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23/06/2008

MAMPORREROS DE MIEMBRAS

Según la RAE:

mamporrero. (De mamporro). m. Hombre que dirige el miembro del caballo en el acto de la generación.

Noble oficio que ha permitido que los sementales gocen con las yeguas más turgentes y regeneren las bellas razas de los purasangre. Los filólogos y los notarios me perdonarán que, en un sentido figurado que atenta a la pulcritud académica, aplique la denominación de este oficio a quienes, con imparable denuedo, dirigen la miembra de la ministra Aído hacia nuestros contritos y tensos esfínteres traseros. Son los cortesanos siempre atentos, que no dejan escapar una oportunidad para obtener la caricia del amo o para sacarle la cara cuando la pone en evidencia. El domingo lo ha hecho en El País, con paja mental freudiana de propina, Adolfo García Ortega. Allí se lee:

El problema de la palabra "miembra" es que se enfrenta directamente a "miembro"; lo refleja, lo varía, lo feminiza. Le quita su dominio, en todo caso, lo reta a que reparta papeles y derechos, lo destrona, lo divide, lo contemporaneiza (perdón por el verbo).

Y más abajo, continúa:

Ahora lo que le ha dado miedo a muchos varones es que al miembro, por fin, le ha salido una posible variante liberadora, la posibilidad de que la mujer también lo pueda ser sin tener que renunciar a su identidad de mujer, es decir, por fin puede ser miembra. Todo rechazo ante la palabra, si no es por razones más simbólicas o profundas, cuando no oscuras, no debería escandalizar a nadie, ni hacerle reír. Es sólo cosa de repetirla varias veces para darse cuenta de que no suena nada mal, incluso de que, una vez se acepte por la normativa de la RAE (que todo llegará), será vista como apropiada.

Eso sí que es penetración argumental y no la del mamporrero. Es cierto, lo confieso, me ha calado. A mí y a todos los falócratas que en España somos. El lapsus ha retumbado con estruendo en nuestros cuchitriles de macho. Su ruido liberador ha hecho añicos la botella de Anís del Mono, sus vientos de cambio han apagado nuestras fálicas farias y su arrolladora luminiscencia nos ha dejado boquiabiertos y nos ha hecho tragarnos el palillo que llevábamos prendido en la comisura del labio. ¡Vade retro, vagina! ¡Atrás, clítoris creciente! ¡No nos despojes de nuestra secular hombría, por dios, déjanos vivir y no nos castres, Bibiana!

¿Cómo no me había dado cuenta de que lo que me molestaba del asunto no era el empecinamiento y la impúdica demostración de caradura e ignorancia satisfecha de la ministra y sus cortesanos, sino cómo estaba atacando el núcleo fundamental de mi machismo, de las creencias falocráticas en las que he sido adoctrinado? Gracias, Adolfo García Ortega, por abrirme los ojos. Corro al baño a desmembrarme antes de ir al cine a ver Sexo en Nueva York. ¿Os apuntáis, chicas?

23/06/2008 01:34 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

13/06/2008

MINISTRADAS

Primera ministrada

Estaba cogiendo el sueño, con el Hablar por hablar muy bajito bajo la almohada, y empezó el boletín de noticias de las cuatro de la madrugada. Entre tinieblas, escuché a la ministra Aído decir "a los miembros y miembras...". Clinc. Di un respingo. Me desvelé. Afiné el oído esperando el comentario chusco del presentador, alguna bromilla sobre el desliz, pero el tío siguió el informativo como si tal cosa. A mí me costó un buen rato volver a coger el sueño, y cuando lo hice tuve pesadillas con transexuales preoperados que me enseñaban sus miembras.

Al día siguiente me entero de que la frase ha tenido su lógica repercusión. Brotan chascarrillos cual setas, los académicos, conjurados en aquelarre, se llevan las manos a la cabeza (lo hacen con dificultad debido a la artrosis propia de sus edades), y cada diario aprovecha para barrer para su casa. Hasta ahí, todo normal. Lo que me empieza a no parecer tan normal es que la ministra no da su brazo a torcer ni toma ninguna de las dos salidas posibles que tiene ante sí: esconder la cabeza cual avestruz hasta que otro vuelva a meter la pata, o pedir disculpas, reírse un poco de sí misma y pelillos a la mar.

Pues no, en lugar de decir que un lapsus lo tiene cualquiera, se ha metido en un jardín de estulticia muy bochornoso, elevando a categoría de neologismo lo que no es más que una ridícula cagada. Vamos, que quiere que aceptemos barco como animal de compañía porque para eso ella ha traído el Scatergories. Lo peor de todo es que no está sola en su empeño: una cohorte de mamporreros ha acudido a hacerle coro a sus delirios. Ya se sabe, en este país los cortesanos nunca le dirán al emperador que va desnudo. En fin, si ya el Ministerio de Igualdad sonaba a patochada pueril, la actitud de su titular parece confirmar los temores.

Segunda ministrada

Esta es más antigua, pero todavía colea con cartas al director en todos los periódicos, y todas en el mismo sentido. Mucha gente está cabreadísima con el hecho de que Carme Chacón sólo se haya cogido dos de los cuatro meses de baja por maternidad tras tener a su cachorro. Dicen que está dando muy mal ejemplo a las madres trabajadoras de este país, que dónde vamos a llegar y no sé qué más. En ese sentido he leído muchas opiniones, pero sólo he leído a una persona que piense lo mismo que yo: ¿por qué diantres tiene que cogerse un ministro una baja de nada?

Para empezar, me toca las narices la pedagogía gubernamental. Los ciudadanos queremos un gobierno, no unos profes ni mucho menos unos líderes que nos guíen hacia horizontes turbios. El gobierno propone leyes, administra, recauda impuestos y construye carreteras. Y punto, no tiene que pedagogizarnos: quienes votamos somos mayores de edad y la ley nos reconoce plena responsabilidad, así que no nos pongan pañales, que sabemos ir al baño. Por tanto, ¿por qué los actos individuales de sus miembros han de ser ejemplo y guía para nadie? Ejemplarizar no entra dentro de sus competencias. O no debería en una democracia digna de ese nombre.

Dicho esto, un ministro, un diputado o un senador no son trabajadores. No lo son. Perciben unos emolumentos por dedicarse plenamente a la res pública, pero esos emolumentos están concebidos en origen para garantizar su independencia, para que ningún grupo de interés les compre. Son herederos del famoso óbolo de la antigua Atenas. No son salarios propiamente dichos porque sus actividades no son laborales, y el hecho de que las consideremos como tales dice muy poco de una democracia. Son un grupo de ciudadanos que voluntariamente, sin que les azuce una necesidad pecuniaria, se dedican a algo tan ingrato como el bien común. Para que puedan llevar su tarea con dignidad, se les da toda clase de facilidades a cargo de los presupuestos generales del Estado, pero a cambio se les exige una dedicación plena. Absolutamente plena, valga la redundancia. Un ministro lo es todo el tiempo, incluso cuando llega a casa y se prepara un nescafé con picatostes. Incluso cuando está durmiendo a las cuatro de la mañana. Sin vacaciones ni días libres. Su jornada no empieza ni acaba, siempre está en marcha. En cualquier momento debe estar listo para atender sus responsabilidades con la res pública, porque no es un trabajador, es un cargo. Por tanto, no se le pueden aplicar los derechos que asisten a los que sí trabajamos para cobrar un sueldo y para desarrollar una actividad meramente profesional. Y eso implica, por supuesto, muchísimas renuncias, pero si no se está dispuesto a aceptarlas, que renuncien al cargo. En ese sentido, las ministras pueden tener los hijos que quieran, pero lo de cogerse una baja roza el insulto: que se le den toda clase de facilidades, que le monten una guardería de lujo en el despacho, que viaje con un séquito de cuidadoras, que los payasos de la tele entretengan al churumbel mientras ella está reunida, pero que no nos tome el pelo.

¿Qué será lo próximo? ¿Ministros afiliados a sindicatos? ¿Huelgas ministeriales? ¿Comités de empresa gubernamentales? Si a muchas madres trabajadoras les ha indignado que Chacón no se coja la baja entera, a algunos nos ha parecido un choteo para todos los trabajadores reales (con nómina y 30 días de vacaciones) de este país.

13/06/2008 13:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

10/06/2008

APOCALIPSIS CAMIONERO

¡Desabastecimiento!

Gente llenando los carros y los depósitos de gasolina. Más madera, es la guerra. ¡Todos a los refugios! ¡Abandonen a los ancianos en la cuneta, sólo son una carga! ¡Manden a sus hijos a buscar comida como si fueran hienas!

Joder, un día de huelga de camioneros y ya nos hemos vuelto locos. Si esto en Francia pasa cada mes, por dios. Quizá por eso los franceses, acostumbrados a los histerismos huelguísticos, le dieron pasta a Michael Haneke para que rodara Le temps du loup con Isabelle Hupert. Un drama apocalíptico de unos supervivientes a no se sabe muy bien qué hecatombe. No es la mejor peli de Haneke, pero se deja ver.

Nosotros hoy en el supermercado nos hemos limitado a comprar morrudeces para hacer una cena maja. En la nevera hay pocas subsistencias. No importa: como María Antonieta, si no hay pan, comeremos macarrons. De hecho, en Fantoba, la pastelería más maravillosa de Zaragoza, venden macarrons como si esto fuera Versalles (curioso e inútil dulce el macarron. Rococó puro)

En fin, yo creo que una huelga como esta se merece una canción como esta. Yo también quiero llevar el pecho tatuado, en camiseta y mascar tabaco.

 

10/06/2008 01:43 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

02/06/2008

DE TURISMO POR ZARAGOZA

Cuando el ejército se ha retirado y ha dejado de ocupar el centro de la ciudad, hemos salido de nuestra madriguera para disfrutar del paisaje de después de la batalla. Teníamos que ir a recoger las acreditaciones de prensa para la Expo y, con la excusa, nos hemos dado un laaaaargo paseo de esos que nunca damos. El centro de acreditaciones de la Expo estaba a reventar de periodistas: el domingo abría exclusivamente para gestionar las acreditaciones de prensa, así que nos hemos encontrado unos cuantos conocidos haciendo cola, claro que seguramente nadie aparte de mí ha tenido que soportar la humillación de la que he sido víctima. ¡Me han hecho un lifting en la foto de mi acreditación! Alguien ha photoshopeado la imagen y la ha estirado. Estoy apepinado, como Blas. No sé cómo tomármelo, la verdad. Espero que para utilizar el pase no tenga que apepinarme la cabeza para que el de la puerta no diga que el de la foto no soy yo. Cris, en cambio, sale estupenda, con proporciones de terrícola.

Con los deberes burocráticos hechos y toda una tarde de domingo sin militares desfiladores por delante, decidimos hacer turismo en nuestra propia ciudad, así que echamos a andar por los alrededores de la Expo y cruzamos la nueva pasarela del Pincho, de Manterola, que es fantástica. Desde allí se ve un skyline maravilloso de la Expo, y hemos constatado con tristeza lo que ya sabíamos, que la joya arquitectónica de la nueva Zaragoza, el Pabellón Puente de Zaha Hadid, se pierde entre la maleza. No hay forma de obtener una perspectiva suya decente. O se lo comen los edificios de la Expo, o se lo traga el gigantesco Puente del Milenio, demasiado cercano. Una pena, porque me han explicado que, arquitectónicamente, aquello es la bomba.

