UN MERCADO POR EXPLOTAR

Si el low-cost le hace papilla, hágase pijo. Es una máxima que ni las discográficas, ni las productoras de cine, ni los periódicos -los tres, con los márgenes de beneficios especialmente amenazados por lo que se cuece en internet, aunque nadie lo diría viendo lo que recauda la SGAE- acaban de asumir. Salvo ejemplos aislados, claro. Desde el siglo XIX hasta ahora, eso que los pensadores de la Escuela de Francfort llamaron "industria cultural" se ha empeñado en vender barato para producir mucha cantidad y ganar muchos millones. De ahí los periódicos vendidos por debajo de su precio de coste (con un euro no llega ni para pagar el papel) y de ahí las radiofórmulas machaconas. Pero internet está obligando a redefinir un poco las cosas. Quizá, en determinados aspectos, sea hora de producir menos y de vender más caro, porque está visto que los productos de la vieja industria cultural ya se pueden conseguir gratis por internet. Si hay que pagar, habrá que ofrecer algo más, habrá que ser más pijo.
Hablando de música, creo que hay un mercado por explotar -en el que me incluyo- y que la vuelta del vinilo está intentando camelarse. Somos ese grupito al que el iPod ha sorprendido con una colección de discos ya asentada y vivida. Nos hemos adaptado al e-mule y al mp3 velozmente, y nos maravillamos, claro. Nunca antes habíamos disfrutado de tanta música con tanta calidad y por la jeta. Pero, querámoslo o no, pertenecemos a la cultura del disco. Descubrimos el rock colocando una aguja sobre vinilos heredados y enseñamos a nuestros padres a usar los primeros lectores de CD. Todavía nos gastábamos la paga en nuestras tiendas favoritas y fardábamos un montón si conseguíamos el álbum que todos los colegas querían -y que conseguían grabado (no copiado) en una cinta, claro-. Como muchos otros, yo también fui corriendo a Madrid Rock (dios, ¿cuántas tardes de sábado habré perdido en sus cajones?) cuando cobré mi primer sueldo, creyendo que podía llevarme la tienda entera. Ya fuera en vinilos o en CD, nos gustaban las portadas, descubrir las letras y husmear las fotos. Tocar la caja mientras escuchábamos las canciones, aprender a distinguir desde lejos los discos por el lomo... En fin, todos esos pequeños placeres del friki.
Somos una generación puente. No nos hemos educado como melómanos, sino como discómanos, y estamos dispuestos a seguir gastándonos los cuartos en esas joyas si nos ofrecen algo más de lo que da el mp3. No hace falta que lleguen a los niveles de barroquismo de la Velvet Underground (esa piel de plátano que se despegaba de la portada), de Led Zeppelin (esa fachada de Nueva York que puede tener las ventanas cerradas o abiertas, o ese enigmático cuadro sin título que sólo cobra significado cuando se despliega) o de Alice Cooper (en ese álbum que, al desplegarse, se convertía en un pequeño pupitre). No es necesario convertirlo en un circo, pero sí que deberían premiar nuestra reincidencia discográfica con textos, guiños y gracietas.
Las reediciones llevan haciéndolo hace tiempo, y cada día, mejor. Hoy, sin ir más lejos, me he agenciado el primer disco de Leonard Cohen, recién reeditado por su 40 aniversario, y he vuelto a sentir la antigua emoción del descubrimiento al abrir su libreto, con sus textos escritos para la ocasión, llenos de la intrahistoria de los versos, y con los mil guiños que contiene el diseño. Por supuesto que lo voy a volcar en el mp3 y que apenas escucharé el disco como tal, pero lo voy a guardar como merece, y de vez en cuando lo abriré y lo disfrutaré. Lo dicho: somos un mercado sin explotar. Deberían mimarnos, antes de que el CD desaparezca del todo.
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Autor: Gabriel
Eso nunca nos lo darán los cd´s, y mucho menos los mp3/4.
Te olvidas de una cosa que a mi me gustaba hacer: me compraba discos (LP), solamente porque me gustaba la portada, de gente que no conocía, y casi siempre acertaba. Detrás de una buena portada casi nunca hay un disco malo.
Que placer recordar estas cosas.
Nos vemos, no?
Fecha: 22/06/2007 07:34.
Autor: manuel
Yo creo que si pusieran los cd´s a mitad de precio, e incluyeran algún "extra", aparte de las letras de las canciones(las gracietas que decía sergio) acabarían con el top manta.
Y si no están dispuestos a adaptarse acabarán por desaparecer, como los dinosaurios. Nos bajaremos la música de la red, pagando o no, y el músico que se quiera forrar no tendrá más remedio que buscar el dinero en los conciertos. No parece injusto que eso suceda.
Fecha: 22/06/2007 10:08.
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Autor: Severiano
Por eso me parece que la distribución y venta de temas musicales tiene dos vías: o productos pijos, de pago, en la línea que señala Sergio, o la venta de temas al por menor a través de la Red.
