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El Blog de Sergio del Molino

PULSIÓN ESCÓPICA

Un pedante semiólogo -una de las subespecies más insufribles de la especie pedante: dicen que surgió en París y, tras desovar en Roma, se extendió por toda Europa y parte de Estados Unidos. Hoy está en riesgo de extinción, pero sigue parasitando varias cátedras en varias prestigiosas universidades- que tuve de profesor decía que la razón de ser del porno es la pulsión escópica. Es la típica expresión que no se atrevería a decir en un bar de Chamberí mientras en la tele ponen un Madrid-Atleti, pero que en la universidad, delante de un grupo de estudiantes adormilados, se permitía el lujo de pronunciar con suficiencia y altivez ("queridos parroquianos: vuestro interés por el fútbol responde a una pulsión escópica". "Escópica tu puta madre, chaval, que a mi nadie me llama eso", le responderían).

Escópico: helenismo referido a la mirada. La pulsión de mirar, que llevamos inscrita en nuestro ADN, el impulso irrefrenable a no apartar la mirada, a ver cuanto más, mejor, y cuanto más detalle y profundidad, mejor. Es la que activa los mecanismos del deseo y del morbo. Y el porno, es verdad, se diferencia de cualquier otro cine en que todos sus recursos están orientados a alimentar esa pulsión escópica sin trabas ni distracciones: por eso los planos tienen que ser primerísimos y cerrados, y la luz, diáfana, sin sombras artísticas. Que se vea todo bien claro, que no haya trampa ni sutilezas ni elipsis.

¿Dónde creen ustedes que he encontrado la mejor reflexión sobre la pulsión escópica? ¿En Umberto Eco, en Roland Barthes, en Jean Baudrillard? Ya quisieran esos pelagatos. La mejor reflexión está en YouTube.

Muchos ya conoceréis el fenómeno 2 girls 1 cup, que lleva unos meses causando sensación en internet, y que ya ha sido parodiado hasta por Padre de familia. Os lo resumo. Hay por ahí un trailer de un minuto de una peli llamada Hungry Bitches (literalmente, Zorrones hambrientos). No sé cómo es porque hay que ser buscador de nivel avanzado para encontrarla, y yo he estado a punto de darme de morros con algún virus en más de un intento, así que he desistido. Según las descripciones, la cosa es que dos señoritas se despelotan, una de ellas pone el culo en pompa junto a una gran copa o ensaladera y da a luz un señor ñordo. Cogen el recipiente y empiezan a papearse ese estiercol a medio hacer, poniéndose la cara perdidita de mierda. Para culminarlo todo, en una apoteosis bulímica, se vomitan la una en el cuerpo de la otra.

La cuestión es que a alguien se le ocurrió grabar con una webcam la cara de un amigo mientras veía ese vídeo, y colgó la reacción en YouTube. La moda se convirtió rápidamente en planetaria, y hay miles de vídeos de gente poniendo cara de asco y con arcadas mientras sus colegas se ríen por detrás:

Hay nietos que torturan a su abuela para reírse de ella:

Gente que lo parodia y lo retransmite como si fuera un partido de fútbol:

Personajes de Barrio Sésamo:

Y, por supuesto, Stewie Griffin:

Bien, amiguitos, acabáis de asistir a una reflexión de una gran hondura filosófica, y no lo digo de coña. A través de esta broma global de Internet, hemos dejado a la altura del betún a los semiólogos del mundo, que nunca pensaron que la inteligencia y el sentido del humor del común de los mortales que no han hecho un doctorado en la Sorbona pudiera alcanzar una sofisticación tan brillante.

Alfred Hitchcock estaría orgulloso de todos estos internautas, pues han aplicado una de las máximas de su manera de entender el cine: lo que importa no es el suceso ni el misterio en sí, sino cómo se comportan los personajes ante ese misterio. Por eso él construía toda la trama en torno a un elemento indeterminado que carecía de importancia y al que llamaba McGuffin. El McGuffin podía ser un microchip, un cuchillo, la herencia de un asesinado o una casa entera, como en el caso de Rebeca. Da lo mismo, porque a lo que va a dedicar sus esfuerzos de contador de historias es a poner la cámara delante de las caras de los personajes cuyas vidas están afectadas por ese McGuffin, y lo que a nosotros, espectadores indefensos, nos cautivará, no es el McGuffin, sino las reacciones y las emociones de esos personajes.

