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El Blog de Sergio del Molino

MONSIEUR LE PRÉSIDENT

MONSIEUR LE PRÉSIDENT

Cosa buena: Sarkozy mete caña a los franceses y anima un cotarro aburridísimo. Parece que efectivamente va a sacar de su letargo a Francia. Quizá no le devuelva la grandeur ni evite el lánguido declinar de la francophonie, pero está despertando a un país dormido que amenazaba con acabar siendo su propia caricatura. A los franceses les gusta que les pinchen, les va la marcha, las crisis y los tipos excesivos. Como buenos burgueses de hábitos reposados y digestiones lentas, ansían que alguien les saque de su rutina y rabian por que descubran sus perversiones secretas. Eso está bien.

Cosa mala: Sarkozy tiene ademanes napoleónicos. Se ha pasado los últimos años perfeccionando su papel de Monsieur Le Président y no ha reparado en que entre la dignidad republicana y la pantomima versallesca hay una finísima línea sobre la que él camina haciendo eses. Lo que está haciendo con la prensa es de un cesarismo tremendo, pero mucho más tremendo es que la otrora quisquillosa y levantisca prensa francesa tolere sus aspavientos con la cerviz gacha. Primero, atendieron su ruego de no emitir las imágenes en las que aparecía con un buen cogorzón de sobremesa, y ahora se ha levantado en mitad de una entrevista con la CBS (ni más ni menos que en el programa 60 minutes) porque no le daba la gana responder una pregunta sobre Cecilia (you're breaking my heart, you're shaking my confidence daily, que cantaban Simon y Punset). Pues no respondas, hijo mío, sal por peteneras, pero no montes ese numerito. Entre estos dos incidentes, los medios franceses han sufrido todo tipo de presiones para no informar sobre tal o cual cosa que molesta a Monsieur Le Président. Y como casi todos los dueños de los medios son amiguitos de Monsieur Le Président, a callar toca. Claro que le sale el tiro por la culata, porque al final se acaba todo sabiendo, incluso el detalle de que lo ha querido ocultar con formas no muy decorosas para un presidente que se quiere democrático.

Un mandamás con ganas de repartir leña y una prensa dispuesta a recibir con sumisión de meretriz bien pagada todos los fustazos que tengan a bien darle. No pintan bien las cosas allende los Pirineos, pero lo más preocupante es que, para nosotros, Francia es el modelo a seguir, así que tendremos que poner las barbas a remojar. Si ya tenemos encima de nosotros a un buen montón de lobbys queriendo dictarnos las páginas, y nosotros apenas podemos oponer un par de disuasorias sonrisas (ellos son más, tienen más dinero, son muy pesados y atacan desde todos los flancos posibles, mientras que nosotros somos cuatro muy mal avenidos, y sólo tenemos nuestro ordenador, nuestra agendita de teléfonos y una grabadora), verás tú cuando en La Moncloa y en los corralitos autonómicos descubran que pueden mangonear como mangonea Sarkozy, aunque algunos caciques autonómicos ya lo descubrieron hace mucho. Si nos quejamos de cómo estamos ahora (y es para quejarse bien, nadie que no esté dentro del cotarro mediático sabe hasta qué punto, aunque se lo pueda oler), echaremos de menos los tiempos actuales cuando los nuevos Césares nos aticen con sus laureles.

Así que yo me voy a abrigar bien de cara al invierno, voy a seguir con mis temitas dominicales -que nunca he cometido el error de tratar como menores: si los publicamos es porque tienen interés, y me da igual la opinión que algunos colegas lenguaraces o con complejo de inferioridad puedan tener de los reportajes que sacamos. Allá cada cual con su pequeño mundo, yo me limito a trabajar- y voy a procurar defender sin fisuras ni escapes malolientes todo lo que lleve mi firma. Ahora y siempre, es lo único que nos queda a los plumillas que seguimos en esta prensa no global. Y no es poco.

Y, por lo demás, intentar ser felices, brindar a menudo con los amigos e ignorar a los profesionales de la ponzoña. Por lo menos, que los lacayos de Sarkozys por venir no nos amarguen la juerga.

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4 comentarios

EGR -

Sarko no me gusta nada porque está todo el día de fiesta. Piensa más en la mujer que en gobernar su país. Tienes razón en Cosa Mala: que tiene ademanes napoleónicos. Puedes visitar mi blog www.elenagarcia-lavieenrouge.blogspot.com

Cide -

¿Simon y Punset? jajaaja

una de Madrid -

Estoy absolutamente de acuerdo con lo que dice Enrique. del Molino es mucho del Molino.

Enrique -

Pienso que los lectores de periódicos tenemos que romper de vez en cuando alguna lanza por los "plumillas" que dice del Molino, por aquellos profesionales que han engordado su agenda con el trabajo y no sólo en comidas palaciegas, ni en cenáculos conspirativos. Como lector, en concreto, del suplemento dominical de Heraldo, he de decir que a mí tampoco me parecen en absoluto menores los temas tratados, los reportajes y la prosa de del Molino. Sonará a peloteo de "bloguero", y quizás no le convenga que lo lean otros compañeros o algún jefecillo de su periódico, pero plumas como la del Molino (con perdón) salvan a un periódico como Heraldo y contarrestan mucha estulticia y mala escritura que habita en sus páginas.
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