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El Blog de Sergio del Molino

VOY A PASÁRMELO BIEN

Planes, proyectos, plazos, fechas... Qué baja laboral más ajetreada estoy teniendo. Y calurosa.

¿No te lo había dicho? Tengo las pruebas de mi nuevo libro. La editorial me las ha mandado esta mañana. 256 páginas. No está mal. Gordito, pero sin intimidar. No me gustan esos tochos que apabullan, que parecen matones en los estantes de las librerías.

Este fin de semana le tengo que dar la segunda y definitva corrección. Es complicada, porque lleva ilustraciones que van acompañando a la historia, y el proceso de maquetación ha sido más engorroso de lo previsto. Están diseñando la portada. Supongo que me mandarán un par de bocetos mañana. Cuando la elija, la cuelgo aquí para que la veas.

Ya lo sabes porque lo he contado muchas veces: se titula Soldados en el jardín de la paz, y es un ensayo-reportaje sobre la presencia alemana en Zaragoza. Hablo de unos alemanes que vinieron en 1916 refugiados del Camerún, que era colonia germana y fue invadida por los aliados durante la Primera Guerra Mundial. Cuento sus peripecias en la ciudad, cómo algunos lograron quedarse después de 1919 y algunas batallitas más.

Sale Albert Einstein y todo.

Y charcuteros que fabrican deliciosas salchichas en el frente ruso durante la Segunda Guerra Mundial.

Y Ramón J. Sender.

Y fotógrafos vintage que se enamoran de quien no deben.

Y nazis. Nazis a porrillo. Hay fotos con esvásticas de lo más morbosas. Hasta Adolf Hitler asoma de refilón. Y el malo malísimo Wilhelm Canaris.

El libro abarca 40 años de historia: de 1916 a 1956. He seleccionado algunos relatos y personajes y con ellos he compuesto el libro. No están todos los que son, pero sí que son todos los que están. Hay que dejar cosas sin contar. Un buen cuentacuentos no suelta todo lo que sabe. También hay cosas que no sé y que, por tanto, no he podido contar. Si otros las saben, que las cuenten si quieren.

Me ha costado tres años de trabajo. No intensivos, claro, pero sí bastante constantes. Me he dejado las pestañas en más de un insalubre archivo y he tenido que hablar con gente que no quería hablar conmigo. Y seguro que no he podido hablar con gente que sí quería hablarme. También he leído unas cuantas decenas de libros y me han tenido que traducir del alemán tres o cuatro cositas. Pero creo que ha merecido la pena: no he enfermado en el proceso y mi chica ha aguantado el tirón con una empatía y comprensión dignas de una mártir. Sin su apoyo no habría llegado a este punto. Soy disperso y me veo superado por los proyectos grandes con facilidad. Si ella no me hubiera aguijoneado, no habría podido dedicar tres años de mi vida a profundizar en un solo tema. Gracias.

Lo voy a dejar listo para imprenta antes del 1 de agosto. En septiembre entrará en distribución, y en octubre, con el curso otoñal empezado y los ejemplares un poco rodados en librerías, haremos las presentaciones y las mandangas promocionales, con paseíllo televisivo incluido, si tienen a bien los compañeros catódicos. Iré informando debidamente.

En esta convalecencia he aprovechado para diseñar la estructura del que espero que sea mi tercer libro. El título lo elegí hace mucho. Incluso antes de que me llamaran para decirme que querían publicar Malas influencias, que entonces tenía otro título. Pero no te lo voy a contar aún, me lo guardo. He aliviado el calor y el tedio de estos días revolviendo en viejas carpetas de "Mis documentos", revisando viejos textos escritos en circunstancias y momentos muy distintos. Algunos que creía buenos han resultado ser una basura incomible, y otros de cuya existencia me había olvidado, han resultado espléndidos. Un cuento que escribí sobre una noche en Moratalaz me ha servido de base para arrancar la novela.

Bueno, si finalmente es una novela. Va a ser, si acaba siendo algo, una novela desintegrada. Si es que eso existe.

Me las he ingeniado para que sea muy divertida de escribir. Por eso he complicado mucho la estructura, aunque espero que esa complejidad no se note al leerla. Voy a meter muchos guiños, muchas trampas y algo de delirio. Pero sin pasarse, sin excesos psicotrópicos.

Va a haber ninfómanas cazaterroristas.

Y terroristas asexuados.

Uno de los escenarios va a ser el barrio de la Magdalena. Curiosamente, en la misma calle y en la misma casa donde viví. Pero van a pasar cosas que no viví allí ni en ningún otro sitio, pero que a lo mejor me hubiera gustado vivir.

Va a haber crímenes y policías incompetentes.

Va a haber cadáveres flotando en líquidos sospechosos.

Va a haber mucho sexo, pero pocos besos en los labios. Se va a follar mucho, pero nadie se va a querer.

No va a haber historias de amor.

Ni moralejas.

