Blogia
El Blog de Sergio del Molino

SOPOR

Sopor, mucho sopor. No por mí, que estoy con mil historias y la mar de feliz, sino por la actualidad. Qué aburrimiento, hijos míos. Ayer dediqué el día a encerrarme en un archivo histórico a rastrear pistas cual perro -creo que en marzo o abril ya podré contar alguna novedad firme sobre esta investigación-. Madrugué después de trasnochar, así que me fui a desayunar fuerte para espabilarme un poco. Iba con buen ánimo, de verdad, pero el cabrón del camarero racaneó el pincho de tortilla. Se ve que ha subido el precio de los huevos y las patatas, porque he notado cómo los pinchos de ese bar han ido menguando. Antes, el tío cortaba la porción alegremente con el cuchillo, y ahora apura el corte al milímetro.

Así que me senté con mi ridículo pinchito, mi café y el periódico. Fui pasando las hojas con desgana, sin que ningún titular me llamara lo más mínimo la atención. Pasé del rollo al coñazo, y del coñazo al sopor. ¿Será culpa mía? Pues no, me respondí tras liquidar el rácano-pincho. La culpa de todo la tiene Yoko Ono y el espíritu de Lennon que le sale por los poros.

Afinando más, los culpables son los políticos. Es que les veo, les leo o les oigo y arrecian mis inclinaciones suicidas. Qué pavisosos, qué julais, qué troncos. Y qué demagogos, y qué teatrillos tan cutres se montan. Qué pesadez, qué empacho. Y, sin embargo, cómo calan sus palabras en personas a las que se les presume inteligencia.

Un gay que conozco -fíjate qué moderno soy- me expresó el otro día sus temores: si gana el PP, ¿abolirán el matrimonio entre personas del mismo sexo? No sé quién me contó que en 1977 tenía unos vecinos que iban a comprarse una lavadora, pero que lo reconsideraron. El marido le dijo a la esposa: "La compramos después de las elecciones, que mira que si ganan los comunistas y nos la expropian, con lo que nos ha costado ahorrar". Sí, ya era una cosa ridícula y risible entonces, pero en 1977 se podían disculpar esas ingenuidades. A estas alturas de la película, yo pensaba que todos teníamos el culo pelao y sabíamos de qué iba el percal.

Pero no es así. La crispación ha calado y hay gente convencida de que, si gana el PP estas elecciones, los obispos se limpiarán el orificio anal con su certificado de matrimonio. No, por dios, que una cosa es la pantomima que los partidos escenifican con su crispación y sus milongas, y otra cosa es la realidad del país. Aquí no hay derechas ni izquierdas: sólo hay dos grupos de poder cuyas diferencias son simplemente de matiz. Sus rifirrafes son de mentirijilla: en lo esencial, están de acuerdo, comen en los mismos restaurantes y gobiernan de forma muy parecida. Sus ladridos son sólo estrategias para arrebatarle el poder al otro. Lo triste es que los ciudadanos entren al trapo de un teatrillo de guiñoles tan burdo.

Por ejemplo: ¿alguien puede decirme cuáles son las diferencias entre la política económica de Solbes y la de Rato? Las habrá, claro, pero serán detallitos de estilo. Ningún gobierno ha desmontado lo hecho por el anterior, aunque cuando están en la oposición parece que se van a comer al otro.

¿Que el PSOE sacó las tropas de Irak? Cierto, pero ese mismo partido participó en la primera guerra del Golfo y está por ver qué hubiera hecho en 2003 de haber estado en el gobierno: ¿se habrían opuesto a Bush? ¿Que el PSOE derogó el trasvase del Ebro? Sí, un trasvase impulsado por su propia política hidráulica, que el PP sólo había desarrollado.

Un ejemplo "tranquilizador" para los homosexuales que estén planificando exiliarse a Holanda: aunque ahora, en la oposición, el PP sufre de españolismo subido y jalea contra las políticas lingüísticas de País Vasco y Cataluña, desarrollan políticas lingüísticas similares en Valencia, Baleares y Galicia (cuando gobernaban), no se les ha pasado por la cabeza "recastellanizar" esas comunidades. 