Íbamos a ponernos a despotricar, a expulsar algo de bilis municipal, pero el día estaba demasiado dominguero para cabrearse y estábamos en medio de algo fantástico: las riberas del Ebro llenas de zaragozanos y de algún que otro guiri. Tras décadas y décadas de tratar al río como un estercolero, al fin ha vuelto a formar parte de la vida de la ciudad. Aquello parecía la pradera de San Isidro en un tapiz de Goya: miles de personas encantadas de poder pasear y de retozar en la hierba a la orilla de un río que ya no hiede, aunque baja chocolatoso. Nos acordamos de París, de Toulouse, de Burdeos, de todos esos sitios donde la gente se sienta junto al río y deja pasar las horas. Me conformaría con que la Expo dejara como legado un río integrado al fin en Zaragoza. Ojalá ir al Ebro se convierta pronto en una rutina para todos. Eso sí, se echan de menos algunas cosillas básicas. Con mucho esfuerzo, y tras olfatear como sabuesos, hemos dado con una terraza orillera donde reponer energías con unos enormes y helados zumos de cebada. Las riberas están estupendas, los parques son maravillosos y los paseos al borde del agua, de puta madre. Pero faltan abrevaderos. No sólo vamos a ir al río a solazarnos y a meditar: muchos meditamos mejor con una jarra de cerveza y una ración de calamares. Por favor, más chiringuitos, señores munícipes.

Zaragoza ha mutado de forma bestial. En muchos aspectos, no es ni sombra de lo que era hace cuatro años. Mi trabajo me obliga a patearme bastante la ciudad. Puedo decir que no hay barrio ni rincón que no conozca, y en todos he estado por mil motivos y excusas diferentes. Pero ni cuando la pateo trabajando -porque la percibo de forma utilitaria, hago la faena, me monto en el taxi y me largo- ni cuando la pateo por placer nocturno -porque ya nos la sabemos, caminamos sobre seguro por abrevaderos hogareños- soy del todo consciente de lo muchísimo que ha cambiado. En este paseo, que hemos decidido hacer con ojos y modales de turista, nos hemos dado cuenta al fin de todo lo que está pasando.

Y también de lo que queda por hacer. Cuando hemos vuelto al centro y nos hemos adentrado por el Casco Histórico hemos vuelto a caer en la cuenta de que ha quedado marginado del cambio. No del todo, pero prácticamente. Se ha perdido una oportunidad irrepetible de inyectarle vida al corazón palpitante de la ciudad. Muchos de los proyectos que rondan desde hace décadas se han quedado sin hacer o se han hecho a medias: ¿por qué no se ha aprovechado para montar un museo de arte contemporáneo digno de ese nombre en uno de esos maravillosos palacios renacentistas que se caen a trozos? ¿Qué pasa con San Pablo, ese Barrio Chino local que no termina de tirar para adelante? Está muy bien que los millonazos de la Expo se hayan invertido en crear la red de Cercanías (que hace mucha falta), en mejorar los colapsados accesos y las rondas de circunvalación y en equipar los barrios periféricos tradicionalmente más marginales y deteriorados, como Oliver o La Almozara. Pero, ¿tanto costaba pensar en la Zaragoza de todos, la que pisaban los romanos, la que la artillería francesa convirtió en escombros hace 200 años?

Belloch, tan fanfarrón como siempre, dice que tras la Expo, Zaragoza será la tercera ciudad de España. O no conoce nada su país o no sé cómo puede decir algo así sin descojonarse. Sí, arquitectónica y urbanísticamente, la ciudad tendrá unas cuantas cosas que enseñarle al mundo. Pero nada más. ¿Se ha dado Belloch una vuelta por Valencia? ¿Ha visto el Barrio del Carmen, lleno de vida a cualquier hora del día o de la noche? ¿Ha estado en Bilbao, más allá del Guggenheim? ¿Ha visto cómo se ha transformado el corredor industrial de la ría, cómo se ha reinventado tras la reconversión? ¿Conoce Sevilla, ha visitado alguna vez Córdoba? Incluso Málaga, que sigue teniendo unos problemas sociales gordísimos y más propios de Senegal que de la novena potencia económica mundial, ha dado un giro a su centro histórico, con una calle Larios viva y bien viva a todas horas. Lo de la Expo es espectacular, lo reconozco, pero seguimos siendo un páramo en muchos otros aspectos. Un páramo confortable y acogedor. Se vive muy bien aquí, pero se echan de menos la garra, el nervio y la ilusión que se respiran en otros sitios. Una actuación seria y creíble en el Casco quizás haría que las palabras de Belloch no sonaran a coña.

Pero qué sabré yo, que sólo soy un turista cansado de caminar.

02/06/2008 01:55 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

27/05/2008

LAS FUERZAS VIVAS, Y BIEN VIVAS

El lunes apenas pude trabajar por la mañana. Cuando intentaba cerrar una cita por teléfono, varios F-18 en vuelo rasante me cortaban la conversación. Cuando me reuní con mi jefe, varios F-18 en vuelo rasante convirtieron la reunión en un literal diálogo de sordos. Cuando me puse a redactar un artículo, varios F-18 en vuelo rasante me obligaron a reescribir diez veces el arranque, y al final lo borré y lo dejé para la tarde. Entonces, los vuelos de los F-18 cesaron. Y empezaron los helicópteros de la policía.

Afuera, cientos de soldaditos montaban un graderío en la avenida de la Independencia. En las avenidas cercanas, un caos de tráfico fenomenal provocado por el cierre del paseo y por el trasiego de los bestiales land rover conducidos por soldaditos. Hermosa ciudad, iba pensando camino del hogar. O eso creo que pensaba, porque el vuelo rasante de otro F-18 y la batida de dos helicópteros policiales me hicieron perder el hilo de mis pensamientos.

Para la mayoría de los españoles, Zaragoza es una ciudad cuartelera, llena de militarotes, el lugar donde Franco daba clases y donde los americanos tenían una base. Yo he hecho mucha pedagogía (de esa que le gusta tanto a Zapatero) entre mis amigos, procurando enseñarles la ciudad moderna, apacible y acogedora en la que creo que vivo, muy alejada del tópico baturro, gañán y soldadesco que se le atribuye. Dentro de nada se inaugura una Expo que quiere convertir Zaragoza en una capital europea cosmopolita y de diseño. No es que me emocione que la ciudad pueda acabar siendo una réplica abortada de la Barcelona de los premios FAD, pero me alegraba saber que el tópico cuartelero y fachuzón iba a quedar desterrado. Pues no señor: para que los civiles que no hemos hecho la mili no nos olvidemos de que esta plaza les pertenece, van a desfilar triunfalmente por ella y nos van a peinar a raya con sus F-18. Edificante.

En casa, hojeo el periódico y leo que los obispos dicen que la Iglesia en España está perseguida. Y lo dicen un día, el del Corpus, en el que han paralizado calles y plazas de todas las ciudades y ante cientos de alcaldes que procesionan diligentemente a su lado. Si están en las catacumbas, éstas son muy confortables y están bien llenas de gente engalanada. Yo me apunto a su persecución (a ser perseguido, no perseguidor, que no tengo cuerpo para correr detrás de nadie).

Perdón, no quería ser irónico. Porque, ¿y si los obispos tienen razón? ¿Y si es cierto que están perseguidos y los F-18 y los soldaditos han salido a la calle a la caza de obispos en procesión? ¡Escóndanse, prelados, no dejen que les encuentren!

27/05/2008 01:04 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 16 comentarios.

18/05/2008

HOMO LUDENS

Dedica hoy El País dos paginones a la polémica sobre los videojuegos violentos, con el lanzamiento de GTA 4 (qué lejos queda mi cumpleaños, día en el que espero poder jugar a él por fin) como trasfondo. Asumo que el reportaje está escrito pensando en padres timoratos y asustadizos y no en mí, jugador descerebrado, pero algunos de los testimoniantes dicen unas burradas de tal calibre que me han sacado del sopor de la siesta dominical. Un señor que preside una asociación llamada Protégeles (¿de qué, de quién?) dice:

Tras la consola, uno adopta un papel proactivo, es el protagonista. No es lo mismo presenciar violencia, como sucede con el cine, que practicar violencia. Uno puede manipular al personaje de forma que viole, extermine. Es totalmente diferente.

¿Papel proactivo? Podría habernos ahorrado el pleonasmo. ¿Sabéis qué otros personajes puede manipular un niño para que violen y exterminen? Los clics de Playmobil. O una Barbie mutilada por un G-Joe. O una canica de cerámica hecha añicos por otra de cristal (qué rabia daba eso). ¿Cuál de las dos violencias "proactivas" es más aceptable? De niños, mi hermano y yo jugábamos a que el barco de Playmobil, transformado en una nave espacial interestelar del siglo XVII, se estampaba contra el parking de Moltó. Había decenas de muertos espantosos, y los G-Joe siempre pasaban a cuchillo al capitán del barco y secuestraban a la clic hembra. ¿Deberían nuestros padres haber puesto coto a tan horribles matanzas?

Otra perla, esta vez de un psicólogo (una profesión tan charlatana y vacua como la que tengo el gusto de ejercer, pero con un pedigrí ligeramente superior):

En ocasiones, los niños no son conscientes del papel que están representando, y pueden llevar a cabo acciones que les dicta su imaginación. En un adulto es más difícil que suceda, porque su personalidad ya está forjada, pero aún podemos recordar el desdichado acto criminal cometido por el asesino del juego de rol, que llevado por su psicopatía, convirtió en realidad una ficción. Y fíjese que los juegos de rol son juegos de carácter muy educativo, que desarrollan la imaginación y las relaciones sociales.

No seré un experto, ni siquiera padre, pero he sido niño (y me gusta pensar que en algunos aspectos no dejaré de serlo nunca), y cuando un niño dice "vamos a jugar" activa los mecanismos de la representación, empieza a funcionar en un mundo paralelo al real. Si un niño que juega a policías y ladrones no sabe que está ejecutando una representación (un rol), quizá ese niño tenga un problema mental, pero es problema del niño, no del juego. Que haya psicópatas que sean incapaces de activar los mecanismos lúdicos de teatrillo no hace perversos los juegos, de la misma forma que mi fantástico, variado y muy afilado set de cuchillos de cocina no me convierte en asesino.

Pero hay más, porque con una condescendencia que raya lo miserable, el psicólogo dice que el niño no es consciente del papel que está representando porque su personalidad no está forjada, pero que en el adulto "es más difícil que (esto) suceda". Con todos mis respetos: ¡y una mierda! Al revés, es el adulto constreñido por las obligaciones y las coacciones (sutiles o groseras) de la sociabilidad el que suele tener problemas para discriminar persona y personaje. Cuando un niño juega sabe perfectamente que se mueve en los parámetros del juego. Cuando un adulto juega, suele tomárselo todo muy en serio. El ejemplo más claro es el sexo: un juego muy divertido que el adulto es incapaz de tomarse como tal y en el que se sumerge con mueca de trascendencia. A veces, como si en vez de estar jugando estuviese representando un drama cósmico. A los adultos se nos insta a despojarnos de esa capacidad lúdica innata que poseen los niños. Algunos llaman a eso madurar. Yo prefiero hablar de idiotez supina.

Entiendo que, como fenómeno todavía novedoso, haya padres que no sepan enfrentarse a esa forma de jugar con esa violencia tan descarnada. Pero que no se engañen: GTA sólo es un policías y ladrones sofisticado donde tú juegas a ser ladrón. ¿Que podrías ser policía? Sí, claro, pero sólo los pringaos pelotas quieren ser polis. Lo que mola es ser el malo y quedarse con la chica.

Lectura recomendada a propósito de todo esto para padres preocupados y concernidos: Homo ludens, de Johan Huizinga. Un clásico de la antropología donde se reflexiona muy atinadamente sobre cuestiones como esta.

En cualquier caso, estaría bien que empezáramos a tener claro que los niños, los púberes y los adolescentes no son imbéciles por ser menores de edad. Hay niños, púberes y adolescentes imbéciles, claro, pero su imbecilidad no proviene del hecho de ser niños. Si tanto se preocupan por ellos, trátenlos con más respeto y menos condescendencia.

18/05/2008 16:01 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 7 comentarios.

