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El Blog de Sergio del Molino

OTRA SOFRONIZANTE LEGISLATURA

Lo confesaré: ayer fui a votar. No pensaba hacerlo, marché a la urna remolón y sentí que estaba haciendo algo vergonzoso, como si me pillaran con pornografía. Los abstencionistas vocacionales -que querríamos más listas abiertas y menos leyes d'Hont, por ejemplo- somos así de estúpidos. Al poco de llegar a casa, me arrepentí. En el Telediario pasaron el típico reportajillo (¿merece el nombre de reportaje una pieza que apenas dura un minuto?) sobre votantes primerizos de 18 años, y uno de sus granulados y acneicos protas soltó esa resobada perla del pensamiento occidental: "Pues voto porque es una obligación, porque si no votas, luego no te puedes quejar". Recordé cuánto me fastidia que me digan esa tontería y hasta qué punto se puede confundir un derecho con una obligación, y me arrepentí, porque nada me gusta más que quejarme delante de los que no me reconocen el derecho a la queja.

Voté por la misma razón por la que te acuestas con una ex novia: no esperas nada, pero es agradable fingir ingenuidad durante un rato. Al dejar la cama o la urna te quedas como estabas y, al pasear por la calle, compruebas que nada ha cambiado, que tu vida sigue dependiendo de tí y que ni tu ex novia ni la aséptica y torpe escenificación electoral tienen la culpa de tus males o tus alegrías.

Después llegaron los resultados electorales, y en ellos vi que sólo me quedaba el consuelo de saber que, en Zaragoza, el gran cacique bicéfalo Biel se ha quedado con dos míseros concejales y ha sido votado por menos gente que en 2003, a pesar de todos los millones que ha dilapidado en colocar su sonrisa gaznápira en todas las calles. El PAR seguirá dominando el desierto -como lo hacían los carlistas en el siglo XIX-, pero agrada saber que no tiene nada que hacer en la siempre liberal Zaragoza. Quizá algún día los aragoneses dejarán que Zaragoza sea su capital, y la admiren y la mimen como merece, y no la traten como si fuera una isla aislada rodeada de un mar casi hostil. Magro consuelo el del fiasco de Biel, la verdad. Lo demás, todo igual. Más o menos. Las mismas caras sorbiendo el mismo pecho proverbial de la administración, rumbo a la Expo 2008. Sólo espero que el PSOE no cumpla su amenaza de crear un segundo canal de televisión autonómica y que se dediquen a mejorar el existente. Podrían hacer elecciones a presentadores de la tele. Igual en esas votaba con verdadera convicción.

Pues nada, bienvenidos a otra sofronizante legislatura.

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20 comentarios

El futurible ingeniero -

Sería más bien un programa mezcla de Noche de fiesta y el Noche Abierta de Pedro Ruiz. Un exitazo oiga!
P.D. traeme muchas galletitas de esas de la caja azul tato...

Javivi -

Eso, pero no entrevisten en él solamente a sus amigos, por favor se lo pido, sres. Giraos.

una de Madrid -

Eso, reivindico programa de los Giraos en la tele ya.

El futurible ingeniero -

Mejoría mucho si hicieran un espacio semanal llamado Los Giraos o algo así... Perdón por la promo tato, no más publi al....

Javier Encabo -

La tele de Aragón es mejorable, como todas.Pero para el presupuesto del que dispone y lo joven que es, no está nada mal.Telemadrid, con muchos más años y más medios, es bastante insufrible y manipuladora hasta el ridículo.

Javivi -

Si.

S. del Molino -

jajajajajajajajajajajaja.
Nooooooooooooooo, Luis Alegre again, noooooooo.

Enrique -

Ya, ya, hombre, jaja. Aunque me gustó más cuando el fan era de Luis Alegre. Me lo imaginaba un poco como aquél que mató a Versace, que en paz descanse. Pero, repito, que ya quisiera yo poder meterme todo por la puta boca.

Enrique -

Querido fan de la democracia de mínimos: ya quisiera yo poder meterme todo por la puta boca. Un saludo, Enrique.

Fan de la democracia de mínimos -

maRICON DEJA YA ALA DEMOCRACIA DE MÍNIMOS DE UNA PUTA VEZ HIJO PUTA METETE TODO POR LA PUTA BOCA . ARRIVA LA DEMOCRACIA DE MÍNIMOS;CABRONESSSSSS

PD: Margarett vete a la MIERDA

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Por distender un poco la cosa, y eso...