Hay poco que inventar. En un estado de derecho con tantas instituciones consolidadas e inserto además en la Unión Europea, los partidos, en realidad, tienen poquito que hacer y que decir. Algo de maquillaje, un poquito de sombra de ojos por aquí y un colorete por allá. Pero lo fundamental no lo cuestiona nadie. 

En fin, que yo no temo al lobo feroz. Pase lo que pase tras el 9 de marzo, creo que mi vida va a cambiar bastante poco.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

15 comentarios

Vladimir -

Aunque con algo de retraso, se me permitirá que me incorpore a este interesante debate sobre las excelencias de nuestra democracia burguesa. De entrada, me recuerda las viejas vajillas de las abuelas, esas que están ahí de adorno, pero que en realidad no se pueden usar por si se estropean. Sólo de cuando en cuando. Sólo en las ocasiones especiales, y mientras tanto, en el día a día, a comer con la vieja. Pues con esta democracia pasa algo parecido. En el día a día no se puede utilizar (no sea que alguien se desmande) y cada cuatro años nos dejan usarla y luego otra vez a la alhacena hasta la próxima "celebración". La fiesta de la democracia, le llaman. Yo que pensaba que la verdadera fiesta de la democracia era que la mayoría de la gente pudiese decidir realmente sobre las cosas fundamentales de sus vida y de sus destinos.
En su primera reflexión nuestro amigo Sergio dice que los políticos montan sus teatrillos cutres. En el teatro lo que vemos es real aunque no es cierto, pero no hay engaño porque todo el mundo lo sabe. Nadie va al teatro creyendo que lo que esta viendo es cierto. ¿Cuando llega el mercadeo de los votos también todos sabemos de antemano que es mentira? ¿Y entonces, porque narices lo aceptamos sin más? Me vienen ahora a la memoria esos versos de Alberti "A galopar, a galpar/hasta enterrarlos en el mar".

OYE TU CABRON -

AQUI COMO SIEMPRE, TODOS INTENTANDO NINGUNEAR A LOS HEROES DEL SILENCIO!!! BUNBURY ES DIOS Y LOS DEMAS UNA PUTA MIERDA!!!!

Chewi -

Hmmm yo te había colocado en Familia y vida, la verdad es que te va más. Recapacita un poco sobre el tema y estudia el cambio.

S. del Molino -

Jajajajajajajaja. Mira, la existencia de ese partido es una buena muestra de lo inútil que es el ejercicio del voto en este "franquismo de partidos", como lo llama Pepe Ribas.
No, Enrique, yo siempre he sido de Fuerza Nueva.

Enrique -

Lo que le pasa a del Molino es que es del PAR...

S. del Molino -

Me olvidaba: mi parrafada va dirigida al último comentario de Disidente. No había leído los posteriores.

S. del Molino -

Interesante, pero no es para que te duela nada, por dios. El dolor hay que reservarlo para cuando las pérfidas mujeres te abandonan o los amigos te apuñalan.

Sólo tres apuntes:
1) Que, en esencia -y, muchas veces, en presencia- PP y PSOE vienen a ser como el poli malo y el poli bueno. Los modales pueden ser distintos; los resultados, no. Tampoco voy a negar que la primera parte de la legislatura supuso una regeneración democrática muy saludable: los niveles de ignominia a los que había llegado al PP de Aznar empezaban a ser insufribles. Era necesario, por el bien del propio sistema, refrescar el ambiente, y ese mérito le corresponde a Zapatero, no lo voy a negar. En cuanto a algunas de las leyes que mencionas, algunas han sido muy decepcionantes -bordeando el insulto a quienes se pretendía beneficiar, como el caso de la memoria histórica- y otras suenan a simple maquillaje. De todas ellas me quedo con la Ley de Dependencia como verdadero avance del Estado del bienestar.

2) Mi postura no es simplista ni ingenua. Simplista e ingenuo es tragarse la propaganda electoral de un partido y lanzarla como argumentos. Eso sí que es pereza mental.
España tiene una historia peculiar, el franquismo sigue vivo en muchas formas, y el PP es una de ellas, pero el PSOE no es ajeno a esa persistencia, y la ha alimentado desde 1982 en su propio beneficio. En sus bases sociales -si es que los partidos grandes tienen eso en el siglo XXI-, quizá recojan todavía las viejas "dos Españas", pero en institucionalmente no reproducen esa dialéctica. Y, si lo hacen, es de forma exclusivamente retórica y propagandística.

Y ya que estamos con citas, te dejo esta reflexión de mi admirado Rafael Reig: "Para eso, casi mejor eran Cánovas y Sagasta. Total, es lo mismo. La Administración ha vuelto a ser una bolsa de recompensas para los amiguetes; las elecciones, una comedia sin gracia, con compra de votos (mediante cheques-bebé, devolución de 400 euros, etc.) y promesas quiméricas. Los caciques gozan de buena salud (por ejemplo, Chaves en Andalucía). Han vuelto los cesantes galdosianos a llenar los cafés cada vez que cambia el turno de partido en el poder. Han vuelto también los "ojalateros", que no vendían hojalata, sino que deseaban que ojalá llegaran los suyos al poder, porque entonces se iban a enterar".

3) Yo no le doy la espalda al presidente Zapatero. Entre otras cosas, porque tampoco le he dado la cara nunca. Ni milito en ningún partido ni he votado nunca ni por el PP ni por el PSOE. Ni siquiera sé si pertenezco a la izquierda democrática, a la estalinista o a ninguna de las dos. Cada día tengo las ideas menos claras y, desde luego, hace tiempo que renuncié a identificarme con ningún partido. Desde luego, me siento ajeno a este turnismo partitocrático y, a no ser que el nuevo gobierno me ofrezca un bien remunerado puesto en un gabinete de prensa de algún organismo oficial, no tendré razones para sentir gratitud.

Como ves, soy escéptico y tengo la tensión arterial un poco baja, pero no obligo a nadie a participar de mi desidia.

Anakrix -

Disconforme, tus argumentos me parecen un poquito ingenuos. Tienes idealizado al Gobierno de Zapatero y parece que el PP es el ogro que va a acabar con la felicidad y la alegría. El PSOE es el mal menor, no digo yo que no, pero de ahí a verlo como el responable de un mundo ideal hay un abismo. Dices que los años de Aznar fueron "terribles". De verdad? La gente pasaba hambre? Había disidentes políticos detenidos y torturados? Igual tú tienes datos que desconocemos los demás... y en cuanto a los otros temas, déjame puntualizar: el Gobierno ha aprobado Educación para la Ciudadanía, una asignatura 'maría' que dudo mucho sirva para algo, pero se niega a replantearse las relaciones con la Iglesia Católica y a obligar a esta a autofinanciarse, que sería lo más justo. ¿La ley de la Memoria Histórica? Pregunta a la mayoría de los afectados que opinan de esta norma descafeinada que solo les da una palmadita en la espalda, pero no acaba con los archivos judiciales y policiales donde aparecen como criminales de guerra y no compensa de manera eficaz los años de sufrimiento que vivieron. En cuanto a la Ley de Igualdad, ojalá sirviera de algo, pero en este país las mujeres seguimos cobrando menos y echándomos al hombro el trabajo y las tareas el hogar. Eso no lo cambia una ley, es un problema cultural mucho más difícil de solucionar. La ley de la Dependencia no está mal, mira, pero es una ley que perfectamente podría haber aprobado el PP. En cuanto a la Teoría de la Conspiración, claro que es una gran vergüenza, pero también el anterior Gobierno socialista (el de González) acabó llenito de escándalos, corruptelas y mentiras. Aquí no se escapa nadie. Por eso, seguiría, pero no merece la pena. Desgraciadamente, la estabilidad y el desarrollo en los países avanzados ha acabado por pervertir el sistema político (si es que alguna vez fue bueno del todo). Apenas hay debate social, la política no está en la calle y ya casi no hay diferencias entre los grandes partidos. No pasa sólo en España. Todos los regímenes europeos tiene el mismo problema. Los partidos quieren ganar las elecciones a toda costa, y como necesitan captar al mayor número de votantes prefieren quedarse en un indefinido centro político que, eso sí, tiende a la derecha en el PP, y a la izquierda, en el caso del PSOE. Pero nada más...