06/05/2008

LAS TETAS DE LA SOBRINA

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Eróticamente, no será la mejor portada de Interviú -aunque para gustos, las tetas-, pero en cuanto a morbo, se han superado. Ahí está la sobrina de Rouco Varela, el arzobispísimo, cual virgen prerrafaelita después de haberle dado la teta al niño Jesús.

Dice el texto de Interviú:

Cuando era pequeña, Magdalena Rouco Hernández (Tenerife, 1981) rezaba a diario. Su familia era muy religiosa, sobre todo su padre, quien veneraba a su hermano pequeño, Antonio María Rouco Varela, actual cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal. “Mi padre nos hizo ver a mis hermanos y a mí que mi tío era un ser superior, una especie de santo”, recuerda Magdalena. Pero mucho ha llovido desde entonces y grandes han sido las decepciones que el arzobispo de Madrid ha causado a su sobrina, según asegura ésta: “A través de mi tío he descubierto la hipocresía de la Iglesia, que predica una cosa y hace la contraria. Mi tío no se cansa de repetir que la familia es sagrada, que hay que respetarla y luchar por ella, pero luego él desprecia y abandona a la suya”.

En los buenos tiempos del anticlericalismo -mucho más arraigado en la cultura popular ibérica que el clericalismo-, cuando alguien se refería a la "sobrina" del cura ya sabía a qué sobrina se refería. Por eso me da más morbo pensar que en realidad esto es el despecho de una hija. Walt Disney, que de eufemismos sabía un rato, nunca dejó que sus personajes tuvieran hijos. Mickey y Donald tienen tíos, y ellos, a su vez, tienen sobrinos, pero nunca aparecen padres ni hijos por ningún lado. Para evitar que los niños pregunten cosas incómodas (y, como suele ocurrir, las medidas que toman para evitar las incomodidades acaban creando mundos mostrencos y más que incómodos, traumáticos)

Pues ahí la tenemos. La sobrina, harta de eufemismos y con ganas de hacerse con unos duros y reírse un poco, se quita el sostén y le atiza un sonoro bofetón (o tetazo) a su tío el arzobispo. Qué gustazo debe dar una cosa así. Qué liberador, y no sólo por lo frescos que se quedan los pechos al aire, sin la opresión del célibe sujetador.

06/05/2008 01:12 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

01/05/2008

MARIANO SE VA DEL PAPEL

Los dos se llaman Mariano y los dos tienen una relación especial con las gaviotas, pero son personas muy distintas. Rajoy sólo conoce las gaviotas del logo de su partido, mientras que Gistaín ha descubierto una nueva especie: las gaviotas zaragozanas. La ciudad de las gaviotas era el título de la columna que, día tras día, desde hace ya unos añitos, sacaba Mariano Gistaín en El Periódico de Aragón. Ayer anunció, muy parcamente, que abandonaba esa ciudad de las gaviotas, que decía adiós al papel y que se iba a sus aventurillas interneteras. Ignoro los motivos que le llevan a tomar esa decisión, aunque él habla de un poco convincente cansancio tras llevar demasiados años haciendo lo mismo. A mí me apena como periodista. No están los tiempos para ir perdiendo firmas por el desagüe. La descapitalización humana de la prensa española ha sumado un nuevo nombre. Estoy convencido de que ningún sustituto estará a la altura. Las gaviotas de Zaragoza, esa ciudad de secano tan obsesionada con el agua y con el mar, volverán a ser invisibles, porque el único que era capaz de verlas ha abandonado la atalaya. Desde hoy, leer la prensa (en general, no sólo El Periódico ni el resto de prensa aragonesa) será un poco más aburrido.

Nos lo encontraremos en los bares, en los bloguellones y en internet, pero ya nunca más en los papeles.

01/05/2008 13:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

16/04/2008

Y OTRO FALSIFICADOR

Un nuevo falsificador para la galería: Thomas Kohnstamm, un redactor de Lonely Planet que ha reconocido que se inventó la guía de Colombia. Bueno, tampoco es tan grave: Gabriel García Márquez lleva 40 años inventándose guías más o menos literarias de Colombia y le han dado un premio Nobel.

Para mí y para todos los viajeros aficionados, esto es un drama. Porque yo siempre viajo con una guía de Lonely Planet en la maleta. Y, como siempre llevamos dos o tres guías más -Cris me llama "el obseso de las guías"-, he podido contrastar y doy fe de que son sustancialmente mejores que el resto. Es lo menos que se podía esperar de una empresa medio hippie, que nació de un viaje de unos amigos desde San Francisco a Melbourne pasando por una Asia casi ignota.

Kohnstamm denuncia precariedad laboral, dice que no pudo escribir la guía de Colombia porque no le dieron suficiente pasta para viajar al país y que pronto sacará un libro donde contará toda la verdad sobre el negro mundo del periodismo de viajes. En Lonely Planet, of course, lo niegan todo de cabo a rabo.

Yo, qué quieren que les diga, tiendo a desconfiar de los que amenazan con tirar de la manta y descubrir pasteles. Pienso, a priori, que sólo tratan de cubrir su culo y echar la mierda en otro patio. No dudo de que exista precariedad laboral. Me puedo creer incluso que le azotaran con látigo y le sodomizaran en la sede de Lonely Planet. Cosas peores hacen las empresas. Pero nada de eso justifica su jeta parda.

Todos los que trabajamos en sectores chungos que están en el punto de mira público sufrimos y sabemos de muchas miasmas (va por ti, Rondabandarra), pero pretender justificar nuestras propias chapuzas basándose en ello es pasarse de la raya. Independientemente de mi situación personal o laboral (que puede ser muy muy muy chunga, hasta extremos de inanición incluso), yo tengo claro que puedo responder de lo que firmo. Y me responsabilizo de sus errores, bajezas y mediocridades. Me puedo ver obligado a hacer muchas cosas que no casan con mi forma de ser, de pensar y de sentir, pero no llevarán mi firma. Yo no publico con mi nombre algo que no considero que sea digno de llevarlo, y perdonadme por hacer esa cosa tan odiosa de ejemplificar con la propia experiencia. Si Kohnstamm ha firmado la guía de Colombia es porque la reconoce como un trabajo suyo del que no cabe avergonzarse.

Cualquiera de mis compañeros de profesión, y yo el primero, podríamos contar historias que harían temblar el misterio y que darían para más de dos libros gordos. Y se venderían bien: el morbo siempre vende, y la deshonra de la virtud, mucho más. No puedo hablar por los demás, pero yo no aireo asuntos como esos, en primer lugar, por una cuestión de elegancia y caballerosidad, y en segundo lugar, porque no quiero escurrir el bulto: si hago algo mal, el responsable soy yo. No importan las condiciones de miseria intelectual, económica y moral en las que trabaje. Ni la falta de medios ni las presiones justifican un fraude ni un trabajo mediocre. Si un manco arruinado, vejado, violado, mal comido y enchironado pudo escribir El Quijote, qué no podrá hacer un subasalariado mileurista, que vive como un majarajá en comparación con Cervantes.

Daría para un debate más largo, pero hoy sólo diré que no me convencen los tipos que amenazan con tirar de la manta para salvar su culo. Eso lo sabemos hacer todos los que conocemos y sufrimos las miserias de la vida profesional. Podrán decir que nos silencian las posibles represalias que podríamos sufrir, y no es una consideración menor, pero por encima de eso están el pundonor y la elegancia. Además, estoy más que cansado de ver a paladines de la verdad contando miserias ajenas mientras omiten las propias, mucho más gordas y vergonzantes. ¿Cuántos de estos tiradores de mantas no buscan simplemente una venganza miserable contra sus presuntos enemigos?

A mí esto me ha dejado jodido, porque soy ateo y sólo tenía fe en dos cosas: en las crónicas de Rosa María Molló desde Nueva York (a tratar en un próximo post) y en las guías de Lonely Planet. ¿Cómo coño voy a viajar tranquilo ahora? Como resulte que Molló graba sus piezas desde Móstoles, ya no me quedarán motivos para vivir.

16/04/2008 02:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 10 comentarios.

08/04/2008

MENUDO REPARTO

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Hacía tiempo que no seguía con tanto interés un culebrón político. Me siento como doña Adelaida, la señora que presentaba Cristal, el primer culebrón venezolano que triunfó en España. Cada mañana pido el preceptivo desayuno en el bar, extiendo el periódico sobre la mesa y, cual adicto, me dispongo a disfrutar de mi dosis diaria. ¿Qué habrá hecho Angela Chaning? ¿Podrá Lorenzo Lamas mantenerse incólume? ¿Matarán a disgustos al patriarca? ¿Qué maniobras planea el dueño de los viñedos? ¿Y su heredero? Hacía tiempo que la prensa no venía tan entretenida. Espero que el movidón del PP no decaiga y siga alimentando mi morbo. Al menos, de aquí a junio, tenemos garantizados unos cuantos giros en la trama, más de una traición y quién sabe si alguna muerte por envenenamiento. La decadencia es tan cruel y divertida...

Las crónicas de Carlos E. Cué en El País me divierten más que Dinastía y Falcon Crest juntos. Hoy han ido un paso más allá y han comparado a Esperanza Aguirre con Margaret Thatcher. Bueno, eso son palabras mayores. Yo creo que más que la Dama de Hierro, Aguirre sería la Dama de Amianto. Es dura, sí, pero todavía no les ha quitado el vaso de leche diario a los escolares, como hizo Margaret.

A mí todo esto me recuerda a una novela del inglés Jonathan Coe, What a carve up!, que se tradujo al castellano (está en Anagrama) como ¡Menudo reparto! Es el relato de una saga familiar de oligarcas ingleses, los Winshaw, desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años 90. Son una panda de desquiciados, perversos y decadentes nobles que mangonean todo lo que pueden y más en la economía y la política británicas. Y, por supuesto, tienen mucho que ver con la resurrección ultra de los tories, y con el ascenso de Margaret Thatcher y su caída en el ostracismo. Los Winshaw se hacen entre sí todas las perrerías del mundo, incluido el asesinato, pero tienen el suficiente poso de inteligencia para no permitir que el intenso odio que se profesan unos a otros les haga perder su inmenso poder.

El PP ahora se parece a los Winshaw, pero está por ver que sepan reprimir sus instintos homicidas en favor de sus intereses comunes. Los clanes mafiosos saben hacerlo. A los partidos quizá les cueste más. Mientras tanto, yo me conformo con que me den mi dosis diaria de entretenimiento morboso. Mariano, si quedas a comer otra vez con Esperanza, haz que tus lacayos prueben la comida primero.

Ah, si esto sigue así, podremos montar porras y apuestas, a ver si nos sacamos unas perrillas a su costa, ¿no?

08/04/2008 13:56 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

13/03/2008

IRÁN NO QUEDA TAN LEJOS

Qué chungo lo tendría Buñuel hoy para rodar cualquier secuencia. Y si no, que se lo pregunten a los ingleses, que han visto como el regulador británico de la publicidad ha censurado una campaña que juzgaba ofensiva contra los cristianos. Dicen muchos que el problema es que el gallinero episcopal y teológico en general está muy revolucionado, pero yo pienso que el problema no es suyo, sino nuestro. Y por nuestro entiendo de la sociedad. Porque ellos pueden protestar y escandalizarse todo lo que quieran, pero somos nosotros los que les hacemos caso y anteponemos sus prejuicios a nuestro sentido común.

Buñuel hoy no podría salir ni a la calle, no encontraría productores para sus pelis y hasta la Plataforma de Apoyo de Zapatero (o como se llamen esos gualtrapas) le negaría el pan y la sal. Y todos consentiríamos. Todos pensaríamos que los sentimientos privados y subjetivos de unos cuantos (y me da igual que eso cuantos sean mil o mil millones) están muy por encima de la libertad creativa y expresiva. Qué lejos estamos de ese laicismo de mínimos.

