Blogia
El Blog de Sergio del Molino

MARICÓN Y BLASFEMO

MARICÓN Y BLASFEMO

Me ha encantado esta historia que he leído a Sónia Hernández en el Culturas de La Vanguardia de hoy. Mi ignorancia es inabarcable: la desconocía absolutamente.

Agustín Gómez Arcos era un chaval de Enix, provincia de Almería, nacido en el terrible año de 1933, hijo de un alcalde republicano. Es decir, que le tocó crecer entre mondas patateras de posguerra, pero pronto marchó a Barcelona a estudiar y a probar suerte con las letras. Los estudios de Derecho los colgó pronto, y con la literatura no tuvo mejor suerte. Escribió un par de obras de teatro que no llegaron a representarse porque la censura franquista dijo que nanay. Se daba la circunstancia de que Gómez Arcos era homosexual, así que, ahogado en una España que le censuraba en los escenarios y en la vida, cogió el petate y cruzó los Pirineos.

Triunfó en Francia, después de que un editor viera una obrita suya que unos aficionados representaban en un café. Se la editó, tuvo un exitazo de la leche y siguió escribiendo en francés, con gran éxito hasta su muerte, en 1998.

Su fama llegó al recóndito Enix. O el eco de su fama. Se enteraron de que un chaval del pueblo triunfaba allá en París y no cupieron en sí de orgullo. Así que le dedicaron una calle, colocaron una plaquita en su casa natal y el ayuntamiento creó un premio de novela al que le puso su nombre.

Así de orgullosos estaban hasta que, en 2007, se tradujo al fin un libro suyo al español, idioma en el que estaba inédito. Era L’Agneu carnivore (El cordero carnívoro), novela ganadora del premio Hermés de 1975. Los de Enix corrieron a leerla, encantados de ver a su chaval reconocido al fin en España, pero más les valdría no haberlo hecho.

Qué barbaridad. Resulta que El cordero carnívoro es una historia de incesto entre hermanos. Tórrida, húmeda, obscena. Una blasfemia. Qué digo una blasfemia: ¡un pecado mortal, una condenación absoluta! ¡Qué perversión, qué guarrería, qué indecencia! A las viejas beatas les volvió la regla del susto, y el sargento de la Benemérita salió a matar perdices con su pistola reglamentaria para descargar su furia.

Vale, en Enix también se habían modernizado. Sabían que el chico era maricón y no les importaba. O hacían como que no les importaba. Pero aquella cochinada con forma de libro... Eso sí que no. ¡Y el maestro había propuesto que lo leyeran los chavales en la escuela! Qué despropósito, cuánta desvergüenza.

Se armó la marimorena. Pidieron al alcalde que le retiraran la calle que tenía dedicada en el pueblo y que el premio de novela dejara de llevar su nombre. O que se suprimiera. A saber qué novelitas de mierda estaban premiando. A ver si estaban subvencionando mariconadas de esas proabortistas y catalanistas.Y la placa conmemorativa, que se la metieran por el culo a alguno de los progres que defendía el librito de marras.

La historia saltó a los medios de comunicación, y al final se impuso el sentido común. Los exaltados moralistas, por una vez, no se salieron con la suya, y el pleno del ayuntamiento rechazó la propuesta de retirar los honores a Agustín Gómez Arcos. Hoy se mantiene como hijo ilustre de Enix, a pesar de los meapilas vocingleros.

Ahora, la editorial Cabaret Voltaire ha traducido otra novela de Gómez Arcos, Ana No -reseñada por Sónia Hernández en La Vanguardia-. He corrido a encargarla en mi librería favorita -junto a El cordero carnívoro-. Cuando las lea, te cuento, a ver si me escandalizan más que al boticario de Enix.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

S. del Molino -

Ey, ey, ey, haya paz, que Gilgamesh está de broma (y aunque no lo estuviera, tiene derecho a odiar mi libro, incluso a odiarme a mí, faltaría más). No os pongáis insultosos ni faltones, no me obliguéis a meter tijera a los comentarios, por favor.

carlos -

al del comentario de arriba (Gilgameshtu o Gilipollas) tienes el problema de ser facha, o sea enfermo, genocida...
mejor deja de leer

Gilgamesh -

Curiosa historia.
A tó esto, que llevo ya 3 relatos (qué mérito) de su libro...
¿Es suficiente para ponerle a parir ya o me espero para desatar la "mala uva si se da el caso", en plan crítico destroyer?
Bueno, esperaré.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres