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El Blog de Sergio del Molino

LA MALDICIÓN DE CHEERS

LA MALDICIÓN DE CHEERS

Se habla mucho de la maldición de Tutankamon, de cómo los arqueólogos del equipo que descubrió la momia sufrieron extrañas y monstruosas muertes uno detrás de otro. Pero nadie ha hablado hasta ahora de una terrible maldición que afecta a los principales actores que actuaron en Cheers. ¿A todos? No. Hay uno que, enigmática y sospechosamente, ha alcanzado fama y fortuna, llegando a convertirse en el actor mejor pagado de la historia de la tele (1,6 millonazos de dólares por episodio): Kelsey Grammer, el malvado doctor Frasier Crane. Desde esta humilde tribuna, que más que tribuna es cajón de naranjas vuelto del revés, yo acuso a Kelsey Grammer de provocar el infortunio de sus compañeros de reparto con malas artes. ¿Pruebas? No tengo, pero sí un buen montón de sospechas que he enviado a Iker Jiménez para que tome cartas en el asunto.

Observen a Ted Danson, por ejemplo. El ligón ex jugador de béisbol que cada noche se iba a la piltra no con una ni con dos, sino con hasta tres bellezas de la década de los 80 (pelo cardado y hombreras, por favor) se ha convertido en el Frankenstein de Nueva York. Lo podemos ver en una nueva sitcom, Becker, en la que interpreta a un médico de Manhattan. Amigos, es terrible lo que el tiempo ha hecho con este hombre: se mueve a trompicones, con la elegancia de un robot destartalado, y parece que un neurocirujano loco se ha cebado con su cráneo y se ha liado a implantarle placas de acero sin ton ni son. Un horror, señores, un horror.

¿Qué decir de Kristie Alley, que desde que dejó Cheers no hace más que huir del arpón ballenero del capitán Acab? Triste espejo donde se mira la obesa América. Al final, no le ha quedado más remedio que volver a las dulces candilejas a costa de exhibir su lucha contra los lípidos como espectáculo para las sedientas masas. Espeluzna sólo pensarlo.

Alley entró en Cheers para sustituir a Shelley Long en la cuarta temporada. La señorita Long volaba del nido en busca de la gloria de Hollywood, cual Belén Rueda en pos de Amenábar, pero mi teoría es que realmente huía del deleznable influjo de Kelsey Grammer. De nada le sirvió, pues las malas artes del doctor Crane hicieron que acabara en lugares como Esta casa es una ruina o en bochornosas producciones como El clan Brady en la Casa Blanca. Más que actriz de comedia, ha acabado siendo bufona televisiva, una Lina Morgan con acento de Boston. Infame.

¿Y Rhea Perlman, nuestra querida Carla? Incapaz de sacudirse el personaje de italiana gritona de encima, ha tenido que colgar en el armario su talento y sus estudios de teatro clásico para ser una madre working class de camisa de cuadros que sólo sabe berrear. Shakespeare le está vedado de por vida. Para colmo de rechiflas, el manipulador demagogo Michael Moore terminó de encasillarla al ofrecerle un papel en Operación Canadá. A esta mujer no hay quien le quite el olor a fritanga de encima. Nadie se tragará nunca que es una persona inteligente, culta y sensible. Será Carla para siempre, mientras Frasier Crane ríe con una copa de brandy en la mano.

¿Más sospechas? Ahí va la definitiva: Nicholas Colasanto, que interpretó al entrenador Ernie Pantuso las tres primeras temporadas, falleció en febrero de 1985, pocos meses después de que Grammer se incorporara al reparto. Colasanto era un viejo actor que encontró el éxito con Cheers y estaba la mar de contento, hasta que se tropezó con Frasier al otro lado de la barra. ¿Le hacía sombra a Grammer?

Se podría seguir divagando, pero basta por hoy. Hay material suficiente para sospechar acerca del origen extraterrestre de Frasier Crane, responsable de la maldición de Cheers.

Foto: el otrora seductor Ted Danson, hoy utilizado como coco asustaniños de familias de clase media-alta.

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4 comentarios

S. del Molino -

Y tanto que se compinchó... Woody sustituyó a Ernie Pantuso, y yo creo que se lo cargaron entre Frasier y él.

Pato -

Te has olvidado de Woody, que yo creo que, aunque se hacía el tonto, era muy espabilado y supo compincharse con el Kelsey y salvarse del fracaso.

;P

S. del Molino -

¡Un poco flojo!
¡Pero si es una espeluznante maldición! Y las hay peores, pero es que Kristie Allie no me cabía en la pantalla.

El futurible ingeniero -

En cuanto a la foto: de los tipos feos que existen (repulsivos, cómicos, anodinos...) es de los de peor clase: de los que dan miedo. Puff que foto sergio muy grande si señor... la verdad es que sin ella el artículo te hubiera quedao un poco flojo; pero así esta genial. Un beso
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