El otro día escuché a un energúmeno que se las da de ilustrado que Zapatero quemará conventos en su segundo mandato. ¿Qué clase de enfermos pueden decir eso cuando la Iglesia en este país escupe a sus anchas gastando a espuertas el dinero de todos? ¿Qué persecución religiosa es esta, con financiación pública a la medida, incluso para mantener un sistema educativo de adoctrinamiento religioso?

En este siglo XXI los que lo tenemos crudo somos los sindiós, los ateos. Y también los religiosos que viven su espiritualidad como una experiencia íntima y privada, sin ánimo de imponérsela a nadie y, por supuesto, sin ínfulas teocráticas. Nosotros sí que lo vamos a pasar mal entre Spenglers de medio pelo teorizando sobre la decadencia de Occidente y ayatolás furiosos despiojándose las barbas.

Puede que la teocracia de Irán no quede tan lejos, al fin y al cabo.

 



Recia moza de día
13/03/2008 03:25 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

12/03/2008

CUATRO AÑOS INTERESANTES

Se presenta un panorama interesante tras las elecciones. Interesante en el sentido de que hay una serie de circunstancias que no se habían dado antes de la democracia parlamentaria española y que van a animar el cotarro. La legislatura pasada fue la de las reformas sociales. Ahora van a tener que enfrentarse a la realidad institucional de una democracia algo anquilosada -pese a su juventud- y con muchos anacronismos. Así, a bote pronto, a las dos de la mañana, con muy poca lucidez y algo de indigestión, se me ocurren algunas cosillas:

-Lo del bipartidismo es tremendo. Creo que el Parlamento que ha salido de estas elecciones es el más alejado de la realidad política del país desde 1977. España no son dos Españas, son muchas más, pero ahí sólo aparecen las dos de Machado que tanto nos han tocado los genitales. Esto va a traer consecuencias por fuerza: una sociedad moderna y plural no aguanta militancias de ordeno y mando ni seguidismos borreguiles. A ver por dónde resopla. Yo, desde luego, no estoy representado en ninguno de esos dos grupos. Ni siquiera a grandes trazos.

-Por otro lado, dudo mucho que Izquierda Unida pueda sobrevivir cuatro años sin grupo parlamentario. La injusta ley d'Hont les ha hecho polvo. Esta desaparición es mucho más significativa de lo que pueda parecer. Tiempo al tiempo.

-Se acercan vacas flacas, según dicen por ahí. Habrá que ver cómo torea Solbes con el viento económico de cara, aunque lo tendrá mucho más fácil que el PSOE en los 80. Quiero decir que Cándido Méndez no es Nicolás Redondo a la hora de montar huelgas. Los viejos currantes ya me entienden. Por otro lado, el movimiento sindical está prácticamente desarticulado y reducido a una red de asistencia, pero sin combatividad. A ver cómo se enfrentan al movidón.

-El PP las va a pasar canutas, como las pasó el PSOE en su día. Los dos grandes partidos nacionales existen por y para el gobierno, y cuando no lo ocupan, son como patos mareados. O patos muertos panza arriba con un montón de buitres volando en círculo sobre ellos. Quizá sea divertido ver cómo se destrozan unos a otros. Las luchas en la decadencia son muy morbosas.

Pero a mí no me importa nada de esto. Yo sólo quiero que Chikilicuatre gane Eurovisión y que TVE, como dice Severiano, no meta sus sucias y horteras garras en el Chiki Chiki. Que no ponga a unas vedettes de José Luis Moreno bailando detrás. Que lo dejen como está, por dios. 

Esa es la España que me interesa, la de Rodolfo Chikilicuatre. La otra, ni siquiera me hiela el corazón. Simplemente, me aburre mucho. 

12/03/2008 03:18 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

08/03/2008

JORNADA DE REFLEXIÓN

Reflexiono sobre qué palabras usar para referirme a estos heroicos gudaris que descerrajan un tiro en la nuca de un cobrador de peaje de la autopista. Hijos de puta es lo más fuerte que se me ocurre, pero pienso también que como insulto está algo gastado y no suena todo lo contundente que debiera. Sigo reflexionando sobre qué palabras les caerían bien.

Reflexiono sobre cómo una alcaldesa puede ser tan cobarde y rastrera como para huir y esconderse cuando matan a alguien con quien se ha visto las caras a diario durante cuatro años.

Reflexiono sobre la bruticie, la animalidad, el descerebramiento, la cobardía, el cerrilismo, la incapacidad de empatizar, el salvajismo y el estreñimiento mental.

Reflexiono sobre la adjetivación. ¿Puede un asesinato no ser vil? No hay muerte sin suciedad y sin vileza. Ni siquiera los tiranicidios tienen gloria. No hay homicidas nobles. Quizá los ha habido necesarios, o consecuentes, o abocados por las circunstancias, pero todos se han enmierdado. Podrán tener medallas de guerra, ser jaleados por las masas y admirados por los machos, pero ellos saben que están enmierdados hasta las amígdalas. Ya sean el Estrangulador de Boston, un general de brigada o un resistente francés. Todos tienen mierda.

Reflexiono sobre los que, con el muerto caliente y presente, nos gritan que vayamos a votar el domingo. Reflexiono sobre los que, sin muerto presente, pero con corbata y atril, nos instan a que vayamos a votar. Déjennos en paz. Déjennos cabrearnos tranquilos.

Y la verdad es que no pensaba reflexionar nada esta jornada. No creía que fuera a ser necesario.

08/03/2008 00:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

27/02/2008

VIVO EN OTRO PAÍS

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Tengo muy claro aquello de Aristarain de que la patria son los amigos, pero en los últimos tiempos me había hecho la ilusión de que el país discutido y discutible que se escupen a la cara tirios y troyanos existía de verdad y que yo vivía en él. Que podía reconocerme en sus perfiles y medianías. Que viajaba por el mundo y reconocía una parte de mí en las huellas que ese país dejó esparcidas en la barbarie de otros siglos. Pero resulta que no. Puede que exista ese país, pero yo, decididamente, no vivo en él. Mi patria vuelven a ser mis amigos.

Lo comprobé el lunes. Día de debate. Un grupo de amigos, transgrediendo cualquier imperativo patriótico y de pundonor profesional (todos decimos ser periodistas y parece que ejercemos como tales lo que nos dejan ejercer), le dimos bola al trascendental duelo y nos metimos en un retaurante italiano a ponernos hasta las cejas de vino rosado para celebrar esta primavera anticipada. En la calle, un desierto. Es lunes, pensamos, la gente responsable madruga y no se va a emborrachar por ahí. Pero el restaurante estaba también extrañamente vacío, incluso cerró antes de lo normal. En el bar donde echamos la copa de rigor, cuatro gatos y un camarero que nos apremió un poco. ¿Dónde está la gente en esta gran ciudad europea que se las da de cosmopolita con la Expo que se le viene encima? Pues dónde va a ser, viendo el debate.

Juro que no daba ni un euro tirolés por el éxito de audiencia de ese engendro televisivo y político, pero míralo, 13 millones de españoles no pueden estar equivocados. Los raros y anormales somos nosotros, que decidimos que celebrar nuestra irreductible amistad era más importante que ese gallinero de politicastros. A la gente le interesa el asunto. Le interesa mucho. Luego yo, por fuerza, he de vivir en un país distinto. El equivocado, sin duda, soy yo.

Pero, aun así, y con ánimo de perseverar en mi error, aquí van dos apuntes, uno político y otro periodístico (y viceversa):

El político:
¿No echa un tufillo profundamente oligárquico este montaje televisivo? Si nos atenemos a lo establecido en la Constitución del Estado español con la que a Rajoy y a Zapatero se les llena tanto la boca, este debate no tiene sentido. O lo tendría solo para los electores de Madrid. Porque los debates cara a cara se pensaron para democracias presidencialistas o para sistemas de elección mayoritaria (es decir, en los que hay unos contendientes peleando por un escaño y el que saca el 50% más uno de los votos se lo lleva, y el otro se va a la calle), y la democracia española es parlamentaria y de elección proporcional (es decir, que el que obtiene el 50% más uno de los votos accede a una representación proporcional, pero no elimina al contrincante, que obtiene su cuota de representación, aunque los desequilibrios demográficos hacen que este principio se pervierta en buena parte del territorio y se condene a las cloacas a formaciones como Izquierda Unida, que está muy subrepresentada en relación al número de votos que obtiene). El debate del lunes no era un debate entre dos candidatos a la presidencia del Gobierno, porque la figura del candidato a la presidencia del Gobierno sólo existe una vez constituidas las Cortes Generales, y son estas las que eligen al presidente. Mariano Rajoy y Rodríguez Zapatero son candidatos a diputados al Congreso por la circunscripción electoral de Madrid, que es una de las 52 circuscripciones en las que se dividen las candidaturas. Yo, como censado en Zaragoza, no puedo votar a ninguno de los dos. ¿Qué pretenden con estos debates? Quizá hacernos creer que nuestro sistema es como el francés o el estadounidense, donde los que salen a debatir sí que son susceptibles de ser elegidos directamente para el cargo que está en juego. ¿Qué burra nos quieren vender: una república presidencialista con rey?

El periodístico:
Este debate, aunque esté sometido a la vigilancia de la Junta Electoral Central, no es un requisito institucional ni democrático, sino un contenido mediático. Y como todos los contenidos mediáticos, son responsabilidad del medio que decide elaborarlos o difundirlos. ¿Por qué entonces se diseña un producto audiovisualmente infumable con requisitos absurdos y 50 condiciones pactadas entre los dos partidos? ¿Por qué los medios entran al trapo? Es más, ¿por qué las imágenes que sirven las teles de los mítines están servidas por los propios partidos y no dejan que las graben las cadenas? ¿Cómo se consiente esto? ¿Qué periodismo es este? Es más: ¿qué tiene que ver esto con el periodismo? Nota: Nick Davies, periodista de The Guardian, habla de estas cosas en un libro que está levantando ampollas en el Reino Unido: Flat Earth News. ¿Alguna pluma española será capaz de escribir algo parecido en estos pagos?

Lo dicho, vivo en otro país, en otro régimen de Gobierno y en otro periodismo.

27/02/2008 00:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 12 comentarios.

06/02/2008

SOPOR

Sopor, mucho sopor. No por mí, que estoy con mil historias y la mar de feliz, sino por la actualidad. Qué aburrimiento, hijos míos. Ayer dediqué el día a encerrarme en un archivo histórico a rastrear pistas cual perro -creo que en marzo o abril ya podré contar alguna novedad firme sobre esta investigación-. Madrugué después de trasnochar, así que me fui a desayunar fuerte para espabilarme un poco. Iba con buen ánimo, de verdad, pero el cabrón del camarero racaneó el pincho de tortilla. Se ve que ha subido el precio de los huevos y las patatas, porque he notado cómo los pinchos de ese bar han ido menguando. Antes, el tío cortaba la porción alegremente con el cuchillo, y ahora apura el corte al milímetro.

Así que me senté con mi ridículo pinchito, mi café y el periódico. Fui pasando las hojas con desgana, sin que ningún titular me llamara lo más mínimo la atención. Pasé del rollo al coñazo, y del coñazo al sopor. ¿Será culpa mía? Pues no, me respondí tras liquidar el rácano-pincho. La culpa de todo la tiene Yoko Ono y el espíritu de Lennon que le sale por los poros.

Afinando más, los culpables son los políticos. Es que les veo, les leo o les oigo y arrecian mis inclinaciones suicidas. Qué pavisosos, qué julais, qué troncos. Y qué demagogos, y qué teatrillos tan cutres se montan. Qué pesadez, qué empacho. Y, sin embargo, cómo calan sus palabras en personas a las que se les presume inteligencia.

