PINOCHO AL MAPOCHO

Ése ha sido el grito de muchos chilenos durante muchos años. Al final, no ha acabado en el Mapocho (el río que pasa por Santiago de Chile), sino en una cama de hospital y con funeral con honores. Aunque no me suele gustar casi nunca, en esta ocasión coincido con Arcadi Espada, que ha destacado el hecho de que con Pinochet no ha habido contemplaciones. Siempre hay una tendencia a contemporizar con los dictadores y la barbarie, y explicarlas en función de las circunstancias históricas, la situación económica, la idiosincrasia religiosa o el copón bendito. Pero con Pinochet, no. Pinochet es un mal en estado puro, sin eximentes. Y, la verdad, por extensión, calidad y cantidad de sus tiranías, ha habido y hay tiranos que dejan al chileno a la altura de un teletubbie. Franco, sin ir más lejos, que mató más y mejor y atemorizó con mucha más amplitud, eficacia y variedad de registros durante mucho más tiempo y con muchos más apoyos internacionales. Sin embargo, en el imaginario, nuestro Franco parece un abuelo adorable inaugurapantanos que no resiste la comparación con el horror puro que representa Pinochet.
Creo que todo esto se debe a cómo se escenificó el golpe de Pinochet, enfrentado a un Salvador Allende que, tras el fracaso de la Primavera de Praga, pretendía implantar un socialismo pacífico, sin revoluciones, con la sola fuerza de las urnas. Un romántico, entrañable y simpático intelectual asesinado por un general despiadado que llegó a la jefatura del Ejército nombrado por el propio Allende. Los ingredientes de la tragedia están ahí de forma tan insultante que ningún guionista de culebrón se atrevería a ser tan burdo: la traición, la muerte de un sueño generacional, la crueldad despiadada. A partir del bombardeo de La Moneda, Pinochet se convirtió por derecho dramático en el supervillano de la segunda mitad del siglo XX (para alivio de otros supervillanos más sutiles, que vieron una ocasión de seguir perpetrando sus fechorías sin que el mundo se fijara en ellos).
Hoy, El País titulaba que Pinochet ha muerto sin responder ante la justicia. Tiene guasa titular eso en un país donde los genocidas se blindaron con unas leyes de punto final nunca cuestionadas seriamente por nadie. Tiene guasa pretender dar lecciones de democracia y justicia.
En cualquier caso, R.I.P. Para todos.
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Autor: Anakrix
Fecha: 12/12/2006 00:07.
Autor: Anakrix
Fecha: 12/12/2006 00:08.
Autor: S. del Molino
Fecha: 12/12/2006 00:23.
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Autor: Cide
Fecha: 12/12/2006 08:23.
Autor: Javivi
Fecha: 12/12/2006 08:33.
Autor: Anakrix
Fecha: 12/12/2006 11:27.
Autor: S. del Molino
Fecha: 12/12/2006 12:09.
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Autor: David (david.sizigia@hotmail.com)
I'm on highway to Hell.
¡¡¡CABRONEEEESSSSSS!!!
Fecha: 16/12/2006 19:16.
Autor: Javivi
Fecha: 18/12/2006 09:43.
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Autor: Maximiliano tolossa
pinochet salvo al pais de la mas gran mierda que tenia este hijo de puta de allende
informate
Fecha: 30/06/2008 04:49.
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Autor: Claudio Cataldo
Poema
Salvador
En las faldas de la gran Casona
Reposa tu imagen serena
Forjada con manos de arte
Tu estampa figura
Rodeado de piletas y árboles
Por donde pasaran los hawker hunters.
Aquella mañana de cobardía
Concierto de botas y voces
Que se imponían con sangre
Cambiaban el destino de la historia
Cubierta de lodo quedaba la gran Casona,
Se desplomaron paredes, ventanas y puertas,
Vainillas de balas decoraron las Grandes Avenidas,
Como pompones de nieve en los nórdicos caían.
Santiago en penumbras las calles morían,
Estadio repleto de almas puras,
Con pasión te siguieron hasta la última hora.
Salvador tu imagen esta perpetua
Grabada en la mente fundida en la historia.
Hoy visitan tu imagen reposada
Hombres, mujeres, jóvenes y niños
De todos los continentes,
Que pasan observando tu implacable figura
Esculpida sobre piedra.
En las faldas de la gran Casona,
A la izquierda del portal de la Casona
Observada de la plaza constitución
Rodeado banderas flamean al viento
Susurrando tú ultimo aliento
Grabadas tus últimas palabras
A tus pies, Tengo Fe en Chile y su Destino…
A lo lejos pareciera que de pronto
De Tomas Moro llegando
En el negro carro mustang
Presidente con escoltas y tu pueblo exclamando
Aparecieras con tu mano en alto
Salvador Allende, querido Presidente
Tú imagen viva estás presente,
Abro mis ojos y todo se ha esfumado
Era solo un sueño que por segundos
La gran Casona me ha obsequiado
Pasado y futuro se fusionan
Formando una Estela de pasiones
Con tu imagen reposada
A los pies de la gran casona
Tu imagen serena
Quedo tu huella tallada
En pilares, paredes, puertas y ventanas,
De la Gran Casona Blanca, tu vida Consolidada…
Claudio Roberto Cataldo Monsalves
Autor
Inspirada el 01 de Abril del 2008, en Salvador Allende, Palacio la Moneda, desde la Plaza Constitución, en visita a la estatua del Presidente Allende.
Dedicada a toda su familia, Hortensia Bussi Soto, Beatriz Allende B., Isabel Allende B.
Fecha: 02/08/2008 04:00.