Ni tesis, ni visiones del mundo. Ni siquiera cosmovisiones. Oftalmólogos, tampoco.

Después de tres años dedicados a un ensayo-reportaje tan exigente, necesito oxigenarme. Necesito escribir con libertad, sin ceñirme a una bibliografía ni al documento ilegible de un archivo mohoso ni a los huecos en blanco de un testimonio imposible de contrastar. Necesito inventarme cosas que me diviertan, y sacar a pasear a mis viejos personajes.

Porque va a haber cameos de Malas influencias. Anticipo algunos: Federico Jogenzoler, Herbert y el chico que no conoció a Archi Escario en la calle Velarde.

La estructura va a ser circular, pero eso no quiere decir que el círculo se vaya a cerrar al final. Habrá muchas puertas abiertas, como me gusta.

Quiero pasármelo bien, recuperar el gusto por escribir, sentir el placer de cabalgar sobre el teclado de nuevo.

¿Lo conseguiré?

Me gustaría terminarlo antes de un año. No sé si lo moveré por editoriales o lo llevaré a premios. Ya veré (estimada señora Carmen Balcells, mi dirección de correo electrónico está en la barra de la derecha, por si está interesada y tal. Venga, represénteme, que soy un chico joven en pleno vigor sexual. Si me representa, haré lo que usted quiera. Lo que usted quiera. Ya me entiende).

En fin, está todo muy verde aún. Lo único que está claro es que tengo que darle a la tecla ya, con fuerza y vigor.

Tengo que aprovechar este próximo trimestre. No me queda mucho tiempo.

¿Por qué?

Porque voy a tener un hijo dentro de no mucho. De momento sólo da patadas en el útero y amenaza con provocar lumbalgias a su madre, pero sospecho que tendrá que salir algún día y exigirá atenciones por mi parte. Todo lo demás, tendrá que esperar.

¿No te lo había dicho?

Pues te lo digo ahora.

Así que me gustaría tener algo avanzado antes de que lleguen los pañales y los biberones.

Pero si no lo tengo, no me importa nada. No tengo prisa. He dejado de tener prisa. ¿Será que la paternidad me da una visión relajada del porvenir?

Ya lo dicen los bohemios: los artistas tienen que sufrir, no pueden aburguesarse. Yo, que soy de poco sufrir, haré arte de baja intensidad. Si es que alguna vez lo que hago merece el nombre de arte. Pero mi hijo y yo lo pasaremos estupendamente.

Pienso disfrutar mucho. Con mi hijo y con mi nuevo libro. Ambos prometen ser muy divertidos

Ya te iré contando.

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11 comentarios

Mario -

Flaco, quitando lo del hijo, creo que has dado en la diana que muchos escritores querrían. No has dicho voy a escribir, ni voy a publicar, ni voy a figurar... Has dicho lo que hay que decir, voy a pasármelo bien...

Graciela -

Sergio, ya sólo te queda plantar un árbol para tener una vida plena! Espero conocer al ahijado en cuanto sea posible

S. del Molino -

Aparece Gustav Freudenthal, hermano de Carlos y cónsul prenazi de la ciudad (el nazi fue Gustav Seegers). Hay historias del grupo local nazi, pero sobre todo, después de la guerra. Hay índice onomástico. Y es cierto, Ángel, que el tema está poco o nada estudiado. Me ha sorprendido la escasísima bibliografía que hay.

Ángel -

Enhorabuena. Muy interesante tema. Imagino que hablarás de individuos como los hermanos Freudenthal Portas, uno de ellos fotógrafo que retrató a Einstein en Zaragoza, ambos afiliados a Falange. A Carlos Freudenthal se le concedió la nacionalidad española en 1952 por sus "servicios" en la guerra civil.
¿Has investigado también sobre las Ortsgruppen (células locales) del NSDAP o los núcleos del Deutsche Angestelltenschaft (sindicato de empleados nazi) en nuestra ciudad en los años 30 y su papel durante la guerra civil? Un tema interesantísisisimo y nada estudiado.
¿Incluiyes índice onomástico?

Javier López Clemente -

Una entrada que se lee como una refrescante avalancha.
Salu2 córneos.

S. del Molino -

Gracias, amiguetes. Por supuesto, transgrediendo la Ley del Menor, el niño será convenientemente retratado y expuesto aquí nada más nacer para babeante regocijo de sus abuelos y tíos.

Rondabandarra natalicio -

¡¡Enhorabuena!!

Enrique -

¡Muchas Felicidades!

Diegogo -

¡¡¡Felicitaciones!!!
Es lamentable que Carlos Spam no haya tenido el decoro de congratularte.

marmota -

Muchísimas felicidades!

Carlos -

No deberías leer esto... Es retorcidamente “maquiavélico”. Entra, mira y ya dirás qué te parece.

http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf

Mas sobre personajes e ideas similares, estrategias, trucos psicológicos y seducción en
http://www.personal.able.es/cm.perez/

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