EL LABERINTO

No había visto hasta anoche El laberinto del fauno (plas, plas, me abofeteo a mí mismo), pero tras haberlo hecho, me reafirmo en mi deseo de que se lleve todos los premios que le dé la gana y reparta sopas con honda a Volver. No por nada, sino por la infame matraca que nos están dando con ese señor manchego perdonavidas y su actriz fetiche (que no recuerdo que me haya emocionado ni transmitido nada en ninguna de sus interpretaciones, dicho sea de paso).
El laberinto del fauno es una película imperfecta, con muchos agujeros, pero que tiene el mérito (enorme) de haber sido realizada sin complejos. No hay en ella reflexión política, histórica ni social. No hay personajes profundos y redondos. Hay indios y vaqueros. Hay tiranos y heroínas. Y hay una niña que se inventa un mundo fantástico, aunque yo hubiera preferido que Guillermo del Toro se hubiera ahorrado aclararme ese punto y me hubiera dejado con una agradable (y esperanzadora) sensación de ambigüedad, con la puerta abierta a la existencia real del mundo del fauno, pero bueno.
Me gusta su aire goyesco, con unas formas que bien podrían haber estado inspiradas en las pinturas negras. Me gusta que la historia transcurra en un pueblo de Aragón y que se haya tenido cuidado en reflejar el dialecto local. Me gusta la fotografía y sus colores apastelados. Me gusta la niña, Ivana Baquero, y Ariadna Gil, y Maribel Verdú, que está sorprendentemente bien para un papel que parecía no irle en absoluto. Me gusta la historia, bien equilibrada entre sus partes real y fantástica, y comedida y poco ambiciosa en su recorrido, sin salirse de los márgenes del cuento (es más difícil contenerse que desbordarse). No me gusta, sin embargo, Sergi López, actor que no soporto y que goza de un prestigio que no me explico, pues caricaturiza a sus personajes o, directamente, no los interpreta. Es más plano que una tabla de planchar, pero en fin, qué se le va a hacer. Tampoco me gusta -y esto ya es manía personal- que Federico Luppi, para una sola frase que tiene en toda la película, sea incapaz de pronunciarla sin acento argentino, cuando todos los demás intérpretes se han esforzado por adaptar su habla a las exigencias del guión. Pero bueno, qué se le va a hacer. Al parecer, el emperador de las profundidades nació en la Boca y su dios es el Pelusa. ¿No se habrá metido la niña en el corralito, en lugar de en el laberinto del fauno?
Pues eso, que espero que este hermoso, inocente y cándido cuento (que no renuncia a un atributo fundamental de los relatos de hadas: la crueldad) le dé un repaso a Almodóvar en ese peculiar Madrid-Barça que van a disputar en los Oscar. Y, si empatan, yo propongo que diriman el resultado en un combate de sumo panza contra panza. Del Toro, con máscara de luchador mexicano, y Almodóvar, con un cántaro de Versace sobre su cabeza.
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Autor: Chewica
Yo me quedo con Almodovar y con Carmen Maura, a muerte.
Fecha: 19/02/2007 12:21.
Autor: Anónimo
gracias.
Fecha: 19/02/2007 13:33.
Autor: Carmen
Fecha: 19/02/2007 15:19.
Autor: síl
sinceramente, me parece un gran error de la Académia no haberla presentado y haberle cedido el puesto a Almodóvar (a pesar de que Volver me gustó mucho)... ojalá se lleve todos los premios, su originalidad lo merece...
un saludo
Fecha: 23/02/2007 14:47.
Autor: Sirena varada
Fecha: 27/02/2007 10:30.