Un gay que conozco -fíjate qué moderno soy- me expresó el otro día sus temores: si gana el PP, ¿abolirán el matrimonio entre personas del mismo sexo? No sé quién me contó que en 1977 tenía unos vecinos que iban a comprarse una lavadora, pero que lo reconsideraron. El marido le dijo a la esposa: "La compramos después de las elecciones, que mira que si ganan los comunistas y nos la expropian, con lo que nos ha costado ahorrar". Sí, ya era una cosa ridícula y risible entonces, pero en 1977 se podían disculpar esas ingenuidades. A estas alturas de la película, yo pensaba que todos teníamos el culo pelao y sabíamos de qué iba el percal.

Pero no es así. La crispación ha calado y hay gente convencida de que, si gana el PP estas elecciones, los obispos se limpiarán el orificio anal con su certificado de matrimonio. No, por dios, que una cosa es la pantomima que los partidos escenifican con su crispación y sus milongas, y otra cosa es la realidad del país. Aquí no hay derechas ni izquierdas: sólo hay dos grupos de poder cuyas diferencias son simplemente de matiz. Sus rifirrafes son de mentirijilla: en lo esencial, están de acuerdo, comen en los mismos restaurantes y gobiernan de forma muy parecida. Sus ladridos son sólo estrategias para arrebatarle el poder al otro. Lo triste es que los ciudadanos entren al trapo de un teatrillo de guiñoles tan burdo.

Por ejemplo: ¿alguien puede decirme cuáles son las diferencias entre la política económica de Solbes y la de Rato? Las habrá, claro, pero serán detallitos de estilo. Ningún gobierno ha desmontado lo hecho por el anterior, aunque cuando están en la oposición parece que se van a comer al otro.

¿Que el PSOE sacó las tropas de Irak? Cierto, pero ese mismo partido participó en la primera guerra del Golfo y está por ver qué hubiera hecho en 2003 de haber estado en el gobierno: ¿se habrían opuesto a Bush? ¿Que el PSOE derogó el trasvase del Ebro? Sí, un trasvase impulsado por su propia política hidráulica, que el PP sólo había desarrollado.

Un ejemplo "tranquilizador" para los homosexuales que estén planificando exiliarse a Holanda: aunque ahora, en la oposición, el PP sufre de españolismo subido y jalea contra las políticas lingüísticas de País Vasco y Cataluña, desarrollan políticas lingüísticas similares en Valencia, Baleares y Galicia (cuando gobernaban), no se les ha pasado por la cabeza "recastellanizar" esas comunidades. 

Hay poco que inventar. En un estado de derecho con tantas instituciones consolidadas e inserto además en la Unión Europea, los partidos, en realidad, tienen poquito que hacer y que decir. Algo de maquillaje, un poquito de sombra de ojos por aquí y un colorete por allá. Pero lo fundamental no lo cuestiona nadie. 

En fin, que yo no temo al lobo feroz. Pase lo que pase tras el 9 de marzo, creo que mi vida va a cambiar bastante poco.

06/02/2008 14:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 15 comentarios.

07/01/2008

UN FAROL BIEN TIRADO

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Eres periodista-escritor-juntaletras. Profesional. Esto es, que escribes para ganarte el parné, y si no escribes, no ingresas pasta en la cuenta. Como nos pasa a muchos. Nos gustaría ser señoritos, dejarnos arrullar por el suave son de las musas y dejarnos macerar en una costra bohemia, pero hemos nacido currantes, así que hay que darle candela al teclado. Los periódicos alimentan, pero exigen material a cambio, y tú vas y se lo vendes. Le dices a tu periódico: si te consigo una entrevista con Abimael Guzmán, el de Sendero Luminoso, os quedáis contentos una temporada, ¿no? Pues claro, sería la rehostia en verso. Venga, cójete un avión, vete a Lima y nos cuentas.

Entonces, Santiago Roncagliolo, que es peruano periodista-escritor-juntaletras con cierta capacidad de maniobra, se va a su país natal. Problema: su entrevistado está en una prisión en medio del Pacífico, custodiado bajo siete llaves y no recibe visitas. Que no, que no hay entrevista, te pongas como te pongas. Muchos lo han intentado antes, ¿qué te creías, Santiago, que eras el primero? Anda, aprovecha para ver a los amigos de la universidad, come algo de cocina nikei y vuélvete a España, le dicen.

Problema dos: hay que escribir algo, lo que sea. Uno no hace una promesa a un periódico y vuelve con las manos vacías. Las páginas se llenan como sea, así que Roncagliolo decide ir primero por el camino fácil y cuenta cómo no consiguió entrevistar al líder de Sendero Luminoso. Es lo que en póker se llama tirarse un farol.

También es lo que diferencia a los vivos talentosos de los torpes sin talento. A un torpón que no consigue la entrevista, le agarra una crisis de ansiedad, llama por teléfono a su jefe del periódico, soporta la bronca llorando y se vuelve a casa de sus padres a buscar dinero. Un vivo talentoso, en cambio, te la cuela con elegancia. Y Roncagliolo, al contarte cómo no consiguió hacer una entrevista, cuenta más cosas que muchos audaces entrevistadores que sí consiguen entrevistar a quien sea.

La cuarta espada es un librito interesante, pero no es, ni mucho menos, lo que propone la editorial en la solapa. No es un retrato del mal, ni siquiera de Abimael Guzmán. Esas historias ya estaban escritas por otros y él sólo las adorna y las encaja en su relato. En realidad, Abimael Guzmán acaba importando bastante poco. O al menos a mí me acaba importando bastante poco. Lo que me interesa de verdad es cómo el aspirante a posmoderno Santiago Roncagliolo, hijo de intelectuales marxistas (pero no senderistas), se enfrenta a lo más oscuro de su país y, en parte, de su propia vida.

Me importa cómo relata una noche en la que él era adolescente y Sendero Luminoso atentó en Lima. Él había salido con una chica y su madre pensaba que le había pasado algo en el atentado. Me importa cómo las ideas preconcebidas de Roncagliolo se van diluyendo como azucarillos y cómo va acercándose a un relativismo perplejo y anonadado ante el complejo mogollón al que se está enfrentando. Me importa ver la maduración reflexiva de alguien a quien le han presentado la vida en términos de indios contra vaqueros y acaba con una manifiesta incapacidad para extraer conclusiones, y no le asusta reconocerlo.

Claro que eso me importa a mí. Al editor de Debate, probablemente no, porque estas cosas no se pueden comprimir en una solapa o en una faja roja.

07/01/2008 01:56 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

31/12/2007

A PESAR DE LOS OBISPOS, FELIZ 2008

Un grupo de integristas teocráticos ha tomado el centro de la capital del país para movilizar a sus acólitos. Han esparcido sus esputos sobre todos nosotros -que, gracias a la persistencia mediática, nos han salpicado aunque estuviéramos tranquilos en nuestra casa- y han querido amargarnos la salida del año. 

Han dicho, según la prensa que leo con desgana mañanera: "Gays siempre hubo, qué le vamos a hacer. Que vivan juntos, pero nada de llamarlos familia". Y también, según escuché de refilón en el Telediario, algo así como que la educación "laicista" impone una ideología a los niños que les modela y les lava el cerebro. Me imagino que estarían hablando de los miles de colegios religiosos sostenidos con los impuestos de todos. Esos donde van niños de 13 años que provocan con sus contoneos a los sacerdotes (¿quién podría resistirse, eh, pater?), según el obispo de Tenerife.

Una institución subvencionada por el Estado en virtud de no sé muy bien qué. Una institución a la que se le financia todo un sistema educativo y que tiene un emporio de comunicación y que, a pesar de todo, dice estar perseguida por los que estamos tan tranquilos en nuestra casa, sin ir a misa y sin meternos con nadie. Viviendo nuestra vida, vaya. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar los esputos de estos señores cada vez que tengan a bien echárnoslos en la cara? 

Pese a que en 2008 vayan a seguir dando la matraca, yo me lo voy a pasar bien. Y espero que todos os lo paséis mejor que este año que se va. Divertíos antes de que los obispos tomen al asalto el Congreso de los Diputados y nos manden a todos a campos de reeducación. ¿Reeducación, digo? No, qué va: la Iglesia ha sido más partidaria del exterminio directo a lo largo de su democrática historia. Mejor, que nos eliminen en nombre de dios, que yo no tengo ganas de currar como esclavo construyendo catedrales en Marte.

Feliz 2008, laicistas vendepatrias. 

31/12/2007 13:49 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

23/12/2007

GRACIAS, SEÑORES DIPUTADOS

Lo más bajo. Los diputados arrojan un hueso a la SGAE y los a sí mismos llamados creadores mueven la cola como perros agradecidos. "Gana la cultura, ganamos todos", dice la paginita que se han pagado en los periódicos de hoy (tarifa de domingo, mucho más cara). Me alegra que con el dinero que les doy en concepto de extorsión se puedan financiar estos sentidos agradecimientos. Espero que no se corten y que les paguen también una cena a los diputados que apoyaron el canon "y la cultura".

Dos momentos estelares. Creo que fue Labordeta el que dijo que estaba indudablemente a favor del canon de la SGAE pero que "algo debemos de estar haciendo mal cuando hay tanta contestación a él". Claro que estáis haciendo algo mal: el atraco es un delito tipificado.

Otro. El superministro César Antonio Molina es entrevistado en la Ser, y el entrevistador no tiene ganas de meterle en ningún entuerto -líbrele la familia Polanco de ello-, pero como la cosa es tan absurda y desmadrada, incluso con preguntas mamporreras y autocomplacientes, el ministro acaba enredado en las malas hierbas de su propio jardín, sin poder escapar. "Señor ministro, ¿por qué defienden el canon?", enuncia el periodista dando un blanco y apropiado pie para que Molina nos convenza con su arrobo dialéctico. "Esto...", balbucea el ministro. "Bueno, he de decir que esta propuesta no era mía, sino que venía heredada de la ministra anterior..." Uy, uy, uy, qué mal, don César Antonio, qué mal está el asunto que hasta le da vergüenza defender lo indefendible.

Es normal: César Antonio Molina es un gestor brillante, un estajanovista con espíritu krausista. Probablemente no hayamos tenindo nunca un ministro de Cultura con unas ideas y un proyecto tan claros de lo que debe ser la política cultural de un Estado. Pienso que es un tipo honrado que realmente quiere meter mano al compadreo y cachondeo que imperan. Pero no es un político profesional. Donde Rubalcaba hubiera respondido sin pestañear y sin dudar en una sola coma, César Antonio se hace la picha un lío, dándonos la razón a los que abominamos del canon. Empieza a tratabillarse: "La propiedad intelectual es uno de los mayores logros de la legislación europea del siglo XX, que ha aportado indudables beneficios al panorama cultural de los países que la defienden, y los creadores que viven de su obra tienen derecho a percibir una remuneración por ella..."

Un buen entrevistador habría encontrado un filón para derribar y dejar K.O. a un entrevistado tan hecho trizas, pero qué quieren: si los artistas pagan más de 7.000 euros por página para dar las gracias a los políticos, no esperarán que un trabajador de la Ser muerda la teta que le da de comer. Es lógico.

Pues claro que quien crea algo tiene derecho a recibir una remuneración por ello, siempre que ese algo interese a alguien que esté dispuesto a pagarlo, claro. Entonces, que pongan precio y se arreglen. Lo que no termino de entender es por qué debo contribuir yo a la manutención de esta genta cada vez que, con el dinero que tanto esfuerzo me cuesta ganar, me compro un CD o un disco duro para mi ordenador. Que no me da la gana financiar a estos señores: que se junten con los obispos y encuentren entre ellos la fórmula de pagarse sus vicios, como hacemos los demás, por otro lado.

23/12/2007 13:48 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

19/12/2007

¿QUÉ HAS VENIDO A PEDIRME EN LA BODA DE MI HIJA?

