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El Blog de Sergio del Molino

SALVADOR PUIG ANTICH

SALVADOR PUIG ANTICH

He cometido el error de esperar un tiempo (una fucking semana) para ver Salvador Puig Antich y he tenido que hacer un gran esfuerzo para limpiarme de prejuicios previos y ver la peli sin intoxicarme por las mil quinientas críticas y reseñas leídas, por las ochocientas entrevistas al director escuchadas y por los cinco millones de opiniones de gente que pasaba por ahí y exponía lo que le había gustado y lo que no de la cinta, de la época, de los grises y del torniquete del garrote vil. Ha sido duro, porque tenía muchas ganas de verla y quería presentarme ante ella lo más virginal posible. Manías de uno, que le gusta enfrentarse a algunas obras como una novicia recién escapada del convento que descubre el placer de revolcarse desnuda por la hierba con un vigoroso mancebo. Esta vez, sin embargo, mi novicia interior estaba saturada de pornografía, y eso condiciona mucho tu juicio.

Mis titánicos esfuerzos por soslayar lo insoslayable tuvieron dos dificultades añadidas con forma de señoras de unos 60 años, barrocas de laca y joyas, que no pararon de rajar durante la proyección y que respondieron a mis llamadas de atención con un “Lo que hay que aguantar, que un niñato nos mande callar”. En uno de los mini-clímax del filme, cuando estaba a punto de simular que se me había metido algo en el ojo, con Daniel Brühl aguantando un largo y oscarizable primer plano sostenido por el leve contrapunto musical de Lluís Llach de fondo, mis cotorras vecinas exclamaron alto y claro, mientras desenvolvían su décimo cuarto caramelo (los sutiles acordes de Llach recularon asustados ante el constante cras-cras del celofán): “Hay que ver qué guapo es este chico, ¿verdad?”. Si mi maldita madre no me hubiera enseñado modales, me habría levantado, habría zarandeado a cada urraca con una mano y les habría gritado: “¡Por gentuza como ustedes pasaban estas cosas! ¡Ustedes son esa España miserable y asfixiante!”. Pero me limité a gruñir para mis adentros y rabiar contra los pusilánimes prejuicios democráticos que impiden internar a señoras así en campos de reeducación.

 

Pese a tenerlo todo en contra, disfruté mucho la película de Manuel Huerga. Podrá gustar más o menos, podrá conmover más o menos, pero no estoy en absoluto de acuerdo con algunas de las críticas vertidas contra ella, que hablan de maniqueísmo y de excesiva planitud en la construcción de los personajes. Huerga ha dirigido una sólida película, con gran respeto por el oficio pero sin renunciar a las licencias de estilo. No diré que es una obra maestra, pero sí que es una gran obra, muy honesta, a la que quizá le sobre el parlamento en off final y algunas “contextualizaciones” de época prescindibles (menos Kissinger y Pinochet, por favor) y le falta un mayor ahondamiento en la intimidad y en los vericuetos familiares de Salvador.

 

No me molesta el funcionario de prisiones interpretado por Leonardo Sbaraglia, aunque su desaparición no dejaría coja la película, y creo que los polis de la Político-Social, concebidos como un personaje colectivo, funcionan muy bien. ¿Es maniqueo presentar a los miembros de un cuerpo sanguinario, torturador y prepotente como personajes sanguinarios, torturadores y prepotentes? “Los malos son demasiado malos”, he leído en algún sitio. Por favor, que eran unos matones peligrosos que nada tenían que ver con las caricaturas policiales que nos han legado interpretaciones como las de Agustín González. ¿Se hubiera sostenido durante cuarenta años un régimen de terror si los encargados de sostenerlo hubiesen sido cándidos blasillos animados? No, eran unos cabrones eficaces. Muy eficaces, y así aparecen en la película.

 

Tampoco Salvador se presenta como un héroe sin mácula, sino como lo que fue –y ahí está lo terrorífico del asunto-, un chaval abocado por las peculiares circunstancias de su país y de su tiempo a una forma de lucha poco eficaz, pero muy estimulante en una sociedad ayuna de adrenalina y de esperanzas. Le tocó pagar los platos rotos, pero no tenía madera de héroe, un rasgo que se deja ver en la peli, pero que quizá no se subraya lo suficiente.

 

Nuestra higiene mental como sociedad demanda obras como esta. Conocer puede ser escalofriante, pero la ignorancia nunca ha sido una buena compañera en la convivencia. Y a mí me causa horror saber que quienes firmaron el “enterado” de la condena a muerte de Salvador Puig Antich aquel marzo de 1974 siguen ocupando cargos públicos, cobrando jugosas pensiones y durmiendo muy ricamente por las noches.

