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El Blog de Sergio del Molino

NO PIDA UN CÓMIC, PIDA UNA NOVELA GRÁFICA

NO PIDA UN CÓMIC, PIDA UNA NOVELA GRÁFICA

El cómic ya no es freak ni excéntrico ni para iniciados. Está de moda en este país nuestro y los prebostes de la cultura oficial apuestan duro por él. Dos ejemplos: la agenda de la FNAC, dedicada este año al mundo del tebeo, y el suplemento Babelia de este sábado, que dedica cuatro páginas a lo que pudorosamente llama "novela gráfica", un término que se extiende y persevera, como los malos olores.

A muchos gafapastas y bufandistas les joderá el nuevo pedigrí del cómic, especialmente a todos aquellos que dejan de leer, ver o escuchar algo que les fascina cuando ese algo aparece en un periódico que leen más de 1.000 personas. Entonces, todos lo sabemos, se convierte en mainstream, vulgar y decadente. Odio citar a Sabina, pero me viene a la sesera esa canción que decía: "El joven aprendiz de pintor que ayer mismo / juraba que mis cuadros eran su catecismo. / Hoy, como ve que el público empieza a hacerme caso, / ya no dice que pinto tan bien como Picasso". Algo de eso está pasando ya con dibujantes y guionistas a los que los falsos puristas no les van a perdonar la fama ni el reconocimiento de un público más amplio.

No seré yo quien niegue el pan y la sal a los estajanovistas de la viñeta que se queman las pestañas sobre sus tableros de trabajo para hacernos pasar un buen rato al resto de los vagos, pero hay algo que me asquea en esta estrategia, y es la campaña a favor de la denominación de "novela gráfica", que pretende al tiempo vencer los prejuicios de unos editores cortos de miras y tratar a los lectores como mojigatas escolares que leen con guantes. La nueva etiqueta surgió a mediados de los 80 en Nueva York, y goza de mucha aceptación, aunque, a la hora de la verdad, nadie sepa cuál es la diferencia entre eso y un cómic de toda la vida. En la práctica, el término sólo es útil para diferenciar los álbumes que cuentan una historia contínua dividida en capítulos que conforman una unidad narrativa que debe ser leída en orden, de aquellas otras compilaciones de historietas autónomas o independientes. Pero los tiros del márketing editorial no van por ahí precisamente.

Fue Art Spiegelman quien sufrió a su pesar el azote de la nueva denominación. Su obra cumbre, Maus, no se editó como cómic, sino como "novela gráfica", e inmediatamente cautivó a un público altanero que la disfrutaba como un producto de alta cultura. Ellos no estaban leyendo un vulgar cómic, sino una "novela gráfica". "No, no, yo no leo cómics, que no soy un adolescente pajero: yo exploro nuevas formas narrativas". Pos bueno, pos fale, pos malegro.

Por suerte, los dibujantes estuvieron avispados y vieron el filón. Por eso, cuando Paul Karasik y David Mazzucchelli se presentaron en el despacho de un editor neoyorquino con su proyecto de adaptar en viñetas la Ciudad de cristal de Paul Auster, en ningún momento usaron el término maldito y se limitaron a hablar de "novela gráfica". Y como tal se vendió, aunque sólo aquellos profesores de teoría de la literatura con ganas de justificar su sueldo han encontrado argumentos que expliquen porqué eso es una novela gráfica y no un cómic mondo y lirondo. Pero como yo soy un zote, no los termino de entender.

Así que ya sabéis cómo debéis pedirlos en la tienda si no queréis quedar como unos incultos. Tampoco pidáis en un bar un pa amb tomaquet, sino una creación de harina convenientemente horneada con una fina capa de emulsión de tomate con aceite de oliva. No echéis unas cervezas con los amigos, alternad en lounges. No veais series de televisión, sino fragmentos fílmicos de periodicidad determinada. Y, sobre todo, no os la sacudáis después de mear: desprendeos enfáticamente de residuos incómodos.

Mojigatos de todos los países, uníos. El eufemista no tiene nada que perder, salvo sus palabras; tiene, en cambio, un mundo de estulticia por ganar.

PS: Hablando de novelas gráficas. Corren serios rumores de que HBO, la cadenita de la que hablaba el otro día, está pensando en producir una serie basada en la saga de Predicador, uno de los mejores cómics de los últimos veinte años. ¿Cómo será el reverendo Custer y su hiperviolento mundo en pantalla? Si alguien de HBO leyera esto, que sé que los altos ejecutivos yanquis están muy pendientes de lo que escribo, les recomiendo que encarguen este trabajito al que considero el director ideal para esa saga, y no sólo porque sea un gran erudito del cómic, que también: Álex de la Iglesia. No imagino a nadie haciéndolo mejor que él.

Foto: el reverendo Jesse Custer, Predicador.

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7 comentarios

álvaro ortiz -

ciertamente es un término un poco snob para tapar lo que es realmente, pero bueno, si va a haber gente tan tonta que no comprará un tebeo, pero sí una novela gráfica, pues vaya, que lo sigan llamando así si les apetece

y a ver si supera las modas, y se queda como algo habitual...

un saludo sergio!

El futurible ingeniero -

Que lo llamen con el eufemismo que quieran, a mi me da igual. Si consiguen quitar la etiqueta de infantil bienvenido sea. Somos una generación que se hace mayor y por eso no tenemos que dejar algún ocio tildado de "adolescente", ya sean cómics, vieojuegos... ¿o tenemos que conformarnos con tele, fútbol y toros?

valencia -

Evidentemente que no queria pasar desapercibido,es simplemente una manera de contactar, y por supuesto de felicitarte por tu trabajo.
Bueno ,pues nada Pedro lo mismo te digo recibe un saludo.
Te ha quedado muy bién lo del rio y el hombre,pero conmigo no hace falta tanta floritura.
Lo de la cultura es algo muy curioso, nos empecinamos en enmarcar las cosas en exceso.Evidentemente que el comic es cultura pero de igual modo que es cultura la forma con la que el pastor tira la piedra para dirigir su rebaño o el agricultor hace los surcos en el huerto de determinada manera.
Quiero decir que tratar de dilucidar, para abrirnos los ojos a los "incultos", lo que es cultura o no, me parece una postura excesivamente doctrinal.

Severiano Delgado -

Siempre me han molestado, y en especial tratándose de libros, los exquisitos que sólo conceden marchamo de cultura a las cosas que A) les gustan a ellos y B) son minoritarias. En el momento en el que aquello que les gusta se populariza, deja de gustarles. Y menos aún les gustará aquello que desde el principio tiene éxito de masas.

Este principio se aplica en particular a la literatura. Para que una novela sea digna de la atención del auténtico culto, tiene que ser enrevesada y medio ilegible. Y además tiene que ser un fracaso de ventas. Si llega al gran público, mala señal. Si se lee con facilidad y engancha al lector, mala señal.

Anda que no he leído yo novelas de Marcial Lafuente Estefanía, todas protagonizadas por un vaquero de seis pies de alto. Cuando hice la mili eran ideales para matar el rato, porque cabían a la perfección en el bolsillo lateral del pantalón.

Lea usted lo que quiera, joven. La maravilla es el acto de leer en sí mismo, el proceso mental de leer. En cuanto al texto leído... para gustos se han hecho colores.

manuel -

creo que es lo que le faltaba a los comics para ser considerados parte de la cultura, al menos desde fin de siglo pasado:ponerles un nombre comercial. antes de eso ya eran una forma de cultura, y así se ve cómo los directores de cine han ido tomando recursos de los comics para ampliar su "forma narrativa" en imágenes. ya era cultura, insisto, con la enjundia necesaria como para dejar de ser cosa de niños y frikis. parece que necesitamos -o alguien necesita- una denominación determinada con algo de pátina respetable para tomar en serio las cosas. ejemplo: en el jazz los músicos que lo inventaron no hacían "temas", sino canciones.
...da igual el envoltorio, lo que importa es que el caramelo siga siendo delicioso.
que no decaiga.

Chewi -

Amen Sergio.

Yo, por otro lado, encantada de que la cosa se popularice de una manera o de otra. Que dejen de maltratar algunas series y que sigan llegando cosas nuevas.

Implicito a lo que tu comentas supongo que esta la manía de sacar colecciones enteras en varios tomos en los que se pierde calidad.Pero al menos llegan, y completas.

Quedo a la espera de lo del predicador...

Javivi -

A mí esto me ha pillado leyendo "From Hell", de Moore-Campbell. Hace poco leí "V de Vendetta", hace años "Ciudad de cristal" y "Maus". Y todos me han gustado mucho. No sabía que hubiese tanta fanfarria alrededor, un poco chorras, la verdad: en Babelia, uno de los tipos que escribían venía a decir que "Paracuellos" también entraba en la categoría de marras. No será que la usan para no decir "comic serio"? Para definir el comic no-infantil? Qué manía por definirlo todo, leches. Las adaptaciones literarias de SuperLopez, que son?
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