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No se me dan bien los números, pero voy a echar unas cuentas atendiendo a lo que el Gobierno quiere aprobar por ley esta semana. Pongamos que escribo este texto en un ordenador que me acabo de comprar. Ya van 12 euros de canon. Como no me fío mucho de la informática, decido guardarlo en la memoria de mi MP3, que también funciona como dispositivo de almacenamiento de datos. Ahí van 3,15 euros. Como no me quedo contento, me lo copio también en mi PDA nueva, por lo que tendré que añadir otros 1,5 euros. Como soy muy maniático, lo guardaré también en el pen-drive que me va a traer Papá Noel para retocarlo en el ordenador del curro: súmale 0,30 euros. También quiero hacerle unas copias en CD a dos amigos que no tienen correo electrónico. A uno se lo grabo en un CD-R (0,22 euros) y a otro, que también quiere unos vídeos porno caseros que grabamos una noche loca, se lo meto en un DVD-RW (0,60 euros). La grabadora del ordenador es nueva, así que tengo que añadirle 3,40 euros más a todo esto. Para corregirlo a gusto, me imprimo una copia en papel con mi impresora chipiguay que me ha regalado un primo de Alcorcón. Como es láser multifunción, le sumo otros 10 euracos. Y, para terminar, y porque me da la gana, lo escaneo en mi escáner super molón último modelo (9 euros más).

De acuerdo que todas estas acciones son una chorrada y es muy raro que las haga con equipos recién comprados, pero qué cojones: es mi texto y tengo derecho a hacer lo que me da la gana con él, ¿no? No le tengo que rendir cuentas a nadie. Error: si sumamos todas las cantidades anteriores resulta que hacer esas acciones personales y privadas sobre un texto del que soy autor indiscutible me obliga a aportar a las cuentas de la Sociedad General de Autores y Editores la nada desdeñable suma de 38,67 euros. ¿Por qué? No tengo ni idea. Lo que sí que tengo claro es cómo se llaman las organizaciones que exigen un pago a cambio de amenazas y con la connivencia de los políticos. ¿Las palabras extorsión y mafia suenan muy fuertes a los oídos de estos refinados caballeros? ¿Quizá prefieren llamarlo "canon"? Ya conocen la omertá, amigos: la mafia no existe, sólo hay amigos que te brindan su amistad y protección a cambio de un dinerillo. O de un impuesto revolucionario.

Pero si esta comparación incomoda a vuesas creativas mercedes, aquí tengo otra. Hace unos meses me compré un juego de cuchillos profesional que sería la envidia de Jack el Destripador. En principio, lo quiero para cocinar, me los vendieron pensando en ese uso, pero, ¿y si yo me aprovecho de la ingenuidad del Estado y de los fabricantes de cuchillos para degollar, destripar y descuartizar con ellos a todos mis vecinos? La solución estaría clara: en previsión de que me cargue a alguien en lugar de cocinar, debería pasar dos o tres años en la cárcel antes de que me entregasen los cuchillos, por si las moscas. Es más: los compradores de un coche deberían pagar unas cuantas multas por adelantado, en previsión de las infracciones que pueden cometer con el vehículo, y los chavales que despiertan a la pubertad también deberían ingresar en la cárcel tras su primera erección, pues si pueden empalmarse, pueden violar a diestro y siniestro.

Seamos preventivos, sí señor. Pero con todo. El canon debe ser sólo un primer mojón en el camino hacia la prevención absoluta. ¡Viva la SGAE y su espíritu visionario! 

Por cierto, y para quien tenga dudas: los textos de este blog están protegidos por una licencia de copy-left de Coloriuris, versión española de las Creative Commons. Se pueden reproducir, citar y copiar sin permiso siempre que no haya lucro de por medio. Yo tampoco gano un duro haciendo el blog ni le cobro nada a nadie. Esto es un libre intercambio entre personas libres. Parece bonito, pero la SGAE se las apaña muy bien para sacar tajada: también de aquí recaudará un dinero que ni a tí ni a mí nos va a revertir nunca. ¿La razón? La ignoro, compañero. 

19/12/2007 01:39 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

26/11/2007

¿QUÉ COÑO HACES TÚ?

En los últimos tiempos he recibido dos convocatorias en el mismo tono. Convocatorias colectivas, claro, de las que se mandan a mogollón por e-mail. Una era para participar en un apagón simbólico contra el cambio climático, y la otra, para sumarse a una concentración contra la violencia doméstica. El tono de ambas era el mismo y decían algo así como: "¿Qué pasa, tí@? Seguro que prefieres quedarte calentito en tu casa sin hacer nada, gastando mucho dinero y no participando en nuestra lucha, ¿no, burguesito de mierda? No me digas que tienes algo mejor que hacer, pringao tontolaba. ¿Qué tienes que hacer: ir al cine, consumir con tu tarjeta de crédito? Mamón/mamon@. Si no participas es que eres un hijoputa que mereces todo nuestro desprecio. Tú serás el culpable de todo. Si no vienes, tú también serás un asesino de mujeres y un ecologicida". Fíjate tú, y yo con el café mañanero a medio beber.

Guau, me apabulla esta original forma de provocar al stablishment. Muy lograda, sí señor. Si Marcel Duchamp viviera les contrataba fijo. Y si Botín recibe uno de esos mails se va a ir a la cama sin cenar del bajón que le va a entrar en el cuerpo. Noto en el ambiente las conciencias doloridas de un millón de oficinistas pequeño-burgueses. Qué intervención, qué oratoria, qué forma de hurgar en el núcleo esencial de nuestras míseras contradicciones. Es materialismo dialéctico a la enésima potencia. Hegel puesto del revés, Nietzsche hiperbólico. Más que brillante, esplendoroso.

Sólo para que conste: lo del cambio climático lo dejaré estar porque es un debate más chungo y nos llevaría por derroteros muy pantanosos, pero ni yo ni muchos otros millones de pacientes ciudadanos somos culpables de que cada día un energúmeno acuchille a una pobre mujer indefensa. El culpable primero y principal es el energúmeno, y los culpables secundarios (pero muy secundarios con respecto a quien empuña el arma, por supuesto) son los gestores de un Estado que no ha sido capaz de dotar a esa persona de una seguridad física y jurídica eficaces y completas para que nadie viole sus derechos. Por supuesto que como ciudadanos podemos hacer más. Por supuesto que hay mil formas de aportar algo para acabar con esta plaga de energúmenos prehistóricos, pero no tenemos la culpa de lo que les pasa a esas pobres mujeres. Es más: ni siquiera los espectadores del Diario de Patricia tienen la culpa, aunque a los responsables de ese bodrio infecto catódico no les vendría mal un poco de vergüenza, ya que demostraron hace mucho que dignidad no tenían. Y voy más allá: no sólo no tenemos la culpa de esas desgracias, sino que estamos en nuestro derecho de mandar a la mierda a quien nos importune tachándonos de cómplices. ¿Cómplices de qué? ¿De vivir, de trabajar como mastuerzos sin perder los arrestos, de intentar ser algo felices con las personas que queremos? Guárdense la provocación, que esas adolescentadas están ya muy vistas.

Y, por supuesto, aun sintiendo como siento toda la rabia, el dolor y la impotencia que me inundan al ver cómo un congénere muere a manos de la estulticia y la barbarie más gratuitas, no creo que concentrarme en la calle con quien me obliga a elegir entre estar con ellos o ser cómplice de los bárbaros vaya a traer solución alguna, ni tan siquiera consuelo. Así que sí, probablemente pasaré de la concentración y me iré al cine o a comprar algo caro e inútil con mi tarjeta de crédito. Y quizá al día siguiente busque una forma de echar una mano a esas mujeres en un lugar donde no me señalen con el dedo. Desde mi libertad. O a lo mejor no hago nada, pero en mi conciencia no hay ninguna mujer muerta, y que nadie juegue con eso echándolas al hombro de la gente intentando esbozar una provocación pueril.

Si quieren provocar, me parece estupendo, pero hay que ser muy bueno y muy listo para hacerlo bien, porque la historia de la provocación es larga y tiene muchos maestros, desde Rabelais hasta Johnny Rotten. A estas alturas, está casi todo visto, así que, ofrézcannos material bueno o déjennos en paz, que tenemos muchas cosas que hacer.

26/11/2007 01:02 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 24 comentarios.

21/11/2007

AMERICANOS, OS RECIBIMOS CON ALEGRÍA

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Conforme se van sabiendo más cosas del proyecto de Las Vegas monegrinas, más ganas dan de hacerse croupier. He de decir que en realidad mi verdadera vocación es la de gánster, pero a las familias mafiosas se accede desde lo más bajo hasta llegar a capitán o consigliere, y yo ya estoy algo mayor para empezar a dar palizas a raterillos de barrios chungos. No, si me meto en ese negocio es para extorsionar directamente a millonarios y para llevar a casa a la chica del padrino cuando se pase con la ginebra y se ponga pesada. Si me ofrecieran directamente un negocio de prostitución en la trastienda de un casino, aceptaría, claro, pero he de ser realista. Así que probaré suerte de croupier, esperando caerle bien a un capo en racha para que me coja bajo su protección. 

Lo dicho: un sensacional delirio. ¡Va a tener hipódromo, canódromo y plaza de toros! Olé. ¡Y dos huevos duros! ¿Cómo serán esas reuniones? Supongo que se juntarán los ricachos megamalvados en una cúpula geodésica, que siempre queda bien como lugar de reunión, y se pondrán farrucos, como ciervos en berrea. "Pues yo pondré un hipódromo", saltará el flemático inglés mientras llena su pipa. "Un hipódromo, menuda mierda: yo voy con un canódromo", responderá un saudí con turbante. "Señores, por favor, que lo vamos a hacer en España: no olvidemos la plaza de toros", dirá el pragmático judío neoyorquino. "Veo tu plaza, pero que sea de mil millones de metros cuadrados y sirva para torear mamuts y camiones con forma de brontosaurio", gritará el petrolero texano mientras se come un chuletón de seis kilos criado en uno de sus ranchos relaxos. En una esquina de la cúpula geodésica, una escotada secretaria del Un, dos, tres apuntará todo taquigráficamente mientras una escotada camarera -vestida como Miss Rabbit, por ejemplo- rellena los vasos y practica felaciones alternas. Así se toman las grandes decisiones, sin duda.

Pero, como siempre, el mejor de todos los personajes de ficción de esta historia ha sido el vicepresidente de Aragón, José Ángel Biel, que ha dicho que el consorcio (el cha-cha-cha del tren, qué gusto da viajar con el cha-cha-cha del tren) se ha decidido por los Monegros para montar este tinglado frente a Francia y Dubai "por la disponibilidad de agua". Sí, ese agua monegrina que que da color a su paso a las tupidas praderas del lugar. Pero usted no se preocupe, señor Biel, que los de la cúpula geodésica traerán agua de Marte si hace falta. Eso no es nada que no solucione una buena millonada.

Los que de verdad lo van a flipar son los del festival Monegros Desert. Creerán que no se les ha pasado el efecto de las pastillas. En fin, a mí lo de los canódromos me parecen muy bien, pero por favor pido que se acuerden de La Maña y le monten un buen casino que le asegure una jubilación digna. En el bufet libre, migas y ternasco, y en el escenario, la revista de Luis Pardos presentando a Manolito Royo.

Como dirían los del destape: "Un pelotazo de la leche. Si con esta no nos forramos, ya no pillamos otra, Pepe. ¡Anda y vamos a celebrarlo con unas señoritas a-le-ma-nas!".

21/11/2007 01:42 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

18/11/2007

LAS VEGAS MONEGROS

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Es el fin y el principio de Aragón al mismo tiempo, la culminación absurda de una región llena de absurdos: se va a construir una versión europea de Las Vegas en los Monegros, como contaba el viernes en exclusiva el periódico donde echo las tardes. Más de 30 hotelazos, parques temáticos y una ciudad surgida de la nada llena de luces de neón y horteradas sin fin. Se va a modificar la ley aragonesa del juego para liberalizar los casinos y, de paso, recaudar la mayor cantidad de dinero posible. Las previsiones más pesimistas hablan de 12 millones de visitantes al año. Las optimistas dicen que 24. El desmadre puede ser brutal. Este verano ya comenté que el desierto de Nevada es un paisaje muy parecido a los Monegros. Pues no soy el único que lo piensa.