 

Me da pavor pensar que puedo tener por vecino a un torturador convertido en pensionista del Ministerio del Interior que lee todos los días el Marca sin un asomo de culpa en sus ojos. No pediría una revisión jurídica de todo esto. Lo pasado, pasado está, pero nadie puede exigirnos olvidar lo que pasó aquí hace cuatro días mal contados. Nadie puede exigirnos que no recordemos a los muchos Salvadores que ha habido. Nadie puede exigirnos no sentir vergüenza al saber que parte del dinero que el Estado nos descuenta cada mes del sueldo sirve para que verdugos y sicarios paguen la luz, el alquiler y la calefacción que les proporcionan una vida con la dignidad que ellos negaron a tanta gente. Podrán pedirnos generosidad, pero no que seamos gilipollas.

Foto: el verdadero Salvador Puig Antich.

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12 comentarios

AINHOA -

"Je vais mettre en chanson la tristesse du vent"
(Leo Ferré)
La crueldad de los hechos duele aún cuando eres joven y esa época no la has vivido,duele más aún pensar que son incontables los casos como el de Salvador,el nombre de cuyas victimas no conocemos.
Han sido hechos tan injustos que no encuentro palabras para expresar lo que me hacen sentir cada vez que pasan por mi cabeza,son palabras tan gordas para describir los a causantes que no soy capaz de pronunciarlas.
Es difícil hablar del tema y esas personas que cometieron esos actos,siguen su vida con total normalidad,algo que añade dolor al recuerdo de las víctimas.
Os recomiendo a todos el libro de Francesc Escribano. "Compte enrere"
Es el libro en el que se basa la película y da más informacion sobre Salvador y su entorno.

Salut per a tots,mai moriran del tot si mantenim el seu record viu.

croio -

solo una pregunta...:tenemos jueces tan hipócritas como para pretender juzgar a Pinochet, al final se murio el cabrón,y olvidarse de los represores todavia libres por nuestra UNA GRANDE Y LIBRE? Cuando queramos juzgarlos ya se habran muerto todos, y luego solo quedará la sonrisa del gilipollas,del quiero y no puedo, y, señores , no seria venganza, seria justicia, aquella que ustedes negaron a muchos de sus "ajusticiados". Buena pelicula.

Natalia -

Personalmente la pelicula me sacó durante unos días de mi individualismo y me hiz pensar en los demás, sobre todo en aquellos que dan más importancia a sus ideas, a la busqueda de la libertad plural que a su propia vida.
Y yo me preocupo porque mañana no se que poner para comer y no sé si hoy llegaré a tiempo para coger el tren.

eusebio -

estuve en prision con los militantes del mil a el metge ya lo habian asesinado, el funcionario (boqueras) era un represor fascista que disfrutaba humillando a los presos politicos, se jactaba de ser psicologo pero nunca fue mas que un estomago agradecido del franquismo, como todos los carceleros franquistas, no he visto la peli. pero recuerdo los gritos de los presos sometidos en el centro a toda clase de torturas por estos fascistas, solo espero ver a estos torturadores juzgados por crimenes contra la humanidad. entonces podremos empezar a hablar de justicia para salvador y tantos otros que sufrieron el franquismo. la memoria de los luchadores solo sera honrada cuando los fascistas sean juzgados y ante sus victimas relaten todas las torturas a las que sometian a los presos y detenidos. mientras esto no suceda, salvador no podra descansar.

S. del Molino -

Gracias, acróbatas. Tú también tienes un blog fantástico. Te linkaré. ¡Salud!

acróbatas -

Me han recomendado que pase por aquí y la verdad es que te felicito por este fantástico blog! Un beso!

