COMER BIEN O COMER MAL

Tocaba resultados de unos análisis médicos y digamos que no los he aprobado, aunque tampoco he sacado un suspenso irrecuperable. Vamos, que la ministra Salgado me pondría contra la pared, y no para practicar sexo precisamente.
-Normal, si es que comes fatal -me han reprochado cuando he salido de los protectores muros de la consulta del médico, que ha sido mucho más complaciente.
Pues no, no es un reproche adecuado. Podré comer mucho, incluso demasiado. Podré comer a deshoras, podré no tener tiempo para sosegar mis digestiones y podré ser poco aficionado a la fruta, pero no como fatal. Las cosas que me gustan procuro hacerlas bien, y yo como de puta madre, como comían los patricios romanos, y estoy pagando las consecuencias de mi afición. Pero he de decir que, siempre que puedo permitírmelo, por mi boquita sólo entran bocados excelsos, de primerísima calidad. Yo no hago un revuelto con unos champiñones cualesquiera: elijo bien las setas de temporada. No me zampo un plato de pasta a la buena de dios: procuro que esté recién cocida y al dente. Las legumbres (del Bierzo, por favor), las preparo con agua mineral, y las anchoas, si no llevan un sello de Santoña o de L'Escala, ni las huelo. La pimienta ha de estar molida al instante, y si al foie le ponemos unas escamas de sal maldon, mejor que mejor. De pescados congelados, ni hablemos, caballero. A mí que no me jodan: yo tengo alma de sibarita. Concedo que quizá cante mal, pero comer, como divinamente, tanto si cocino yo como si toca restaurante.
Se confunde comer bien con comer sano, y son dos cosas muy distintas. ¿Acaso olvidamos que la gota, producida por vicios pantagruélicos, es una enfermedad de reyes? ¿Algún rey ha comido mal, acaso? El emperador Carlos V, que se retiró a Yuste con su propio maestro cervecero traído desde Alemania, ¿comía mal? Ahora, que tendré que pasar una temporada comiendo sano, sí que comeré mal: insípido, poco abundante, con el repertorio de ingredientes y de recetas limitado... Mi cuerpo lo agradecerá, pero mi paladar y mi talante, no. ¿Cuántos placeres hay que no conduzcan a una muerte segura? Toda voluptuosidad acaba pagándose, como si la ciencia se empeñaran en dar la razón a los beatos, pero la vida sin hedonismo... En fin (suspiro).
Y precisamente hoy se ha dado a conocer la absurda candidatura de la dieta mediterránea como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El simple hecho de que hablen de "dieta" y no de "gastronomía" ya me escama un pelo, pero es que en la argumentación se llega a decir que esta dieta promueve una agricultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente. No lo dirán por los invernaderos de Almería o los naranjos ultrafosfatados de Valencia. Pues nada, ánimo, pero que recuerden que tan mediterránea es la escalivada catalana como los callos con garbanzos y tocino, y no creo que los dietistas incluyan estos últimos en los regímenes de sus pacientes, aunque yo considero que ambos son deliciosos por igual.
Y no me vengan con que se puede comer de todo en su justa medida. Los placeres más placenteros acaban siendo veneno para nuestros cuerpos de occidentales decadentes. Porque de eso va la vaina: que estos problemas no los tenemos por comer mal, sino por comer mucho y bien. En Eritrea, desgraciadamente, los problemas de nutrición van por otros derroteros.
Foto: cartel de La grande bouffe, de Marco Ferreri, que cuenta los últimos días de unos amigos libertinos, hastiados de todo, que deciden "suicidarse" con una última e inabarcable comilona mortal.
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Autor: Rafael Amador (Pata Negra)
Todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral... o engorda.
Fecha: 28/06/2007 08:56.
Autor: manuel
Así que lo único que te queda es pensar que esta censura es pasajera, agachar la cabeza y capear el temporal. Muchos ánimos.
(y dentro de 6 meses te pones como el kiko para celebrar el fin de la veda, claro)
Fecha: 28/06/2007 09:29.
Autor: anro
Primero
Potaje de berros acompañado de gofio escaldado
Segundo
Costillada de cochino a la brasa de leña acompañado de papas con mojo picón
Postre
Mouse de gofio con bienmesabe
¿Hay quien de mas?...pues que aproveche.
Fecha: 28/06/2007 11:15.
Autor: Chewi
Que hambreee...
Yo me hice el chequeo médico hace un mes. Y aun no he ido a por los resultados. Ahí está el truco.
Fecha: 28/06/2007 11:43.
Autor: Javivi
Salud...y buenos alimentos!
Fecha: 28/06/2007 11:43.
Autor: Javivi
Fecha: 28/06/2007 11:47.
Autor: El futurible ingeniero
Fecha: 28/06/2007 13:15.
Autor: Anakrix
Fecha: 28/06/2007 13:19.
Autor: Javivi
Fecha: 28/06/2007 13:26.
Autor: S. del Molino
Fecha: 28/06/2007 17:19.
Autor: anro
Fecha: 28/06/2007 18:29.
Autor: S. del Molino canarión
Fecha: 28/06/2007 19:57.
Autor: anro
Fecha: 28/06/2007 20:07.
Autor: S. del Molino
Fecha: 28/06/2007 20:33.
Autor: Javivi
Fecha: 28/06/2007 21:11.
Autor: S. del Molino
Pues claro que se puede comer sano y bueno, pero el Pantagruel que me habita piensa que ese cambalache viene a ser a la gastronomía lo que la socialdemocracia a la política: vamos a contentar a todos. Simplemente, asumo que tengo que cuidarme un poco, y que lo puedo hacer sin necesidad de caer en un mundo insípido. Pero que para mí comer bien es poder jartarme de los manjares que me plazcan, lo tengo clarísimo. Me he esmerado casi tanto en educar mi gusto culinario como en educar mi oído musical o mis lecturas. Y cualquier condicionante ajeno al paladar -que no tiene por qué ser solo la salud, sino que me quede sin pelas, por ejemplo-, me fastidia. Aunque soy asquerosamente maduro y puedo asumirlo sin traumas.
Fecha: 28/06/2007 22:47.
Autor: Anakrix
Fecha: 29/06/2007 00:20.