Es el fin y el principio de Aragón. Una tierra que tiene por emblema a un pintor sordo que despreciaba Zaragoza; que guarda los esqueletos de sus viejos reyes en cajas de cartón de un depósito de la universidad y deja vacíos los mausoleos; que ha parido un artista serrablés, Ángel Orensanz, dueño de una sinagoga en Manhattan; que alimentó y formó los delirios de Luis Buñuel; que tiene curas que bajan en navata por el río Cinca, y que permite a Marianico el Corto perpetrar una obra de teatro al año, tenía que terminar así, en una orgía hortera de neón.

Es el fin y el principio de Aragón. Ríase usted de la Expo. Aragón va a ser el estado de Nevada en Europa. Verás cuando aterricen los aviones procedentes de Moscú llenos de empresarios rusos borrachos dispuestos a jugar toda la noche a la ruleta. O los que vengan de Yemen. Pero lo mejor vendrá cuando empiecen a rodar C.S.I. Bujaraloz.

Es el fin y el principio de Aragón. Y no me decido: no sé si me horroriza o me mola. Me divierte, en todo caso.

18/11/2007 13:33 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 12 comentarios.

12/11/2007

MALOS TIEMPOS PARA EL MATIZ

La que se lía por nada. Como muchos no saben debatir sin berrear, se ha introducido un troll revienta-debates en los comentarios del anterior post y algún bloguero habitual ha entrado a su trapo (seguro que alguno más entrará). Sin embargo, se apuntan algunas cosillas interesantes.

Nunca he compartido el vicio tan extendido de utilizar el término fascista como comodín. Los mayores que vivieron la guerra se insultaban llamándose "facista", sin ese, y los aludidos les replicaban llamándoles "rojos". Por cierto, el término rojo tuvo una connotación denigrante durante mucho tiempo, hasta que las izquierdas lo asumieron como un orgullo, usando la misma estrategia que utilizaron los homosexuales al llamarse entre ellos "maricón", desactivando la carga peyorativa de la palabra. 

Lógicamente, Aznar no es fascista, como tampoco lo es el nacionalismo vasco, ni el catalán, ni el PP, ni nuestro vecino del cuarto (bueno, a lo mejor, ese sí). Es un escupitajo fácil para descalificar al contrario, situándolo en otro plano discursivo y eludiendo, así, cualquier debate con él. De hecho, y paradójicamente, es una estrategia que te sitúa a su mismo nivel de inanidad intelectual. Precisamente este fin de semana se han cargado a un chaval de 16 años en el metro de Madrid. Las crónicas dicen que ha sido en un enfrentamiento entre nazis y antifascistas. ¿En serio? ¿Estamos hablando de un asunto político, como los tiroteos en las calles de los años 30? Quizá me equivoque, pero creo que esta violencia tiene más que ver con fracasos sociales y familiares que con Hitler y con Lenin. Por dios, que el chaval tenía 16 años, no puede haber muerto como mártir político, como Durruti o Calvo Sotelo. Considerarlo así supone desviar la mirada del verdadero problema y alimentar la posibilidad de que vuelva a suceder algo parecido el próximo fin de semana. A lo mejor resulta más cómodo reducirlo todo a categorías simples, pero no resuelve nada. Probablemente el matiz y el análisis sesudo tampoco resuelvan nada, pero nadie puede acusar a quien lo emprende de no intentar buscar una solución.

Tendemos a simplificarlo todo, a poner etiquetas sin grises. A mí me han llamado rojo cabrón y fascista en un mismo día y prácticamente por los mismos motivos. Corren malos tiempos para el matiz, para la indecisión, para el déjame verlo de otra forma. Y puedo soportarlo, no me importa mucho siempre que no me pongan un esparadrapo en la boca o intenten atizarme una colleja. No quiero su amistad. Ni siquiera quiero discutir con ellos, sólo que me dejen tranquilo. Lo que ya no consiento es la mentira al servicio del prietas las filas.

Si dices que crees que en el PP hay gente muy inteligente y brillante con la que se puede hablar sin berrear de cualquier tema y que se siente incómoda con la estrategia actual de su partido, te llaman pepero y, si se tercia, fascista. Si defiendes que no crees que Zapatero sea un oligofrénico y que muchas de las iniciativas que ha promovido te parecen dignas y bien enfocadas, eres un paniaguado del gobierno o un rojo mentecato. Cuando aclaras que no militas ni simpatizas ni eres votante de ninguno de esos dos partidos, te tachan de irresponsable, de no saber comprometerte con la democracia y de desperdiciar tu voto. Y son ejemplos diarios de gente que te espeta estas cosas sin ningún rubor, y sin conocerte apenas, sin saber nada de tus ideas políticas, de tus lecturas, de tus filias y de tus fobias. Una sola frase sirve para enviarte al cielo o al infierno.

Yo sólo escucho la Cope cuando cojo un taxi, y hay días en que mi trabajo me obliga a saltar de taxi en taxi toda una mañana o una tarde. Al principio, me hacía gracia. Lo percibía con distancia: esos tipos tan desgañitados, tan anacrónicos, diciendo esas sandeces tan supinas. Pasaba de ellos y no les atribuía la influencia que le otorgaban otros. Pero he de reconocer que el método Goebbels funciona. A fuerza de repetir y machacar, se acaba reclutando un ejército. El programa de la tarde de Cristina López Schlichting (conversa del marxismo-leninismo, como Losantos y algún otro) pone los pelos de punta. En un trayecto de un cuarto de hora en taxi una vez llegué a contabilizar tres mentiras gordas y alguna más de menor entidad. Pero las gordas eran gordas, de las que suenan a mentira infantil nada más decirlas. Contaban, por ejemplo, que hay un clamor en Europa y en la prensa europea contra el Gobierno español y que los grandes periódicos del continente se refieren a Zapatero como un dictador bananero. Pues no sé qué periódicos ni qué gobiernos serán esos. Quizá suceda en Montecarlo, San Marino y Andorra, porque lo que es París y Londres... Y un montón de barbaridades sin el menor fundamento, coreadas por un grupo de gritones exaltados con muchas ganas de bronca. Entonces pensé: claro, yo sé que lo que cuenta esta señora es mentira, porque estoy en el mundo, leo mucha prensa variada, viajo y estoy acostumbrado, en mi trabajo, a no publicar cosas de cuya veracidad dudo, pero este señor taxista, que llevará no sé cuántas horas con la oreja comida por esta gentuza (sí, gentuza: se dirán periodistas, pero yo no considero colegas míos a propagandistas burdos y mentirosos. De hecho, consideraría colega incluso a un fascista, siempre que ejerciera el periodismo con profesionalidad, pero nunca a estos mamarrachos), ¿qué posibilidades de contraste tiene? ¿Cambiará el dial alguna vez para que le cuenten otras cosas? Ocho horas diarias de masque de oreja de la Cope tienen que convertir a cualquier persona en zombi por fuerza. Porque son muy machacones, no paran ni un minuto de darle al mazo con lo mismo. 

Algunos se van del mundo y pierden perspectiva. Muchos taxistas, no sé si influidos por el talante de la Cope, han perdido ya las habilidades sociales más básicas. Una vez, iba en un taxi con un amigo a un concierto del ciclo Muévete en Directo. El taxista empezó a despotricar con muy mal genio de esa "chorrada" del Muévete en Directo, que si patatín, que si patatán. No se cortó un pelo. Lo que no sabía era que mi amigo era el principal promotor del ciclo Muévete en Directo, que no le mandó a la mierda porque tenía la educación que a él le faltaba. A mi me han puesto a parir a Heraldo y a los periodistillas tontolabas a través del retrovisor un montón de veces. No tienen la más mínima prudencia ni educación (ojo, estoy hablando de unos cuantos). ¿Tan difícil es imaginar que en el asiento de atrás se puede sentar cualquiera y que a nadie le apetece oír simplezas ni insultos sobre su trabajo o su condición? Pero yo no sé si esto es influencia de la verborrea copera o va en el carácter estalentao de algunas piezas que circulan por ahí.

En fin, lo dicho: que yo no usaré arbitrariamente el término fascista, pero que ese remilgo terminológico no se traduzca en complacencia hacia lo que detesto. No sólo el fascismo resulta repugnante a una sensibilidad democrática. Tienen derecho a expresar sus puntos de vista y a promover sus discursos siempre que sus discursos no me obliguen a llevar cilicio ni a procesionar en Semana Santa. Yo también tengo el derecho de no escucharles (aunque los taxistas me lo nieguen: ya no te obligan a fumar el humo de los cigarros ajenos, pero sigue estando a la orden del día que te llenen la oreja de basurilla no solicitada). Lo que ya no debería consentirles nadie es que usen la mentira como herramienta. 

12/11/2007 13:25 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 10 comentarios.

11/11/2007

TONO O POLITONO

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¿Quieres que el rey diga "¿Por qué no te callas?" en tu móvil? Envía CALLAS al 6666 y bájatelo.

Sólo diré una cosa: me parece fatal lo que ha hecho el rey. Paco Umbral ("He venido a hablar de mi libro"), Camilo José Cela ("Absorbo un litro de agua por el culo") y Fernando Fernán-Gómez ("¡No necesito su admiración, váyase a la mierda!") se lo curraron un montón para marcar un estilo en el exabrupto catódico. Y ahora llega el rey y con una frase mucho menos original, les quita el puesto de macarras a todos. Pos vaya. Yo quiero romper una lanza por los maestros de la bordería catódica. Un abrazo a todos ellos, aunque sólo uno siga vivo.

Por cierto, me encanta la puntilla de Chávez: "Yo soy tan jefe de Estado como el rey, con la diferencia de que yo he sido elegido democráticamente tres veces". Razón no le falta. 

11/11/2007 13:15 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 9 comentarios.

31/10/2007

MONSIEUR LE PRÉSIDENT

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Cosa buena: Sarkozy mete caña a los franceses y anima un cotarro aburridísimo. Parece que efectivamente va a sacar de su letargo a Francia. Quizá no le devuelva la grandeur ni evite el lánguido declinar de la francophonie, pero está despertando a un país dormido que amenazaba con acabar siendo su propia caricatura. A los franceses les gusta que les pinchen, les va la marcha, las crisis y los tipos excesivos. Como buenos burgueses de hábitos reposados y digestiones lentas, ansían que alguien les saque de su rutina y rabian por que descubran sus perversiones secretas. Eso está bien.

Cosa mala: Sarkozy tiene ademanes napoleónicos. Se ha pasado los últimos años perfeccionando su papel de Monsieur Le Président y no ha reparado en que entre la dignidad republicana y la pantomima versallesca hay una finísima línea sobre la que él camina haciendo eses. Lo que está haciendo con la prensa es de un cesarismo tremendo, pero mucho más tremendo es que la otrora quisquillosa y levantisca prensa francesa tolere sus aspavientos con la cerviz gacha. Primero, atendieron su ruego de no emitir las imágenes en las que aparecía con un buen cogorzón de sobremesa, y ahora se ha levantado en mitad de una entrevista con la CBS (ni más ni menos que en el programa 60 minutes) porque no le daba la gana responder una pregunta sobre Cecilia (you're breaking my heart, you're shaking my confidence daily, que cantaban Simon y Punset). Pues no respondas, hijo mío, sal por peteneras, pero no montes ese numerito. Entre estos dos incidentes, los medios franceses han sufrido todo tipo de presiones para no informar sobre tal o cual cosa que molesta a Monsieur Le Président. Y como casi todos los dueños de los medios son amiguitos de Monsieur Le Président, a callar toca. Claro que le sale el tiro por la culata, porque al final se acaba todo sabiendo, incluso el detalle de que lo ha querido ocultar con formas no muy decorosas para un presidente que se quiere democrático.