Fíjate que el libro no tiene el problema del top manta. Sólo hay ediciones ilegales fotocopiadas (y cada vez menos) de algunos manuales universitarios, pero no de novelas, por ejemplo. Porque a la gente, cuando quiere un libro, le interesa tanto el contenido como el soporte de ese contenido (el objeto libro). Además, aunque pongas un libro gratis en la Red, por ejemplo en PDF, el producto que consigue el interesado es un mazo de hojas A4 desencuadernadas, lo cual permite leer el libro, por supuesto, pero es un formato pésimo para la conservación (¿quién tendría una biblioteca casera formada por libros fotocopiados sin encuadernar?). Sin embargo, en el caso de la música, el producto gratuito que consigue el interesado es un CD, o sea, exactamente lo mismo que si lo compraras. O sea, el libro es un producto pijo, con su edición, su encuadernación y todo eso, que no se puede conseguir gratis, mientras que el CD legal es un producto sin personalidad que tú mismo te puedes montar en casa.
Vaya rollo me ha salido, no era mi intención.
Fecha: 22/06/2007 11:26.
Autor: manuel
Si además añadiera "gracietas" mejor que mejor, claro.
Fecha: 22/06/2007 12:15.
Autor: Mapis
Estas descargas son las que han hecho que un gran número de discográficas saquen dos o tres "versiones" de un disco para que cada uno elija cuál es la que mejor se adapta a su nivel de devoción por el grupo determinado.
Lo que es una vegüenza es que te cobren 18 euros por un disco que apenas si lleva las letras de la canción, o que te cobren 40 euros por el DVD de la película "Chicago" con tan sólo la película y un ridículo extra de "Así se hizo".
Lo he dicho ya un montón de veces,pero el músico dónde realmente gana dinero es en los conciertos, por lo que yo creo que a él más que que compren sus discos lo que quiere es que le conozcan y la gente vaya a los conciertos.
Por otro lado, de una película en edición DVD (sí, esa en la que te tienes que tragar, sí o sí, el anuncio de la SGAE) el director y/o el guionista NO SE LLEVAN UN DURO, el p2p les perjudica porque la gente no va al cine.
Y respecto al porqué de que no haya un "top manta de libros" yo creo que se debe, por un lado, a que el coste de descargar un libro en PDF e imrimirlo (si lo haces en tu casa y no en el curro) Es superior a comprártelo. Pero es que además para el ser humano es muy difícil acabar con sus hábitos de lectura, porque es donde comienza el aprendizaje, y son mecanismos muy arraigados en el ser humano, de los que cuesta desprenderse. Por eso están fabricando e-book con formato de libro (sin mucho éxito) y por eso casi nadie lee libros enteros en la pantalla de un ordenador o en un PDA, por poner un ejemplo. Ahora, las siguientes generaciones, esas que van a clase con un tablet PC, eso ya será otra cosa..
Qué rollo he soltado, no?
Fecha: 22/06/2007 13:15.
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Autor: Severiano
El precio de los periódicos (un euro) es casi simbólico, pero los diarios en realidad ganan dinero con la publicidad y los anuncios por palabras. Por eso los diarios se venden por debajo del coste. Pero los CDs musicales no llevan publicidad, de modo que las empresas tienen que recuperar la inversión (y obtener beneficios) exclusivamente con la venta al público. Por eso hay un precio mínimo de venta al público del que no pueden bajar. ¿Qué tal vería el mercado poner publicidad "soldada" a los temas, como forma de generar nuevos ingresos y bajar el precio de venta el público?
Fecha: 22/06/2007 13:15.
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Autor: Gabriel
Es raro que me compre algun disco reciente, en primer lugar porque hay pocos grupos que me gusten y en segundo por el precio y la desventaja que supone comprarse todo un cd. ¿que ocurre si solo me gusta una canción de un grupo, ¿tengo que comprar todo el disco?. Antes al menos estaba la opción del single, pero ese formato ha desaparecido.
Lo normal en estos casos es bajarme esa canción y punto. Si escucho el disco entero y me gusta, seguro que me lo compraré porque me gusta tener toda la información (caja, carátula, letras, etc).
El problema es complejo, y dificil de solucionar, pero la industria se está equivocando al ir tan de frente y en contra del consumidor. Tendrían que evolucionar tal y como lo han hecho otros formatos (la fotografía por ejemplo).
Me gusta la idea de alguna discográfica que está sacando discos a 5 euros que son originales y relativamente recientes, pero que son parcos en su formato (caratula de carton, y nada de información interna). Al menos si lo que quieres es el disco original, tienes esa puerta abierta.
Fecha: 22/06/2007 15:50.
Autor: manuel
No es cuestión de desglosar los gastos que lleva aparejados poner un cd en la calle, pero no son el coste del soporte (inferior a 20 céntimos para nosotros, así que figúrate para ellos), ni el coste de derechos de autor, que no sube del 5% del precio final. Publicidad sí que se inserta en los cd´s, en los agradecimientos, por ejemplo, o en las fotos de las carátulas (si ves un disco de Jeff Beck, por ejemplo, "aprendes" que usa guitarras Fender, puas Dunlop, cuerdas Ernie Ball...y eso lo hacen todos, o casi)
Así que -creo- la mayoría de los gastos que conlleva poner un cd a la venta se van en promoción del mismo. hablo de los de música "de moda", los demás simplemente siguen esa estela, para beneficio de las discográficas. En mi opinión, esto pasa por mezclar cultura e industria. Luego se quejan de que el pirateo va contra la cultura, cuando en realidad a quien perjudica es a la industria. Se dirá que la industria es el vehículo, pero es falso en parte: no es el único vehículo para hacer llegar la música. Áhí está la red, el top manta y los conciertos.
(vaya, yo también ladrilleando. sorry)
Fecha: 22/06/2007 17:05.
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Autor: Javier López Clemente
Salu2 Córneos.
Fecha: 23/06/2007 11:26.



