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El Blog de Sergio del Molino

EL COITO ETERNAMENTE FRUSTRADO

EL COITO ETERNAMENTE FRUSTRADO

Ay, Maggie, Maggie. Maggie O'Connell. Ese sí que es un mito erótico. Salía con vaqueros y camisa a cuadros, holgada, bien tapada con recios abrigos. Con una llave inglesa, a los mandos de su avioneta-taxi, en situaciones poco o nada sensuales. Rara vez enseñó algo más que un hombro (¡pero qué hombro!), nunca la vimos con una transparencia y, en vez de quitarse un guante sensualmente como la Hayworth, arrojaba sobre el suelo sus mugrientas manoplas de electricista. ¿Y qué? A mí aún me daban más ganas de que me maltratase, y seguro que no he sido el único. Yo hubiera estudiado Medicina y hubiera solicitado una mal pagada plaza en Cicely sólo para tomarme una cerveza cada noche con ella en el bar del pueblo.

Janine Turner fue Maggie en Doctor en Alaska, donde, durante cuatro temporadas (la última se rodó sin el doctor Fleischman, que ahora, más gordo y más feo, anda haciendo de poli duro en otra serie que no me interesa un carajo), jugó con el actor Rob Morrow a ponerse cachondos mutuamente y a frustrar el coito en el momento de mayor tensión sexual. Divertido, sutil, maravilloso, pero insufrible en la vida real. Yo hubiera acabado loco. No quiero una Maggie real que desquicie mis días, pero desde que terminó Doctor en Alaska y su rastro se perdió entre el magma catódico, siento que a mi vida le falta algo.

Por eso he querido averiguar quién es en verdad Janine Turner, y esto es lo que he encontrado. El 6 de diciembre cumplirá, a juzgar por las últimas fotos, 44 maravillosos años, y lo celebrará en su casa, un rancho de Dallas, donde vive con su hija de 9 años y un montón de animales a los que profesa un amor desmedido. Muchas de esas mascotas aparecen en su única incursión en la dirección cinematográfica, un corto titulado Trip in a Summer Dress (Escapada con un traje de verano) que escribió, rodó y protagonizó en 2004. Al parecer, una joyita fílmica donde Janine demuestra que detrás de su deseable cara hay un cerebro complicado e inquieto.

Salvo Doctor en Alaska, Janine no ha tenido mucha suerte en el mundo de la interpretación. Empezó a los 15 años trabajando como modelo y, antes de cumplir los 20 ya era una secundaria habitual en series como Dallas, Hospital General o El Equipo A. Hacía trabajitos en series y en pelis de serie B sin tomarse el asunto muy en serio. Picoteando, saliendo con Alec Baldwin (con quien llegó a estar prometida) y pasándoselo bien. De hecho, donde realmente estaba centrada era en sus estudios universitarios, que compaginaba holgadamente con sus pinitos interpretativos. Pero todo cambió cuando los excéntricos creadores de una excéntrica serie la eligieron en un cásting para ser Maggie O'Connell en Doctor en Alaska. Entonces, se acabó la universidad y se acabó la vida fácil. El éxito le obligó a centrarse en su trabajo en la serie, donde demostró ser una gran actriz que sabía fundirse con el paisaje de Alaska y crear muy buena química con Rob Morrow.

Pero el futuro prometedor que se le presentaba a mediados de los 90 no se ha materializado. Algún papelito secundario de relumbrón, como en la peli El señor T y las mujeres, con Richard Gere, y poco más. Acaba de rodar un interesante proyecto independiente que está a puntito de estrenarse -aunque dudo que llegue a España- y se pasó en el festival neoyorquino de Tribeca causando muy buena impresión: The Night of the White Pants (La noche de los pantalones blancos), una comedia disparatada que, según dicen, recuerda a Jo, qué noche de Scorsese. La dirige Amy Talkington, veterana pero desconocida cineasta indie del Bajo Manhattan.

Espero que le vaya bien. Mientras tanto, yo abriré una buena cervecita, bajaré las luces del salón y veré por enésima vez ese capítulo en el que se recrea el Cicely de los años 20 y Janine Turner luce un modelito escotado de época que realza ese morboso lunar suyo. No me molestéis mientras tanto.

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11 comentarios

zalo -

Por cierto se me olvidaba, hay una escena de un sueño en el capítulo cinco que enseña escote en ropa interior, adivinándose un espléndido pecho que parece haber perdido, -será por el yoga y edmasiado Cristo- , así como mucho del resto de su encanto.
Posteriormente se la ve en alguna serie irreconociblemente desmejoradísima.

zalo -

Si visitais http://janineturner.com/filmography.html se puede comprobar que ése y poco más que comentas es algo injusto. Mas relevante que la pelicula citada es su papel protagonista con S.Stallone en una pelicula comercial de alto presupuesto, y muchas otras series de TV. No desaparecen los actores tan de repente, sólo que a España nos llega poco de lo mucho que se produce.

MARIBEL -

Es cierto Gerard, a mí también me suscitaba unos sentimientos que me hicieron engancharme a la serie. Maggie no me gustaba como a vosotros porque me gustan los hombres, pero me moría por Chris. A mí me pilló en una época en la que ya no era adolescente puesto que ya tenía 23 ó 24 años, pero lo había dejado con el novio y estaba en una ciudad nueva con un trabajo nuevo y sin conocer a nadie y me hice adicta a la serie.
Para tu información te diré que Janine protagonizó una peli en 2003 en la que sale guapísima como pelirroja. Yo al principio no la reconocí. La película se llama "Pasión Comanche" título en castellano. En ingles "Stolen woman captured hearts". Yo la he encontrado en castellano. No es una obra maestra, pero te gustará ver a Janine (Anna en la película) guapísima.

faustino show -

Maggie Oconell...mucha mujer para mis catorce o quince tacos de entonces. De hecho la descubri por casualidad. Recuerdo los viernes por la noche, de madrugada, con la tele del ordenador casi sin volumen, esperando a que dieran la Serie Rosa. Yo soy del 77, tú con dos años más al igual ya salías a tomar cubatas y nunca la viste...La cosa es que antes de eso daban Doctor en Alaska y con la tontería de pillar el final, esperando que empezara la Serie Rosa, acabe enganchándome a saco y medio enemorándome de Maggie. Ahora me he pasado por su página y he quedado un poco decepcionado, joder, mujeres como ella no deberían envejecer!

Arístides -

Hombre, Gerard, la verdad es que a la pobre no le favorece nada el colágeno... Como muchos otros, no quiere ni sabe envejecer. Pero conserva esa mirada que me enamoró en los 90. Quien tuvo retuvo. Y en cualquier caso, siempre nos quedará Cicely. Respecto a sus creencias, cada uno es libre de buscar un agarre en esta jodidamente efímera vida. Cada cual se consuela como puede, pero hay que reconocer que estos americanos son de lo más original. Por cierto, ¿la has escuchado cantar en su web? Una voz como merece la chica de mis sueños... Saludos

filipol -

pss! te asuguro que no eres el único que lo haría. Y por mucho tiempo que haya pasado, y por mucho que haya visto, no he llenado su hueco.
Como dice Gerard, la serie da sentimientos que, por lo menos a mi, no me lo ha dado ninguna otra serie, las demás son más de pasar un buen momento y ya. La serie se sale, los personajes se salen y O´Connel (ooh Maggie!) se sale y mucho.
Oye, gracias por la información Sergio, el articulo se sale y solo te puedo reprochar, que es eso de: "el bar del pueblo", "el Brick´s" hombre (si te soy sincero no recuerdo perfectamente si se escribia asi, pero pase). Ah! y oye Gerard, en esta vida hay cosas que es mejor no saber a no ser que sea estrictamente necesario, la visión de la Janine Turner actual la pudiste suavizar un poco (no se, ...ya no es la misma de antes.., etc), pero habrá que irse haciendo a la idea, me reconvertiré.
Vengale, un saludo.

Gerard -

Me he bajado la serie Doctor en Alaska de internet, estoy viendo de nuevo una serie que marcó un punto de inflexión en mi adolescencia... a partir de la segunda temporada he vuelto a tener sentimientos que esta serie me suscitaba.
Bueno, a lo que iba...lamentablemente yo también he investigado un poco sobre Janine Turner... con la decepción de haber encontrado una de las personas más freakies que he visto en mi vida. En primer lugar, alterando esos labios increíbles (“los labios más rojos de Alaska”) con colágeno, convirtiéndolos en una monstruosidad. Y en segundo lugar, promocionando una especie de "Yoga Cristiano" (con el patético nombre de Christoga) en el que hace ejercicios de yoga al son de campanas de iglesia, con el eslógan "el yoga llena el cuerpo, Cristo el alma". Esto último lo podéis ver en su propia página web oficial. Una pena. http://janineturner.com/pics/buy/yoga_lg.jpg
Me quedo con la de los 90, la Janine actual me da escalofríos...
Saludos

Antonio -

A mi esta mujer también me volvió loco con esa serie. Es una pena el no haberla visto mas.

Anakrix -

Cide, ¿por qué no te gustó la universidad? a mí me pareció una época genial. Tampoco querría volver atrás, porque me gusta mucho mi vida ahora mismo, pero los años en la facultad fueron estupendos. Vivir lejos de tus padres, hacer nuevos amigos, las juergas... chico, yo es que sólo le veo ventajas

Sergio del Molino -

No, hombre, aunque eso va por barrios. Los hay que sufren mucho y otros que se lo pasan pipa. No sé si da esa impresión el texto, pero lo que quería decir era que hasta que a Janine Turner le ofrecieron el papel de Maggie mariposeaba sin rumbo fijo, y el éxito encauzó su vida, terminándose para ella la fase diletante. Hay quien se toma la universidad como una carrera de obstáculos y quien la disfruta de forma más relajada, sin saber muy bien qué hacer con su vida, sin tomársela en serio, vamos. Como suele decir un amigo, en esta vida no hay nada fácil.

Cide -

no sé si me equivoco, pero ¿equiparas la universidad con la vida fácil? Jolín, yo la recuerdo sin ninguna añoranza. Vaya mierda de época, la verdad. Estoy mucho mejor ahora.
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