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El Blog de Sergio del Molino

ALLO, ALLO!

ALLO, ALLO!

No todo son amarguras, soledades y callos en los dedos en la vida del cartujo escribidor en el que me he convertido estos días. También hay momentos para los chistes de tercero de EGB, esos que tanto nos gustan. Como el e-mule funciona fatal, hace mucho que no me bajo nada, pero como tenía mono de series, el otro día fui a la Fnac a olisquear las novedades en DVD, a ver si habían sacado alguna temporada nueva de las series que me molan. No encontré estrenos, pero me di de morros con una joya que tenía almacenada con mucho cariño en mi cabeza de alcornoque: Allo, allo! Qué gran momento, amigos.

Tenía un recuerdo difuso e infantil de esta serie que veía en Canal 9 a finales de los 80. Recordaba que era una producción inglesa, que la cosa iba de ingleses riéndose de los franchutes, que la estética de los decorados era feísta, y la interpretación, bárbaramente histriónica. Recuerdo que tenía un humor de trazo grueso que me hacía mucha gracia, y tenía miedo de que ahora me pareciera una soberana mierda.

Pero no. Nos enchufamos los primeros episodios y aquello fue una jartá de reir. Qué maravilla. Qué buenos son los ingleses cuando se ponen tan insoportablemente ingleses. Qué buenos son los ingleses cuando escarban en las miasmas (sí, he dicho miasmas, ¿algún problema?), cuando se revuelcan en su propia cochiquera barriobajera, cuando se deslizan sin frenos por la cuesta abajo de la parodia burda y tabernaria. Qué gozada.

Allo, allo! es una sitcom de la BBC que parodia las pelis sobre la Resistencia francesa. El prota es René, patrón de un pequeño bistrot de pueblo frecuentado tanto por alemanes como por resistentes. A él sólo le preocupa su negocio, la guerra se la sopla, pero se ve obligado a hacer equilibrios entre los dos bandos: se convierte en agente de la Resistencia, pero sin incomodar a los nazis, con los que también coleguea. La acción transcurre sólo en tres espacios: el local, la trastienda y la habitación de la abuela, en el ático, cuya cama se usa como antena de transmisiones clandestinas.

A partir de ahí, cada capítulo es una sucesión de chistes gruesos que ridiculizan fundamentalmente a los franceses y a los héroes de la Resistencia, aunque los ingleses también se llevan su parte. Hay un gag buenísimo en el que René habla con dos ingleses. Los dos lo hacen en inglés, pero no se entienden porque supuestamente unos hablan en francés y otros en inglés. La coña se prolonga hasta el absurdo más absurdo, como en la buena tradición teatral cómica inglesa, y yo me tengo que sujetar la caja torácica para que no se me salga de la risa.

Es un humor no apto para remilgados ni para militantes del humor inteligente, que todavía no he conseguido averiguar qué es. La parodia se basa en tópicos primarios y chabacanos, pero con la agilidad y la chispa que José Luis Moreno cree tener y de la que anda tan falto. Supongo que el hecho de que en España la pasaran por las autonómicas provocó que más de medio país se la perdiera en su momento, pero mi consejo es: si rondas los 30, creciste con los mitos televisivos tardoochenteros y primeronoventeros, si Aterriza como puedas te parece vergonzosamente divertida, si tienes cierta alma chanante y si te partes el ojete con la troupe de Joaquín Reyes, bájatela o cómpratela, porque la vas a gozar un montón. Pero si tu rollo son los jerseys de cuello vuelto y el humor inteligente de Woody Allen, pasa de Allo, allo!, porque no sólo no vas a entender nada, sino que probablemente tu sensibilidad quede irremediablemente herida, como una perdiz tras un atracón de perdigones. Échate una partida al trivial o canta en el karaoke de la Play mientras tus torpes y malhablados amigos disfrutan de las astracanadas burdas de René y sus amantes francesas.

¡Viva la BBC!

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2 comentarios

Rodrigo Rato Jr. -

Hay una serie inglesa llamada Black Books que es muy buena tambi'en. Un irland'es borracho es el dueno de una librer'ia en un barrio ingl'es. Me recuerda a la Championship Vinils de High Fidelity. Los cap'itulos son una sucesi'on de gags ri'endose del estereotipo irland'es y de los ingleses, of course. No es ochentera, por lo que pierde ese toque cutre, pero tampoco es que sea una superproducci'on. Yo la vi en ingl'es y no s'e si est'a en espanol. Mi teclado no, desde luego. Pues eso. Salud.

Anakrix -

La he visto!!! Y reconozco que tenía algunos prejuicios porque no me sonaba muy bien eso de que era una serie un poco cutre con chistes facilones. Pero resulta que ahí está la gracia. Se ríen de los franceses,de los alemanes, de los franceses... juegan con los tópicos sobre todos ellos combinados con su poquito de mala baba y su mucho de ironía. En fin, que me ha encantado. Aún me estoy riendo con la cama-radio de la abuela francesa...
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