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El Blog de Sergio del Molino

EL PAPÁ DE PENÉLOPE

EL PAPÁ DE PENÉLOPE

Ha muerto el papá de Penélope. No de la Penélope que aspira a un Oscar. Tampoco de la de Ulises, que nos pilla muy lejos. Ha muerto el papá de mi Penélope, de la grandísima Penélope Glamour, que competía con el malvado Pierre Nodoyuna en Los autos locos y que luego tuvo su propia serie, Los peligros de Penélope Glamour. Ha muerto Joseph Barbera, pareja de hecho de William Hanna, fallecido en 2001. Barbera tenía 95 años y llevaba mucho tiempo jubilado, pero muchos de nosotros le debemos casi media infancia.

Desde finales de los años 50, Hanna y Barbera crearon un estilo propio de hacer dibujos animados. Con ellos, el cartoon alcanzó su máxima expresión y sólo fueron superados por la factoría Warner, que tenía mejores dibujantes y guionistas más cínicos y propensos al bourbon. Fueron stajanovistas de la animación, con una producción abrumadora en títulos, todos con el sello de sus trazos y el inconfundible cuello blanco de los personajes, marca de fábrica. Pero, además, fueron un útero fecundo sin el que sería imposible entender productos como Los Simpsons: ¿qué sería de Homer sin su antecedente directo, Pedro Picapiedra, a quien se rinde homenaje en varios capítulos de la serie de Springfield?

Las tramas de Hanna-Barbera no eran tan sofisticadas como las de la Warner. Eran historias sencillas, con personajes pícaros cuyas peripecias pretendían arrancarnos una sonrisa -más que una carcajada- a la hora de la merienda. Su primer gran éxito fue El show de Huckelberry Hound, estrenado en 1957, pero la revolución Hanna-Barbera llegó tres años después, con Los Picapiedra, que marcaron las dos décadas catódicas siguientes e iniciaron un género de parodia familiar animada que ha seguido cultivándose, de forma cada vez más ácida y desmadrada, hasta Padre de familia.

El éxito de ¡yabadabadú! permitió el despegue de la compañía y la eclosión de los títulos que nos han alegrado tantas tardes lluviosas y tantas mañanas de domingo: El oso Yogui, Maguila Gorila, El lagarto Juancho (estos dos, de mis favoritos, porque eran mucho más listos y malintencionados que el oso de Yellowstone, y menos marisabidillos que El pájaro loco), Los autos locos (con mi amada Penélope Glamour y el entrañable profesor Locovitz, trasunto del profesor Franz de Copenhague), Tom y Jerry, La hormiga atómica, Superratón (no olviden supervitaminarse y mineralizarse), y, mucho más tarde, Los Pitufos y Los Snorkles. Scooby Doo, uno de sus éxitos más sonados, del que todavía se producen capítulos, nunca me emocionó. No le encontré la gracia a ese perro afónico, pero la mayoría de las creaciones paridas por estos dos señores han supuesto horas de felicidad para ese niño que debo llevar escondido todavía en algún rincón de mi intestino.

En los años 90, la pérfida Warner (por cuyos dibujos, ya lo he dicho, sentía mucha más debilidad) compró Hanna-Barbera y le cambió el nombre. Ahora se llama Cartoon Networks, y bajo esa nueva denominación fue la responsable de producir, entre otras cosas, Johnny Bravo, de Seth MacFarlane (creador de Padre de Familia, qué pesao soy con la seriecita, ¿verdad?). En algún rincón de la Warner custodian los fondos de Hanna Barbara, ahora en DVD y en el e-mule, pero también en las parrillas de cualquier televisión del mundo, que siguen programándolos. Por cierto, el episodio del nacimiento de Pebbles en Los Picapiedra fue, durante unos cuantos años, el programa más visto de la tele americana. Ríete tú de la boda de Médico de familia o de la última masturbación de Gran Hermano.

Espero que Mr. Joseph descanse en paz y que haya tenido una muerte dulce, por todo lo que nos ha hecho disfrutar. Lástima que no exista el Nobel de dibujos animados.

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8 comentarios

Anónimo -

claro. eso pensaba yo. me despistó el texto, sorry :-)

Anakrix -

Noooooooo Manuel. El Pájaro Loco no es de Hanna-Barbera, sino de Walter Lantz, que era ese señor que salía dibujándolo al principio de cada capítulo

manuel -

coincido con anakris: no sabía que tantos dibujos eran suyos. lo del pájaro loco me sorprende aún más.
y coincido con vosotros: ójala le vaya bien donde esté, si es que está.
...y seguro que bush se encuentra perfectamente. la justicia es un cachondeo.

William Hanna -

Yo ya no estoy tan solo. Gracias.

Joseph Barbera -

Gracias a tod@s. Aquí no se está tan mal.

Cago en tó -

Todo lo que salía en Copito era de Hanna-Barbera (http://www.teacuerdas.com/recuerdos-default192.htm)

No entiendo por qué la Editorial Bruguera quebró.

Anakrix -

Joé, nunca me había dado cuenta de la cantidad de personajes que salieron de la pluma de Hanna Barbera. ¡Que descanse en paz, Joseph, porque se lo ha ganado después de tanto currar en esta vida! Y déjame añadir unos personajillos que has olvidado en tu recuento, Sergi: Pixie & Dixie y el gato Jinks. ¡Anda que no me lo pasaba yo bien de cría con esos dos mardito roedore!

Rondabandarra supersónico -

¿Y qué sería también de "Futurama" sin "Los supersónicos"? En fin... me sumo al deseo de esa muerte dulce...
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