Chewi -

Yo solo sé que me entra un desasosiego en las tripas cuando pienso que va a ganar el PP. Así que creo que alguna diferencia debe haber.

Yo creo que como costumbre española de pro debería imponerse a los inmigrantes que reconocieran:

1 Que reciben más ayudas del estado que ellos para montar negocios. ¿?
2 Que colapsan los hospitales y que cuando entra un españolito con una lanza clavada en el estómago desangrándose y un inmigrante va con un dedo roto, le atienden primero a él.
3 Que siendo de fuera es más fácil para ellos encontrar guardería para sus niños.

Eso, también lo encuentro yo muy español.

Disconforme -

Estimado Sergio: No querría pecar de insistente, pero comentarios como los tuyos son los que me reafirman en la convicción de que muchos ciudadanos de este país que se identifican con posiciones políticas de izquierdas merecerían sufrir permanentemente un gobierno de derechas, dada la simplicidad e ingenuidad de sus posiciones políticas. Me asombra que, tras vivir los ocho años terribles de gobierno de Aznar, todavía consideres que no hay diferencias reales entre PSOE y PP. Y todavía más que afirmes que, aunque Zapatero sacó las tropas españolas de Iraq (la decisión difícil y comprometida), no está del todo claro que no las hubiera llevado allí si hubiera estado en el poder (la decisión fácil y sencilla, como hicieron por ejemplo Francia y Alemania). Y también me asombra que olvides que en el último año de Aznar se trató de instaurar la asignatura de Religión como valorable para el currículo escolar (el gran deseo de la Iglesia y una manera de perpetuar su poder educativo), y que fue el gobierno de Zapatero quien anuló esta disposición y creo la Educación para la Ciudadanía (que no soluciona los problemas de la educación en España –aunque detesto usar la palabra “solución”– pero que al menos pone un granito de arena, ofreciendo un conjunto de herramientas para el razonamiento y análisis con las que los alumnos puedan formarse sus opiniones morales y cívicas, que no es poco). Y, para colmo, dices que, a lo mejor en otro momento, el Gobierno del PP sí hubiera aprobado la ley de matrimonio homosexual... Bueno, esto mejor no comentarlo, se descalifica por sí solo. Yo, por el contrario, me voy a ceñir a hechos concretos. Por ejemplo: ha sido el PSOE quien ha aprobado la Ley de Igualdad, no el PP (quien, por cierto, la impugnó ante el Tribunal Constitucional, no se nos olvide); ha sido el PSOE quien ha aprobado la Ley de la Memoria Histórica, no el PP (que también se opuso con virulencia); ha sido el PSOE quien ha aprobado la Ley de Dependencia, no el PP; ha sido el PSOE quien ha derogado el trasvase del Ebro, no el PP (que sigue amenazando con retomarlo), y así hasta un largo etcétera, por no hablar de las maneras y los modos ejercidos por los líderes de ambos partidos durante estos 4 años, incluyendo el apoyo de varios miembros del PP a la paranoica Teoría de la Conspiración, que pone a las claras la catadura moral de estos (y su caradura, añado también). Y por si faltaran más pruebas de las diferencias entre ambos partidos, tomemos por ejemplo la última propuesta de Rajoy sobre el llamado “contrato para inmigrantes”: no me digas que no es para echarse a temblar. Y, de postre, otro pequeño ejemplo de con quien nos la estamos jugando; te pongo a continuación, por si las desconocías, las declaraciones de Filip Dewinter, líder del Vlaams Belang, partido de ultraderecha belga: "Hoy no hay verdaderos partidos de derechas en Europa. La mayoría se están convirtiendo en socialdemócratas que abusan de la corrección política y no hablan de las preocupaciones reales de la gente como la inmigración. Tal vez la excepción sea el Partido Popular español, un verdadero partido de derechas, pero los demás...". Creo que con esto está todo dicho.

