SOPOR
Sopor, mucho sopor. No por mí, que estoy con mil historias y la mar de feliz, sino por la actualidad. Qué aburrimiento, hijos míos. Ayer dediqué el día a encerrarme en un archivo histórico a rastrear pistas cual perro -creo que en marzo o abril ya podré contar alguna novedad firme sobre esta investigación-. Madrugué después de trasnochar, así que me fui a desayunar fuerte para espabilarme un poco. Iba con buen ánimo, de verdad, pero el cabrón del camarero racaneó el pincho de tortilla. Se ve que ha subido el precio de los huevos y las patatas, porque he notado cómo los pinchos de ese bar han ido menguando. Antes, el tío cortaba la porción alegremente con el cuchillo, y ahora apura el corte al milímetro.
Así que me senté con mi ridículo pinchito, mi café y el periódico. Fui pasando las hojas con desgana, sin que ningún titular me llamara lo más mínimo la atención. Pasé del rollo al coñazo, y del coñazo al sopor. ¿Será culpa mía? Pues no, me respondí tras liquidar el rácano-pincho. La culpa de todo la tiene Yoko Ono y el espíritu de Lennon que le sale por los poros.
Afinando más, los culpables son los políticos. Es que les veo, les leo o les oigo y arrecian mis inclinaciones suicidas. Qué pavisosos, qué julais, qué troncos. Y qué demagogos, y qué teatrillos tan cutres se montan. Qué pesadez, qué empacho. Y, sin embargo, cómo calan sus palabras en personas a las que se les presume inteligencia.
Un gay que conozco -fíjate qué moderno soy- me expresó el otro día sus temores: si gana el PP, ¿abolirán el matrimonio entre personas del mismo sexo? No sé quién me contó que en 1977 tenía unos vecinos que iban a comprarse una lavadora, pero que lo reconsideraron. El marido le dijo a la esposa: "La compramos después de las elecciones, que mira que si ganan los comunistas y nos la expropian, con lo que nos ha costado ahorrar". Sí, ya era una cosa ridícula y risible entonces, pero en 1977 se podían disculpar esas ingenuidades. A estas alturas de la película, yo pensaba que todos teníamos el culo pelao y sabíamos de qué iba el percal.
Pero no es así. La crispación ha calado y hay gente convencida de que, si gana el PP estas elecciones, los obispos se limpiarán el orificio anal con su certificado de matrimonio. No, por dios, que una cosa es la pantomima que los partidos escenifican con su crispación y sus milongas, y otra cosa es la realidad del país. Aquí no hay derechas ni izquierdas: sólo hay dos grupos de poder cuyas diferencias son simplemente de matiz. Sus rifirrafes son de mentirijilla: en lo esencial, están de acuerdo, comen en los mismos restaurantes y gobiernan de forma muy parecida. Sus ladridos son sólo estrategias para arrebatarle el poder al otro. Lo triste es que los ciudadanos entren al trapo de un teatrillo de guiñoles tan burdo.
Por ejemplo: ¿alguien puede decirme cuáles son las diferencias entre la política económica de Solbes y la de Rato? Las habrá, claro, pero serán detallitos de estilo. Ningún gobierno ha desmontado lo hecho por el anterior, aunque cuando están en la oposición parece que se van a comer al otro.
¿Que el PSOE sacó las tropas de Irak? Cierto, pero ese mismo partido participó en la primera guerra del Golfo y está por ver qué hubiera hecho en 2003 de haber estado en el gobierno: ¿se habrían opuesto a Bush? ¿Que el PSOE derogó el trasvase del Ebro? Sí, un trasvase impulsado por su propia política hidráulica, que el PP sólo había desarrollado.
Un ejemplo "tranquilizador" para los homosexuales que estén planificando exiliarse a Holanda: aunque ahora, en la oposición, el PP sufre de españolismo subido y jalea contra las políticas lingüísticas de País Vasco y Cataluña, desarrollan políticas lingüísticas similares en Valencia, Baleares y Galicia (cuando gobernaban), no se les ha pasado por la cabeza "recastellanizar" esas comunidades.
Hay poco que inventar. En un estado de derecho con tantas instituciones consolidadas e inserto además en la Unión Europea, los partidos, en realidad, tienen poquito que hacer y que decir. Algo de maquillaje, un poquito de sombra de ojos por aquí y un colorete por allá. Pero lo fundamental no lo cuestiona nadie.
En fin, que yo no temo al lobo feroz. Pase lo que pase tras el 9 de marzo, creo que mi vida va a cambiar bastante poco.
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Autor: Anakrix
Fecha: 06/02/2008 14:48.
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Autor: Severiano
- Hacer verbenas en la plaza pública hasta las tantas de la mañana con la música a toda pastilla, con independencia de si los vecinos quieren dormir o no (costumbre muy arraigada entre los munícipes).
- Sacar en procesión estatuas de madera ocupando la calle durante días y noches enteros, al tiempo que se hace mucho ruido con todo tipo de artefactos.
- Vaciar el cenicero del coche en el lugar público donde lo has aparcado.
- Preguntar si la factura la quieres con IVA o sin IVA (costumbre muy arraigada entre los operarios de reparaciones domésticas).
- No hacer factura en absoluto (costumbre de profesionales por cuenta propia).
- Fumar como corachas en los bares y restaurantes.
- Mear en la calle.
¿Seguimos?
Fecha: 07/02/2008 10:57.
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Autor: Don Pelayo
Fecha: 07/02/2008 12:08.
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Autor: Disconforme
http://www.elpais.com/articulo/opinion/9-M/batalla/electorado/centro/elpepuopi/20080207elpepiopi_12/Tes
Merece la pena leerlo con detenimiento. Aclara muchas cosas.
Fecha: 07/02/2008 15:15.
Autor: S. del Molino
En cuanto a lo de que el PP nunca hubiera aprobado el matrimonio homosexual... Probablemente no en esta legislatura. Y permíteme que dude de que la inclusión de una asignatura inocua sea algo más que maquillaje para evitar abordar los verdaderos problemas de la educación en España.
Fecha: 07/02/2008 17:44.
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Autor: Disconforme
Cuando Labordeta dijo que Zapatero era el primer presidente de izquierdas de la democracia no lo decía por hacer una gracia. Y me sabe muy mal la ingratitud de algunos ciudadanos de izquierdas (me refiero a la izquierda democrática, no estalinista, que conste) que ahora quieren volverle la espalda a un buen presidente de gobierno que no ha dudado en apostar por políticas sociales de fuerte impacto y cierto riesgo. Eso es lo que personalmente más me duele.
Saludos.
Fecha: 08/02/2008 08:19.
Autor: Chewi
Yo creo que como costumbre española de pro debería imponerse a los inmigrantes que reconocieran:
1 Que reciben más ayudas del estado que ellos para montar negocios. ¿?
2 Que colapsan los hospitales y que cuando entra un españolito con una lanza clavada en el estómago desangrándose y un inmigrante va con un dedo roto, le atienden primero a él.
3 Que siendo de fuera es más fácil para ellos encontrar guardería para sus niños.
Eso, también lo encuentro yo muy español.
Fecha: 08/02/2008 11:17.
Autor: Anakrix
Fecha: 08/02/2008 11:36.
Autor: S. del Molino
Sólo tres apuntes:
1) Que, en esencia -y, muchas veces, en presencia- PP y PSOE vienen a ser como el poli malo y el poli bueno. Los modales pueden ser distintos; los resultados, no. Tampoco voy a negar que la primera parte de la legislatura supuso una regeneración democrática muy saludable: los niveles de ignominia a los que había llegado al PP de Aznar empezaban a ser insufribles. Era necesario, por el bien del propio sistema, refrescar el ambiente, y ese mérito le corresponde a Zapatero, no lo voy a negar. En cuanto a algunas de las leyes que mencionas, algunas han sido muy decepcionantes -bordeando el insulto a quienes se pretendía beneficiar, como el caso de la memoria histórica- y otras suenan a simple maquillaje. De todas ellas me quedo con la Ley de Dependencia como verdadero avance del Estado del bienestar.
2) Mi postura no es simplista ni ingenua. Simplista e ingenuo es tragarse la propaganda electoral de un partido y lanzarla como argumentos. Eso sí que es pereza mental.
España tiene una historia peculiar, el franquismo sigue vivo en muchas formas, y el PP es una de ellas, pero el PSOE no es ajeno a esa persistencia, y la ha alimentado desde 1982 en su propio beneficio. En sus bases sociales -si es que los partidos grandes tienen eso en el siglo XXI-, quizá recojan todavía las viejas "dos Españas", pero en institucionalmente no reproducen esa dialéctica. Y, si lo hacen, es de forma exclusivamente retórica y propagandística.
Y ya que estamos con citas, te dejo esta reflexión de mi admirado Rafael Reig: "Para eso, casi mejor eran Cánovas y Sagasta. Total, es lo mismo. La Administración ha vuelto a ser una bolsa de recompensas para los amiguetes; las elecciones, una comedia sin gracia, con compra de votos (mediante cheques-bebé, devolución de 400 euros, etc.) y promesas quiméricas. Los caciques gozan de buena salud (por ejemplo, Chaves en Andalucía). Han vuelto los cesantes galdosianos a llenar los cafés cada vez que cambia el turno de partido en el poder. Han vuelto también los "ojalateros", que no vendían hojalata, sino que deseaban que ojalá llegaran los suyos al poder, porque entonces se iban a enterar".
3) Yo no le doy la espalda al presidente Zapatero. Entre otras cosas, porque tampoco le he dado la cara nunca. Ni milito en ningún partido ni he votado nunca ni por el PP ni por el PSOE. Ni siquiera sé si pertenezco a la izquierda democrática, a la estalinista o a ninguna de las dos. Cada día tengo las ideas menos claras y, desde luego, hace tiempo que renuncié a identificarme con ningún partido. Desde luego, me siento ajeno a este turnismo partitocrático y, a no ser que el nuevo gobierno me ofrezca un bien remunerado puesto en un gabinete de prensa de algún organismo oficial, no tendré razones para sentir gratitud.
Como ves, soy escéptico y tengo la tensión arterial un poco baja, pero no obligo a nadie a participar de mi desidia.
Fecha: 08/02/2008 11:38.
Autor: S. del Molino
Fecha: 08/02/2008 11:48.
Autor: S. del Molino
No, Enrique, yo siempre he sido de Fuerza Nueva.
Fecha: 08/02/2008 12:49.
Autor: Chewi
Fecha: 08/02/2008 13:18.
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Autor: OYE TU CABRON
Fecha: 08/02/2008 13:26.
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Autor: Vladimir
En su primera reflexión nuestro amigo Sergio dice que los políticos montan sus teatrillos cutres. En el teatro lo que vemos es real aunque no es cierto, pero no hay engaño porque todo el mundo lo sabe. Nadie va al teatro creyendo que lo que esta viendo es cierto. ¿Cuando llega el mercadeo de los votos también todos sabemos de antemano que es mentira? ¿Y entonces, porque narices lo aceptamos sin más? Me vienen ahora a la memoria esos versos de Alberti "A galopar, a galpar/hasta enterrarlos en el mar".
Fecha: 20/02/2008 08:34.


