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El Blog de Sergio del Molino

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LA UE REALMENTE EXISTENTE

LA UE REALMENTE EXISTENTE

Hace veinte años, según nos han recordado a voz en grito, se acabó el llamado socialismo realmente existente.

Pues quizá se acabó en la vieja URSS y en la Europa del Este, porque en la del oeste sobrevive, y el hecho de que coincidan en el tiempo los fastos por el aniversario de la caída del Muro y el nombramiento del presidente de la Unión Europea no hace más que subrayarlo.

¿Qué pasa con la Unión Europea realmente existente? A mí cada día me recuerda más a los regímenes del Pacto de Varsovia. Quizá sin Stasi, quizá sin KGB (o eso parece), quizá con libertad para que yo me cisque en ellos desde aquí sin miedo a que esta madrugada llamen a mi puerta y se me lleven a un psiquiátrico. Pero, salvado el componente policial, en las formas, esta UE se parece mucho a aquellas repúblicas democráticas.

Se parece, para empezar, en que ambos emplean, como sustantivo y como adjetivo, la palabra democracia. La emplean con profusión, impregnando con ella toda su retórica. Y, de tanto emplearla, de tanto estamparla en tratados, discursos y sentencias de Estrasburgo, se les ha olvidado usarla. Como esas parejas que de tanto decirse "te quiero" resecan el amor y acaban por no saber en qué consiste ese sentimiento.

En el Kremlin de Bruselas se reúne una nomenklatura formada por ministros de los estados miembros, que hacen encaje de bolillos y equilibrios sobre barra para quedar por encima o devolver algún que otro favor. Lo que deciden se lo pasan a un soviet supremo que, aunque formalmente ha sido elegido por sufragio universal -como el soviet supremo original- no tiene capacidad ni para proponer leyes ni para nombrar gobiernos. Quien corta el bacalao en la UE es la comisión, que está nombrada por el comité central del partido, es decir, por los gobiernos de los países.

Occidente criticaba al bloque comunista que su democracia era una farsa por dos razones básicas: no había libertad de partidos y, pese a que los parlamentos se elegían por sufragio universal, en la práctica no había posibilidad de elegir candidatos al margen del partido comunista; y los parlamentos eran instituciones muertas, pues las decisiones se tomaban en el seno del partido, que era quien ponía y quitaba gobiernos y quien dictaba las leyes.

De acuerdo que la Eurocámara se elige por sufragio universal y hay libertad para elegir y ser elegido, con pluralidad de partidos, pero la segunda crítica que hacía Occidente al bloque comunista es perfectamente aplicable al funcionamiento de la UE hoy.

Ahora se ha elegido un presidente de la UE. ¿Tú lo has votado? ¿Has votado a otro candidato? ¿Han hecho campaña electoral, se han presentado programas y candidaturas, se han abierto los colegios electorales? Yo no he visto nada de eso. Se han juntado unos tipos en unos despachos de Bruselas y, bajo la atenta mirada de los bruselasólogos -herederos de los kremlinólogos-, se lo han jugado al Monopoly. Venga, te dejo que nombres a fulano si me das la calle Arenal. No, la calle Arenal, el paseo de Recoletos y un hotel en Leganitos. Hecho, pues.

Y todo ello, gracias a un tratado que fue rechazado en referéndum por los irlandeses, pero a los que se les conminó a votar otra vez porque la primera habían votado mal. Menos mal que en Bruselas -donde la vanguardia del proletariado vela por los intereses de clase- saben lo que conviene a las masas atrasadas y les orientan en la dictadura del proletariado, fase previa del socialismo.

Una vez corregido el error irlandés -y ejercitada la autocrítica correspondiente- han salido al balcón para anunciar su decisión ante las masas europeas, que han tarareado la novena de Beethoven hasta quedarse sin voz. ¡Viva la democracia europea realmente existente!

Ha habido contestación, no creas que la ciudadanía europea asiste impasible a los desmanes de esta decadente oligarquía soviética. Un grupo de eurodiputadas ha salido diciendo que les parece muy mal que haya más hombres que mujeres en la comisión y que el presidente sea un maromo, y encima, feo.

No les parece mal que haya un presidente que los europeos no han votado. De sufragios y democracias no se habla. Para qué, pudiendo hablar de paridad. Con que hubiera más mujeres dirigiendo el cotarro se quedaban contentas. Aunque a esas mujeres tampoco las elija nadie y lleguen allí por el cambalache de costumbre del tú me das, yo te doy.

No he leído un solo artículo de prensa que plantee esto. Todos hablan de que si el nuevo presi tiene un máster, que si sabe leer en latín al revés o que se emociona con la narrativa experimental francesa. Otros cuestionan si la elección es conveniente para el equilibrio de potencias europeas, a ver si Brown se me enfada, a Merkel le sale una úlcera del disgusto o a Sarkozy se le enfría la sopa. Es decir, análisis propios de kremlinólogos.

¿La democracia? La democracia está bien para los discursos, las canciones de Víctor Jara y el reverso de los billetes de 500 euros. Pero cualquier persona sensata que siga El gato al agua sabe que la política de verdad no se puede dejar en manos de los ciudadanos, esos currantes ágrafos y manazas que todo lo rompen.

Yo cada día me siento menos europeo y más amerindio, la verdad.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

UN DEBUT DE ALTURA

Parece un gag de los Monty Python: un medio español farda de haber fichado al mejor filósofo del mercado. Como cuando el Madrid le robó Figo al Barça, El País le ha robado Bernard-Henri Lévy a El Mundo. Para que luego digan que estudiar filosofía no da de comer.

Lévy se estrena hoy en el periódico global con un articulazo que justifica todo su prestigio. Un aldabonazo intelectual que nos ha desbaratado las conciencias a todos los burgueses y acomodaticios lectores de prensa, que hemos caído en su red como moscas distraídas. Lo ha titulado A Roman Polanski. Dedicatoria (o admonición) y título en un mismo sintagma. Toma síntesis, toma compresión conceptual. Agarrémonos, que vienen curvas silogísticas.

Aunque mi intelecto de gallina -que sólo ha pisado la facultad de Filosofía de la Complu para ver si pillaba cacho con alguna melancólica, escotada, miope y vulnerable alumna- no esté a la altura de la misión, voy a cometer la osadía de desmenuzar (¿deconstruir, tal vez?) el artículo. Es domingo, lloviznea y ya he visto mucho porno en internet hoy. No tengo nada mejor que hacer.

Arranca Lévy:

Pasan los días y Roman Polanski sigue en prisión, se acuesta y se levanta en prisión, ve a su mujer una hora a la semana en el locutorio de una prisión, mientras sus hijos de 11 y 16 años, si aún tienen el valor de ir a la escuela, afrontan las miradas de unos compañeros que han oído en casa que el papá de los pequeños P., ese señor con el que a algunos se les caía la baba cuando se codeaban con él "por hijo interpuesto", ese padre que otros se jactaban de conocer cuando lo veían en la tele durante la entrega de los César, ése, es finalmente un criminal, un violador, un sodomita, un pedófilo.

Me sobrepondré al nudo que atenaza mi garganta. Intentaré no pensar en esas pobres criaturas de 11 y 16 años que tienen que soportar las collejas de sus compis en el cole. No comentaré nada y seguiré leyendo:

Es vergonzoso meter en la cárcel a un hombre de 76 años por un delito de corrupción de menores -único cargo que le imputa, hoy como ayer, la justicia californiana- cometido hace 32 años.

Hombre, así, a priori, lo vergonzoso es que 32 años después de los hechos que se le imputan, el señor Polanski no haya pisado ni por casualidad un tribunal. Dicen que la justicia es lenta, pero hay tortugas que a su lado parecen gacelas. Pero no nos perdamos en pejiguerías y vayamos al meollo del asunto, al nodo del J’Accuse:

Es vergonzoso ver cómo algunos intelectuales, cuyo papel debería consistir en rebajar la tensión y contener los arrebatos populares, siguen -como Michel Onfray en Libération- los pasos del rebaño de "ignorantes entusiastas" (Joyce) y se entregan, en nombre de la defensa de la infancia violentada, a las asociaciones más odiosas (nunca los oí denunciar con el mismo ardor la violencia sin límite que representa el martirio de los niños soldado en África, o el de los niños esclavos en Asia, o el de los cientos de millones de niños muertos de hambre -según estimaciones de la FAO- en los últimos... ¡32 años!).

Como buen filósofo, algo de oratoria habrá estudiado en sus ardorosos y adoquinados años universitarios, y sin duda Lévy sabrá lo que es la demagogia. Por eso la practica tan a pecho descubierto. ¿Qué tendrán que ver los niños soldado con esto? ¿No estábamos hablando de un tipo borrachuzo que supuestamente forzó a una niña de 13 años? ¿El sufrimiento anónimo de un niño filipino purga la violación de una niña californiana? ¿Se trata de equilibrio universal, de algún tipo de restitución kármica? En otras palabras: ¿de qué cojones está hablando Lévy? Yo no le pillo, pero será porque no estoy a su nivel. Sigamos:

Es extraño -vergonzoso y extraño- que a esos mismos que, recelosos hasta de su propia sombra, ven complots por todas partes y se pasan la vida cavilando sobre las agendas secretas de los Estados, no parezca llamarles en absoluto la atención este timing extremadamente raro: un hombre tiene una casa en Suiza; desde hace años, pasa en ella todas las vacaciones escolares con su familia; y, de pronto, sin que medie el menor elemento novedoso, vuelve a sumergirse en la pesadilla que ha sido el sino de su vida.

Hable más, señor Lévy. Exponga mejor sus sospechas, no tema. ¿Quién está detrás de esa persecución de Polanski? ¿El Opus Dei? ¿Los iluminati de El Código Da Vinci? ¿Paolo Vasile y Jorge Javier Vázquez? ¿Aznar? Señale, tire de la manta, sólo así librará a Polanski de la ignominia. Concluyendo:

Y es que -para terminar- es vergonzoso que no sea posible, cuando se habla de esa vida, evocar la infancia en el gueto, la muerte de la madre en Auschwitz, la muerte de la joven esposa destripada junto al niño que esperaba, sin que los charlatanes de la nueva justicia popular clamen contra un supuesto chantaje. Cuando se trata del más abominable asesino en serie, la "cultura de la excusa" reinante no duda en echar mano de su infancia difícil, de una familia problemática, de los traumas... Pero Roman Polanski parece ser el único reo del mundo que no tiene derecho a ninguna circunstancia atenuante.

A ver si mi atrofiado cerebrín de juntaletras sin formación entiende este complejo párrafo lleno de sabiduría filosófica: como Polanski las pasó muy putas, tiene derecho a cepillarse a una niña de vez en cuando. Quizá como parte de esa restitución kármica a la que aludía antes. ¿Cuál es la equivalencia? Si una infancia en un gueto y que tu esposa sea asesinada por Charles Manson dan bula para una violación, los supervivientes de Auschwitz deberían tener carta blanca para tirarse al menos a tres o cuatro niños y a estrangular con sus manos a un par de viejecitas. Habría que establecer tablas de circunstancias atenuantes que los jueces aplicasen, como un carnet de puntos. Cuando el sufrimiento que has padecido sea al fin compensado, podrás ser juzgado e ir a la cárcel. Mientras tanto, que te dejen en paz.

