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El Blog de Sergio del Molino

LOS SITIOS DE ZARAGOZA

LOS SITIOS DE ZARAGOZA

Lo cuenta Mariano García en el Heraldo de hoy, en una de esas exclusivas que surgen de una indiscreción interesada en algún café y que Mariano sabe currarse tan bien. Planeta puede financiar una superproducción sobre los Sitios de Zaragoza adaptando cinematográficamente el best seller de José Luis Corral sobre el tema, Independencia. Por supuesto, aquí ni lo confirma ni lo desmiente nadie. Hay 30 millones de eurazos en juego -por lo menos- y nadie pía para no espantar a la gallina de los huevos de oro. Pero el río suena porque algo de agua llevará. Yo me fío de lo que diga el maestro Mariano y sus gargantas profundas particulares. Sería la producción más costosa rodada nunca en España. 

No he leído la novela en cuestión, así que me ahorro opinar sobre sus posibilidades fílmicas, su factura estética y otras chorradas por el estilo. Porque de lo que se habla aquí no es de amor, sino de sexo. Es decir, de pasta gansa, de imagen, de industria, de alfombras rojas y vestidos de Channel escotados. Eso, si no se agosta y el director acaba siendo Vicente Aranda, y el prota, el primo tonto de Fernando Esteso con unas suecas fetén del brazo, que todo pudiera ser. Pero si todo sale bien, Zaragoza puede tener su Señor de los Anillos particular. Y en estos tiempos, con la Expo en ciernes, sería la mejor forma de centrar la atención del mundo en Aragón. Al menos, el tiempo que dure la promoción de la peli. Maños, qué orgullo. Esto es como Bienvenido, Mr. Marshall, pero con interné.

Además, es una oportunidad de sacar lustre a nuestra propia historia. Utilizada durante mucho tiempo por el nacional-catolicismo y lo más rancio del país, es hora ya de que nos dejemos de chorradas y veamos los Sitios como lo que deben ser: un episodio histórico singular, épico, lleno de anécdotas asombrosas y personajes carismáticos, y no como el suceso que reafirma unas esencias patrias que nadie se traga. O al menos, que una mayoría de ciudadanos corrientes no nos tragamos. Los Sitios, como historia, lo tiene todo: pasión, absurdo, sangre, lágrimas, miseria. A su lado, la batalla de El Álamo es una refriega de colegiales, y mirad el rédito que le han sacado los yanquis al maldito asunto. Los Sitios se merecen una peli de palomitas y merchandising, con gorras, camisetas y videojuegos matafranceses. A ver si así, por la vía del consumismo, terminamos de sacudirnos los fantasmas de la historia, ya que la vía del estudio y el debate público parece no ser lo nuestro. No se nos da bien el diálogo: probemos con el márketing.

Y lo dice alguien al que le aburre leer best-sellers (si esta confesión no me arroja a las catacumbas, diré que me aburre soberanamente la novela histórica. Glups) y que deja pasar las superproducciones taquilleras hasta que un amigo de fiar se las recomienda.

PD: Pecaría de injusto si el texto se quedara donde se ha quedado. Ya hubo un genio del show bussiness que explotó el lado épico del asunto. Se llamaba Benito Galdós y lo hizo en sus Episodios Nacionales (de haber vivido hoy, Galdós hubiera sido un genial creador de series televisivas. De los mejores). Su ejemplo habría cundido si la historia de España en el siglo XX hubiera sido otra y los Juan de Orduña de turno hubiesen hecho cine y no propaganda al servicio de una idea tendenciosa y totalitaria de España. Como en muchas otras cosas, este país lleva retraso.

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8 comentarios

Cide -

interesante opinión, Sergio. Estás en lo cierto, la cosa quedó a medias. España perdió una oportunidad increíble. Y eso lo explica muy bien el protagonista del libro que aspira a las libertades y derechos que tenían los franceses, pero sin sometimiento. El conde de Castuera cree que hay una España posible que no es ni la de Napoleón ni la de Fernando VII. Y durante un tiempo fue posible, pero luego...
Y sí, los gobernantes nacen de entre nosotros y mucho más ahora que los elegimos nosotros. La libertad existe. Nadie me puede obligar a comprar el disco de Bisbal o a leer la última bazofia de Javier Marías aunque lo haga una inmensa mayoría. Sólo hace falta que lo que se ponga de moda no sea un personaje o un partido político concreto, si no que se ponga de moda pensar por uno mismo y nos esforcemos en hacerlo. Creo sinceramente que sí que tenemos lo que merecemos, igual que los argentinos, los italianos o los estadounidenses, entre los cuales habrá quien piense, pero que como pueblo piensan más bien poco como demuestra el hecho de elegir y luego reelegir a Bush.

Sergio del Molino -

Hombre, Cide, no estoy de acuerdo con que tenemos el país que siempre hemos merecido. La guerra de la independencia, con todos los peros del mundo fue una revolución complejísima, donde por primera vez el pueblo español tomó conciencia de sí mismo. Pero, desde luego, los ilustrados españoles no eran Rousseau ni los líderes junteros Robespierre. El atraso y la misera españoles hicieron mucha mella. De ahí la paradoja de que el pueblo mandara a la hoguera a quienes podían haber sentado las bases de un estado democrático y siguió (y restauró en el trono con alharacas) a los señores feudales del oprobio secular. Tuvo el cambio en sus manos y no lo ejecutó, cierto. Pero es injusto culpar a los españoles de entonces de no hacerlo.
No soy ningún patriota (lagarto, lagarto), pero no creo que ningún país del mundo se merezca a sus necios gobernantes.

Cide -

estuve en la presentación del libro con, entre otros, el alcalde Belloch. Compré el libro y lo leí.

No está a la altura literaria del episodio de Galdós pero narra circunstancias, personalidades y hechos históricos con muchísimo detalle. Sólo se pierde en las escenas de sexo que, sinceramente son propias de un escritor de best sellers baratos. El problema es que Corral que es un gran historiador, no es un gran novelista. No obstante, el resultado general del libro es bastante digno. Teniendo en cuenta los libros vendidos por Javier Marías, Dan Brown o Juan José Millás, no creo que este libro destaque por malo.
Yo lo leí por pasión Galdosiana, por curiosidad y porque los sitios de Zaragoza son una parte de la historia de mi ciudad que me resulta especialmente interesante.
Me gustó también mucho de este libro la perspectiva no tan heróica de los hechos. La guerra de la independencia pudo suponer una revolución en la que los ciudadanos conquistáramos un montón de derechos. En lugar de eso acabamos gritando ¡vivan las caenas! Tenemos el país que siempre hemos merecido.

Sergio del Molino -

Derrotista! Actitudes como la tuya mantienen a Aragón postrada en un continuo lamento.
(dios, qué miedo doy, me siento poseído por el espíritu de don Joaquín Costa).

Anakrix -

Jua, jua... pa mí que tiene más posibilidades el reparto de Sergio, ya lo siento Rondabandarra.

Sergio del Molino -

Más ideas (estas originales, un reparto nunca visto):
Palafox: Jorge Sanz
Agustina de Aragón: Maribel Verdú
Lefévre: Victoria Abril (debidamente caracterizada).
Pedro María Ric: Gabino Diego.

Rondabandarra -

Ideas para el casting:

Palafox – Antonio Banderas
Lefévre – Daniel Auteuil
Pedro Mª Ric – Juan Alberto Belloch
Agustina de Aragón – Angelina Jolie

Jio jio jio...


Rondabandarra -

¡¡¡Que la hagan ya, pero ya, pero ya!!!
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