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El Blog de Sergio del Molino

REVENTONES

REVENTONES

Nos han dejado sin agua por cuarta vez en una semana. Siempre de noche y siempre por culpa de varios reventones de tubería en el mismo tramo de avenida. Esta noche ha sido ya el colmo, y ni me he molestado en llamar al ayuntamiento, harto de escuchar a un señor con voz aburrida, bastante borde y que siempre me dice, antes de comprobar la dirección que le doy (para qué me voy a molestar, pensará mientras se lleva la mano libre a los genitales), que el problema es mío, que no le constan incidencias en ese sitio. Le replico que cómo es posible entonces que baje más agua por mi calle que por el Ebro. El hombre suspira, parece teclear algo y, con un tono más borde todavía, me responde que efectivamente ha habido un reventón en esa zona y que no sabe cuánto tiempo van a tardar en repararlo. Y así, tres veces. No aguanto enfrentarme una cuarta con Mister Eficiencia Municipal.

¿Cómo puede romperse cuatro veces el mismo tramo de tubería? ¿La reparan con esparadrapo o con pegotes de cartel electoral? Esta noche he ido a beber agua y el grifo ha dicho que fuera a buscarla al pozo si tenía huevos. Juro que he creído escuchar una carcajada por el desagüe y que las dos gotas que han salido tenían forma de corte de mangas. Nos hemos asomado a la avenida y ahí estaba otra vez el reventón, con el agua saliendo en torrente y dos policías municipales colocando vallas y rascándose la cabeza como diciendo: "La madre del cordero, yo me largo de aquí y no he visto nada". Y se han largado tan panchos, sin que nadie se acercara a frenar el estropicio. Supongo que el del teléfono les habrá dicho que no se molesten, que lo dejen para mañana. "Total, ahí sólo viven pringaos y gentuza. ¿Quién da?", habrá rematado, sosteniendo la baraja, poniendo los pies sobre la mesa y calculando cómo se le va a quedar el sueldito el próximo trienio. Igual le llega ya para comprarse un chalecito. Sólo espero que su suministro de agua provenga de una alcantarilla. La justicia poética es lo que nos queda.

Así que aquí estoy, bebiendo leche para saciar mi sed y sin saber si voy a poder ducharme por la mañana. Basta un pequeño inconveniente para que el mal humor te ofusque por completo. Con que se caiga un naipe del complicado sistema ciudadano que te rodea, se desmorona el castillo. ¿Hasta qué punto vivimos a merced de señores bordes pendientes de sus trienios, de obreros que tapan las fugas con plastilina y de policías que dejan correr el agua tan panchos? ¿Con qué fuerza nos tienen cogidos de los huevos y de cuántas formas pueden incomodar nuestra vida con sus miserias y perezas? Y lo que es peor, ¿hasta qué punto somos culpables los que, por educación y talante sosegado, renunciamos a armar la marimorena, nos aseamos malamente con una botella de agua mineral, nos guardamos el cabreo dentro del pecho y salimos a la calle a hacer lo que la sociedad espera de nosotros -si es que espera algo-?

A todo esto, ¿de qué iba la maldita Expo del año que viene? ¿De agua que corre por tuberías del siglo XIX que el fastuoso ayuntamiento es incapaz de reparar? Bravo, señor Belloch, bravo. Felicite a su concejal de mi parte, y preséntele al récord Guinness de reventones de tuberías en una ciudad occidental. En los últimos meses habré visto y sufrido unos siete u ocho. No está mal, no está mal. Si lo que quieren es que los ciudadanos experimentemos lo mal que vive la gente sin suministro de agua potable, en plan performance pre Expo, estupendo, pero ya hemos captado la idea, no hace falta que sigan. ¿Podemos volver a tener un servicio público de gran ciudad europea, por favor?

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5 comentarios

Cide -

Eso mismito me pasó a mí hace tres o cuatro años. En mi calle todos los años hay un reventón, pero ese año hubo unos 6 ó 7. Sólo se arregló cuando el ayuntamiento decidió levantar la calle entera de cabo a rabo para cambiar la tubería completa. Estuvimos cuatro meses largos de obras con la calle cortada, pero ya no hemos vuelto a sufrir más por el tema (toco madera).

S. del Molino -

A todos los preocupados por mi aseo: podéis acercaros a mí, que estoy duchado y reduchado, aunque no sé lo que durará el suministro de agua.

Mapis -

Piensa que, a una mala, siempre te puedes duchar en el curro... ¿no te consuela?¿no?

S. del Molino -

Está bien. Podrían desabastecer los supermercados, cortando las rutas por carretera, para que nos acostumbremos también a cómo se vive sin comida.
Claro que no pasa nada por no ducharse un día, pero los constantes reventones de Zaragoza indican que alguien -no sé quién- no hace su trabajo. Y el maltrato funcionaril sí que me toca las narices.

Samuel San Miguel -

Si que fastidia un poco si...

Pero es un táctica habitual del Ayuntamiento, para que nos "concienciemos" l@s zaragozan€s de como se sienten o como lo pasan, un cuarto de la población mundial sin acceso directo al agua potable...

Por un dia que no te duches no pasa nada...(o si?)

Si es para beber, ya te veo bajando al super de abajo, osea cuatro pasos, pero imaginte multiplacado a 4 km que tengas que ir a recoger el agua...desde un aldea africana al pozo mas cercano

Echale imaginación...

Solidaridad, y asi vamos preparados a la Expo...

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