Anakrix -

¿Pero qué está pasando en este blog? Antes todo eran risas e intrascendecias y ahora no hay más que discusiones y análisis sesudos! cómo estáis... Bueno, y por aquello de opinar, diré que yo también he votado. Y no porque este sistema político nuestro me parezca maravilloso, ni porque confíe en cambiarlo desde dentro. Es sólo que, dentro de lo malo, al menos me apetece darle un empujoncito (un voto) a quien me parece menos horrible. Me dejan opinar y opino, simplemente.

Antonio -

No digo nada, que estoy reflexionando todavía...

S. del Molino -

No, no tengo ningún reparo a hablar de política en el blog, al contrario. Me gusta discutir sobre ideas y proyectos, es muy estimulante. Soy aficionado a ver amanecer con unas buenas botellas y un amigo que sepa buscarme las cosquillas y llevarme la contraria (una afición desquiciante para los que buscan convencerte o ser convencidos de algo).
Simplemente, el cuerpo me pide otras cosas en este rinconcito. Quiero darle un tono más tontuno.
Y, efectivamente, casi ninguno de los que nos quejamos de la democracia de mínimos en la que vivimos dedicaríamos nuestro precioso tiempo y escasas energías en una cosa que requiere tanta entrega, altruísmo y coraje como requiere la política. A mí no me ven el pelo ni en las reuniones de vecinos, así que como para participar en asambleas. Pero una cosa es que lo vayamos a hacer y otra que creamos que es lamentable que no exista posibilidad de participar (aunque no pretendamos usarla, no sé si me entiendo, vaya lío).

ENRIQUE -

Admito las críticas con respecto al uso del término "demagogia", que reconozco como excesivamente fácil y cómodo en el uso. Reconozco que, sin críticas, no se avanza. Reconozco también que ésta no es la más alta, ni la más sublime manera de participación política que podamos soñar. Me rebelo radicalmente ante esa posibilidad. Pero es la mejor que tenemos hoy. Hay algunos ciudadanos que critican el sistema actual por defecto, pero que dudo que se mojasen y participasen hasta las trancas en otros modelos que exigirían de ellos mucho mayor compromiso que el meter un papel inalterable (listas cerradas y bloquedas) en una urna cada cuatro años. Finalmente, me extrañan tus reparos, Sergio, a hablar de política en este blog, a entablar un debate político. El día que mejoremos el sistema y lo abramos a más participación, serán necesarios esos debates políticos. Éstos también pueden colaborar a que otro modelo se desarrolle. Internet, los blogs, son una herramienta poderosísima en esta empresa.

S. del Molino -

No es mi intención entablar un debate político. No en este blog, al menos. Mi post era de mínimos y deliberadamente intrascendente. Entiendo tu crítica, Enrique, pero he de apuntar una chorradilla:

Es recurrente emplear el sambenito de la demagogia para anular argumentaciones con las que no se comulga. Es un calificativo que hace imposible el diálogo, porque sitúa al adversario en una posición moral y dialéctica inferior, no le reconoce como igual.

Por otro lado, la inactividad voluntaria y la exclamación de "ojalás" o "así, conmigo que no cuenten" no debe confundirse con nihilismo ni con ningún otro -ismo. Detrás de eso sólo hay un ciudadano hastiado de paripés ceremoniales que se nos venden como el momento de participación ciudadana más alto y sublime que podamos soñar.

Chewi -

Vaya, a mi se me ha visto el plumero entonces, no hay nada que me guste más que la demagogia. Y llenar con ella horas y horas de café y cervezas con los amigos. Es lo que nos queda, ¿no?

ENRIQUE -

Yo también querría listas abiertas. Y no sólo eso. Querría que la partipación de los ciudadanos en una democracia fuera más decisiva y más frecuente introduciendo cambios sustanciales en el sistema. Sin embargo, el post y los comentarios anteriores me parecen de una enorme y peligrosa demagogia.

El futurible ingeniero -

Me ha pasado exactamente lo mismo. No me vuelven ha engañar. En las siguientes no voto.

Chewi -

Yo tacharía de vergonzoso todo lo que ha pasado durante esta campaña. Y lo que temo es que solo ha sido un aperitivo de lo que nos espera al año que viene.

Sea como fuere, me alegro de que haya pasado ya el vendaval, por la parte que me toca. Ya sabes lo que dicen del mucho trabajar y poco jugar, que te voy a contar a ti...
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