Blogia
El Blog de Sergio del Molino

... AND THE CREEDENCE TAPES!

... AND THE CREEDENCE TAPES!

-¿Tenía algún objeto de valor en el interior del vehículo?
-Bueno, tenía unas cintas de la Creedence...
-Bien, entonces sólo denuncia el robo del coche...
-...y de las cintas de la Creedence.

El diálogo (no literal) pertenece a El gran Lebowsky, de los hermanos Coen. En él, se ve que al Nota (Jeff Bridges) le importa un carajo el coche mugriento que le han robado, pero considera una pérdida irremplazable las cintas de la Creedence Clearwater Revival que tenía en él. Y yo le entiendo. La Creedence fue muy grande.

Viene esto hoy a cuento porque el que fuera cantante y columna vertebral de la banda americana, John Fogerty, ha hecho las paces con su vieja discográfica después de 30 años de pelea. Fruto de esa reconciliación ha salido un recopilatorio conjunto de las grandes canciones de la Creedence y de Fogerty en solitario.

Al parecer, el bueno de John no había visto hasta ahora ni un dólar de las ventas de los discos del grupo en todo el mundo. Ya están arreglados, pero lo cierto es que quedan poco más de diez años para que dejen de tener vigor los derechos sobre la propiedad intelectual de su obra, así que me huelo que vienen tiempos que Fogerty querrá exprimir al máximo con remasterizaciones y qué me sé yo cuántas cosas de las que se inventan los brujos del márketing. Parafraseando a la Sociedad de Autores, he aquí unas reflexiones al vuelo:

Es una injusticia que un artista no vea un duro de su obra... pero, bien mirado, con los beneficios de los discos de la Creedence se montó una potente productora cinematográfica que puso la pasta necesaria para que se rodaran joyas como Alguien voló sobre el nido del cuco.

Es una injusticia que un artista no vea un duro de su obra... pero, bien mirado, con los beneficios de los discos de la Creedence, el señor Zaendt contrató a un buen montón de buenos músicos que, de esa forma, pudieron dar a conocer al mundo sus trabajos.

Es una injusticia que un artista no vea un duro de su obra... pero, bien mirado, con los beneficios de los discos de la Creedence se han reeditado y mantenido en el mercado catálogos enteros de pequeñas discográficas americanas cuyas producciones serían hoy, de no haber mediado esta inversión, ilocalizables piezas de museo.

En fin, no seguiré, que esto parece una clase de microeconomía capitalista. John Fogerty ha aportado a mi vida toneladas de felicidad, así que si ahora quiere dilapidar su fortuna construyendo mansiones de oro, por mi parte, que vaya en paz. Poner en nuestras manos canciones como Fortunate Son, Who’ll Stop The Rain o Bad Moon Rising es una más que digna aportación a la humanidad. No nos habrá curado el cáncer ni habrá inventado una forma de acabar con la desnutrición, pero sus creaciones han puesto banda sonora a los buenos recuerdos de millones de personas y han salvado de la destrucción a millones de almas tristes. Jamás en mi vida lograré ganar dinero suficiente para pagarle a Fogerty el equivalente monetario a la felicidad que me ha dado. El precio de sus discos es ridículo en comparación con lo que me han aportado. Y no soy el único. Así que me siento ajeno a sus sórdidas disputas sobre derechos editoriales.

Sin embargo, no podemos ignorar del todo esas disputas, ya que ese rencor acumulado ha acabado beneficiando a sus seguidores. Por despecho, Fogerty sacó hace diez años un directo titulado Premonition, compuesto en su mayor parte por canciones de la Creedence. Su propósito era demostrar su dominio sobre sus propias composiciones y hacer ver que podía interpretarlas mejor que como lo hacían sus antiguos compañeros. Y lo consiguió, por suerte. Born on the Bayou, Suzie Q o Green River suenan ahí mucho más crudas, con aristas más pronunciadas y una suciedad rockera que en los viejos discos queda tamizada por la producción. Las mejora, sin duda. Y a mí me encanta.

Yo también me cabrearía mucho si me robaran mis cintas de la Creedence.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

5 comentarios

Manolete -

¿Desconocidos? Será para ti. Sangre, sudor y lágrimas nos costó a mi amigo y a mi hacernos con todos sus discos. Eramos emigrantes en verano para poder estudiar en invierno y le dábamos a los celtas cortos que pa qué.

Sergio del Molino -

Totalmente de acuerdo, DJ. Fogerty, famoso en el mundo entero, no lo conoce ni Blas en este país nuestro.
Ah, el primer Hotel California que suena en El gran Lebowsky es una horrísona versión de los Gipsy Kings que introduce al personaje de Jesús. Suena algo así como: "Güercom tu de jotel, California". Pocas veces he visto destrozar con tanto dolor una canción.

DJ -

De que va el primer comentario ?(apogeo ? conocer ? hay gente pa´tó )

Del Gran Levonsky me gusta tambien esa anecdota cuando el taxista le pone a los Eagles(Hotel California) y por supuesto como todos los grandes "buenos" aficionados cargamos con el grupo y con la canciocita...

FOGERTY, HA VUELTO A CASA...
y la Seccion Ritmica sigue paseando esa ridicula banda (lei hasta buenas criticas)

E insisto que la CCR son unos grandes desconocidos en España (por mucho que los pinchen en Rock&Gol)...y no pregunten/s por un tal "John Fogerty" que puede ser peor...

Saludos !

Sergio del Molino -

Ni del 90 por ciento de las cosas que me gustan. Las nuevas tecnologías ahorran muchos viajes en el tiempo.

manolete -

Los cridans.... muy fino tu con eso de los credence. De todas formas no conocistes su apogeo...
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres