FLORES EN LA TUMBA DE MARX

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Orillado en un recodo del viejo cementerio de Highgate (dos libras por pasear entre sus tumbas de 10 a 4, un precio ridiculo), el cabezón de Marx se planta sobre unos hombros rectilineos. Su cuerpo es un bloque de mármol, su pecho es su propio nombre en huecorrelieve dorado con un llamamiento a la unidad de los trabajadores de todo el mundo y sus pies dicen que los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo, pero que lo que mola de verdad es transformarlo. Bien, Carlos, toda una llamada a la acción -¿a la praxis?- de la que tú mismo te escaqueaste, filósofo insatisfecho de ser tan sólo un ente pensante. Pero eso es otra historia, y la escribió Isahia Berlin, a través de cuyos ojos te veo como personaje literario.

Me acerco a la tumba de Marx, sorteando lápidas rotas y pisando las primeras hojas del otoño. No sigo a una muchedumbre peregrinante y peregrinera. Apenas nadie ha interrumpido la sesteante mañana del chaval que cobra las dos libras en la entrada, pero unas cuantas flores y una maceta -que quizá hable de un viejo comunista desgarbado que la eligio al azar en la floristeria, incómodo ante tales futilidades- refulgen en el ocre londinense, dejando claro que el fundador del socialismo científico no ha sido olvidado del todo.

No lo ha sido por una pareja formada por un viejo y un joven -padre e hijo, quizás- que hablan en voz baja en un idioma eslavo. El joven hace fotos al viejo junto a la tumba. Puede que sea el final de un largo viaje, de un viaje que puede haber durado una vida entera. Detrás, un joven delgado con una camiseta de "otro mundo es posible" en español que hace que le atribuya un origen latinoamericano, se sienta en una tumba y apenas puede disimular la emoción epifánica que le domina -¿a su pesar?-. Suspira sin quitar la vista de la sentencia-epitafio y, cuando se arma de valor, se acerca, saca una medallita que lleva colgando al cuello y la besa. Por un momento pienso que se la va a quitar y la va a dejar junto a las flores, pero la vuelve a guardar y se acomoda en una tumba cercana sin perder de vista la tumba del cascarrabias aleman. Pasa un rato y nadie más aparece por ahi. Ninguno de los que estamos nos hablamos, esforzándonos en ignorarnos de reojo. Pasa un rato y el joven empieza a presionar al viejo para que se marchen. Venga, papá, ya te he traído aqui; ahora, invitame a un cafe, parece decir. El joven presuntamente latinoamericano sigue embebido en el huecorrelieve, y parece no ver el busto fenomenal que corona el monumento. Sólo tiene ojos para las letras doradas y clásicas. Al final, yo tambien me siento apremiado y doy la espalda al chaval, que quizá sólo espera el momento de quedarse a solas y dejar otra maceta comprada apresuradamente en una tienda de Archway. A mí la visita me deja callado. Siento crecer en la boca del estomago un sentimiento que, sin ningún fundamento, asocio a la resignación. ¿A qué me resigno? No lo sé, quizás a volver al mundo de los vivos y a salir del viejo cementerio victoriano.

28/09/2006 20:22 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Viajes.

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Autor: Il Cacciatore

Vaya, Sergio! Lo encontraste...
Ahora bien: ¿sigues creyendo en la utilidad de los grandes mausoleos y monumentos conmemorartivos (véase Trafalgar Square) o te has hecho de los míos? Jeje...

Un abrazo, salud!

Fecha: 29/09/2006 10:23.


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Autor: Fontinelli

Hola Sergio:

Después de leer lo del Alcalde Republicano de Almonacid de la Cuba, de fecha 7 de mayo de 2006, me parece que deberíamos darle un homenaje en su pueblo, ya que está bien lo de poner flores en la tumba de Marx, pero la historia de la gente que ha luchado y ha sido ha enterrado en los años del olvido por ser republicano y "perder la Guerra Civil", ha evitado que su trabajo se de a conocer en sus pueblos y localidades,ya que en el 2006, sus ideales de la II República siguen siendo válidos en los ámbitos de la cultura, educación, sanidad y trabajo.

Si te convence me mandas un correo electrónico.

Fecha: 30/09/2006 10:57.



Autor: S. del Molino

Cacciatore: jajaja. Yo ni creo ni dejo de creer en la utilidad de esos monumentos, pero si tú te opones, yo lo apoyo, y viceversa. Sabes que se me da bien lo de argumentar a la contra. Cuando quieras, retomamos ese frontón dialéctico. Un abrazote!
Fontinelli: Creo que unos jóvenes de la comarca ya han montado algún homenaje y reprodujeron en grandes paneles mi reportaje en una exposición, o tenían intención de hacerlo. Sería bonito plantear algo así, pero habría que hablar con la familia. Un saludo.

Fecha: 01/10/2006 15:02.


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Autor: Anónimo

Hola!

Tengo una curiosidad: ¿qué dice la sentencia-epitafio de Marx?

Saludos!

Fecha: 07/10/2006 19:42.


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Autor: Rocío

No sé por qué dice que es anónimo si he puesto mi nombre!

Fecha: 07/10/2006 19:44.



Autor: S. del Molino

"Los filósofos se han dedicado a explicar el mundo; de lo que se trata es de transformarlo".

Fecha: 07/10/2006 20:31.


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Autor: marx

Marx si se dedicó a la acción ya que colaboró en la Asociación Internacional de Trabajadores(AIT)La Primera Internacional asi que callate burgues.

Fecha: 24/06/2008 13:05.


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Autor: Engels

Viva Marx, Engels, Lenin, Stalin y muchos mas canaradas Arriba el Proletariado

Fecha: 24/06/2008 13:10.


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Autor: papada

"canaradas" EEEEEEEEE! será camaradas

Fecha: 24/06/2008 13:12.


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Autor: JuanPablo 2

viva el papa viva los curas y viva el clero

Fecha: 24/06/2008 13:13.


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Autor: okupa resiste

anarkia y cerveza fría y cuatro petas cada día

Fecha: 25/06/2008 12:24.


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