Blogia
El Blog de Sergio del Molino

CAMBIO DE VIDA

Antes de contar un par de cosillas más de mi última escapada americana, permitidme un breve receso. Esta semana dejo atrás siete años de mi vida. Seis de ellos vividos en Zaragoza y uno en Castellón, pero todos ellos como reportero dominical, como pergeñador de suplementos dominicales. Siete años contando historias semana tras semana, siete años creciendo, aprendiendo, rastreando entre la actualidad, sufriendo y apurando el maldito cierre. Sabéis poco de esa vida mía porque en realidad forma parte de mi intravida, pero aunque no me haya explayado mucho relatando sus pormenores y miserias, mi trabajo en el suplemento dominical ha condicionado y marcado demasiado mi forma de vivir.

A partir de hoy, cambio de responsabilidades y comienzo una nueva etapa en mi vida profesional como periodista, aunque sin cambiar de empresa. Me apeo parcialmente del papel y me incorporo al proyecto de renovación de internet. Dejo el siglo XIX y me meto de lleno en el XXI. Los horizontes están abiertos y, cuando termine la fase de rodaje, aprendizaje y adaptación a las nuevas circunstancias, espero aportar mucho a una web periodística potente y dinámica.

No abandono del todo el papel. Mantengo mi columna de los viernes en el suplemento MVT y prosigo con mi sección de libros los miércoles en las páginas de Cultura. 

En esta nueva etapa le voy a dar mucha marcha al recién estrenado blog literario De reojo (hoy hay nueva entrada), y seguiré practicando el reporterismo, pero aprovechando las posibilidades de Internet, yendo más allá del texto mondo y lirondo.

Me apetece mucho empezar esta nueva etapa. Hace tiempo que pinchaba a mis jefes para que me dieran cuartelillo, suplicándoles un cambio de aires. En mi nueva responsabilidad voy a tener horarios (¡horarios! No me acordaba de lo que era tenerlos, vivía tomándome al pie de la letra lo de full-time), lo que me va a dejar más tiempo y tranquilidad para mis negocios literarios, y eso es algo que ansiaba con desesperación. Sin embargo, ahora que ha llegado, siento un poco de nostalgia por lo que dejo atrás. Al mudarme a mi nuevo puesto en el periódico he aprovechado para hacer una limpieza a fondo de mis papelotes y de esas cajoneras que con mucha presunción me atrevo a llamar archivo. En el proceso han reaparecido de la bruma del olvido decenas y decenas de reportajes de los que no guardaba ninguna memoria, y me he dado cuenta de que, a pesar de todos los pesares, he hecho cosas majas, que dejo una buena herencia.

Han merecido la pena las noches hasta la una de la mañana, los madrugones para subir a un coche y llegar a un sitio olvidado del extensísimo y desconocido Aragón para encontrar una mano robusta, unas palabras emocionadas y unos paisajes acongojantes que un día después, tras macerar en mis agotadas neuronas, salían regurgitados en forma de reportaje. He recorrido Aragón entero contando historias, he conocido todas las comarcas de esta tierra trabajando, y no creo que haya una calle de Zaragoza que no haya visitado alguna vez para contar algún relato ensombrecido en ella. He maldecido muchas veces, me he cabreado, me he dejado llevar por la rabia, la he cagado más de diez y más de veinte veces, he tenido mil disgustos y he perdido pelo, pero creo que ha merecido la pena. Estoy convencido de ello. Entre la morralla, me quedo con un ramillete denso y aromático de historias que ya forman parte de mí, que me han hecho ser como soy, sin las cuales no sabría explicarme. Y unos cuantos amigos de propina.

Todo eso queda atrás ahora. Empiezo una nueva vida en este año 2009 que parece que me va a cambiar en muchos sentidos. No solo por el arranque, con Malas influencias, de lo que espero que se convierta en una carrera literaria y con estos cambios profesionales, sino con otros vaivenes personales intensos. Son meses frenéticos, y todavía van a ponerse más fieros. El horizonte pinta bonito, y espero poder contarlo aquí.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

Mecha -

Lo mejor en la nueva etapa, amigo.
Sigo esperando tus malas influencias aquí...

Gabriel -

Enhorabuena!!! todo parece que te va bien.
Me alegro mucho!
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres