Blogia
El Blog de Sergio del Molino

HIPOCONDRIAS DE MESA CAMILLA

HIPOCONDRIAS DE MESA CAMILLA

Un gatito ha muerto por gripe aviar en la isla de Rügen. Lean, lean, mañana sale en todos los periódicos, bien grande. No se molesten en correr a la farmacia, porque los retrovirales los almacena el Gobierno por si las moscas. Asústense. Pásmense. Un gatito ha muerto en la isla de Rügen y todos le lloramos consternados. Descansa en paz, Garfield ario. Por cierto, me olvidaba: en Irak la han diñado 60 personas, ninguna tan adorable como el gatito alemán. Ya saben, son iraquíes de esos que mueren a puñados todos los días. ¿A quién le importa? Lo que debe preocuparnos a nosotros es el gatito. Pobre, mañana recogeré a todos los congéneres suyos que encuentre por la calle.

Mi abuela era adicta a un programa de Telemadrid que no sé si siguen echando: Sucedió en Madrid. Gracias a sus crónicas sobre colombianos indocumentados que aparecían con un tiro en la frente en parques del oeste de la ciudad o de raterillos cuyas piernas seccionaba el metro mientras huían tras robar un par de discos en la Fnac, la pobre mujer creía vivir en una jungla indómita de la que se protegía tras una puerta blindada y muchos cerrojos. Ella, que había pasado una guerra y había escondido a hermanos en su casa perseguidos por su republicanismo, vivía sin vivir en sí por cuatro mediocres y fantasiosas crónicas de sucesos. Pues algo parecido nos está pasando como sociedad: nos estamos abuelizando. Pienso en Europa y en la cobertura de la gripe aviar y me imagino a trescientos millones de ancianas asustadas agarradas a las faldas de su mesa camilla, con el botiquín a mano y atiborrado de por-si-acasos caducados.

Yo, que soy más chulo que un ocho, lejos de preocuparme por el persistente catarro que me acompaña desde hace varios meses, y que bien pudiera interrumpir este blog bruscamente un día de estos (los virus son así de caprichosos, ya se sabe), he viajado al siglo XIV, donde me han dicho que hay unas danzas de la muerte y unas epidemias de lo más molonas. A ver si aprendo algo. Con la excusa de un inminente viaje a Italia (dios, no veo la hora de montar en el avión), estoy releyendo un clásico, que siempre le sienta bien a la mente mareada de fugaces novedades editoriales. Picoteando, sin desmayarme en el intento, revisito estos días (qué verbo más feo) al señor Bocaccio y su Decamerón. Y, para que atisbeis algo de los horrores gripales venideros, he aquí una reconfortante evocación de la peste que diezmó Europa a mediados del siglo XIV. Para que lloréis por algo, como decía mi madre cuando me daba un merecido pero antipedagógico cachete. El fragmento pertenece a la primera de las diez famosas jornadas de aquel maratón de cuentos, y la traducción al castellano es de María Hernández Esteban. Los médicos amantes de la literatura, que algunos ha habido en estos últimos siglos, avalan el portentoso rigor anatómico de la descripción. Si es que Don Giovanni era un crack:

"En su comienzo, a los varones e igualmente a las hembras les nacían en la ingle o bajo las axilas unos bultos, algunos de los cuales crecían como una manzana mediana, otras como un huevo, unos más y otros menos, que las gentes llamaban bubas. Y desde las dos partes del cuerpo indicadas, en poco tiempo, las ya dichas mortíferas bubas comenzaron a nacer y a crecer indistintamente en cualquier parte del cuerpo; y tras esto los síntomas de dicha enfermedad comenzaron a convertirse en manchas negras o lívidas que a muchos les salían en los brazos y por los muslos (...). El espectáculo de la gente baja y quizá en gran parte de la clase media era mucho más miserable, porque éstos, retenidos en sus casas durante el día o por la esperanza o por la pobreza, al permanecer en sus barrios, enfermaban a millares por día, y como no se les cuidaba ni ayudaba en nada, casi sin remisión alguna todos morían".

Dedicado a todos los hipocondríacos. Ah, recuerden: 60 muertos en Irak equivalen más o menos, en peso informativo, a un gatito de la isla de Rügen, Alemania. Quizá algo menos, que la cotización de los primeros va a la baja.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

17 comentarios

Jose -

Mesas de comedor, mas de 25 modelos en Benezit Decoracion .Tienda de decoracion.

Anakrix -

Vale, vale Javivi. Mis halagos van sólo para la ciudad. De hecho, me pareció tan bonita que hizo que olvidara a la panda de florentinos sobones cazaguiris que aparecían en cada esquina detrás de mí y de la amiga con la que hice el viaje. En eso, Florencia cumplió a rajatabla con el más rancio y casposo topicazo italiano

Sergio del Molino -

¿Y cuál es tu plan de contagio, Javivi? ¿Vas a dejar tras de tí un rastro de kleenex usados cual pulgarcito letal? ¿Sobres enviados por correo, tipo antrax? Cuéntanos, la gente quiere saber.
Mi primer contacto con Italia va a ser dentro de un par de semanas -ya me vale, pero todavía no he pisado la tierra de Musolini, uy, quería decir de Miguel Ángel y de Dante-. Sin embargo, dominado por mis prejuicios y los de mis amigos, que son mios también, me imagino Italia, como dijo una vez un amigo, llena de tíos que se llaman Paolo, van en vespa, pero sólo conducen con una mano, utilizando la otra para increpar a las maggioratas. No sé por qué los florentinos tienen que ser más desagradables que los vecinos de Hellín, Albacete, pero si tú lo dices, te creo.

Sergio del Molino -

jaja, pero su analfabetismo hace que sólo se guíen por el logotipo del sindicato, que yo he colocado en la puerta del horno. Así, todos piensan que la bandeja a horno medio con cebollitas picaditas y sal gorda es su sala de juntas.

Javivi -

Jajaja! Sergio, creo que la infección se realiza "de pollo a humano", no "de humano a pollo", así que no veo ningúna razón para no estar preocupado ni para solazarse pensando que con comer sólo faisán estás libre de mis estafilococos. No pienso infectar a ningún ave, solamente a humanos... vaya, de haberlo pensado bien, me habría dado una vuelta por Florencia antes de regresar a Zaragoza, para infectar a unos cuantos lugareños. Anakrix: Florencia, como buen parque temático (en este caso, del renacimiento) es bonita, si... el problema es que está llena de florentinos (y ninguno, creo, ha sido presidente del Real Mandril). Cuatro años viviendo allí me avalan.

Antonio Pérez Morte -

Ya lo han montado: SAFA
(Sindicato Aragonés de Faisanes Analfabetos)
¡Ten cuidado!

Sergio del Molino -

Qué va, Antonio, les prohibo leer nada, que luego me salen con que si les exploto y que si la alienación tal o cual y me acaban montando un sindicato aviar.

Antonio Pérez Morte -

Con el montón de libros y periódicos que te rodean seguro que tus faisanes son,
también, muy "cultivados".

Sergio del Molino -

ups, quise decir "faisanes criados".

Sergio del Molino -

Pues sí, algo de envidia me das, aunque mucha más envidia me darías si me hubieras dicho que, en vez de leer una tesis doctoral, te bañaste en un lago con cuarenta complacientes maggioratas, jeje. Y tu presencia como foco ambulante de gripe aviar no me preocupa: el pollo es para los plebeyos como tú, yo sólo como faisanes cultivados en mis propios corrales.

Anakrix -

¡¡¡¿¿Florencia, una porquería??!!! Venga ya... pero si es una de las ciudades más bonitas y coquetas del mundo. Vale, es verdad que lo mío fue visita rápida de tres días en un tour por Italia, pero me maravillaron sus plazas, sus callejas y el impresionante juego de colores del Duomo.

Javivi -

Estoy recién llegado de uno de los focos de la supuesta gripe, de Rumanía, y aún así me he puesto hasta las cejas de pollo durante siete días. Lo siento... ya hay un foco en Zaragoza (y en breves, en Madrid): mi persona. Me siento una especie de supervillano de cómic.
Por cierto, Sergio, no quiero darte envidieta, pero a que no sabes dónde leí mi tesis doctoral? Sí: en las Villa Schifanoia de Florencia, donde Bocaccio redactó parte del Decamerón. Aparte de eso, siempre he pensado (sobre todo, tras vivir allí cuatro años) que Florencia es una porquería. Pero eso daría para mucha más discusión, y yo estoy hecho polvo con la gripe aviar.

Sergio del Molino -

En el caso de la gripe aviar, buena parte de culpa la tienen las instituciones y los gobiernos europeos, con medidas ridículas y desproporcionadas que han creado una alarma social estúpida.

El futurible ingeniero -

Lo de la gripe aviar es una paparruchada con mayúsculas... La gente muere a puñados de malaria, de tuberculosis y hasta de lepra... pero claro ya sabe y cuando a los medios les da por algo... o es que ya no hay vacas locas? se habla de lo que es fácil controlar y ala palmaditas en la espalda!

Sergio del Molino -

Dúdolo mucho. Mientras los iraquíes no avancen hacia Europa cual ave migratoria y se desangren en su propia carnicería, creo que a los medios le va a seguir interesando más los gatitos, los cisnes y las palomas.

Antonio Pérez Morte -

He leído en los periódicos la noticia del óbito de "Garfield". Mañana, si no hay felino, quizá nos hablen de los veitiséis muertos y de los sesenta y tres heridos irakíes de esta mañana.

Antonio Pérez Morte -

Si, es que además del pobre gatito muerto hay mucho "animalico" por ahí...
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres