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El Blog de Sergio del Molino

LA TERCERA DE HOUSE

LA TERCERA DE HOUSE

9 de enero. Estreno doble de la tercera temporada de House. En Cuatro y en el canal de pago Fox simultáneamente -tres capítulos seguidos en este último-, y yo me perderé ambas por motivos laborales. ¿Cómo seguirán las andanzas del trasunto médico de Sherlock Holmes? He resistido la tentación de husmear en internet para saberlo, pero no he podido evitar pensar un par de cosillas sobre la serie.

Me sigue gustando y la sigo disfrutando, pero creo que la trama está más que agotada. A partir de más o menos la mitad de la segunda temporada, los guionistas empezaron a hacer malabares para mantener una tensión muerta. Después de casi liarle con Cameron y sacarle de la manga una ex mujer de lo más sosainas, necesitan un relevo erótico. En los capítulos que empiezan, si no aparece ningún perdido amor juvenil, pondrán el acento en la tensión sexual entre House y Cuddy, y lo harán de la forma más insulsa y ramplona posible. By the American way, of course, con cenitas horteras y ñoñeces de deshojadora de margaritas. ¿Y qué más da? Lo importante es que ese señor desagradable siga diciendo burradas y siga resolviendo crímenes con forma de enfermedad. Lo demás es sólo envoltorio, aunque entiendo que puede llegar a estorbar la inverosímil búsqueda del amor de ese gruñón Mr. Scrooge.

También entiendo que pueda fatigar la continua genialidad de House, siempre con la frase ágil y certera en la boca. Entiendo que canse y que contribuya a generar una incómoda aura de irrealidad en torno a él. Pero es que a mí me recuerda a gente real que siempre tiene esa frase cabrona e inteligente que a lo mejor a tí se te ha pasado por la cabeza, pero siempre te cuidas mucho de decir. El cinismo cuasipuro es así, y ese aspecto de la serie y del personaje me parece que está logrado.

Le sacaría muchos más peros (todos ellos argumentales, narrativos o dramáticos: me importa un comino si las enfermedades, los tratamientos y los protocolos médicos que enseñan son así o no; eso lo dejo para los simplones incapaces de disfrutar de nada), y se los seguiré sacando, sin duda, pero voy a continuar enganchado. Porque soy un adicto a estos telefolletines y porque disfruto con el sadismo vicario: me mola ver cómo maltrata a la gente mientras la cura, algo que me resultaría insoportable en la vida real. Pero, sobre todo, la veré y la gozaré pensando que probablemente sea la última o la penúltima temporada. El personaje ha demostrado que no da más de sí: si evoluciona, si revela más matices, se cargará la serie, y si no lo hace, la convertirá en un enorme topicazo. En cualquier caso, los guionistas saben que están en un punto muerto. Les queda poca mecha y tienen que aprovechar para lanzar los mejores cohetes en la traca final. Ya me contaréis cómo empieza el asunto, porque servidor estará currando a esas horas y no sé cómo grabar las cosas de la tele desde que nos pusieron el cable, así que tendré que esperar mejor ocasión.

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7 comentarios

S. del Molino -

Gracias, Mapi, pero dudo que sepa hacerlo. Igual me apunto a copiarme tus cedeses. Hay una variante del escáner: también puede entrar normal y los médicos se ríen de él y le insultan a través de los micros hasta que le provocan un ataque de ansiedad que desvela la naturaleza de su mal.

Mapi -

en el vídeo lo tienes que grabar desde la entrada de la línea auxiliar, debes tener un botoncito en el mando que ponga AV, o AUX, o algo asín. De todas formas, si no te importan los subtítulos, yo tengo los 10 primeros capis.
Manuel: no olvides la punción lumbar y el escáner, en el primero siempre sale algo mal y en el segundo el paciente entra en shock tal cual va entrando.

S. del Molino -

El modelo es más bien el de una novelita de Sherlock Holmes: se comete un asesinato o llega un enfermo, se investiga con escasos escrúpulos morales y se siguen varias pistas falsas que parece que van a llevar al desastre, y finalmente se encuentra la solución. La clave -y lo divertido del asunto- es que, tanto a Holmes como a House lo que de verdad les inquieta es el enigma en sí, no sus derivaciones morales. Claro que es un esquema que se repite matemáticamente en cada capítulo, pero esto es como los cómics o los videojuegos: si no estás dispuesto a aceptar que la libertad formal de la serie se desarrolla dentro de un molde rígido, nunca lo disfrutarás.
Javivi: ¿así que le inventan un Moriarti a House? Bueno, por lo menos se evitan la ñoñez de la tensión amorosa-sexual.

manuel -

no lo he visto mucho, pero para mi la cosa siempre es igual: llega paciente con enfermedad leve, le aplican un tratamiento que casi lo mata, se preocupan, se equivocan otra vez con el tratamiento, el paciente está que palma, house piensa y se tira unas puyas con su coleguita, salva al paciente en el último momento. fin. todo salpimentado con tejemanejes aledaños y house con la frase cínica y despiadada en la boca. el interés reside en qué va a decir, en la frase más ingeniosa de la historia de la televisión. por un lado me recuerda al del jurado de o.t. y por otro a los antíguos capítulos de la masa. recuerdo que cuando éramos pequeños y llegábamos tarde al episodio preguntábamos ¿ya se ha transformado? ¿cuantas veces? porque en todos se transformaba dos veces. una mediado el argumento y otra al final. siempre así. house es lo mismito.
(siento la calidad de las referencias, es que he leído poco)

Javivi -

Yo no pude evitar el husmear en internet, y ya he visto los primeros diez capítulos de la tercera temporada. Y desde luego, no es tan brillante como la primera, ni tiene la potencia de algunos capítulos de la segunda (sobre todo, el capítulo doble y el último). A House le sale un malo malísimo que quiere joderle vivo, pero el actor tiene una cara-palo de exfumador que no se aguanta. Aún así, los capítulos son buenos. Y sin evolución interna de los personajes: efectivamente, a la serie le quedan pocos "giros argumentales" plausibles, a menos que House se haga drag queen y se líe con Wilson... Todo se andará.

S. del Molino -

No, eso no tiene cuerda para rato si no hay un hilo que engarce el culebrón. Los personajes tienen que tener peripecias y conflictos al margen de las tramas médicas.

Anakrix -

Chico, no sé si la trama está agotada. Quizá sí en lo que se refiere a la vida privada de los personajes. Pero eso es secundario. House es, como dices, el "trasunto médico de Sherlock Holmes" y por eso, lo que menos importa de la serie es si una compañera anda enamoriscada de él. Lo bueno es el misterio que rodea los casos, el averiguar qué demonios le pasa a ese paciente con unos síntomas tan raros... al menos, esa es la parte que a mí más me importa (aderezada, claro,con las borderías de House), y creo que tiene cuerda para rato...
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