Me sorprende que, desde la inanidad intelectual y la miseria moral, haya una parte de la inteligentzia europea que quiera convertir a Polanski en el Dreyffus del siglo XXI. Pero ni Polanski es un cabeza de turco de los neoantisemitas ni Bernard-Henri Lévy tiene la agilidad mental y el estilo declamatorio de Émile Zola. Si se demuestra que Polanski hizo lo que hizo, deberá someterse a las leyes y responder ante un juez. Aunque la víctima le perdone. En el derecho español -y supongo que en el americano pasará lo mismo-, el perdón de la víctima sólo libera de la condena en casos de injurias, calumnias y delitos de honor. Cuando hay un delito sexual de por medio, no importa lo que piense la víctima a posteriori: importan los hechos. No hay liberación sexual ni postura moral que ampare el secuestro y la violación de una niña de 13 años.

¿Por qué lo que es repugnante cuando lo hacen los curas le está permitido a un director de cine? A esa pregunta no responde Lévy, y es la única pregunta pertinente en este caso. Yo lo tengo clarísimo, pero, claro, yo no soy filósofo ni he bebido gin-tonics con Jacques Derrida. Yo pertenezco a esos que Lévy llama, citando a Joyce, "ignorantes entusiastas".

Desde mi entusiasmada ignorancia diré que el debut de Lévy me parece moralmente despreciable e intelectualmente paupérrimo, con argumentos a la altura de una tertulia de Telecinco.

NO ME QUIERAS TANTO Y QUIÉREME MEJOR

Entiendo -y comparto en el fondo- los motivos que han llevado a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica a mandar una carta a Zapatero en la que le piden que se cambie el Todo por la Patria de la Guardia Civil por otro lema: Todo por la Democracia. Lo entiendo, pero me parece innecesario y fuera de lugar.

De acuerdo: el Todo por la Patria es franquista (se instituyó en 1937), dinosáurico, agresivo y trágico. A muchos nos incomoda y nos agrede verlo escrito en las paredes. Muchos preferiríamos no encontrárnoslo cuando viajamos por los pueblos, pero no creo que el atemperamiento que propone la ARMH sea apropiado. Yo sería partidario de retirar cualquier lema o consigna, sin contemplaciones. Si la Guardia Civil es un cuerpo de profesionales que deben cumplir un cometido a cambio de un sueldo, no veo por qué tienen que darlo todo por nada. Ni por la patria, ni por la democracia, ni por el Betis Balompié. Que den lo que les exige su convenio, ni más ni menos. Que desarrollen las tareas por las que cobran y, cuando terminen, que dediquen su tiempo libre a lo que les salga de los atributos patrióticos. Sin mesianismos ni redenciones. Un profesional no necesita una consigna fanática para hacer su trabajo.

Yo siempre he desconfiado de aquellos dispuestos a todo. Esos amantes desbordados que se abren el pecho y se sacan el corazón ofreciéndolo en sacrificio; esos tipos que se creen depositarios de una misión trascendental; esa gente que se exige y exige a los demás una entrega absoluta, una lealtad incorruptible y una disposición sin condiciones... Como decía la canción de Leño: "Frena, velocidá, que no lo entiendo".

Tranquilícense, compadres. La democracia, por su propia naturaleza, no exige una entrega absoluta, sino relativa. ¿Dónde quedaría la libertad si así fuese? La democracia admite la dejadez absoluta, pero no la entrega absoluta. Como el amor, que se rompe de tanto usarlo, la democracia -que en España ya es de por sí pobre, raquítica y miserable- se quiebra cuando se rodea de ángeles custodios. ¿Puede una democracia ser vigilada y protegida a punta de pistola? Salvo para Rubalcaba, que le parecerá lo más normal, en términos lógicos y racionales es un planteamiento absurdo.

Quiéreme menos y quiéreme mejor, morena. No hace falta que beses el suelo que piso, ni que te arrastres por mí, ni que me rondes bajo el balcón de madrugada. Con que te vengas de cañas conmigo, me beses con alegría y me cuentes algo gracioso de cuando en cuando si te apetece, voy listo. No necesito más. Ni de ti ni de nadie.

No temáis. Por suerte, en términos demográficos, mi pensamiento es minoritario, irrisorio, insignificante (a las urnas me remito). Leed, si no, algunos comentarios vertidos en elmundo.es a esta noticia, que por su profusión y familiaridad con otras opiniones escuchadas en taxis y bares, sí que deben de reflejar el sentir del pueblo ibérico al respecto:

la ARMH ( asociacion para la recuperacion de MEMOS historicos). no pueden ser tratados de otra manera, aquellos que sin duda desconocen el error y el horror de la guerra fratricida de nuestros padres, abuelos y para muchos ya bisabuelos y tatarabuelos. a ellos esten donde esten dejemosles que se reconcilien en paz.

Como queraís, LINCES. Pero mi Patria es España y aunque os pese mucho, mi Patria España es Monárquica y mi Patria España es Constitucional y mi Patria España es Democrática. Entonces todo por mi Patria España Monárquica, todo por mi Patria España Constitucional y todo por mi Patria España Democrática. Resumiendo, TODO POR MI PATRIA y os icluyo como Patria a vosotros, aunque no os merezca como hijos de ella.

¡Qué estupideces hay que leer¡ ¿Adónde quiere ir a parar esta asociación de impresentables? Sin duda debe de tratarse de un grupo de vagos que no viven precisamene de su propio trabajo.

esta gente de la asociacion esta un poco mal de la cabeza. Progresss!! Si quieres ya metemos fuego a toda españa y vosotros que sois tan listos la reconstruis para que asi no queda ni rastro de los años 30. os parece eso mejor panda de desalmados? VIVA ESPAÑA PORQUE ESPAÑA ES NUESTRA PATRIA DUELA A QUIEN LE DUELA!!

Eso muy bien como franco hizo lo de la seguridad social a todos estos de izquierdas que no les dejen ir gratis a hospitales ...seria divino desconcentratis mogollon ...¡¡como no quieren nada del dictador! !pues eso que ahorren y se paguen la sanidad ..¡¡no te jod.......

Pero bueno es que nadie va a pararle los pies a esta panda de sinverguenzas,y es que nuestro rey no tiene nada que decir, se lo dice a un presidente de otro pais y no al nuestro. Esto es el colmo.

AL TIEMPO.........AL FINAL ALGÚN ILUMINAÓ PLANTEARA "TODO POR UN POLVO"...........Como dice uno de los comentarios a estos les fastidia la palabra PATRIA. En mi caso me siento muy orgulloso de mi Patria España desde País Vasco a la Isla del Hierro y desde A Coruña a Baleares. Si realmente diéramos todos el todo por la Patria, España iría bastante mejor.

El enfangamiento mental de los progres de este país no tiene límite, son peor que la mierda, no sólo arruinan la nación, sino que toda esta pandilla de vividores subvencionados nos quieren reinvertar la historia, viendo al rojerio actual, cada vez se demuestran más las razones del Alzamiento del 36.... ah y lo de TODO POR LA DEMOCRACIA, a esta democracía masónica y zapateril os la meteis donde mejor os quepa.

Y la mejor, escrita supuestamente por un miembro de las Fuerzas Armadas. Nótese cómo la hondura, elegancia y profunda empatía de sus ideas se armonizan con una expresión bella y grácil que sólo quien cultiva con tesón y entusiasmo la lengua de Nebrija, Góngora y Machado puede alcanzar:

si pasa esto me piro del ejercito y me meto a una empresa de suguridad privada que panda de simberguenzas

Un nuevo Garcilaso de la Vega ha nacido. Por fin alguien capaz de empuñar con la misma bravura la espada y la pluma. Bravo.

TEMPUS FUGIT

Valérie Boyer, diputada marsellesa en la Asamblea Nacional francesa por UMP, ha presentado una proposición de ley para que se obligue a los medios y a los anunciantes a especificar con un aviso impreso que las fotos de las modelos han sido retocadas con Photoshop para que luzcan más lozanas y fermosas -si es que han sido retocadas, claro-. Ha dicho la señora Boyer (sin relación familiar aparente con Isabel Preysler): "Ces images peuvent conduire des personnes à croire à des réalités qui, très souvent, n’existent pas". Es decir, que estas imágenes pueden llevar a algunas personas a creer en realidades que, muy frecuentemente, no existen.

Dicen que Bibiana Aído y Leire Pajín están rabiando en sus respectivos despachos por haber dejado que una gabacha facha se les haya adelantado en una propuesta que deberían haber abanderado ellas. "¿Cómo no se nos ha ocurrido a nosotras, Bibi?", cuentan que le ha susurrado Pajín a Aído en un receso de una reunión en Ferraz.

Si el proyecto de Madame Boyer sale adelante, podremos respirar al fin tranquilos. Que cunda pronto el ejemplo en toda la UE y que ningún artero photoshopeador quede impune. Que nos desengañen, que nos saquen del limbo de tetas perfectas y caderas sin celulitis en el que el despiadado fashion business nos tiene presos.

Porque ya está bien de vivir engañados. Resulta insoportable salir cualquier sábado por la noche y estamparse de morros con el tópico del tempus fugit. Uno cree que la vida es como en el Cosmopolitan y en los pósters desplegables del Private, pero luego sale a la calle y todo son pechos vencidos por la gravedad, granos supurantes y carnes fofas y resecas. Millones de personas vagamos hasta el fin de la noche, mecidos por la prosa hiriente de Céline, preguntándonos dónde están esas turgencias prometidas, buscando en vano algo que ha sido creado por un malvado demiurgo mortal con ayuda de un sacrílego programa informático.

Gracias, Madame Boyer. Estaba ciego, pero ahora veo.

¿Y las niñas? ¿Es que nadie, salvo Madame Boyer, va a pensar en las niñas? Esas pobres púberes que se ponen hasta las cejas de cereales Special K y se embadurnan de potingues de 40 euracos el frasco para parecerse a las chicas de las fotos sin saber -¡oh, horror!- que esa portada del Nuevo Vale ha sido concienzudamente photoshopeada por una bruja mala que se reía a carcajadas mientras perpetraba su conjuro.

Necesitamos que alguien nos salve. Necesitamos a Madame Boyer, quien seguramente habrá leído a Ronsard en sus años del lycée, y se sabrá aquellos versos dedicados a una tal Hélène que empiezan:

Quand vous serez bien vieille, au soir, à la chandelle,
Assise aupres du feu, devidant et filant,
Direz, chantant mes vers, en vous esmerveillant:
Ronsard me celebroit du temps que j’estois belle.

Es decir, muy más o menos (que tampoco es cuestión de destrozar el poema haciendo una traducción literal): cuando seas bastante viejuna, en el ocaso, a la luz de las candelas, bien arrimadica al fuego, dirás, cantando mis versos: Ronsard me daba coba en los tiempos en los que era bella.

