

Goyo no tiene ni un año, pero ya tiene un buen montón de amigos. Con uno de ellos, Coco, se muerde y se llena de barro en el estanque del parque.
Goyo ha conocido la playa y el mar, pero no le hacen mucha gracia las olas y se mantiene un poco alejado de la orilla, mirándola con recelo.
A Goyo no le gusta el viento colándose en las rendijas de las ventanas. Tampoco le gustan los ruidos fuertes, salvo si los produce él, ni las aspiradoras, ni los collares, ni la hora de volver a casa.
A Goyo le gustan las pelotas, los cordones de los zapatos, las hojas de las plantas y la comida que está encima de tu mesa e intentas comerte. También le gustan los huesos, los periódicos enrollados y subirse a la cama cuando no miras.
Goyo disfruta de las visitas, a las que recibe con alborozo, y es un pesado que atemoriza a quienes no les gustan los perros, que acaban traumatizados y sin saber cómo quitarse esos 35 peludos kilos de cariño canino que se le echan encima babeantes y nerviosos.
Goyo no sabe distinguir enemigos de amigos. Todo le sorprende y todo le maravilla y con todo puede inventarse un juego.
Cuando bebe agua, lo salpica todo, y cuando mueve el rabo, tira todo lo que hay en los muebles.
Goyo tiene cara de buena persona y aprovecha su apariencia pachona para chantajearte emocionalmente. Y le suele salir bien.
Goyo es un tipo feliz, que no sabe nada de reuniones de vecinos, de jefes cabreados un lunes por la mañana, de matrimonios infelices, de maltratados alcohólicos, de tiburones empresariales, de debates sobre el estado de la nación o de reformas estatutarias. El único fracaso que ha experimentado en su vida es que le quites la pelota, y se le olvida la angustia en cuanto se la tiras de nuevo. Cuando le rascas la tripa, alcanza cotas de felicidad desconocidas para cualquiera de nosotros.
A veces, Goyo es un tipo envidiable.
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Autor: S. del Molino
Fecha: 31/05/2006 05:11.
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Autor: El futurible ingeniero
Fecha: 01/06/2006 13:31.