Gaia -

Es la primera vez que entro en este blog y ha sido buscando referencias acerca del caso del Salvador como he llegado aqui. Ayer vi la pelicula y me gustó. El protagonista en mi opinion borda el papel, a pesar de la enorme difilcultad que entraña, especialmente, las últimas tomas. Su gran carga emocional hace dificil no caer en el melodrama pero sabe mantener el equilibrio perfecto. A mi me emocionó. Contestando al ultimo post, estoy segura de que los jovenes de ahora somos incapaces de imaginarnos lo que fue... lo que era vivir con ese miedo y enfrentarse a bestialidades de ese calibre.Pero creo que peliculas como estas ayudan a acercarnos un poco más a lo que fue y no debe nunca de volver a ser. Creo firmemente que son necesarias e imprescindibles.
Saludos cordiales

Faus -

Estoy vigilando un examen, me aburro y leo tu blog en el portatil.
No he visto la película pero algún día la veré. Estaba en la universidad y los hechos los recuerdo como si fueran ahora. Nos movilizamos lo que pudimos pero yo siempre creí que era imposible que lo mataran, que no podían matarle, que no podían ser tan bestias... y ¡lo fueron!. No he visto la película y no me apetece mucho. Ha llovido desde entonces pero hay cosas que siguen doliendo casi igual. Los ahora jóvenes no podeis imaginaros lo que fué.

Kamerasam -

MEMORIA -RECUPERADA- HISTORICA

Eso es esta pelicula.

Por supuesto si el pais fueran X, el regimem otro, osea otro contexto, quizas ya no nos llegaria del todo, tan profundamente (que triste que casos como el de SALVADOR, se dieran años despues a miles, en Chile y Argentina, respectivamente).

Durante la TRANSICION se nos ha robado muchas cosas, ocultado tras este pacto de silencio, y posteriormente tambien... y esta pelicula que para mas curiosidad coincide en EPOCA (Año de mi nacimiento) con la de la serie, CUENTAME...(no la sigo particularmente pero lo poco que he visto acierta en el tratamiento sociopolitico)

En este año de la Recuperacion de la Memoria Historica, y no precisamente toda, toda de epoca lejana (republicana) podriamos pedir mas cosas como estas...libros, peliculas y demas...

Indudablemnte la pelicula es el lado humano del SUCESO, Huerga hace bien, pues será mas digerible y aceptada por el Publico que una panfleto audiovisul...

Quizas en España no se sepa hacer un buen cine sociopolitico tipo Ken Loach, Neil Jorna (en el nombre del padre),etc

S. del Molino -

He leído el manifiesto del MIL que mencionas y es de risa. Decir que la intencionalidad de la película es impedir la radicalización de la clase obrera... En fin, hay gente que debería leer alguna cosa que no se haya impreso en multicopista.

S. del Molino -

A mí no me molesta especialmente la estética de videos musicales en las escenas de acción, muy dignamente rodadas. Tienes razón en que no se cargan las tintas lo suficiente en el desprecio que el antifranquismo "oficial" ejerció sobre el caso. También creo que, si hubiera incidido en ese vergonzoso aspecto, el mensaje principal se hubiera desplazado del drama íntimo y humano de Salvador a un ajuste de cuentas y a un debate ideológico ajeno a los planteamientos originales. Creo que es un acotamiento discutible, pero funcional.
En cuanto a lo del funcionario de prisiones, que su valor testimonial sea clave no significa que dramáticamente también lo sea, que no es el caso, aunque ya digo que no me chirría y está bien encajado.
Gracias por comentar el post, Javivi, que llevabas tiempo sin dar señales de vida.

Javivi -

Coincido contigo en gran parte de lo que dices. A mí me mandaron varios días antes de verla el manifiesto que el MIL (por cierto, muy anticapitalistas no serán, cuando lo firman, lo juro, como MIL-S.A., sí, como Sociedad Anónima) ha redactado para denostar la película, pero preferí no leerlo. De esa manera, pude ver la película (y emocionarme, y mucho por cierto) sin intoxicaciones de neo-ortodoxias políticas. Y lo que encontré fue una película que, si bien tiene altibajos (me pareció horrible la estética de vídeo musical que tiene la primera hora, con chavales tirando piedras al ritmo marcado por King Crimson), si bien pasa demasiado de puntillas por el consejo de guerra sumarísimo y por el desprecio que PCE, CC.OO., PSOE, FELIPE y demás tuvieron por Puig Antic (algún malpensado pudo pensar entonces, y esto lo he oído de boca de un santón sindical juzgado en el proceso 1001, nada menos, que a la oposición al régimen le venía bien que lo mataran), es emocionante sin ser lacrimógena, que hace un retrato íntimo de Puig Antic que deja patidifuso y que retrata excelentemente el mundo claustrofóbico, gris, machista, violento de las instituciones de "orden público" franquistas.
Por cierto, Sergio: el papel del funcionario es importante, puesto que (si mal no recuerdo) fue él quien ofreció algunos de los detalles más terribles de la muerte de Puig Antic: el que tardase tanto en morir, por ejemplo.
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