Cuando Labordeta dijo que Zapatero era el primer presidente de izquierdas de la democracia no lo decía por hacer una gracia. Y me sabe muy mal la ingratitud de algunos ciudadanos de izquierdas (me refiero a la izquierda democrática, no estalinista, que conste) que ahora quieren volverle la espalda a un buen presidente de gobierno que no ha dudado en apostar por políticas sociales de fuerte impacto y cierto riesgo. Eso es lo que personalmente más me duele.

Saludos.

S. del Molino -

Disconforme: ¿en serio crees que los privilegios educativo-religiosos de la Iglesia están no ya amenazados, sino ni tan siquiera cuestionados, por el PSOE? A lo mejor un cura de pueblo así lo cree, pero un ciudadano medianamente leído...
En cuanto a lo de que el PP nunca hubiera aprobado el matrimonio homosexual... Probablemente no en esta legislatura. Y permíteme que dude de que la inclusión de una asignatura inocua sea algo más que maquillaje para evitar abordar los verdaderos problemas de la educación en España.

Disconforme -

Me parece demasiado simplista equiparar de esa forma dos partidos políticos que, en algunos aspectos, sí realmente diferentes. Me parece también un acto de pereza mental enorme. El PP NUNCA hubiera aprobado la Ley de matrimonio homosexual y tampoco hubiera creado la asignatura de Educación para la Ciudadanía, por poner dos ejemplos (por si no vale lo de la Guerra de Iraq y la ridícula y paranoica Teoría de la conspiración, que el PP ha apoyado durante meses). Que las políticas económicas de ambos partidos converjan no significa que lo hagan el resto de sus políticas. No seamos tan simples. Cuando la Iglesia monta los pitotes que monta no lo hace por entretenerse: quiere seguir manteniendo sus privilegios educativo-religiosos, y sabe que lo tiene más fácil con el PP que con el PSOE. Si te interesa, en el diario El País de hoy hay un magnífico artículo de Ignacio Sánchez-Cuenca sobre las diferencias que existen entre ambas formaciones políticas y que no nos tan superficiales que pretendes hacer ver. El link es este:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/9-M/batalla/electorado/centro/elpepuopi/20080207elpepiopi_12/Tes

Merece la pena leerlo con detenimiento. Aclara muchas cosas.

Don Pelayo -

Será castigado con pena de expulsión irrevocable el inmigrante que no durmiere la siesta o que perturbare tan sana cuan arraigadamente española costumbre.

Severiano -

Pues para que se te vaya pasando el sopor, propongo a los contertulios ayudar a Mariano Rajoy hilvanando un catálogo de costumbres españolas que los inmigrantes habrán de respetar escrupulosamente so pena de ser expulsados de España. Sin ánimo de agotar el tema, ni mucho menos, empiezo la lista:

- Hacer verbenas en la plaza pública hasta las tantas de la mañana con la música a toda pastilla, con independencia de si los vecinos quieren dormir o no (costumbre muy arraigada entre los munícipes).

- Sacar en procesión estatuas de madera ocupando la calle durante días y noches enteros, al tiempo que se hace mucho ruido con todo tipo de artefactos.

- Vaciar el cenicero del coche en el lugar público donde lo has aparcado.

- Preguntar si la factura la quieres con IVA o sin IVA (costumbre muy arraigada entre los operarios de reparaciones domésticas).

- No hacer factura en absoluto (costumbre de profesionales por cuenta propia).

- Fumar como corachas en los bares y restaurantes.

- Mear en la calle.

¿Seguimos?

Anakrix -

Tienes razón. Sólo que el problema no es solo de España, sino de todas las democracias occidentales. No creo que haya cambios fundamentales en EE. UU. si un republicano o un demócrata gana las elecciones de noviembre. Por eso, desgraciadamente, nos tenemos que conformar con esos pequeños matices que distinguen un partido de otro. Y en nuestro caso, si puedo elegir entre un partido que aprueba el matrimonio homosexual y otro que jamás lo hubiese sacado adelante, pues tengo clarito a quién prefiero...
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres