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El Blog de Sergio del Molino

LA ZONA OSCURA

LA ZONA OSCURA

"Así es como Jannie descubrió que la mejor forma de llegar al corazón de un hombre es a través de su caja torácica".

Qué grande. Lo dijo el Guardián de la Cripta como conclusión a una historia de vampiros. Las Historias de la Cripta eran geniales cortos de terror, con aquel bichillo verde soltando maliciosas moralejas como esta al final de cada capítulo. Era una serie muy cercana al espíritu guasón de Vincent Price, y que homenajeaba brillantemente a la serie B de los años 50. Me gustaban mucho los Tales from the Crypt, pero la reina de todas las series de terror ha sido es y será The Twilight Zone (la zona crepuscular o la zona oscura), que en España se llamó En los límites de la realidad. Hablo de las reediciones de 1983 y 1985, porque la serie original de empezó a emitirse en 1959 y se componía de breves y escalofriantes relatos televisivos dirigidos y narrados por Rod Serling, uno de los intelectuales encuadrados en el movimiento de los "angry young men" (al que pertenece el Nobel del año pasado, Harold Pinter). The Twilight Zone fue la gran creación de Serling, considerado uno de los grandes renovadores del lenguaje televisivo. Ningún vil ejecutivo ha osado quitar su nombre de detrás del "created by" de los créditos de las sucesivas reediciones de la serie. Queda algo de dignidad en la hedionda tele.

En 1983, cuatro jóvenes entusiastas que crecieron viendo la serie de Serling y acababan de irrumpir en el género de terror poniéndolo patas arriba con un puñadete de obras maestras decidieron que ya era hora de proclamar al viento su admiración por el viejo radical "angry young man". Eran Joe Dante (que preparaba su genial Gremlins), John Landis (que acababa de aterrorizar y divertir al mundo con Un hombre lobo americano en Londres), George Miller (que había firmado las dos primeras entregas de Mad Max) y Steven Spielberg (que ya había hecho Tiburón y E.T.). ¡Vaya "dream team" de talentosos discípulos! Se pusieron manos a la obra y el resultado fue The Twilight Zone: the movie, una peli de cuatro mediometrajes a cual más aterrador. Una obra genial, una de las joyitas más preciosas del género.

El primero, dirigido por Landis, trata de un racista satisfecho que acaba probando amargamente la medicina de sus propios prejuicios en un absurdo lleno de justicia poética. El segundo, de Spielberg, presenta a una chica capaz de otorgar deseos a los abandonados ancianos de una residencia. Un cuento tierno y con un punto cursi. El tercero, de Dante, es mi favorito -y creo que el más aterrador y angustioso-: una chica que recala en una casa donde un niño todopoderoso que lee la mente controla a su familia con sus caprichos. El cuarto, de Miller, habla de un apacible viaje en avión que se ve alterado cuando uno de los pasajeros ve a una extraña criatura -que nadie más ve- corriendo sobre un ala, soltando tornillos del fuselaje y arrancando cables.

Maravillosa serie de terror que ahora es imitada por una llamada Más allá del límite, que Cuatro está emitiendo. Bazofia audiovisual que empieza con las mismas palabras que encabezaban la mítica serie original: "No le ocurre nada a sus televisores, no intenten ajustar la imagen. A partir de ahora, nosotros controlamos la emisión". Últimamente me enfado por pocas cosas, pero esto me cabrea un montón, fíjate tú. Me da rabia que cualquiera se atribuya una herencia tan brillante para hacer subproductos que no le alcanzan ni la suela del zapato a los inquietantes guiones de Serling.

Las Historias de la Cripta y En los límites de la realidad son dos grandes monumentos televisivos que todavía no han sido desbancados. Son malos tiempos para el género de terror, que lleva mucho tiempo sin dar ningún título recordable. Será porque estamos ya curados de espanto. 

Por cierto, si no habéis visto En los límites de la realidad, me dais mucha envidia, porque yo nunca volveré a sentir el mismo escalofrío infantil que sentí la primera vez que intenté dejar la mente en blanco para que el malvado niño no pudiera leerla.

Foto: escalofriante secuencia de The Twilight Zone de 1959.

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5 comentarios

martín -

Sabés de qué me hiciste acordar? De otra serie, no de terror, pero sí de suspenso.. LA dimensión Desconocida.. Sabés cuál? ésa serie me encantaba..
Te invito a que conozcas mi blog.. un abrazo desde argentina

El futurible ingeniero girao -

Probaré a descargarlo de por ahí... porque a mi me pilló un poco niño aquello, aunque si recuerdo un genial (como todos) capítulo de LOS SIMPONS en lo que lo homenajeaban...

Sergio del Molino -

Yo también recuerdo muy vagamente el capítulo de los niños flotando. Y estas cosas las recuerdo mejor gracias a que Los Simpson, una vez al año, hacen una genial parodia-homenaje de estas series en su especial de Halloween.

Javivi -

Recuerdo con un enorme cariño esa pelicula, es verdad... y como Anakrix (blog ya!), tenia esa imagen perdida en alguna neurona. Lo cual me lleva a recordar otra imagen, más aterradora todavía: recuerdo una serie de terror (no se decirte, Sergio, si era buena o una porquería, pues no la volví a ver nunca más) llamada "El misterio de Salem's Lot" (creo que por un relato de Stephen King), en la cual las almas de los niños muertos volvían para llamar en las ventanas. Recuerdo aún con los pelos de punta cómo un niño era atraído hacia la ventana de su habitación de hospital con el hipnótico "toc, toc" sobre el cristal, y cómo al descorrer la cortina aparecía otro niño flotando al otro lado...
No he leído nada sobre la función pedagógica del miedo, pero seguro que la tiene. Cristo! Estuve años durmiendo con la persiana bajada, por puro y abyecto terror!!!

Anakrix -

Siiiiiiii!!!! gracias, gracias, gracias. No sabía nada de la historia de ese capítulo, pero tenía a ese niño terrorífico almacenado en un rincón de mi memoria. Madre mía, ¡qué miedo pasé! Esa casa como de cuento, que daba muy mal rollo; los pardes neuróticos obsesionados con que el mocoso estuviese siempre contento; la hermana sin boca condenada a ver siempre la televisión... pocas veces una serie de la tele me ha acojonado tanto.
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