Blogia
El Blog de Sergio del Molino

CÓMICS FUERA DEL ARMARIO

CÓMICS FUERA DEL ARMARIO

¡Paren las máquinas! ¡Atención, atención! ¡La nueva revolución cultural está aquí! Desde este fin de semana, ya nada
será igual. Este sábado, anticipándose a las tendencias, yendo un paso por delante -qué digo un paso, ¡al menos dos, y de zancada!- el suplemento Babelia de El País nos dice que podemos salir del armario y respirar en paz. La sacrosanta autoridad cultural nos da el beneplácito y nos besa solemnemente en la frente para comunicarnos la buena nueva: desde ahora, leer cómics ya no será considerado una manifestación de debilidad mental. Y para que quede claro que los otrora pintores de monigotadas ya forman parte del selecto club de la alta cultura -para escándalo de los discípulos de Theodor Adorno-, le dedican la portada al simpar Moebius, invitado de honor en el próximo Salón del Cómic de Barcelona. El País nos dice: "Marchemos todos juntos, y yo el primero, por la senda viñetacional".

Tras un buen perfil entrevistado de Moebius, viene una guía para que los eruditos a la violeta se introduzcan sin miedo ni asco en el mundo del cómic. Y, de regalo, una más que discutible selección de ocho álbumes "que anunciaron la madurez gráfica". Para que el cambio de paradigma no le pille de sopetón y pueda citar con elegancia alguno de esos títulos en la tertulia literaria si a alguien le da por hablar de "novelas gráficas" y usted no ha tenido tiempo de indagar en tales miasmas modernillas. Todo un detalle.

Tan insigne ocasión merece ser celebrada con una sentencia comiquera de enjundia. "Pos bueno, pos fale, pos malegro".

Lo primero que he hecho es comprobar la fecha del periódico. Me debo de haber confundido y he cogido un periódico de hace 30 años. Pero no, pone 12 de abril de 2008. Y, sin embargo, sería más propio que pusiera 12 de abril de 1978, porque desde más o menos esa fecha, nadie que tenga un mínimo de inquietud, sensibilidad y criterio considera el cómic una manifestación cultural menor. Es cierto que en muchos planes de estudio de universidades (españolas, sobre todo) se le sigue ninguneando y tratando bajo el epígrafe de "subcultura". Y también es verdad que los señorones con hemorroides y levita se seguirán llevando las manos a la cabeza, pero seamos serios, por dios: da un poco de risa que quieran legitimar el cómic a estas alturas, cuando hasta el Estado ha creado ya un Premio Nacional. Es más, el propio diario El País lleva muchos años atendiendo y cubriendo muy bien la actualidad del comiqueo, claro que nunca lo había hecho en su suplemento cultural noble. ¿Así que es eso? ¿No lo están descubriendo, sino ennobleciendo? Cuánto honor.

Entiéndaseme: bravo por quien haya decidido meter por fin a los comiqueros en Babelia, pero podrían haberlo hecho con un poquito más de enjundia, no disculpándose todo el rato y diciendo cada tres líneas: "No se asuste, oh, lector egregio, que en las viñetas también hallará satisfacción a su sed de esteta". No era necesario ese latiguillo.

Yo me acabo de terminar este tebeo que me traje de Francia y que completa mi colección del detective Nestor Burma. Es la última entrega, editada en 2007 y todavía sin traducir al castellano (si es que se traduce, claro).

Creo que he hablado alguna vez de él. El gran Tardi (cuya influencia puramente estilística en el cómic europeo es equiparable a la de Moebius, aunque Moebius, además, tiene mucha influencia intelectual y de "conceto", no sé si me explico) empezó en 1982 a adaptar las novelitas policíacas de Léo Malet, que tratan de las aventuras del detective parisino Nestor Burma. La peculiaridad de la serie es que se estructura en mosaico: cada novelita es una tesela, y todas juntas forman la ciudad de París, ya que cada historia transcurre en un arrondissement distinto.

Tardi, que es un dibujante obsesivamente realista -con los objetos y los paisajes, más que con los personajes, que tienden más al trazo grueso-, vio que las novelas tenían una fuerza gráfica poderosísima y perfectamente adaptable a su forma de entender el tebeo. Documentándose exhaustivamente sobre cada barrio parisino -sin olvidar los coches, la moda y los peinados de cada año concreto, ya sean de los años 40, 50 o 60-, Tardi se propuso dar forma de viñetas a ese París de Malet, retratándolo con cariño y respetando a la vez el aire noir del mundo del detective, con su lenguaje hampón y minado de argot. A poco que conozcas París, reconoces rápidamente las esquinas, los cafés, las calles.

Sin embargo, no sé muy bien por qué -quizá algún erudito bloguero me lo pueda aclarar: será recompensado con un sonoro beso-, Tardi sólo hizo los cinco primeros álbumes (a una tinta, por cierto). En 2000 se interrumpió la serie, y se retomó hace poco con dos nuevas entregas (120, Rue de la Gare y este, El sol nace detrás del Louvre). Ambos vienen a color y están firmados por dibujantes menores que se han comprometido a respetar los trazos de estilo que Tardi había marcado para la serie. Técnicamente, son mejores estos dos últimos, pero les falta el alma preciosista de Tardi. A veces, lo que buscamos y queremos de un artista es su imperfección, ya sea deliberada o no.

Os cuento todo esto porque veo por Babelia que ya puedo hablar sin tapujos de esta filia mía. Ya no tengo que andar persiguiendo a chaperos en callejones ni casarme con una chica por el qué dirán. Por fin puedo vivir mi amor en sociedad y sin tapujos. Gracias, Babelia, por tu gran labor didáctica.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

5 comentarios

Chelita -

Anda, que a buenas horas se caen del guindo los pedantes del Babelia. Aunque hayan querido ignorarnos, somos muchos los que llevamos años disfrutando de Predicador, V de vendetta, Elric de Melniboné, Akira, los Metabarones, Milo Manara, Nazario y tantos otros. Ahora sólo me queda que algún medio 'serio y generalista' reconozca que el rock clásico, el rock duro y el heavy también es un arte absolutamente respetable y recomendable.

¡Salud y república!

Severiano -

Me apunto a la exaltación republicana.

S. del Molino -

Pues claro! ¡Y con toda la intención del mundo!
Por cierto, FELIZ DÍA DE LA REPÚBLICA
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres