ENTREVISTA A ISAAC ROSA

El sevillano Isaac Rosa estuvo el otro día en Zaragoza presentando en la Fnac su última novela, ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! Le presentó Javier Rodrigo, nuestro Javivi (glups, he desvelado su identidad supersecreta) y yo aproveché que el Pisuerga pasaba por aquí para conocerle y hacerle una entrevista para el periódico donde echo las tardes. Hela aquí. Aclararé que el tratamiento de usted es preceptivo en las entrevistas del periódico, pero yo tiendo al tuteo, para qué nos vamos a engañar.
Su último libro es una reedición de su primera novela, pero le ha añadido los comentarios de un supuesto lector que critica y desmonta cada capítulo. ¿Dónde termina el juego y dónde empieza la fustigación masoquista?
Cuando me propongo hacer una propuesta de lectura crítica de mi primer libro, llega un momento en el que quiero que esa actitud se lleve al máximo, hasta el punto de que se puede cuestionar la propia propuesta de lectura e interpretarla como una broma. Se trata de que ese lector impertinente que aparece ahí termine no siendo necesario, porque el lector real ya ha asumido esa mirada, ya no es un ingenuo y desconfía del autor.
"¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!". ¿Es un grito de piedad, de basta ya?
Es un título que puede generar confusión, y hay quien puede interpretarlo como una llamada a no escribir más sobre la Guerra Civil. Al contrario. Quien lea el libro descubrirá que es precisamente una llamada a seguir escribiendo, pero a hacerlo con otros tratamientos. A escribir en serio, a atreverse a revisar el pasado con todas las consecuencias.
¿Cuáles son esas consecuencias?
Pues aprovechar las capacidades que tiene la literatura para indagar en el pasado desentrañando aquello que nos dice más del presente. No aporta nada que hoy se publiquen novelas que repiten temática y formalmente lo que ya habían hecho autores de hace 30 o 40 años.
Vamos, que considera ese tipo de literatura algo reiterativo.
Sí, son libros que acaban resultando previsibles, y que ignoran todo lo que han investigado los historiadores y todo lo que han avanzado las técnicas narrativas. Si con todo eso, no somos capaces de hacer otro tipo de literatura sobre la Guerra Civil... Hay que mirar al pasado, pero para hablar del presente. Estas novelas se pasean por la guerra como quien visita un parque temático, y lo que a mí me interesa como escritor es buscar claves para entender el presente.
O sea, que busca que la literatura propicie un debate social.
En España se ha producido un cambio con respecto a la forma de mirar la guerra, el franquismo y la Transición, pero la literatura no ha cambiado. Los narradores vamos con retraso y no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias.
¿Cree que los autores españoles tienen una mirada excesivamente complaciente sobre su obra?
Sí, aunque no sigo todo lo que se publica. Pero estoy al día de las novedades, y muchas veces, la lectura es decepcionante, porque te das cuenta de que la mayoría de los autores no son muy exigentes consigo mismos. Hay escritores que se acomodan en una fórmula o en un género y no salen de ahí. Lo que he hecho en esta novela, lo habría realizado con mayor provecho con obras de otros autores donde creo que son más evidentes los defectos que señalo, pero, claro, no les habría sentado muy bien, así que he destripado mi propio texto.
¿Y cómo cree que se tomarán esta propuesta sus colegas escritores?
Pues como ya me ocurrió con "El vano ayer", veo que nadie se da por aludido. Incluso autores que deberían sentirse señalados, me felicitan diciéndome que ya está bien de novelas de la Guerra Civil, cuando son ellos los que escriben esas malditas novelas.
El año 2006 fue el Año de la Memoria y se vivió un auténtico "boom" editorial e institucional sobre la Guerra Civil. A toro pasado, ¿se ha sacado algo en claro?
Yo creo que todo fue un intento de institucionalizar (y, por tanto, de controlar y limitar) un movimiento social que reclama otra mirada sobre el pasado. Había un intento de liquidación: hablamos de la guerra durante un año y después, ya no más, porque le hemos dedicado doce meses al tema. Sin embargo, yo creo que ese movimiento ha sobrevivido y se siguen publicando, investigando, escribiendo novelas, promoviendo debates...
¿Seguirá indagando en el pasado reciente en sus próximos proyectos literarios?
No, no, para mí esto es un tema cerrado, y ahora me interesan otros temas más actuales. No creo que vuelva a escribir sobre la guerra ni tengo más malditas novelas de juventud para recuperar.Comentarios » Ir a formulario
Autor: Javier Rodrigo
Fecha: 25/04/2007 01:24.
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Autor: roke
Fecha: 22/08/2007 17:07.


