PALABRAS INAPROPIADAS

Por fin le he sacado partido a mis lecturas pornográficas y libertinas. Por fin le he encontrado una utilidad práctica a Filosofía en el tocador y a Las 120 jornadas de Sodoma (las del marqués, no las de Pasolini, por favor): esta semana he ganado una ronda de un bingo clandestino y desquiciado que montaron unos individuos que se quedarán en iniciales.
La cosa fue así: M. tenía un libro de pornopoesía un tanto desfasadilla, y el juego consistía en que C., U. y servidor debían decir tres palabras cernícalas, que quedaban anotadas como los números en un cartón de bingo. Entonces, H. decía una cifra al azar, y M. abría el poemario por esa página. En pie y con ademán declamatorio, leía el poema correspondiente. La gracia consistía en averiguar qué palabras de las anotadas aparecerían en el texto "aleatorio". Un punto por palabra acertada, y yo gané una ronda.
¿Cuál fue el secreto de mi éxito?, os preguntaréis, pobres mortales. Pues aparte de no escuchar a Mago de Oz, escoger tres palabras sencillas, directas y exclusivamente anatómicas. Al lío, sin preludios ni retrancas metafóricas. En esa ronda, mis rivales habían optado por vocablos más "poéticos", como "venus" y cosas así, y por eso no acertaron. Había que decir polla, coño, semen, follar, y nada de "montes de tus pechos" ni "cálido refugio de pasión" ni "manantial que en ti se hunde y rebosa". Porque la literatura erótica no se anda por las ramas. Si no llamara a las cosas por su nombre, no sería pornografía.
Total, que los libritos rosas de La sonrisa vertical enseñan algo más que posturas. La próxima vez, jugaremos apostando.
Una persona normal se hubiera reído, habría festajado su victoria con dos ridículos saltitos y hubiera seguidos a sus cosas, pero servidor tiene la manía de relacionarlo todo, y esta tarde, leyendo a Jorge Volpi, me ha venido a la cabeza el pornobingo del otro día, y gracias a ese flash he descubierto lo que no me gusta del escritor mexicano. Hasta entonces, le leía con agrado. Puede decirse que casi le devoraba, la verdad. El ingenuo aire totalizador de sus novelas me conmueve y me excita a partes iguales, pero había algo en su prosa, un nosequé que me sacaba de la historia y que me incomodaba. Me revolvía en el sillón y buscaba otra postura, pero nada, la incomodidad no desaparecía. Hasta que el pornobingo me dio la clave: es el léxico, estúpido. No aguanto el léxico arcaizante de Volpi. No concuerda ni con el ritmo, ni con la historia ni con los personajes. Hace que tenga un soniquete falso, retórico, añejo. Y, en especial, no soporto los verbos que utiliza: me carga que emplee tornar por volver o acaecer por suceder. Son como pequeños tropiezos en el camino, como baches deliberados que no deberían estar ahí y que estropean una prosa que busca el impacto reporteril, que va a la caza de la acción y elude la estampa. Es como si el poeta porno del bingo utilizara esas expresiones ñoñas y seudoeróticas para decir sin decir. Produce el mismo efecto.
Dicho lo cual, y antes de que los fans de Volpi empiecen a decirme: "ey, sucio pendejo, qué tienes tú que desir de tan magno narrador. Métete en tus verbos, pendejudo", diré que me gusta, como ya dejé constancia en una reseña del Artes y Letras. Pero precisamente por eso me saben peor esos dislates estilísticos. Qué sé yo, que me estaré volviendo quisquilloso, o algo.
Foto: Jorge Volpi.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: S. del Molino
Fecha: 16/12/2006 01:00.
Autor: Javivi
Propongo un mega Strip-bingo, o un mega Strip-guiñote, o un mega Strip-pocha entre los miembros de la comunidad sergiomolinesca para estas navidades. ¿Quién pone la Larios?
Fecha: 17/12/2006 10:59.
Autor: S. del Molino
Fecha: 17/12/2006 16:18.
![]()
Autor: Severiano Delgado
A lo mejor ha leído a Volpi.
Fecha: 17/12/2006 17:32.
Autor: manuel
sobre una concentración de blogeros del molino" para hacer strip-loquesea me apunto, pero, por favor, dejadme que pase de la larios de tan infausto recuerdo.
Fecha: 18/12/2006 10:49.
Autor: S. del Molino
Fecha: 18/12/2006 11:06.