Un mandamás con ganas de repartir leña y una prensa dispuesta a recibir con sumisión de meretriz bien pagada todos los fustazos que tengan a bien darle. No pintan bien las cosas allende los Pirineos, pero lo más preocupante es que, para nosotros, Francia es el modelo a seguir, así que tendremos que poner las barbas a remojar. Si ya tenemos encima de nosotros a un buen montón de lobbys queriendo dictarnos las páginas, y nosotros apenas podemos oponer un par de disuasorias sonrisas (ellos son más, tienen más dinero, son muy pesados y atacan desde todos los flancos posibles, mientras que nosotros somos cuatro muy mal avenidos, y sólo tenemos nuestro ordenador, nuestra agendita de teléfonos y una grabadora), verás tú cuando en La Moncloa y en los corralitos autonómicos descubran que pueden mangonear como mangonea Sarkozy, aunque algunos caciques autonómicos ya lo descubrieron hace mucho. Si nos quejamos de cómo estamos ahora (y es para quejarse bien, nadie que no esté dentro del cotarro mediático sabe hasta qué punto, aunque se lo pueda oler), echaremos de menos los tiempos actuales cuando los nuevos Césares nos aticen con sus laureles.

Así que yo me voy a abrigar bien de cara al invierno, voy a seguir con mis temitas dominicales -que nunca he cometido el error de tratar como menores: si los publicamos es porque tienen interés, y me da igual la opinión que algunos colegas lenguaraces o con complejo de inferioridad puedan tener de los reportajes que sacamos. Allá cada cual con su pequeño mundo, yo me limito a trabajar- y voy a procurar defender sin fisuras ni escapes malolientes todo lo que lleve mi firma. Ahora y siempre, es lo único que nos queda a los plumillas que seguimos en esta prensa no global. Y no es poco.

Y, por lo demás, intentar ser felices, brindar a menudo con los amigos e ignorar a los profesionales de la ponzoña. Por lo menos, que los lacayos de Sarkozys por venir no nos amarguen la juerga.

31/10/2007 03:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

25/10/2007

LAS CUITAS DE LA MADRE PATRIA

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El otro día nos enzarzamos en un absurdo cruce de mails a los dos lados del Atlántico con nuestro contacto en esa ciudad de la que vivo platónicamente enamorado y a la que sólo puedo sacar el defecto de que está a 12.000 kilómetros de donde resido: Buenos Aires (aviso: el verano austral va a comenzar y a mí me están dando muchas ganas de tomar el sol en una terracita del barrio de Palermo con una buena cerveza Quilmes. Quien quiera entender, que entienda). Con el asunto de "¿Qué está pasando en la madre patria?", nuestra amiga platense nos remitió, escaneada, la primera página de la sección de Internacional del diario Clarín del otro día. En ella, el corresponsal en Madrid del periódico argentino publicaba una crónica resumiendo el encontronazo entre Esperanza Aguirre y el ciudadano Borbón a propósito de Federico Jiménez Losantos (por cierto: el corresponsal escribía mal Losantos y le singularizaba en Losanto. Me temo que no es oyente suyo, no sé por qué me da).

Correcta la crónica, veraz y rigurosa. Salvo en el error al transcribir el nombre de nuestro querido y mesurado locutor, resumía con precisión y elegancia lo que está pasando en este país, contextualizando con el clima enrarecido que se respira en los partidos y en los medios. Y, sin embargo, es cierto que daba una impresión alarmista. Un lector distraído podría llevarse las manos a la cabeza y pensar que realmente está pasando algo gordo en España. Si es así, la gente ha debido lanzarse a una orgía para morir con las botas puestas (de manduca), porque no hay más que ver lo difícil que es encontrar mesa en un restaurante un sábado y la tensión que se palpa en los bares de tapas. Vamos, que no estaría de más -aunque sólo sea para tranquilidad de los muchos argentinos que tienen familia aquí- que hubieran añadido la morcilla en la crónica de que lo único que realmente preocupa a los habitantes de la octava o novena potencia mundial es el nivel de colesterol de sus arterias. Vamos, problemillas de país rico que no tiene problemas serios de verdad (de verdad de la buena: hambrunas, ejércitos de niños mendigos como los que sí se ven en Buenos Aires al caer la noche, guerras, narcotraficantes que controlan gobiernos... En fin, lo que se dice problemas chungos de los que hacen la vida imposible de verdad) y se los tiene que andar inventando.

Uno cree que estas operetas cutres que conforman el día a día de la política nacional son vistas fuera como lo que son: pantomimas ridículas de vergüenza ajena (ajena para mí también, habida cuenta de que yo sólo respondo de mí mismo), pero resulta que la prensa argentina es más respetuosa de lo que se merecen los politicastros, y entra al trapo de sus mamarrachadas. ¿Se está perdiendo el sano odio por las viejas metrópolis? ¿Van a desperdiciar los porteños una ocasión tan maja de reírse de las cuitas de la madre patria? Quizá la explicación de que no perciban las dimensiones cómicas del tinglado español es que en Argentina la tienen montada muy gorda con la entronización de la gran Cristina, que no ve el momento de salir al balcón de la Casa Rosada a cantar en inglés "Don't cry for me Argentina...".

Ahí va mi solución para acabar con los problemas políticos de ambos países. Si ya compartimos un mismo gobierno de facto (el señor Botín y los gerifaltes de Repsol y de Telefónica mandan lo mismo en Madrid que en el Río de la Plata), ¿por qué no compartirlo de verdad con todas las consecuencias? Que se las apañen para que Cristina sea entronizada en las dos orillas del Charco, que se abra la veda para que el Boca Juniors juegue en la Primera División española; que Calamaro, en señal de protesta, saque un disco con 1.500 danzas sanabresas en bable, y que Ariel Rot pueda salir del armario lingüístico al fin y confesar sin rubor que perdió el acento argentino hace 30 años y que sólo lo usa para ligar y vender discos, pero que en realidad habla como una peluquera-esteticien de Parla. Y, de paso, que Bunbury deje de vosear.

Creo que de la unión hispano-argentina saldría un país muy bonito, desquiciado y divertido. Así pues, Cristina, cuando conquistes la Casa Rosada, envía tus huestes a la Península y anexiónala. Eso sí, la primera medida tras la anexión tiene que ser el destierro de Esperanza Aguirre, Jiménez Losantos, los Borbones y los actores de Matrimoniadas. Que se vayan todos a vivir a Polaris World y a Marina d'Or Ciudad de Vacaciones, enclaves que serán cedidos a Francia a cambio de un cargamento de camenbert y seis botellas de buen coñac.

¿Qué os parece mi proyecto político?

Foto: una cena memorable en el restaurante Olsen de Buenos Aires. De izquierda a derecha, un servidor con cara de jet lag combinado con vino y un par de litros de Quilmes, mi sufrida partenaire, mi amigüito S. P. (que no son las siglas de Servicio Público), y la troupe argentina que nos emborrachaba en el Río de la Plata. Perdonad que no ponga sus nombres, pero es que algunos son espías quisquillosos que quieren mantenerse en el anonimato (la realidad es peor: esas tres chicas son influyentes periodistas bonaerenses, y el chico es un genio aquejado de cínica lucidez e hipocondría a partes iguales). Aún así, son muy buena gente y mejores cicerones.

25/10/2007 01:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

11/10/2007

ORGULLOS EXTRAÑOS

Qué cosas tiene el patriotismo. Rajoy está orgulloso de ser español y sabe que todos los españoles nos sentimos igualmente orgullosos, por lo que nos insta a proclamarlo el 12 de octubre. Me parece muy bien que el señor Rajoy se sienta orgulloso de lo que le plazca sentirse orgulloso, pero yo me he puesto a enumerar los motivos de orgullo que acumulo en mi vida y, la verdad, la banderita roja y gualda no aparece por ningún lado.

Me siento orgulloso de tener la pedazo de pareja que tengo, que no me merezco en absoluto. Me siento orgulloso de que mi hermano sea más listo que yo. Me siento orgulloso de haber logrado perfeccionar mi cocido madrileño hasta el punto de casi (sí, casi, me falta ese toque imposible de imitar) igualarlo al de mi madre, que es una de las cosas más soberbias que me he llevado nunca a la boca y, sin duda, comerlo una vez más sería una de las cinco o seis razones que me impulsarían a no suicidarme. Me siento orgulloso de algún que otro reportajillo que he publicado (de algún otro borraría la firma si pudiera, también es cierto, pero la hemeroteca es cruel). Me siento orgulloso cuando hablo en un idioma que no es el mío y la gente me entiende y yo les entiendo. Me siento orgulloso de que la vida trate bien a mis amigos. Me siento orgulloso de haber cruzado Arizona en coche. Me siento orgulloso cuando percibo que mi compañía es grata a otros. Me siento orgulloso cuando alguien deja un comentario diciendo que le ha molado algo que he depositado en el blog. Me siento orgulloso cuando encuentro un disco que hacía mucho que no escuchaba y que creía perdido. Me siento orgulloso cuando compro un cacharro para la casa y Cris pone cara de aprobación en vez de arrinconarlo en un rincón donde las visitas no puedan apreciar mi mal gusto. Me siento orgulloso cuando la vida me cruza con alguien a quien hice daño y compruebo que es feliz a pesar de mis torpezas.

En fin, tengo mil motivos de orgullo, todos ellos fruto de mis elecciones, mi trabajo o de las cosas que he hecho en mi vida. Pero no concibo sentirme orgulloso por un azar que no he elegido. Nací hombre en un país un determinado día de un año como podía haber nacido mujer en otro país otro día de otro año. ¿Por qué habría de sentirme orgulloso de esa chorrada? De hecho, más que orgullo, lo que siento es una profunda vergüenza ajena cuando veo vídeos como el de Rajoy. Que disfruten de su fiesta nacional, señores, que yo tengo otras cosas que hacer. 

11/10/2007 14:00 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 11 comentarios.

27/08/2007

NO LO ENTIENDO

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A ver si lo entiendo sin necesidad de estudiar Económicas. Resulta que a unos inversores la mar de enrollados se les ocurre lanzar unas "hipotecas de alto riesgo". Financian en condiciones ventajosas y sin apenas garantías y, cuando el asunto les empieza a ir mal, el chiringuito se les desmorona. Normal, para eso eran "de alto riesgo", digo yo. Si entras en un barrio de alto riesgo es fácil que salgas de él sin cartera. La diferencia es que, si a mí me quitan la cartera por temerario, cuando vaya a poner la denuncia, el policía encima me abroncará y me dirá que lo tengo merecido por andar por donde no debo (es cierto, ese tipo de reprimendas las he escuchado de boca de maderos, y yo me contenía las ganas de decirle que cada cual pasea por donde le sale y que se limitara a tramitar la denuncia sin moralinas ni consejitos). No recuperaré el dinero y tendré que duplicarme todos los documentos, pero la desgracia sólo me afectará a mí. Sin embargo, si eres un banco que ofrece hipotecas de alto riesgo, cuando te roban la cartera, provocas una ola de pánico generalizada que hace que todo el mundo pierda la cartera en cadena. Los bancos centrales emiten pasta para rellenar las carteras, aunque ni esos bancos ni los ciudadanos que los financian a través de sus gobiernos tienen la culpa de que unos señores se hayan lanzado a dar hipotecas de alto riesgo. Total, que resulta que el alto riesgo no era para los prestamistas, sino para todos los demás. ¿Existe algo más desquiciante?

El caso es que asumimos como reales y normales hechos absolutamente fantásticos. Leemos en la prensa que si un señor deja de pagar su hipoteca en Ar