Y termina el soneto, como ya Madame Boyer estará recitando de memoria, con los ojos entrecerrados y la mano en el pecho izquierdo, transida de emoción al entonar el segundo terceto:

Regrettant mon amour et vostre fier desdain.
Vivez, si m’en croyez, n’attendez à demain:
Cueillez dés aujourd’hui les roses de la vie.

Primera traducción más o menos literal: lamentando mi amor y tu fiero desdén, vive, si me crees, no esperes a mañana y coge desde hoy las rosas de la vida.

Segunda traducción poética: dado que un día de estos te van a sacar el colesterol alto y al día siguiente se te caerá el pelo y tendrás un ataque de ciática, follemos, pues, ahora que nuestras carnes están firmes y recias.

Machado, que era muy ronsardiano, lo entendió a la perfección, y en su retrato ya nos adviertió sin sutilezas: "Corté las viejas rosas del huerto de Ronsard". Traducción poética: aquí donde me veis, he corrido lo mío, amiguetes, que un galán sevillano no deja escapar ninguna vagina en flor que le salga al paso, que luego se vuelven feas y mustias y hay que aprovechar cuando son jovencicas.

Seguro que Madame Boyer quiere recuperar el espíritu de Ronsard. Seguro que con su medida nos quiere instar al goce veloz de nuestros cuerpos, que pronto serán cadáveres. Gozad, tomad las rosas hoy, antes de que os tengan que aplicar una terapia de Photoshop. Carpe diem, tempus fugit, bellas francesitas.

Quiero creer que la medida tiene que ver con Ronsard. Porque si no está relacionada con el viejo pícaro poeta, me parece una de las mayores gilipolleces que se han propuesto en sede parlamentaria desde que Chamberlain llevó un papel a la Cámara de los Comunes en el que decía que Hitler era un chico algo impetuoso, pero campechano y buen chaval, que no buscaba nada turbio.

PAISAJES QUE NO SE ENTIENDEN

Mi otrora roomate y compañero de andanzas levantinas Iñigo Aristu publica hoy en el periódico que nos da de comer a los dos que SEO/Birdlife ha empezado los trámites para pedir que Los Monegros sean declarados parque nacional. Ahora hay un plan para crear un parque natural (segunda división de los parques nacionales) de 47.000 hectáreas en la zona. Si el proyecto de parque nacional fraguara sería una cosa estupenda para Aragón. Yo me alegraría un huevo.

Al colgar la noticia en la web han empezado a llegar los comentarios de siempre: insultos a los ecologistas, berridos desaforados y, cómo no, tipos que ponen el grito en el cielo porque aquello no es un bosque ni es nada. Como muestra, esta joya argumentativa, a la altura de los mejores párrafos de Steiner y Wittgenstein:

Venga hombre, los Monegros parque nacional ? Eso sería un insulto al resto de los parques nacionales. Eso es un páramo inhabitable.. Déjense de tonterías señores ecologistas y vayan a preservar el bosque y la naturaleza de verdad en vez de fastidiar a todo el que no les sigue. Con Gran Scala habrá más árboles y mucha más población en la zona.. Eso es un hecho, la gente se mudará allí y creará un entorno natural mucho más habitable que el actual desierto. Habrá más árboles que antes, de largo.

Ojalá declaren los Monegros parque nacional, porque significaría definitivamente que hemos dejado atrás la trasnochadísima y cazurra idea de que sólo la hoja verde merece respeto y cariño. ¿Cómo puede ser que todavía haya gente con esa concepción del paisaje? Son los mismos que aún no han entendido de qué iba el punk, o los que creen que las pinturas de Picasso son feas y que donde esté un cuadro de ciervos abrevando en un estanque nórdico que se quiten todos esos modernos de mierda que no saben más que ensuciar. Son los que en la clase de naturales se saltaron la lección que explicaba los distintos ecosistemas (y probablemente, la de la educación sexual). Son los que se creen que el agua de los ríos se desperdicia en el mar. Son los mismos que no aceptan al vecino como es, que quieren amigos, padres e hijos a medida. A su medida: no toleran nada ni nadie que se salga de los cuatro palitroques que delimitan su concepción del mundo, que no llega más allá de la punta de su nariz.

Los Monegros son áridos. Los Monegros son duros. Pero los Monegros son hermosos. Y son hermosos porque son duros y son áridos. Y nos hemos dado cuenta hace muy poco. Hemos necesitado siglos para entender que no necesitan árboles y que tampoco nos necesitan a nosotros. Y si lo declararan parque nacional se libraría de cazurros que quieren convertirlo en un bosque europeo, con ardillitas y cervatillos trotones.

Julio Llamazares escribió hace poco un estupendo y precioso artículo sobre el paisaje, sobre cómo ha cambiado la relación de los españoles con el paisaje. Allí recuerda que fueron los románticos los que nos enseñaron a integrar el paisaje en la experiencia humana. Hasta el romanticismo, sólo era un decorado. Después del romanticismo, el paisaje determina todo, es un elemento central de la mirada de cualquier artista. Y la vida imita al arte, ¿no?

Dice el bueno de Llamazares:

Los paisajes hasta entonces armónicos y felices sobre los que destacaban las figuras de Dios o de los hombres, que ocupaban el centro de las iconografías, se convirtieron en más presentes al tiempo que en más dudosos. Despojado de su fe, el hombre, que atravesó la historia apoyado en ella, pasó a entender de repente que ya no era el centro del mundo y que el paisaje era determinante tanto para su vida como para su sensibilidad. Y, también, que la naturaleza, hasta entonces representada de un modo idílico, como correspondía a su carácter puramente ornamental, no era ya aquel lugar fabuloso en el que el hombre vivía feliz, sino el espejo que reflejaba sus ilusiones, sus sueños y sus temores. De ahí que las ruinas (reales o artificiales), los paisajes solitarios y vacíos, los cielos limpios o amenazantes, los océanos inmensos o los desiertos atravesados por una luz cegadora sustituyan poco a poco en sus poemas y en sus cuadros a los amables paisajes clásicos en los que todo estaba en su sitio, desde los hombres a los animales, confirmando de ese modo lo que la humanidad ya sabía desde su origen, pero que se había empeñado en negarse tras los muchos subterfugiosreligiosos o profanos inventados para ello: que el hombre es un elemento más del paisaje, por más que les duela a muchos.

Y sigue:

Sorprende, por eso mismo, que, a dos siglos ya de ese descubrimiento y después de toda la producción filosófica, artística y literaria que se ha generado a partir de él, en España se siga viendo el paisaje con cierto distanciamiento, incluso con displicencia, tanto a nivel cultural como sociológico.

De ahí que esté tan extendida la opinión de que los Monegros son un secarral, que aquello es un territorio yermo que solo tiene dos salidas posibles: ser colonizado por un jardinero versallesco que horade generosos canales de riego, o aprovechar el baldío para montar megacasinos y megahostias en vinagre.

Es el mismo argumento de los sionistas con Israel: nos instalamos ahí porque no había nada. Luego descubrieron que había unos palestinos que llevaban viviendo siglos en una tierra a la que llamaban, curiosamente, Palestina. Ups, qué despiste, ¿no?

Los colonizadores estadounidenses también llamaban "desierto" al territorio que todavía no era administrado por la Unión. Era tierra virgen, sólo había que sacudir unos cuantos indios y bisontes molestos para tender el ferrocarril.

En Argentina, ídem de ídem: tras la independencia, la parte del país que no colonizaron los españoles, al margen del Río de la Plata, se llamó "desierto". Las campañas de exterminio de los indios de la pampa -para que se instalaran granjeros europeos- se conocen en la historia argentina como "la campaña del desierto".

Hay que tener cuidado con quienes piensan en el paisaje como vacío. ¿Vacíos los Monegros? Los desiertos estarán vacíos de personas, pero tienen buitres, serpientes, insectos y plantas esteparias únicas en el mundo. Sí, son matojos y bichos fácilmente exterminables. Pero precisamente por eso se merecen un parque nacional, para que los amantes de los ciervos abrevando en estanques no les terminen de joder.

INDICIOS DE VIDA EN EL PERIODISMO

 

Todavía da algún coletazo. Leve, pero puede sentirse si lo escuchas bien. El periodismo está muerto, bien lo sabemos los necrófilos que vivimos de él, pero, de vez en cuando, el cadáver parece que cobra algo de vida. Puede que no sean más que gases que se expulsan de sopetón, como pedos post-mortem, o algún efecto de la descomposición, pero se parece a una resurrección. Momentánea, fugaz, sin consecuencias. Puede que no sea más que la fuerza de la inercia, el poso de antiguas prácticas que se mantienen como tics o como vicios, pero en estos tiempos de becarios con analfabetismo funcional enganchados a la wikipedia (no saben situar Barcelona en un mapa mudo de España y creen que Shakespeare es una marca de corbatas, pero tienen tres másters del universo cada uno), es reconfortante verlos surgir, como pequeños géiseres de sensatez en medio del paisaje de estulticia.

Cuando la diñó Michael Jackson, pusimos la CNN. Me encanta el circo que montan los informativos estadounidenses, y los de la CNN son famosos por su profusión de pantallitas y conexiones en directo. Y allí nos encontramos con un gesto noble: mientras todos los medios de comunicación de todo el mundo, incluidos todos los españoles, titulaban "Michael Jackson ha muerto", la CNN, no. Allí decían que estaba en coma, porque sus periodistas no habían podido confirmar la noticia del deceso de una fuente fiable. Y así lo decían: "CNN has not confirmed". Citaban a Los Angeles Times, que sí daba la noticia en su web, y mencionaban con caballerosidad a otros medios que habían confirmado el dato con médicos del hospital o con la familia, pero hasta que alguien cercano a Jackson o un responsable médico no le dijo a un reportero de la CNN que el rey del pop había estirado la pata, ellos no le dieron por muerto. Por vergüenza torera periodística. Porque en esta profesión muerta, las cosas se hacían así: un medio que se quería hacer respetar y quería preservar su patrimonio más valioso -su credibilidad- no hablaba de oídas.

Por contra, el domingo, El País abrió con una información muy propia de la era postperiodística. El corresponsal en La Habana, Mauricio Vicent, dedicaba dos paginones a hablar de un vídeo difundido por el Partido Comunista de Cuba en el que se demostraba que el delegado del Gobierno vasco en la isla era un espía a sueldo del CNI. El texto glosaba el contenido del vídeo, pero con un importante matiz: ¡el redactor no había visto el vídeo! Se lo habían contado. "Tres fuentes distintas", eso sí. Y como le contaron más o menos la misma película las tres, se dijo -o le dijeron sus jefes-: "Ancha es Cuba".

Así que ya ven: unos se la siguen cogiendo con papel de fumar a la hora de comprobar los datos que difunden, y otros dedican las aperturas de sus periódicos a hablar de vídeos que no han visto.

Pertenezco al mundo de los que se la cogen con papel de fumar, y así me va. Nunca llegaré a nada (suerte que tampoco aspiraba a ello). Sin ir más lejos, esta semana no me atreví a publicar un dato que la protagonista de un reportaje-denuncia estaba muy interesada en contar. No pude contrastarlo: las fuentes oficiales me dieron versiones contradictorias sobre el asunto. No digo yo que la chica mintiera, pero sólo tenía su versión, así que lo omití y me centré en otros aspectos. A los pocos días, me llamó la prota del reportaje para decirme que le habían llamado de un programa de la tele para que fuera a contar su historia -nos pasa a menudo: me han llegado a llamar compañeros de la tele para pedirme los teléfonos particulares de gente a la que había entrevistado en mis reportajes. Por supuesto, nunca se los he dado: a mi no se me ocurriría llamar a un medio de la competencia para que me regalaran sus fuentes-. "Allí contaré esta historia -la que yo omití- porque me parece muy importante". Pues muy bien. A ver si los compis de la tele tienen más suerte y la confirman. ¿O la pondrán tal cual, sin preocuparse por contrastarla? No, por dios, qué cosas tengo.

RETÓRICA DE CASINO DE PUEBLO

Le defenderé como escritor siempre. Estoy convencido de que, si alguien del grupito del boom latinoamericano se merece el Nobel, se lo tendría que haber llevado él, por encima de García Márquez. Y hasta de Cortázar -aunque me duela-, porque su obra es más recia, extensa, consistente e influyente. Pero Mario Vargas Llosa tiene días en los que te pone difícil separar su genio literario de su mezquindad humana. Hoy es uno de ellos.

Qué ascazo de artículo el de hoy en El País. Leedlo primero, echadle un ojo si tenéis cuerpo. Qué argumentos tan repugnantemente trasnochados, qué retórica de señorito de cortijo, que paternalismo tan baboso.

Ya sabéis de qué va la vaina, ¿no? Los pobladores de las regiones amazónicas de Perú se han rebelado contra el proyecto gubernamental de abrir la veda a la explotación de los recursos naturales de la selva por parte del capital privado. La revuelta ha provocado algunos muertos y ha obligado al gobierno a recular y a retirar los decretos.

¿Qué dice Vargas Llosa a todo esto, amparándose en su conocimiento de la Amazonía y en la constatación de las terribles condiciones de miseria en las que viven sus pobladores? Que los indiecitos son gilipollas. Que han perdido la oportunidad de hacer negocietes con Repsol y con Zara y desarrollar su región por fin, como han hecho en otras partes de Perú. Qué lerdos son, dice Vargas Llosa. Así se van a quedar pordioseros de por vida.

Dice Don Mario -repantingado en su mesa del casino de pueblo, con el cohiba soltando pilares de humo desde su gesticulante mano derecha y el coñac calentándose en la ronroneante copa de balón- que Hugo Chávez y Evo Morales les han comido el coco a los ingenuos moradores de la Amazonía. Son buena gente, pero de limitadas entendederas. Se han dejado encizañar por (cito textualmente) "una minoría de resentidos y nostálgicos de Stalin, Mao Tse Tung y Sendero Luminoso".

(Pausa dramática. Don Mario aprovecha para dar un sorbo a su coñac mientras los contertulios de la mesa celebran la ocurrencia con risitas y codazos intercostales de camaradería ricachona).

Peste de indios, ¿verdad, Don Mario? Uno se desvive por llevarles riqueza y bienestar y ellos, ¿cómo lo agradecen? Mordiendo la mano dadivosa que les da de comer. Sí, señor, tienen lo que se merecen. Que se pudran en su miseria, ya nos llevaremos las inversiones de Repsol a otras regiones donde sepan apreciarlas.

Que nos vinieran con estas hace veinte años, mal. Pero que nos venga ahora, con la que está cayendo... Que nos diga que los que se oponen al modelo salvaje de capitalismo que ha generado esta enorme crisis son "una minoría de resentidos y nostálgicos de Stalin, Mao Tse Tung y Sendero Luminoso"... O sea, que si yo me niego a que Gas Natural excave en la puerta de mi casa para sacar un gas que ni siquiera va a servir para que yo me caliente, pues se lo van a llevar a otra gente, soy un jemer rojo, un violador de niños, ¿no? Bravo, Don Mario, bravo.

¿Queréis otro chiste? Ya sabéis que el Gobierno de Aragón está empeñado en montar un mini Las Vegas en los Monegros llamado Gran Scala -aunque la cosa está muy turbia, porque parece que los presuntos y fastuosos inversores no tienen panoja para sacar adelante el proyecto, y el asunto huele a timo de la estampita berlanguiano-. Esta semana, las Cortes de Aragón han aprobado la Ley de Centros de Ocio de Alta Capacidad, que deroga la anterior Ley del Juego y permite la construcción de macrocomplejos de casinos en Aragón, cosa que antes estaba prohibida. Como toda ley, en su fase de proyecto, pasó por una serie de comités que la evaluaron antes de llevarla al parlamento, y los servicios jurídicos de la cámara aragonesa presentaron uno advirtiendo de la inconstitucionalidad de no pocos aspectos de esa ley. ¿Sabéis cuál ha sido la respuesta del vicepresi aragonés? Pues que hagan otro informe, y este, que salga bien.

Salió mal. Los juristas volvieron a decir que aquello olía a choto podrido en varios artículos.

Pues el vicepresi, de nombre Biel, se ha limpiado el orto con ambos informes, ha cuestionado públicamente la competencia de los profesionales que lo han hecho y, muy gallito, ha espetado a todos los aragoneses: "Bueno, y si es inconstitucional, ¿qué? Para que el Tribunal Constitucional emita un dictamen tiene que presentar alguien una cuestión o recurso de inconstitucionalidad, y eso sólo lo puede hacer muy poquita gente en España". Vamos, que aquí mando yo y vosotros, a callar. Acto seguido, sometió la ley a votación. Y tan pancho.

A Don Mario le admirarían las formas del señor Biel. Así se hacen las cosas, hombre. Nosotros sabemos lo que le conviene al pueblo, ese hatajo de ignorantes perroflautas y comelechugas. No saben la de sacrificios que hacemos por ellos, por llevarles el progreso y la riqueza con gaseoductos, casinos e Ikeas. El señor Biel no se ha achantado, como el presidente de Perú, que ha retirado la ley. Él los tiene mejor puestos. En el casino de su pueblo le van a hacer socio de honor.

RECADO DE ESCRIBIR

Resumen de los hechos:

  1. Una gran diva del cine europeo estrena su nueva película.
  2. Un gran divo de la crítica dice que la película le parece repugnante, vomitiva, amuermante y de una fatuidad inconmensurable. Utiliza muchos más adjetivos y mucho más texto, y es aplaudido por sus seguidores.
  3. La gran diva se siente escupida, pero aprieta los dientes y se calla.
  4. La gran diva lleva su nueva película al gran festival de primavera, donde la gente está encantada de recibir a la gran diva.
  5. En el gran festival de primavera está también el gran divo de la crítica, que vuelve a decir que la película le parece repugnante y constata la pasión -obviamente, no compartida por él- que la gran diva despierta entre los asistentes al gran festival de primavera.
  6. La gran diva estalla. No puede más. Ya es demasiado. Así que, recostada en la cama con dosel, con el brioche del desayuno sin tocar, pues se le ha quitado el apetito, agita la campanilla y llama a gritos a su edecán: "¡Diego Galán, Galancito, mi amor! Tráeme recado de escribir, que tengo que poner fin a esto. ¡Y ponme con el director de El País in-me-dia-ta-men-te!".
  7. El director de El País no se pone al teléfono. La gran diva rompe un collar de perlas por la rabia y la frustración. Las perlas rebotan en el suelo de parquet. Diego Galán, que acude presto con las cuartillas y una pluma estilográfica, pisa una de ellas y se rompe el cuello al caer contra la cómoda. "Imbécil", musita la gran diva, mientras coge de sus manos inertes las cuartillas y la estilográfica y, pasando por encima del cadáver del edecán, pisándole los michelines con los zapatos de tacón, se dirige a su boudoir.
  8. La gran diva difunde 17 cuartillas contra el malvado divo de la crítica, clamando por su honor, y sus acólitos, después de arrojar el cuerpo de Galán a la fosa común, aplauden con entusiasmo. ¡Ya era hora, no podía permanecer usted más tiempo callada! ¡Viva la Castafiore! ¡Muera el crítico Gargamel!
  9. En El País, ese periodicucho cuyo director ha osado no coger el teléfono, demuestran no tener ningún asomo de caballerosidad y no sólo no acuden prestos a la llamada de auxilio de una dama calumniada, sino que sacan un grosero papelito de no sé qué comité de leches donde le leen la cartilla. ¡A ella! Y algún que otro columnista del infame panfleto osa insinuar que manos blancas no ofenden, señora.
  10. La gran diva, esta vez enfadada de verdad, llama a su nuevo edecán: "¡Fernanditooooo! ¡Trueba, cariñín, sé bueno y tráeme unas cuartillas!". "¿De las amarillas, de las de invitar a ministros?" "No -responde la gran diva, solemne-, tráeme cuartillas de las de zaherir, de las rojas". Glups. El edecán traga saliva y, temblando, le entrega los papeles a su ama.
  11. Truenos, rayos y centellas. De la mansión toscana de la gran diva salen llamaradas de fuego. El edecán mantiene a raya al servicio, que, preocupado, ha notado que la gran diva no ha bajado a almorzar. "Ni siquiera ha tocado el faisán que le he dejado en la alcoba, y una no cocina para que luego se eche a perder, que esto cuesta unas pesetas y hay gente que pasa necesidad", protesta la señora Lampreave, ama de llaves de la mansión.
  12. Al atardecer, la gran diva sigue escribiendo en su boudoir. El faisán, ya irremediablemente frío, es devorado por la hija de los guardeses, la desventurada y mudita Rossy de Palma, que come con la boca abierta y chupándose los dedos. El edecán Trueba finge no verla.
  13. A medianoche, despeinada, demacrada, con el batín de terciopelo a medio abrochar, como si hubiera envejecido veinte años, la gran diva sale de su boudoir con un fajo de cuartillas de las de zaherir. Sin mediar palabra, el edecán las coge y las entrega al jinete que aguarda en la puerta: "No dejes que te las roben", le dice. El jinete asiente, espolea su montura y se pierde en la negrura de la madrugada.
  14. La defensora del lector del periodicucho responsable del entuerto escribe una larga diatriba dominical. No sólo no le da la razón a la gran diva, sino que se permite especular sobre los distintos tipos de crítica y defiende a su gran divo. ¡Habrase visto tamaña desfachatez!
  15. El populacho coincide en que ha pasado un buen rato viendo pelear a los marqueses ahora que se acaba la liga y no dan nada bueno por la tele. Ha sido un buen entretenimiento, y espera que se prolongue un poco más para aliviar la canícula.