El vídeo de la coprofagia nos importa una mierda, nunca mejor dicho. Por mucho que nos quieran hacer ver lo contrario, estamos ya curados de espanto. El Marqués de Sade, en el siglo XVIII, ya incluyó en Las 120 jornadas de Sodoma un cuento coprófago que seguro que es mil veces más repugnante que el vídeo de 2 girls 1 cup. Era un relato tan explícito que hasta se detallaba la dieta que seguía la protagonista para obtener los bollitos que más le gustaban al coprófago, que aplicaba su boca sobre el esfínter de la chica y le daba palmaditas en las nalgas para indicarle que fuera soltando lastre. No, no nos escandaliza la depravación en sí: queremos aprovechar sus mecanismos para crear otra cosa, y este proceso de creación colectiva habla de un público muy sofisticado y cachondo, nada que ver con la pasividad semianalfabeta que los informes Pisa nos quieren hacer ver. Este fenómeno, al volver la cámara hacia el espectador, está haciendo lo que ni Bertolt Brecht ni los teóricos de la demolición de la cuarta pared ni los fanáticos de la postmodernidad se atrevieron a hacer: le está diciendo a los gurús de la comunicación que no somos gilipollas, que la butaca rígida no es nuestro sitio y que, sin mesianismos ni ideologías, estamos en disposición de dejar de ser un público pasivo.

El fenómeno de 2 girls 1 cup es un mensaje para políticos, periodistas, cineastas y gerentes de la SGAE: o se lo curran más (pero mucho más) o están perdidos, amigos. Apliquémonos el cuento.

PS: Gracias por los mensajes de ánimo. La borrasca ya se aleja por el horizonte. Que tenga ganas de escribir sobre estas cosas es un síntoma de que todo vuelve a su sitio.

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7 comentarios

ANÓNIMO BENÉVOLO -

Aquí lo tienes por si te puede la curiosidad.
http://www.tuporno.tv/videos/dos-chicas-y-una-copa

S. del Molino -

Chorche: gracias, amiguete.
Ángel: ay, jomío, que no sabía por dónde iban las especulaciones, y como en esos temas tengo especial cuidado porque nunca he querido abrir aquí esa espita de recomendaciones y falso colegueo literario tan habitual en el mundillo bloguero, me parecía que tu comentario me daba una ocasión perfecta para dejar clara mi postura y atajar posibles suspicacias futuras. Gracias por el interés, Ángel, halagado me siento. Un abrazo.

Ángel Martínez -

Ouch, me perdí esa información. Culpa mía.

Que no se malentiendan mis palabras. Aparte de "El trino del diablo", hablaste de la antología de espaguetti western, y de "La cocina caníbal"... Tropo es una editorial que me encanta, y como en su web no anuncian nada para el 2009, y aquí a veces había leído información, por eso preguntaba.

Cuando dije que si publicarías ahí fue por decir una. No esperaba ni tenía intención de acertar, con la de editoriales que hay y con los pocos libros de escritores emergentes que saca Tropo. No sabía que ya habías desvelado la editorial. Siento si ha parecido otra cosa, pero no había mala intención.

Felicidades entonces por la flamante publicación.

Un saludo.

Chorche -

Gran post, si señor. :)

S. del Molino -

Anakrix: pobres abuelas...
Ángel: no entiendo la suspicacia. Ya dije el mes pasado que mi editorial era Tropo, con la que estoy encantado. Pero, ¿cuándo he informado yo de sus novedades? En este blog sólo he hablado una vez de un libro suyo, el de Daniel Moyano, cuya historia de rescate publiqué en Heraldo. No suelo informar de las novedades editoriales de nadie. Aquí me limito a escribir de lo que me pide el cuerpo cada día, y cuando hablo de libros o de escritores es porque me interesan. Hay editoriales que me mandan libros que creen que pueden interesarme, y yo se lo agradezco un montón, pero obviamente no siento ninguna obligación de reseñarlos o no, a no ser que despierten algo en mí. Aquí sólo me guío por mi gusto y mis manías, y eso lo saben tanto mis editores como los que me mandan libros. Por favor, no me atribuyais dobleces o silencios a los que no soy dado.

Ángel Martínez -

Sergio, hace tiempo que nos tienes desinformados de las novedades editoriales de Tropo. ¿Qué tienen preparado para inicios de 2009?

Cada cierto tiempo decías algo, y ahora... ¿no serán ellos lo que te van a sacar Malas influencias?

Anakrix -

Ja, ja, ja... la verdad es que a mí no me apetece nada ver el vídeo original, que parece bastante repugnante, pero las reacciones de la gente son geniales. Sobre todo la de la pobre abuela. Ya le vale a la Jackie, ya...
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