LA BELLA ISABEAU

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Hace mucho que no hablo de cómic aquí, y qué mejor que un clasicote francés para retomar el hábito. Había manoseado ya Los pasajeros del viento, de Bourgeon (grande entre los grandes de la gran patria del cómic, Francia) en las tiendas de BD de muchas ciudades gabachas, pero nunca me había dado por comprármelo. Están traducidos al castellano, pero las ediciones están agotadísimas, así que debo agradecerle mucho muchísimo a Rondabandarra que me los haya dejado -en su original francés, como ha de ser- para que hoce con ellos en mi cochiquera.

Es la obra grande de Bourgeon, la que le descubrió como gran comiquero, y con la que deslumbró a todos hace treinta años en el Salón del Cómic de Angouleme. Y es normal, porque lo tiene todo: aventuras, trasfondo histórico (está ambientado a finales del XVIII, en el declinar del ancien régime), un dibujo detallista hasta el último botón, un guión que desarrolla a unos personajes turbios y llenos de oquedades, mamporros y espadazos, paisajes africanos y malos remalos.

Pero, sobre todo, tiene a Isabeau. Isabeau vestida de hombre con pantalón ceñido marcando culo. Isabeau con los ojos azules llenando la viñeta. Isabeau con un moño. Isabeau con la melena negra suelta y agitada. Isebeau en pelotas en el agua. Isabeau corriendo en pelotas. Isebeau corriendo en pelotas de espaldas. Isabeau en pelotas follando con Hoel. Isebeau con camisón empapado con el que se le transparentan las tetas. Esa es la especialidad de Bourgeon: los paños mojados. Como Fidias, el escultor griego. Sólo que para Bourgeon, los paños mojados no ocultan, sino que muestran.

Ese catálogo de planos de Isabeau debería bastar como reclamo erótico, pero es que además tenemos a una Isabeau adolescente enseñando a masturbarse a Agnés en un carruaje, y a Isabeau en pelotas compartiendo cama con Mary en pelotas, que es como Isabeau, pero en pelirroja e inglesa, en una insinuación poco sutil de la naturaleza de su amistad.

La ambigüedad sexual y la fogosidad desbordante de Isabeau son dos de los ejes de Los pasajeros del viento. No es un cómic erótico, pero cada página rezuma lubricidad. La mayor parte de la historia sucede a bordo de dos barcos, y Bourgeon hace que sientas transpirar a esa humanidad apelotonada en alta mar, esa masa de hormonas que se atraen y se repelen, que lo mismo se matan a cuchillazos que se follan desesperados. Qué calentón marinero. Qué salidos y qué furiosos están todos, y qué bien sabe contarlo y transmitirlo Bourgeon con ese dibujo tenso y académico al tiempo. A la vez nervioso y reposado en el detalle.

Mola un montón. Me gustaría ahondar más en el cómic, hacer una reseña con un poco de enjundia, pero no doy más de mí. Isabeau me ha alegrado una semana intensa. He tenido mucho trabajo en el periódico y he tenido que dedicar las noches a las correcciones de Malas influencias. Ya están terminadas. Alea iacta est. Lo reescribiría todo de nuevo, pero entiendo que alguna vez hay que dejar volar el libro. El momento es ahora.

16/01/2009 01:16 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Cómic.

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Autor: Rondabandarra comiquero

Me alegro un montón; ya sabía que esas redondeces mórbidas no te pasarían desadvertidas. Y ahora a esperar al famoso libro. ¡¡¡Como luego no nos guste, te vas a enterar!!! :P

Fecha: 16/01/2009 09:40.


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Autor: S. del Molino

No va a gustar una mierda a nadie. Ya lo sé. Pero no se admiten devoluciones. Siempre lo podréis usar para calzar una mesa coja.

Fecha: 16/01/2009 12:47.


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