NIMG

Estoy consternado. Muy triste. De verdad que creía que la Expo iba a cambiar un poco (un poco, por dios) las cosas en esta Zaragoza, pero ya veo que no, que sigue siendo una ciudad-vertedero donde España coloca lo que no quiere tener a la vista. Ahora es un centro de internamiento de extranjeros en Plaza. Un campo de concentración en las puertas de la ciudad. Y nadie va a alzar la voz, a todo el mundo le parecerá bien o, a lo sumo, le dejará indiferente.

En Estados Unidos hay un movimiento llamado NIMG (siglas de Not In My Garden, "no en mi jardín"). Es el culmen de la hipocresía, pero les funciona. El movimiento NIMG viene a decir: "Vale, de acuerdo, entendemos que la sociedad necesita cárceles, bases militares, centrales y cementerios nucleares, industria pesada, aeropuertos y, si es necesario, hasta campos de concentración, pero no los queremos en nuestro jardín, no queremos ver esas cosas ni sentir su presencia cerca de nuestro pueblo". Por eso, cada vez que se propone la construcción de una de estas estructuras en una ciudad, los NIMG se movilizan hasta que consiguen que se la lleven a otro sitio. Al final, se las quedan las ciudades más pobres, las que menos capacidad tienen de plantar cara a la administración. La hipocresía de los ricos, la vieja fórmula de esconder la mierda debajo de la alfombra.

No me explico cómo no ha surgido un fuerte movimiento NIMG en Zaragoza. Siempre ha sido una minoría sin influencia la que se ha opuesto a todas las barrabasadas que se han hecho en la ciudad. Tenemos el campo de maniobras más grande de Europa en el mismo término municipal, y no pasa nada. Tenemos un aeropuerto con un uso civil restringido por los militares, y no pasa nada. Querían colarnos una base avanzada de la OTAN, y sólo unos pocos maldijimos la idea. Y ahora esto, un campo de concentración, porque eso es lo que es.

No seré NIMG, no seré hipócrita. Estos centros de internamiento me parecen vergonzosos y escandalosos se instalen donde se instalen, pero como me lo van a poner en mi jardín, aprovecho para hablar de ello y mostrar mi pesar (no ya mi furia, porque sería una furia sorda, ya que me resigno a que lo van a hacer le pese a quien le pese. Eso sí, no nos callaremos).

Cuando estuve en Melilla conocí el asfixiante y espantoso Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). "¿Están detenidos?", pregunté en la Delegación del Gobierno. "No, por dios, no hay base jurídica ni justificación para detenerlos", me respondieron. "Pueden salir, entonces", comenté. "Eeehhhh, no, creo que no", me dijeron. "Ah, pero, ¿puedo entrar yo y hablar con ellos?", inquirí. "Pues no, no... Ya sabe... Está al lado de una frontera extracomunitaria... Las medidas de seguridad nacional... Ejem...".

Estupendo: no están detenidos, pero ellos no pueden salir y yo no puedo entrar. ¿No hemos vivido ya esto antes en Europa?

Me he leído a fondo la Ley Orgánica 11/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España, y la Ley Orgánica 14/2003, que modifica parte del articulado de la primera norma. Y todavía no salgo de mi asombro.

Estar dentro de España sin documentación que acredite tu situación o tras cruzar la frontera sin pasar por un puerto de entrada oficial no es un delito. En ningún caso. Es una infracción administrativa grave (ni siquiera muy grave), y se sanciona con multas de entre 300 y 6.000 euros o la expulsión del país y la prohibición de entrada en él durante tres años, que debe ordenar un juez (en una orden motivada y prestando atención a cada caso). Como al resto de ciudadanos, sean españoles o no, esta infracción habilita a la policía a detener por un período máximo de 72 horas al infractor, pasado el cual pasa a disposición judicial o queda libre.

Pues no. En el caso de extranjeros indocumentados, se establece que si no se puede proceder a su expulsión en 72 horas, el juez puede dictar su reclusión en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) hasta que se resuelva la repatriación o por un período máximo de 40 días. Según algunos supuestos, ese período puede ser de hasta seis meses. O incluso de dieciocho.

¿Cuarenta días de internamiento por una infracción administrativa? ¿Dónde están los criterios de justicia y proporcionalidad que según la Constitución rigen el ordenamiento jurídico español? ¿Quiere esto decir que si aparco en doble fila me puedo pasar cuarenta días detenido?

No encuentro justificación legal para esta medida. El juez sólo dicta prisión preventiva cuando hay indicios claros de delito y riesgo de fuga. Aquí no hay delito, y el riesgo de fuga... ¿De fuga de quién y de qué? Si es una infracción administrativa, por dios. ¿Se criminaliza una irregularidad administrativa, una cuestión de papeleo? ¿Me van a meter en la cárcel por escribir mal mi segundo apellido en la declaración de la renta?

Creo que esa ley está cogida con alfileres, es claramente abusiva y atenta contra derechos básicos reconocidos en la Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos: no se puede restringir la libertad de circulación de nadie por cometer una infracción administrativa. Esta ley debería haber sido recurrida ante el Tribunal Constitucional (todavía se está a tiempo, señor Defensor del Pueblo, o señores del gobierno, o todos aquellos que están autorizados a interponer recurso de inconstitucionalidad). Las asociaciones de inmigrantes lo denuncian. Amnistía Internacional lo denuncia. Pero no pasa nada. Se siguen construyendo campos de concentración que facilitan la deportación masiva de inmigrantes. No están detenidos, dicen, sólo "internados". Hay que joderse.

Nos rasgamos las vestiduras con Guantánamo y su limbo legal. ¿Y este otro limbo, qué tal, qué os parece?

Brave new world, que diría Huxley. Qué asco de país. Y qué asco de ciudad.

OTROS VENDRÁN...

Ahora que parece que los curas (o algunos curas) quieren que Losantos se vaya con sus salivazos a otro púlpito, es el momento de echarse a temblar. La sabiduría popular ha acuñado eso de "otros vendrán que bueno le harán", así que prepárense, porque lo mismo dentro de unos meses le echamos de menos y acaba pasando a la historia como un locutor sensato, moderado y dialogante.

Ojo, porque hay mucho cazurro con ganas de armar gresca. En Estados Unidos, por ejemplo, el discurso de Losantos está muy superado. En la CNN, en la FOX News y en muchas radios hay animales de bellota cuyos asertos convierten los de nuestro locutor en maldiciones infantiles llenas de "córcholis" y "mecachis". Geraldo Rivera, que es un famosísimo periodista neoyorquino de origen puertorriqueño, ha escrito un libro titulado HisPANIC. Why Americans Fear Hispanics In The U.S. En él recoge perlas como esta:

It should be legal to kill illegals. That’s my immigration policy recommendation. You break into my country, you die.

Esto es: "Debería ser legal matar a ilegales. Esa es mi recomendación de política migratoria. Si irrumpes en mi país, mueres".

Tipos como Bill O’Reilly o Lou Dobbs dicen cosas como esta constantemente, con absoluta impunidad, reclamando a gritos deportaciones masivas de hispanos y culpándolos de todos los males habidos y por haber. Geraldo Rivera se enfrentó a uno de estos morlacos en directo, en esta famosa discusión que dio mucho que hablar en Estados Unidos:

 

Nótese cómo, a pesar de que están a punto de llegar a las manos, al final Rivera agradece a la bestia parda que le haya invitado a su programa aunque sus opiniones estén radicalmente enfrentadas. Le agradece el pluralismo. Genio y figura. Eso es algo que le falta a nuestro Federico, tener los santos testículos de enfrentarse cara a cara con alguno de los personajes a los que escupe desde las ondas. A lo mejor descubrimos que el gallito no lo es tanto. Muchos de estos tiranos de escalera se deshinchan en cuanto alguien les grita como ellos. Me he fijado en que estos combatientes y feroces libegales siempre están rodeados de una corte de asentidores que les jalean, pero nunca les he visto pelear de frente con aquellos contra los que despotrican.

Así que ojo, porque los animales de bellota americanos no le hacen ascos a merendarse a unos cuantos progres, y si aquí les salen imitadores, vamos dados. Están hechos de otra pasta muy distinta a la que estamos acostumbrados. Seguro que se desayunan un chuletón de medio kilo, y Federico debe de tomar sólo un kiwi y un té verde con bilis. Cuidado con lo que viene.

QUE SE JODA Y BAILE

QUE SE JODA Y BAILE

No sé si me convence la moda del PSOE de poner a artistas al frente del Ministerio de Cultura. Ni con Molina antes ni con González Sinde ahora. Entiendo que hay un poso autogestionario detrás de esa tendencia, de dejar que los interesados gestionen sus propios asuntos. Pero creo que hay un error de fondo, un error que se perpetúa y que parece haberse convertido en una verdad a fuerza de repetirlo: pensar que "el mundo de la cultura" son los productores de la misma (o somos, ¿me incluyo yo como escritor y perceptor de derechos de autor?), y que son su posición y su palabra las únicas que importan en la materia. Que se organicen ellos sus asuntos a través del ministerio, pues.

No creo que sea bueno poner un ministerio al servicio gremial de nadie. ¿Qué pasaría si el Ministerio de Trabajo lo llevara el presidente de la patronal o el secretario general de Comisiones? ¿Cómo se lo tomaría la opinión pública? ¿Qué autoridad tendría en las negociaciones colectivas? ¿Por qué, entonces, se consiente que el Ministerio de Cultura quede en manos de un grupo que no tiene empacho en instrumentalizarlo? Lo mismo con la Sanidad: ¿por qué pusieron a un médico de ministro? ¿Es que la sanidad es patrimonio de los sanitarios? ¿Es que su gestión se identifica con sus intereses profesionales, o con los de los que la usamos? ¿Y por qué no, ya puestos, Botín de ministro de Economía y Hacienda?

La cultura no es de los artistas, y las políticas culturales de un Estado no deberían diseñarse pensando en el interés de quienes viven de ellas, sino pensando en el interés de todos los ciudadanos. La cultura es demasiado importante para dejarla en manos de los culturetas. Si el Gobierno tuviera algún remotísimo interés en utilizar su ministerio para algo más que tirarse el moco y repartir favores y cargos, tendría que poner a su frente a alguien con la altura de miras y la credibilidad necesarias para velar por el interés de todos. Y ese alguien jamás podría venir del mundo de la creación, porque está pringado en él. Ni siquiera tendría por qué ser amigo de los creadores. Puede enfrentarse a ellos si las políticas que plantea así se lo exigen, y si las exigencias gremiales del colectivo se enfrentan con las del público -entendido el público en sentido amplio-. Y en los tiempos que vivimos los intereses gremiales y los del público están cada vez más disociados. Una administración sensata intentaría conciliarlos, no hacer piña con un bando.

Pero, claro, estoy diciendo chorradas. ¿Políticas culturales? ¿De qué cojones hablo? Aquí de lo que se trata es de tener contenta a la tropa y de apandar unos cuantos cargos para los colegas. El público, que se joda y baile (y pague), que para eso está.

