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El Blog de Sergio del Molino

LOST IN THE COUNTRY

LOST IN THE COUNTRY

Sin internet, casi sin cobertura de móvil, sin bares, sin un mal sitio donde derrochar los euros de la cartera. Sólo tiempo y silencio, un silencio interrumpido de cuando en cuando por el paso del tren. Una leve desconexión del mundo para recargar las baterías, que se habían recalentado y amenazaban con provocar un cortocircuito. Así ha sido mi fin de semana.

Cuando mi señor abuelo se jubiló de El Corte Inglés -o quizá un poco antes- decidió invertir sus magros ahorros en una casa en ruinas en el pueblo que le vio nacer en 1914, Bubierca, una aldea a cinco kilómetros de Alhama de Aragón. La arregló, la mimó, la llenó de trastos y libros y, tras su muerte, ha quedado como refugio kármico utilizado una o dos veces al año (en mi caso, puede que esa frecuencia sea muy exagerada). Es como un búnker donde puedes refugiarte cada vez que las sirenas anuncian un nuevo simulacro de derrumbe. No hay nada que hacer allí salvo esperar y mirar las montañas.

El caserío del pueblo se apiña en torno a una colina áspera y pizarrosa, pero no llega a cubrirla del todo. Hay muchas casas en ruinas, casas de labriegos ricos. La colina estaba coronada por una ermita barroca también en ruinas. Eran unas ruinas tristes, desasosegantes, pero familiares. Este fin de semana he comprobado que las están reconstruyendo. Han levantado de nuevo la torrecilla mudéjar y los muros esperan ser recubiertos con ladrillo de ese estilo. No me ha gustado nada. Odio esa manía de reconstruir el pasado. La ermita estaba ahí como testimonio de otros siglos, no sólo del que fue construida. La ermita sirvió de parapeto durante la Guerra de la Independencia, y probablemente su estado ruinoso se debiera a algún cañonazo francés. La historia ha hecho eso con la ermita, ¿por qué no dejarla en paz? ¿Por qué recuperar un mudéjar falso, que los propios habitantes del lugar se empeñaron en destruir? Hubiera preferido que consolidasen las ruinas, y punto, pero servidor no vive allí.

Como hay ciertos vicios urbanitas que no nos podemos sacudir, nos llevamos una provisión de DVD para sentir que una parte de nosotros seguía conectada al mundo. Uno de ellos fue Lost in translation. Lo eligió Cristina, y a mí me pareció divertido ver una fábula sobre la soledad de las megalópolis en un rincón olvidado donde la soledad tiene otro significado. Y el contraste funcionó como funciona un áspero y curado queso con una dulce mermelada. Creo que era la tercera o la cuarta vez que veía la peli de la hijísima Coppola -que, por cierto, en las entrevistas y en el making off aparece cursi y ñoña hasta extremos abofeteables-, y me sigue emocionando.

Bill Murray borda ese ser acomodaticio, resignado y quemado por dentro por el hartazgo. "Yoy are in the middle-age crisis. Have you bought a Porsche?", le dice Scarlett. "No, not yet. But I was thinking about it", le responde. Ni siquiera tiene fuerzas para transitar los tópicos de la crisis de edad que atraviesa y darles una respuesta adecuada a su fortuna.

Un pueblo perdido también te deja en estado letárgico. Los sentidos se van apagando poco a poco, como le sucedía a la computadora HAL 9000 en 2001, una odisea en el espacio. Hasta que te duermes, pero no con un sueño plácido, sino con un sopor consciente, extenuante y agotador. Cuando te quieres dar cuenta, echas de menos los neones, los bares, las risas y los chistes malos de tus amigos. Y corres a buscarlos, porque necesitas saber que siguen ahí, que mientras tú te refugiabas en el búnker, ellos no han sido barridos por un hongo nuclear. Reencontrarlos es todo un alivio. Reencontrarlos es reencontrarte.

Qué aburrido es el campo, amigos.

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5 comentarios

pedro -

Creo que estas muy equivocado.Cobertura tenemos de sobra.La casa de tu abuelo estara en zona de sombra.La proxima vez que vengas,te pasas por el bar y ya te sacaremos los euros.El pueblo es pequeño,pero el fin de semana se llena de vida como tantos en Aragón.

pedro -

Creo que estas muy equivocado.Cobertura tenemos de sombra.La casa de tu abuelo estara en zona de sombra.La proxima vez que vengas,te pasas por el bar y ya te sacaremos los euros.El pueblo es pequeño,pero el fin de semana se llena de vida como tantos en Aragón.

Anakrix -

Siento discrepar, Dani, pero "Lost in traslation" no es una película sobre Japón. Habla de la soledad y, si acaso, los tópicos de los que hablas sirven para reflejar aún más lo fuera de lugar que se sienten sus dos protagonistas en ese extraño escenario de karaokes y máquinas recreativas.

S. del Molino -

Los tópicos eran el paisaje de fondo, nada más. Hay campos y campos, es cierto, y cambian en niveles de belleza, pero en niveles de aburrimiento se parecen bastante unos a otros. Salud!

Dani de Noche -

A mí esa película me pareció entre otras cosas, una acumulación de tópicos (muy poco ciertos además) sobre Japón.

Vamos, que si me dan a mí Tokyo me iba a estar en el hotel dando pena de mi mismo.

Luego hay campos y campos, y por lo que recuerdo, el de Bubierca no es el más atractivo (y sus viejas paranoides, aghhh).

Saludos.
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