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METÁFORAS MÉDICAS

METÁFORAS MÉDICAS

Aunque ya esté incorporado como acepción en el diccionario, en su origen, el uso del término corrupción para referirse a la res pública era una metáfora. Y como toda metáfora, encubre o proyecta -o las dos cosas a la vez, aunque suene paradójico- una visión del mundo. Es decir, una ideología.

Es una metáfora anatómica, que presupone que el Estado es un ser vivo afectado por gérmenes que lo corrompen. Gérmenes que vienen de fuera, una enfermedad que hay que extirpar. Una vez extirpada, el Estado recupera el vigor y la salud originales. Pero también puede suceder que la corrupción avance, que los anticuerpos no puedan hacerle frente y acabe matando al Estado.

Esa es la idea que prevalece. Con el tema de la corrupción en el PP, ya son legión los periodistas que se han apresurado a aclarar que este episodio es una infección que se atajará con una buena dosis de antibióticos Garzón. Un par de chutes de garzonina en la Audiencia Nacional y a otra cosa. A seguir disfrutando en plenos y comisiones.

Es una metáfora médica muy conveniente y muy tranquilizadora para los defensores sin fisuras del tinglado tal y como funciona ahora, pero cabe preguntarse si esta corrupción es consecuencia de una enfermedad o si, por el contrario, es una consecuencia natural de la forma en la que está estructurado el Estado. En ese caso, la metáfora médica ya no serviría, a no ser que hablemos de una enfermedad autoinmune y genética, pero una metáfora que hay que explicar y detallar no es metáfora ni es nada.

Pensemos un instante. Con malicia, eso sí: en este sistema, casi todos los servicios y prestaciones, por ley, debe proveerlos la administración. Debe recoger las basuras, construir autopistas, gestionar el transporte público, vigilar que los coches pasen la ITV, construir viviendas de protección oficial, hacer radiografías, programar temporadas de ópera en liceos públicos... En fin, imagínense. Pero las administraciones no hacen estas cosas directamente, con su estructura y su personal a sueldo, sino que la mayoría las delega. Así, un montón de empresas privadas hacen cosas de las que la administración es responsable. Lo hacen en nombre de la administración y, por supuesto, cobran por ello.

De acuerdo: hay mecanismos de concesión y de concurso público sometidos a la ley y a los tribunales. Y la mayoría de las veces, sorprendentemente, se cumplen. Pero, ¿no es este sistema una invitación irresistible a la corrupción? ¿No es un sistema perfecto para que los políticos paguen favores, coloquen a cuñados o hagan la puñeta a sus enemigos? ¿Qué concurso o concesión pública es lo bastante estricto y transparente como para impedir que mangonee en él quien tiene la capacidad de mangonear? No hace falta incurrir en algo descarado: basta con diseñar un concurso público que valore las características concretas que sólo la empresa de tu primo tiene. Caben mil y una sutilezas en este entramado clientelar.

Lo raro, queridos aficionados a las metáforas médicas, es que no haya mucha más corrupción de la que hay. El nivel de corrupción es irrisorio para la cantidad de oportunidades que tienen alcaldes y concejales de meter mano a la caja constantemente.

Hay mil pequeñas trampas, mil pequeños tejemanejes que, sin salirse en absoluto de la legalidad, amparan un sistema clientelar: concesiones que se deciden en cenas y no en despachos de técnicos, sobreprecios que se apalabran en pasillos... Y las dos frases que más se escuchan en la administración: "¿Qué hay de lo mío?" y "Dile al chaval que venga y que diga que va de mi parte".

La administración podría gestionar todas esas cosas ella misma para ahorrarse estas tentaciones. Pero, claro, eso sería comunismo o algo así. Iría en contra del libre mercado. Y no queremos contrariar al libre mercado, ¿no?

Así pues, consuélense con metáforas médicas si quieren, pero aquí el que no pilla cacho es porque no quiere. Quizá para usted el Estado sea el garante de la convivencia y la forma más sofisticada y racional de organizar una sociedad. Para ellos, sólo es una tarta que hay que zamparse rápido, antes de que venga otro y se lleve más trozo.

Lo que me sigue maravillando es que, pese a todo, la cosa funciona razonablemente bien y el nivel de mamoneo se mantiene muy bajo. Tenemos suerte de que, en general se tienda a la honradez y a la responsabilidad -va a tener razón Summers: to er mundo e güeno-, pero el sistema no puede depender de la buena voluntad de la gente, tendría que ser algo más firme. Vamos, creo yo.

Foto: iba a poner una foto de Roldán, el chorizo, pero me ha parecido mejor poner a este otro Roldán, el de la brecha y la Chanson. Es el que está tieso en el suelo. El del caballo, que parece mirarlo como diciendo "este tío es tonto", es Carlomagno. Las montañas del fondo, no sé qué son. Los navarros dicen que Roncesvalles; los aragoneses, que Ordesa, donde está la Brecha de Roldán. Para aclararlo le preguntaron a Roldán, que les dijo que esas montañas ya no están donde estaban, sino en una cuenta de un banco privado de Aruba.

PD: Malas influencias se retrasa un pelín y no estará listo esta semana, como dije. Anunciaré la fecha de lanzamiento exacta. Se mantiene la presentación para el día 26 en Zaragoza, eso sí.

¡NON FUYADES, WYOMING!

¡NON FUYADES, WYOMING!

¿De qué va González Urbaneja? ¿A qué viene este berrinche contra el Wyoming? ¿De qué está hablando este buen hombre? ¿Qué son esos balbuceos, esas frases sin sentido? ¿Tiene un neurólogo una explicación?

Pues que la dé ya, porque yo lo de este señor es que no lo entiendo. Si fuera de la Asociación de la Prensa de Madrid (y tampoco soy de la de Aragón) me borraría inmediatamente. Bueno, probablemente me habría borrado en un rebuzno anterior, porque Urbaneja lleva unos años dando el espectáculo, encarnando en su verbo pastoso y en su mirada vítrea toda la decadencia y el descrédito de la profesión que algunos nos empeñamos en seguir ejerciendo. A pesar de los Urbanejas que la pueblan.

En un ridículo espantoso, antes de que se supiera que lo de Wyoming era una broma, Urbaneja se interesó por la pobre becaria maltratada. Sí señor. Las asociaciones de la prensa, ahondando con tenacidad en su lucha por defender la dignidad de la profesión y los eslabones más débiles de la misma, acudieron en defensa de la dama en apuros. ¡Non fuyades, Wyoming, que probarás el frío filo de mi fierro!

Nos preguntábamos dónde estaban las asociaciones de la prensa cuando se negoció el ERE del Grupo Zeta, que deja a más de 400 compañeros en la calle, o cuando la redacción de El País fue a la huelga, o cuando RTVE hizo una limpia de viejunos, despachando sin honores a algunos de los mejores periodistas televisivos que ha dado este país cuando todavía tenían mucho que decir y sabían decirlo mejor, o cuando la Cope difunde al éter cada día mil mentiras chuscas y venenosas que vende como si fuera periodismo. Nos preguntábamos dónde estaban las asociaciones de la prensa cuando pasaban estas cosas y muchas otras más que la gente no ve pero que los que estamos en el ajo olemos a diario. Creíamos, malpensados, que se limitaban a silbar con disimulo, a hacerse los suecos y a echar unos vinos con Pedro J. y Jiménez Losantos.

Pues no. Hemos de tragarnos nuestra insidia, porque Urbaneja no se interesó por estos asuntos porque estaba ocupado salvando a una becaria de las fauces de un cómico talludito. Todo un galán este Urbaneja. Un tío que sabe dónde hay que estar.

Cada vez que una becaria siente los rechonchos dedos de su jefe en el culo, Urbaneja presenta batalla.

Cada vez que una becaria escucha que su trabajo no vale ni para limpiarse el mismo culo que antes había sobado su jefe, Urbaneja presenta batalla.

Cada vez que una becaria reconoce que no sabe quién es Zapatero y es humillada por las carcajadas de los redactores, Urbaneja presenta batalla.

Venga, Urbaneja, confiesa, ¿qué querías hacer tú con la becaria de La Sexta, pillín? ¿Consolarla en tus anchos y viriles hombros? ¿Invitarla a una copa para que se desahogue? Ay, Urbaneja, que eres muy mayor para estas cosas, que ya no tienes edad de ser su padre, sino de ser su abuelo.

Así de planchado se quedó el pobre cuando descubrió que aquella chica no era becaria ni era nada. Perdió el interés. Estaba demasiado crecidita para él. Se ve que sólo le interesan las criaturas precarias, indefensas y sin desflorar. Por eso las y los periodistas adultos y en pleno ejercicio le damos igual.

Lo siento, tenía que desahogarme. Lo de este señor me parece muy fuerte. Si quiere defender la dignidad de la profesión, tiene muchos otros frentes abiertos. Pero que no se moleste ya, que a todos llega muy tarde: el campo de batalla está arrasado y los pocos supervivientes que quedamos sólo podemos lamernos las heridas. Eso sí, agradeceríamos de vez en cuando un poco del interés que ha demostrado tener por la becaria ficticia. Que no me sienta representado por él ni por ninguna asociación de la prensa no quiere decir que le haga ascos a unas carantoñas de cuando en cuando. Todos necesitamos amor, Urbaneja.

OBAMA DE NAZARETH

OBAMA DE NAZARETH

Y entonces Obama dijo: levántate y anda. Y Stephen Hawking anduvo, y hasta corrió.

Y los leprosos sanaron y los ciegos vieron y los muertos resucitaron y los calvos agitaron sus melenas al viento y Paquirrín aprobó la ESO.

Y cuando estaban a punto de volver a meter en la cárcel a Paris Hilton, atajó a la multitud y les dijo: "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra". Y Paris, agradecida, cogió primorosamente con ambas manos la Verga Sagrada de Obama (Obama’s Holy Whip) y le hizo su más esmerada fellatio. Y después colgó el vídeo en YouTube.

Y el vídeo recibió millones de visitas de todos los rincones de la Obamidad, adorado como la Sagrada Mamada (The Holy Blow Job), pero unos fariseos la mancillaron, superponiendo la voz de Chiquito de la Calzada y de Cañita Brava a la de Obama de Nazareth mientras ungía a la redimida Paris con su Santo Esperma Negro (The Holy Black Sperm). Pero Obama de Nazareth no atendió a los gritos de venganza de sus apóstoles y perdonó a los fariseos invitándoles a un bautismo-quedada en Facebook.

Y Sarkozy de Tarso se acercó con su caballo, se cayó a los pies de Obama de Nazareth y lo vio todo claro como la pantalla de un iPhone, y predicó la llegada del mesías en las paganas tierras de Europa.

Alabado seas, Obama Superstar. La Obamidad celebra tu ansiada venida con cánticos de aleluya en Twitter.

Del Evangelio de San Steve Jobs, 1:35

INTELECTUALADAS

Sé que escribir cosas como las que colgué aquí ayer es diseminar material inflamable que te puede hacer pasar por lo que no eres. Claro que me ha asqueado ver en boca de individuos infectos las mismas opiniones que yo defiendo, pero no voy a dejar de hablar porque coincida o deje de coincidir con la tertulia de la sacristía.

Hoy la caverna le ha reprochado a Zapatero algunas de las cosas que yo también le reprochaba. Por el ala izquierda no escucho nada parecido, pero si yo fuera militante de Izquierda Unida me asquearía mucho compartir manifestación con el partido del gobierno. Cuestión de coherencia.

Quizá mis escrúpulos y mi falta de compromiso se deben a que no soy un intelectual como los que iban en la mani. Un intelectual como el de la canción de los Petersellers:


Como te reías en el cole, maricón,
porque yo leia Mortadelo y Filemón,
por tus reyes, El Quijote,
por tu cumple, Platón,
tus gafillas ajustadas a tu cara de melón.

Todo el puto día en tu agujero a devorar,
con tu musiquila celta y tu pipa pa fumar,
las peliculas de cine, en versión original,
infusiones orientales y verdura pa cenar.

Intelectual,
intelectual,
intelectual, cabrón.

Cambiaste al Che Guevara por Mandela y Lech Valesa,
el pañuelo palestino por la pajarita inglesa,
el Dos Caballos por la moto japonesa.
Jugando al diccionario eres el amo de la mesa.

Todos tus amigos leen los editoriales,
filólogos, expertos, ingenieros industriales,
¡amazonas para todos! ¡salvad a los animales!
Ballenas, focas, nutrias, ozono y osos polares.

Intelectual,
intelectual,
intelectual, cabrón.

Ah. intelectual, amigo mio. Tanto estudiar, tanto estudiar…¿para qué?
Sí, sí sabes mucho deeee otras cosas…
… pero de la noche, de las tías, de la vida, de la juerga…no sabes ¡nada de nada!

Por ejemplo, en tus fiestas… en tus fiestas ¡no hay tias!
Nunca hay whisky suficiente,
siempre te quedas sin hielo,
los sandwiches se te quedan duros.

¡Intelectual, nunca, nunca tenías que haber sido un puto hombre!

PS: Hablando de intelectualadas. Quizá estos días bloguee con algo de intermitencia y abandono, porque me han llegado las pruebas de Malas influencias y tengo que repasarlas bien palabra por palabra, ya que es la última revisión antes de la imprenta. He engañado a un fotógrafo muy molón para que me haga las fotos de la solapa y de promoción del libro. A ver si es verdad que a retratista bueno no hay retratado feo. Ya tenemos fecha y lugar para la presentación del libro en Zaragoza. La de Madrid está todavía por hablar. Se irá informando de todo a su debido tiempo. Cuando esté lista la portada, la colgaré para que la veais (si a mis editores no les importa, claro, que ya se sabe cómo son estos editores de raritos).

EN EL CALDO Y EN LAS TAJADAS

EN EL CALDO Y EN LAS TAJADAS

¿Conocen ustedes a esos tipos que siempre quieren contentar a todo el mundo, que ríen todos los chistes, hasta los de su suegro, que nunca están a mal con nadie y que defienden por encima de todas las cosas la máxima de tener amigos hasta en el infierno? Esos vendedores de enciclopedias, esos eternos adolescentes que buscan desesperadamente la aprobación del prójimo, que amoldan su armario a los gustos de la pandilla, y que siempre están dispuestos a corroborar las afirmaciones y opiniones de todo quisqui. Seguro que conocen a alguien así, que lo mismo encaja en una misa adventista que en un grupo de nu metal kropotkiniano. Esos que no se cambian de chaqueta, sino que directamente hacen ilusionismo con ella.

La cuestión es sentir la aprobación general, molarle a todo el mundo.

Son gente que vive en una angustia permanente: de tanto retorcerse para amoldarse a los gustos ajenos, pueden acabar rompiéndose. Llega un día en el que te pescan, una noche en la que tu compañera de la congregación adventista entra por casualidad en un bar heavy y te pilla maquillado y con tachuelas tocando en plan air guitar un tema satánico de Slayer. Y entonces, lo único que te puede salvar es que tanto tu compañera de la congregación adventista como tus colegas adoradores de Satán sean lo suficientemente gilipollas como para tragarse las excusas que balbucearás.

A Zapatero le ha pasado. Este domingo le han pillado in fraganti. Pero, por suerte, su parroquia tiene la gilipollez muy desarrollada, y se ha tragado su "no es lo que parece". Item más: eran tan gilipollas que Zapatero ni siquiera ha tenido que esforzarse en inventarse una excusa, pues nadie se la ha pedido.

El PSOE, partido del que Zapatero es secretario general, estaba entre los convocantes de la marcha para protestar contra la invasión de Gaza. Y ese mismo Zapatero ha estado fumando puros metafóricos y dándose palmetazos en el lomo con los que mandan los tanques y los aviones sobre Gaza. ¿Se puede coleguear al mismo tiempo con los invasores y con los que protestan contra la invasión? Sí, se puede.

Sí, es cierto, ayer mismo, Zapatero pidió a Israel un alto el fuego. Y después, mandó a su partido a la mani. Superbien. Superguay que te cagas, tío. Qué firmeza la tuya.

Hablando en plata: ¿cómo tiene el PSOE los santos testículos de convocar una manifestación contra una invasión mientras el gobierno -que, que yo sepa, depende del PSOE y está presidido por su secretario general- no hace nada por frenar esa invasión? Esta manifestación contra la guerra debería ser también una manifestación contra el gobierno, contra un gobierno que no ha movido un dedo, más allá de una bravuconada retórica sin efecto político alguno, para que Israel se retire de la franja. Esta manifestación tendría que haber servido para exigir al gobierno que llame a consultas a su embajador en Tel Aviv, que retire las credenciales al embajador israelí en Madrid, que corte las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, que promueva un bloqueo comercial en la UE, que promueva una declaración de condena en la ONU, que promueva el envío de una fuerza de paz como se han enviado a otros sitios. Por ejemplo, entre otras muchas cosas que se me ocurren que puede emprender la maquinaria de un Estado poderoso e influyente.

Repito: ¿qué coño hacía el PSOE manifestándose? ¿Protestan contra su propia pacatería, contra su propia parálisis, contra su propia cobardía? Si el PSOE quiere de verdad parar la invasión, que utilice todos los mecanismos diplomáticos y económicos del Estado que administra. Que demuestre la influencia que dice tener en el mundo. ¿O me van a decir que un gobierno que perdió el culo por sentarlo en una mesa de mandamases en Washington para mariposear sobre la crisis financiera no es capaz de hacer nada por Gaza? ¿Me van a decir que la novena economía mundial, la que tiene cogida por los huevos a Latinoamérica, no puede hacer nada más por Gaza que enviarles una caja de tiritas, un par de cartones de leche y unas bolsas de las que usa el SAMUR para llevarse a los fiambres?

Por supuesto, estas reflexiones no se han formulado en la manifestación. Porque el PSOE, entidad convocante, no va a decir tales cosas de sí mismo. Eso sí, para la foto, todos han salido muy guapos. Ana Belén, la que más. Bellísima, divina, radicalmente bella. Mirándola al frente de las masas, tan radiante ella, se me venía al hipotálamo esa gloriosa teta de Delacroix, pero no sé si la cirugía estética ha alicatado esa zona del cuerpo de la bella Ana Belén, así que mejor dejémosla tapada, no vayamos a maldecir a Newton y su ley de la gravedad.

Ay, José Luis, que te han visto el plumero. Y no contento con todo, le reprochas a Rajoy que no condene la invasión. Señor presidente: puedo ser muy ignorante, pero, que yo sepa, quien controla las embajadas y la política exterior de España es usted, no el PP ni Aznar ni nadie. Usted y el ministro y los embajadores que nombró. Pídase cuentas a usted mismo. No fuerce su suerte: esta vez se ha librado, pero hasta los más tontos de los tontos acaban por descubrir al farsante adulador. Y el día que eso pase, ni Carmen Machi ni Ana Belén podrán salvarle.

¿JUSTICIA POPULAR?

Me alegra ver que hay voces que empiezan a llamar la atención sobre algo que me preocupa mucho desde hace unos años y que a todo el mundo parece darle igual. El otro día, en El País, la magistrada María Sanahuja escribía un valiente alegato contra la ley de violencia de género de 2004, sólidamente argumentado, y hoy, en Público, Rafa Reig se salía de la corriente "correcta" sobre la sentencia del juez Tirado y recordaba de paso algunos de los fundamentos del Estado de Derecho. Espero que estos islotes sean los primeros mojones de un debate amplio del que estamos muy necesitados antes de que sea demasiado tarde y los vengadores nos dominen.

Desde unos años a esta parte parece que hay un clamor que pide más severidad en las leyes y en los castigos penales. Las víctimas piden mano dura, y eso entra dentro de lo normal: en el dolor se clama venganza. Lo grave es que toda la sociedad empieza a secundar ese clamor y pide venganza a unos gobiernos que echan cuentas electorales, suman votos, y se apresuran a acallar al gentío vociferante.

La última reforma del Código Penal da miedo. Se ha legislado atendiendo el amarillismo de los medios de comunicación y las demandas histéricas de los exaltados. ¿Qué será lo siguiente? ¿La cadena perpetua, los trabajos forzados, la pena de muerte? Tenemos una cárceles saturadísimas incapaces de cumplir su propósito de reinserción social. Si ahora, además, la sociedad les exige que renuncien a ese propósito de reinserción y se centren en el ojo por ojo, diente por diente, vamos dados.

¿Qué justicia queremos? ¿Una que siga basada en leyes que tengan como objetivo garantizar la convivencia y solucionar los problemas para todos -y en ese todos van incluidos los delincuentes también-? ¿O una que vengue satisfactoriamente a las víctimas, que aplique algo parecido al ojo por ojo, que haga sufrir de verdad a los reos para satisfacción del gentío? ¿Queremos cadalsos públicos, escarmientos ejemplares? Digan abiertamente si es eso lo que quieren, porque yo me bajo en la siguiente parada y pido asilo al norte de Dinamarca.

Creía que habíamos llegado al convencimiento racional y justo de que la víctima no está capacitada para dictar el castigo de su verdugo. Creía que habíamos aprendido lo que significaba la presunción de inocencia y que habíamos desterrado los capirotes y las ejecuciones públicas con aplausos y vítores. Pero cada vez veo más pasos atrás: listas públicas de pederastas que ya han cumplido su condena (y, por tanto, no deben dar explicaciones a nadie de nada, están en paz), pero que la ven prolongada a perpetuidad, con una invitación constante de sus vecinos al ostracismo y a la vigilancia desconfiada -cuando no a la denuncia falsa o a la agresión jaleada por el barrio-; presunciones de inocencia pasadas por el forro de los fiscales en casos de presunto maltrato; denunciantes que pueden acusar alegremente a cualquiera sin aportar pruebas y sin sufrir consecuencia alguna por su falsa denuncia; ministros que dicen que se asegurarán de que un etarra que ha cumplido su condena no podrá vivir al lado de una víctima, como si alguien que ya ha pasado por la cárcel, y me da igual la circunstancia que le haya llevado allí, no pudiera vivir donde quiera o pueda, como cualquier otro ciudadano; jueces presionados hasta el punto de meter en la cárcel a quien la opinión pública señala... Cada nuevo episodio nos aleja del modelo democrático ilustrado y nos acerca a las tinieblas de la Edad Media, con sus inquisiciones y sus Torquemadas.

El caso de Dolores Vázquez, que pasó por la cárcel sólo porque un grupo de periodistas se ensañó con ella, debería habernos hecho reflexionar muy seriamente hacia dónde estamos yendo. La seguridad jurídica, uno de los pilares básicos que deben regir el ordenamiento jurídico de una democracia, como cualquier estudiante de derecho que lleve una semana en la facultad sabe bien, se está resquebrajando delante de nuestros ojos.

¿Tan excepcional es el caos que nos rodea como para que haya un clamor que pida mano de hierro para restaurar el orden? ¿Vivimos en un estado de emergencia y no me he dado cuenta? ¿Hay tiroteos en las calles, las mafias controlan los barrios, la policía se ve desbordada por las bandas criminales, no se puede pasear tranquilamente sin que los pederastas/violadores/agresores de género/terroristas de ETA nos apuñalen, la corrupción ha colapsado la administración? ¿De qué tenemos miedo hoy, en este país, a 25 de diciembre de 2008, qué nos asusta tanto? ¿Acaso entran constantemente en nuestras casas, acaso tirotean a nuestras madres cuando van a hacer la compra o secuestran a nuestros vecinos de camino al trabajo?

¿Qué paranoia de mierda es esta? Porque yo veo un país casi aburrido de puro tranquilo, con bares y restaurantes llenos; con un sistema sanitario que, con todos los peros del mundo, funciona de puta madre; con unos ciudadanos que saben algo más que leer y escribir gracias a una educación pública universal y saben buscarse las castañas del fuego, y con una administración que, a grandes rasgos, funciona bastante bien: la basura se recoge a diario, la luz llega a las casas, el agua es potable, las carreteras están practicables y bien conservadas y las cartas no se pierden en el camino. También veo un país donde el grado de violencia es muy bajo en comparación con otras épocas o con otros países. Si la población española envejece es porque en este país se puede llegar a viejo. ¿No ven que en los países dominados por la violencia y la miseria la población es muy joven, pues en cuanto los ciudadanos crecen un poco, o mueren en algún rollo chungo o emigran? Miren Marruecos, miren Argelia, miren Colombia, países todos ellos llenos de chavales. Si en un sitio domina la senectud, es porque es próspero y tranquilo. ¿Tan ciego estoy? ¿Tan alejado de la realidad vivo?

La España de los años 70 era mil veces más chunga e insegura que esta y, sin embargo, estaba poblada por gente que supo valorar la seguridad jurídica por encima de su seguridad personal. ¿Qué quiere decir esto? Que para vivir en libertad necesitamos un sistema legal que nos proteja contra vengadores, denunciantes falsos y policías con la porra floja. Que el protocolo de los procesos judiciales no es un folclore accesorio, sino un complejo mecanismo que pretende evitar ensañamientos, torturas y linchamientos. No es perfecto, claro que no, pero yo prefiero saber que las reformas de ese sistema imperfecto se encaminan a reforzar la seguridad jurídica de los ciudadanos y no a reforzar los deseos de venganza de la turba.

¿Queréis venganzas y mano dura? Muy bien, pues yo me apeo. No cuenten conmigo, que no voy a encender mi antorcha para unirme al gentío que exige al sheriff que le entregue el forajido para colgarlo en la plaza del pueblo. Yo no quiero eso, y seguro que hay más personas como yo. Si las hay, deberíamos hablar antes de que la turba consiga sacar al reo y lo linche.

MADOFF, HÉROE DEL PROLETARIADO

Por la mañana, Don Batracio de la Minga Tiesa Wartington del Rocío abrió su ejemplar de Expansión y se enteró de que un pájaro de Wall Street le había estafado. Estafa piramidal, lo llamaban. Sin terminar el desayuno, cogió el móvil y llamó a su agente de Bolsa, pero estaba apagado o fuera de cobertura. Maldición. Buscó en la agenda al director de la sucursal de Banif con el que estuvo jugando unos hoyos el miércoles pasado, pero una voz le dijo que ese número tenía restringidas las llamadas entrantes. Doble maldición.

-Esto es intolerable, y exige una respuesta inmediata -dijo levantándose-. ¡Walter, venga aquí ipso facto!

-¿Qué desa, señor De la Minga Tiesa?

-Walter, he sido objeto de una estafa. Una estafa manifiesta, diría yo, y esta afrenta exige una respuesta inmediata.

-Cómo no, señor. ¿Llamo a los Miami por el procedimiento habitual? ¿A quién deben dar el aviso, señor?

-No, nada de violencia. Esto hay que resolverlo con dignidad, que sepan que no somos de su calaña. Walter, vamos a manifestarnos ante la sede del banco para exigir que nos devuelvan lo que es nuestro.

-Sí, señor. ¿Cómo desea ir a la manifestación el señor?

-En el Ferrari, que es más rápido.

-Lo cogió su hijo anoche y aún no ha regresado.

-Triple maldición. Tendremos que ir en el Rolls. Prepare pancartas.

-¿Pancartas, señor?

-Sí, Walter, pancartas.

-¿Y qué escribo en ellas, señor?

-Pues... No sé, Walter, usted es un subordinado, se supone que sabe de estas cosas. Lo que se suele escribir en las pancartas de las manifestaciones. ¿Es que lo tengo que pensar yo todo? Algo sutil, pero enérgico. Algo como "Non fuyades, malandrines" o "La bolsa o la vida". Ya sabe, esas cosas que gritan los operarios cuando montan huelgas.

-Así se hará, señor. ¿Quiere que inscriba yo mismo las leyendas sobre la tela?

-No, llame a la agencia que lleva la imagen corporativa de la empresa, que hagan algo vistoso. En media hora quiero una presentación en la sala de juntas y en otra media quiero que estemos manifestándonos frente al banco.

-De acuerdo, señor.

¿A que da mucho placer comprobar que los ricos no sólo también lloran sino que se la pueden meter doblada como a cualquier pringadete? Toma Madoff.

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COMARCAS

Una más y dejo de hablar de política, que me sube la tensión. Dice Biel (para los que no sufran Aragón, vicepresidente de esta comunidad y mandamás de modales protocaciquiles) que "Aragón es la única comunidad que ha creado un modelo territorial propio como las comarcas". Y se queda tan ancho. Dicen que hasta se fumó un puro.

Biel dividió Aragón en comarcas que responden a criterios más o menos históricos y reflejan bastante bien la realidad geográfica política de esta complicada tierra. Pero no se las inventó él. El proceso de comarcalización de Aragón lo copió de Cataluña, donde las comarcas funcionan desde hace bastante más tiempo, pero con una diferencia sustancial: en Cataluña, los consejos comarcales, un nivel administrativo situado entre los municipios y la comunidad autónoma, se eligen por sufragio universal cada cuatro años. ¿Alguien sabe cuándo se han convocado elecciones comarcales en Aragón? Nunca. Los consejos comarcales aragoneses los eligen los alcaldes de los municipios que integran la comarca. Son, por tanto, un órgano de legitimidad democrática más que dudosa.

Por supuesto, ni Biel ni nadie quiere oír hablar de elecciones, porque el tinglado comarcal le viene estupendamente bien para sus tejemanejes: yo te doy el control de esta comarca a cambio de que hagas coalición conmigo en tal ayuntamiento, si me das tal comarca no te monto una moción de censura en tal municipio... Se cambian cromos y todos tan contentos.

Así que Biel no sólo plagia a Cataluña y encima lo niega, sino que plagia sólo lo que le interesa. Las elecciones -esas mismas elecciones en las que él nunca ha logrado más que un puñado de votos, pese a lo cual gobierna, porque el PSOE así lo quiere-, pa los demás. Será que las elecciones no responden a la idiosincrasia aragonesa. Pensará Biel que aquí somos más de pucherazos que de urnas. O que las comarcas son algo demasiado importante como para dejarlas en manos del populacho.

¿HASTA CUÁNDO?

Que no, que no y que no. Que una mentira no se convierte en verdad a fuerza de repetirla. Que ser político no es una profesión. No al menos en una democracia. Que no es un trabajo sometido a convenio colectivo, que no hay nadie de recursos humanos que valore tus aptitudes, que no necesitas estudiar, que no, que no y que no. Que todos los ciudadanos, según esa Constitución que acaba de cumplir treinta tacos, tienen el derecho de elegir y de ser elegidos para cualquier cargo representativo. Que nadie estudia para parlamentario ni para concejal, cojones.

¿Por qué nos empeñamos en mezclar churras con meninas, que diría Belén Esteban? Un cargo público en una democracia no es un puesto de trabajo. La remuneración que reciben no es un sueldo, sino el equivalente al óbolo griego, un sustento para que puedan ejercer sus funciones con plena dedicación y sin depender de intereses espúrios. ¿Prefieren que sea Botín quien pague a los políticos? Él estaría encantado de tener un parlamento a sueldo, y seguro que estaría dispuesto a quintuplicar los salarios actuales de sus miembros.

Por tanto, si los cargos públicos electos no son empleados y el dinero que reciben (de nuestros impuestos, sí, ¿de dónde si no?) no es un sueldo, en consecuencia, no pueden acogerse al régimen de los trabajadores y reclamar sus ventajas. No tienen vacaciones, ni tiempo libre, ni baja por enfermedad ni por ningún otro concepto. Su dedicación es plena, y si no pueden asumirla, pueden dimitir y volver a su trabajo, donde podrán acogerse a todo lo que diga el convenio colectivo de su sector o empresa.

Una diputada valenciana ha votado por e-mail porque estaba disfrutando de su "baja de maternidad".

¿Su baja de qué?

¿Una diputada?

Lo siento, pero los diputados no tienen que conciliar nada. O están o no están. Puede llevarse a su crío al parlamento y darle la teta en el escaño, pero si quiere votar, tendrá que asistir a la sesión. O está con su hijo o es diputada. Las dos cosas no pueden ser. La conciliación es para las currantas, y lo suyo es un cargo público. La conciliación es para mí, que trabajo exclusivamente por un sueldo, no como responsable y representante de quienes me han elegido.

Si seguimos dando por sentado que la política es una profesión como cualquier otra, la democracia pronto será pura retórica. Quizá ya lo sea. Quizá ya sea imposible la participación ciudadana en el debate público. Y la política nos incumbe a todos, no es asunto de profesionales que reclaman bajas de maternidad. 

Me alarma que nadie más plantee estas cosas. ¿Es que nadie ve que la profesionalización de la política es la puntilla de muerte de la democracia? ¿Hasta cuándo vamos a consentir que una cuadrilla de autoproclamados políticos profesionales monopolice el debate público?

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